
CONVERSACIONES INTERDIMENSIONALES
Periodo IV Edición 00
Núm. 322 Sala en Armonía de Tseyor (Sistema Paltalk) Barcelona 6-7-2010
Con ocasión de la enfermedad de Ignis, que hemos conocido hoy, nos disponemos a realizar una sesión de Púlsar sanador de Tseyor, especialmente dirigida a él, y a todos los que lo soliciten en la sala.
Antes de realizar el Púlsar, Melcor pidió intervenir y nos dio el siguiente mensaje.

322. RESPETEMOS LOS DESIGNIOS
DE LA RÉPLICA GENUINA
.
Melcor
Hola Chicos, ¿qué tal, bien? Se trata de una pequeña incursión, con vuestro permiso, de Melcor.
Vais a concelebrar una comunión, importante, necesaria, y muy especialmente de hermanamiento.
Permitidme tan solo os recuerde que, ante todo, pidáis permiso, el debido permiso a las réplicas genuinas de los hermanos por los que vais a pedir. Que lo tengáis presente siempre.
No tanto penséis en la sanación física o mental del enfermo, que esto es importante hacerlo y sentirlo, amándole de todo corazón, sino ante todo respetemos los designios de esa misma réplica cuando enferma un cuerpo. Respetemos su acción, no interfiramos en su desarrollo. Seamos humildes y pidamos, de todo corazón, a ella que si tiene a bien reemplazar ciertos desequilibrios, lo haga.
Seamos humildes, también, y estemos convencidos de que no sabemos casi nada del movimiento cósmico crístico que a estas alturas se está llevando a cabo. Y digo no sabemos casi nada, pero podemos intuir que los tiempos van muy a prisa y, cuando enfermamos, lo hacemos por algún desequilibrio en nuestra mente, que nos lleva a accionar indebidamente.
Y en realidad en estos tiempos, ahora mismo, pendientes del gran cambio cósmico, queda muy poco tiempo y, lo que podía demorarse en años o en otras existencias, debe liquidarse ahora mismo, justo en su punto concreto de equilibrio.
Por lo tanto, tengamos en cuenta, también, que una enfermedad, un desequilibrio de nuestro cuerpo o mente, es una forma maravillosa de poder transmutar. El cosmos nos da una oportunidad, y nos la da ahora mismo, para acelerar el paso hacia el objetivo, que es la hermandad, la plena hermandad en las sociedades armónicas.
Y con esto me despido. Leed entre líneas, y el resto que quede escrito y bien grabado en vuestras consciencias.
Adelante, pues, hermanitos y hermanitas, y actuad libremente según vuestra consciencia os indique en cada momento.
Amor, Melcor.