
Universidad Tseyor de Granada (UTG) Granada (España)
CONVERSACIONES INTERDIMENSIONALES
Tarragona – Mesa redonda Cerrando círculos en el Muulasterio Tseyor la Libélula (Paltalk)
Núm. 1079, lunes 21 de septiembre 2020

Muulasterio Tseyor la Libélula.- “Efectivamente, es la cabeza de un principio que ha permitido, y está permitiendo, que se coordinen los demás elementos existentes: Casas Tseyor, Muulasterios, y futuros Pueblos Tseyor que en nuestra visión creemos están ya muy próximos a actuar y a hacerse presentes.” Shilcars. Del Comunicado 1079.
Hoy se ha celebrado una mesa redonda en el Muulasterio Tseyor la Libélula, sobre el tema de Cerrar círculos en el Muulasterio, dentro del Retiro espiritual que se está celebrando. Al término de la misma ha intervenido Shilcars y nos ha dado el siguiente comunicado.

1079. SOLO TENEMOS UN MUULASTERIO TSEYOR EN LA PENÍNSULA
Amigos, amigas, tseyorianos y atlantes todos, soy Shilcars de Agguniom.
Hemos hablado en más de una ocasión de tolerancia cero, esto significa, a mi modo de ver, que como mínimo en el grupo, cuando se está debatiendo el tema Tseyor y sus circunstancias, se ha de hablar claramente, exponiendo cada uno su pensamiento, su idea, sus impresiones.
Porque no podemos ir con subterfugios. Porque los mismos, en estos casos siempre conducen a la imprecisión, a la duda, y no es cuestión de perder más tiempo. Las cosas se han de comentar, se han de decir. Estáis en un mundo libre y esto podéis constatarlo perfectamente en Tseyor, y se pueden decir las cosas, sin ofender, pero se han de decir tal y como cada uno las piensa.
Y más si esas palabras o pensamientos o ideas fluyen de un elemento como es un Tatich que, como doble oportunidad, tiene la misma para expresarse. Porque lo hace considerando que las expresiones que pueda llevar a término lo serán para reconstruir algo que, en definitiva, ha podido ser destruido, voluntaria o involuntariamente, eso cada uno lo sabrá en su propia consciencia y en los mundos en los que esté navegando, claro que sí.
Porque, ¿creéis acaso que únicamente vivís aquí, en esta 3D? Si es así, poco trabajo habréis hecho de interiorización, precisamente en los Muulasterios o en las correspondientes Casas Tseyor, porque es evidente que estamos alternando en muchísimas parcelas de pensamiento, en múltiples dimensiones, para eso están creadas nuestras respectivas réplicas, que actúan a modo de serpiente, en espiral, y cuya cola radica aquí, en esta tercera dimensión. Una dimensión pesada, dura, lenta, porque es energía condensada, la materia como energía condensada que aprisiona nuestros cuerpos para obtener de ellos, cual limón estrujado, todo el jugo que va a representar la savia de este simbólico castaño que preconiza Tseyor.
Verdaderamente, habremos de decirnos las cosas, siempre, pero no en petit comité, sino globalmente, como se está haciendo ahora, en estos momentos. Y sería muy interesante que, cual expresión de “luz y taquígrafos”, fueseis capaces de recopilar, transcribiendo todo lo que aquí se ha dicho, aparte, claro está, de esa humilde exposición de Shilcars en estos momentos, para conocimiento de todos en general, y muy especialmente de los nuevos que obviamente desconocerán toda la idiosincrasia de este elemento talismán, cual es el grupo Tseyor.
No olvidemos, pues, que aquí habremos de decirnos las verdades, claro que, “quien dice las verdades, pierde las amistades”. Pero, ¿vamos a perder las amistades precisamente por decir las verdades? Ciertamente, esas amistades no interesarán. Como tampoco interesa aquel o aquella que escurre el bulto, que no da la cara, que actúa con pseudónimos, y que no se expresa debidamente.
¿Es que acaso Tseyor no ha explicado suficientemente que aquí estamos en familia? ¿Es que acaso la filosofía tseyoriana no ha dicho en muchas ocasiones que estamos en un mundo imperfecto y, como tal mundo imperfecto, los que estamos presentes somos no perfectos? Y tenemos nuestras imperfecciones, evidentemente que sí.
Y vuelvo con lo de la materia, si no estuviésemos repletos de materia densa, cual energía concentrada, si no fuese porque nuestros cuerpos son imperfectos, y pueden estar sometidos a la enfermedad, ¿creéis acaso que obtendríais los resultados que obtenéis en los mundos sublimes cuando accedéis a ellos?
Seamos sinceros y reconozcamos, en primer lugar, una cuestión importante, interesante y que habrá de hacernos reflexionar, con la pregunta siguiente: en la Península española, ¿cuántos muulasterios existen? Obviamente no hemos de saber de cuentas demasiado como para señalar que un solo Muulasterio existe en la Península. Entonces, es lo mejor que tenemos. ¿No lo veis así? ¿No veis que junto a las imperfecciones que pueda reportar la presencia de un Muulasterio, es lo único que tenemos? Y yo añadiría también, como observación, que es lo mejor que tenemos, porque ¿acaso tenemos algo más?
Entonces, este Muulasterio, este único Muulasterio, ¿hemos de vilipendiarlo, hemos de desacreditarlo, hemos de desmejorarlo en una imagen pública que a nada nos conduce?
Claro, todo es imperfecto, hay perfección, hay imperfección, en todos nosotros. Incluso hay imperfección en el propio Muulasterio, pero también hay perfección. Y precisamente se produce esa perfección, a la que me refiero, en el Muulasterio Tseyor la Libélula, porque existe imperfección. Porque la imperfección es el instrumento, el mecanismo, que nos lleva a forzarnos, a autoobservarnos y a transmutar, precisamente para obtener el debido equilibrio.
Así, en los muulaterios, concretamente en el que nos estamos refiriendo, ese Muulasterio Tseyor la Libélula, se halla todo el componente necesario para la gran transformación. Y es lo único que tenemos, no tenemos ninguno más.
Ese Muulasterio Tseyor la Libélula, como es natural, necesita el apoyo correspondiente, y no únicamente de sus integrantes, sino de todo el componente grupal, incluidas las Casas Tseyor y los demás Muulasterios que pueda haber en otras latitudes. Porque habremos de pensar que por ello mismo existe y, por lo tanto, tiene razón de ser y de ser respetado este contenido espiritual. Y digo contenido espiritual, como sinónimo de libro que, sin tener sus correspondientes hojas, lleva escrita la verdad, la lleva en su propio corazón, en su propia cabeza, en sus propias extremidades.
Efectivamente, es la cabeza de un principio que ha permitido, y está permitiendo, que se coordinen los demás elementos existentes: Casas Tseyor, Muulasterios, y futuros Pueblos Tseyor, que en nuestra visión creemos están ya muy próximos a actuar y a hacerse presentes.
También me diréis, “es que en realidad el coste del Muulasterio tal o cual es muy superior a las disponibilidades de los elementos que viven o conviven en el mismo. Es más, con el dinero, con el coste económico que ello representa, podría darse alimento a unas cuantas bocas y vestir a algunos que también necesitan de ello.”
Y tenéis razón, y también os digo que si destinaseis ese dinero, ese coste económico en favor de los necesitados, evidentemente nos quedaríamos sin Muulasterio. Bueno, y si podemos prescindir de un Muulasterio, podemos prescindir de todos los comunicados que la Confederación nos ha remitido. Podríamos prescindir de los talleres, de meditaciones, etc., etc. ¿Para qué? ¡Todo esto representa un coste, una lastimosa pérdida de tiempo!
¡Ah!, pero añadiréis algunos: “sí, pero esto no representa ningún coste, aquí se trabaja gratuitamente, los transcriptores trabajan sin cobrar, Chac Mool Puente, lo mismo. Y todos los que intervienen en el trabajo de desenvolvimiento de los Muulasterios y Casas Tseyor y acciones tseyorianas, lo hacen sin estipendio alguno.”
Claro, en eso lleváis razón. Y ¿por qué, precisamente, no puede llevarse a cabo una acción que en definitiva nadie de los tseyorianos se beneficia a nivel económico? Y sí participa un tercero que además presta parte de sus propiedades para tal labor espiritual. ¿Aquí, acaso, se beneficia algún tseyoriano? No. Y con la disponibilidad del Muulasterio, ¿no se benefician muchos más, hermanos y hermanas? Tal vez no en el estómago, como alimento, pero sí en su mente y en su corazón, al estimularles con la presencia misma del Muulasterio en sus funciones espirituales y de desarrollo anímico.
Creemos sinceramente, en la Confederación, que rinde mucho más beneficio el Muulasterio, aun suponiendo un coste, que según vuestras expectativas puede representar de una cierta importancia y, aun y todo eso, se ofrece una mayor prestación de lo que realmente supone tal dispendio.
Claro, si quisiéramos evitar gastos, pues incluso no saldríamos a la calle, no vestiríamos, no comeríamos, o comeríamos muy poco, viviríamos en chozas, en cuevas, no usaríamos la luz, ni los móviles ni los aparatos que actualmente nos sirven para comunicarnos y servirnos de espejo unos a otros tan rápidamente, como lo estamos haciendo ahora mismo.
Podríamos prescindir de todo, y si prescindiésemos de todo, seguramente nada gastaríamos, pero iríamos peor, claro que sí. Se cerrarían los medios de comunicación, no nos entenderíamos, no sabríamos cómo responder a innumerables preguntas que nos hacen los demás hermanos, que son espejos nuestros. Que en realidad la mayoría son autóctonos y están esperando ese pronto reconocimiento.
No, desengañémonos, digamos las cosas claras: quién no favorece la buena marcha de los Muulasterios está confundido, está confundido por una corriente que pretende eso: confusión, dispersión. Y dispersión significa cerrar, pero no cerrar círculos, sino cerrar instituciones que van a servir, y de hecho ya sirven, para un loable fin, que es la transparencia, el reconocimiento, la libertad.
¿Vosotros creéis, acaso, que unas instalaciones, y estoy evidentemente en apoyo de mi Muulasterio Tseyor la Libélula, claro que sí, como todos los miembros de la Confederación lo están y, en defensa de dicha instalación, tengo que decir que examinéis exactamente vuestras disponibilidades, creéis acaso, repito, que conviviendo en dichas instalaciones un pequeño número de elementos, no podría sufragarse el coste total del edificio y de sus instalaciones?
¿No es suficientemente amplio el edificio, cómodamente establecido, preparado, para residir allí los que realmente necesiten residir? Eso sí, aportando la parte alícuota correspondiente del coste de dichas instalaciones.
¿Es que no entendéis aún que tenéis que uniros y reforzaros? Pero no para “salvar vuestro pellejo”, y perdonad la expresión, sino para abonar ese conocimiento interior, para despertar consciencia necesitáis esas instalaciones. Y entre todos establecer un mínimo, una base mínima de residencia.
Pero ¿una residencia como si fuese una pensión, un hotel? No, en absoluto, una residencia que nos pueda catapultar hacia la divulgación. Eso es, aquellos Muul que estén en condiciones de residir en el Muulasterio, y puedan sufragarse alícuotamente los gastos del mismo, pueden residir en los mismos, pero a cambio de la divulgación, claro que sí. A cambio de que ofrezcan su tiempo para la mejora, en todos los aspectos, de salud, de reconocimiento, talleres, sesiones, reuniones, visitas, puertas abiertas… Si estáis en capacidad de hacerlo, hacedlo.
Claro, el que no pueda, las personas que no puedan hacerlo por imposibilidades, que pueden ser muchas o puedan serlo, a esas no se les obliga, para nada. A nadie se obliga, por cierto. Pero todos aquellos que tenéis disponibilidad y que no os importa residir en un lugar o en otro, pero que necesitáis un lugar para establecer la correspondiente central, y no solamente a nivel local, sino mundial, necesitáis el lugar adecuado.
¿Por qué? Pues no lo voy a decir, no lo voy a indicar, porque ya lo sabéis…, o al menos tendríais que saberlo.
Amados hermanos, os mando mi bendición.
Amor, Shilcars.
Sala
Gracias, hermano Shilcars, claro, clarito, nos lo acabas de decir todo.
Oro en Polvo La Pm
Gracias amado Shilcars, un gran comunicado. Aquí tenemos preguntas, adelante Claro Apresúrate La Pm
Claro Apresúrate La Pm
Hola, hermano Shilcars.
Ya sabes quién soy, Claro Apresúrate La Pm. No sé divulgar, no sé comunicar, tengo muchos interrogantes y cada vez me siento más retrasado, no tengo nada más que ofrecer a Tseyor.
Sin embargo, intento ayudar a la supervivencia del Muulasterio de la Libélula, que para mí lo siento es imprescindible e indispensable para nuestro avance, principalmente para mi avance. Pero si uno no avanza, los demás no avanzan. En ellos me voy apoyando. Y siento que mucho he mejorado, que mucho he cambiado, pero tú ya sabes, cuanto más se avanza más falta por avanzar. Cuanto más se sabe, más se reconoce que no se sabe nada, cuanto más haces, más parece que no has hecho nada.
Repito, no tengo nada. Sin embargo, hace algún tiempo dijiste que toda mi obra, que había sido hecha con todo corazón, estaba expuesta en la UTU. Entonces, si mi obra es digna para estar donde está, la única manera que yo tengo de poder ayudar al Muulasterio de la Libélula, es donar toda mi obra física, que exista en mi poder, para que se pueda sacar lo que buenamente permitan no solo los espectadores, como también la energía y de los hermanos mayores, en beneficio del Muulasterio de la Libélula.
La pregunta es, ¿tienes algo que recomendar, algo que ratificar, algo para ayudarme? Ya sé que no quieres ayudar, porque no ayudáis, porque no queréis interferir, pero ¿es digno el ofrecimiento que he hecho de toda mi obra para beneficiar al Muulasterio la Libélula? Repito, no tengo otra cosa, por ahora. Me gustaría que pudieras contestarme. Gracias.
Shilcars
Los pueblos que no reconocen, respetan y admiran y escuchan a sus ancianos, tienen los días contados.
Lo Tienes Todo La Pm
En el comunicado que nos estás dando, me ha venido una reflexión sobre el tema de la Libélula y demás. Entonces me lleva a pensar: si todo pasa por algo y está previsto, en este caso ¿puede ser una prueba del tercer factor de la revolución de la consciencia, como es el sacrificio? ¿No será que esto será para unirnos en ese tercer factor, para que vayamos aprendiendo? Y lo del coste y el dinero, ¿será como una clave, solamente para que nos unamos y sigamos avanzando? Esta es mi reflexión, a ver si me has entendido.
Shilcars
Aclarar también que junto a Claro Apresúrate hay otros y otras personas, tseyorianos auténticos, que indudablemente van a pertenecer al Consejo de ancianos, y hablamos de Consejo de ancianos no como de edad, sino de sabiduría.
Contestando a tu pregunta, es únicamente una cierta aplicación de la lógica 3D, con lo que me he expresado con respecto a que tan solo con unos pocos elementos tseyorianos residentes en el Muulasterio, pero con funciones específicas de divulgación, y sin representar verdaderamente una carga para el mismo, con lo cual pudiendo hacer frente a su parte alícuota, en el coste, aportando lo que buenamente pudieren, estaría resuelto un problema que, resuelto el mismo, puede dar felicidad y luz a muchos y a muchas que lo están esperando, y vosotros sabéis verdaderamente quiénes son.
Junto a Ti La Pm
Hace muchos meses, antes incluso de que se dieran todas estas circunstancias económicas y energéticas en la Libélula, le propuse a la hermanita Liceo la posibilidad de irme al Muulasterio, para mí era un anhelo vivir allí un tiempo, estar allí haciendo mi trabajo, pero me veo limitada porque tengo dos perritos, a uno lo vi en Agguniom, sé que al menos uno de ellos tiene que hacer un trabajo conmigo y junto a mí.
La pregunta sería si fuera de periodos de convivencia, donde ellos no puedan interferir ni molestar en los procesos de nuestros hermanos, si sería posible hacer periodos de vivir en el Muulasterio con ellos. No sé si esto es viable. Porque a veces pensaba, qué lástima, el Muulasterio cerrado, y también sin ingresos, cuando podía estar allí haciendo un trabajo. Lo comparto, porque siempre me queda ese anhelo de querer poder aportar, de anhelar estar en ese lugar, pero el camino, a veces, pues no me resulta tan fluido.
Shilcars
Verdaderamente siempre existe la donación, el tseyoriano auténtico se distingue por el mínimo de apegos. Es decir, el trabajo principal es el desapego, y obviamente, tenedlo presente también, es importante reconocer que los tiempos están marcando unas pautas muy determinadas con respecto a la salud de los cuerpos y mentes, muy especialmente. Y cada vez la presión del medio lo será mucho más, y los cuerpos necesitarán estar sanos.
Lo Tienes Todo La Pm
Era sobre la respuesta que me diste antes, así lo entiendo, como lo has expresado, y que el dinero y esa cuestión solo es mero un puntillo. Y con la unidad, la hermandad y el sacrificio entre todos conseguiremos que todo vaya adelante, y la divulgación. Era para aportar eso, muchas gracias.
Sala
No hay más preguntas entonces, ni en la sala. Nos vamos a despedir, y continuará así el trabajo en La Libélula. Nosotros dejamos el mic.
ANEXO
Transcripción de la citada Mesa redonda, realizada por Pigmalión
MESA REDONDA: CERRANDO CÍRCULOS 21 de septiembre de 2020
Oro en Polvo La Pm: Hola, buenas tardes a todos y a todas. Bienvenidos al retiro de septiembre, a esta mesa “Cerrando Círculos” y vamos a empezar con nuestro primer ponente, en este caso, que es Pigmalión. Adelante.
Pigmalión: Gracias hermano. Bueno, pues estamos aquí hoy reunidos, con un bonito objetivo, pienso yo. Se van a decir una serie de cuestiones que son puramente opiniones, pero creo que importantes, en cuanto al tema que nos ocupa, que es este lindo muulasterio, y más que el muulasterio, pues el proyecto, el proyecto Tseyor aquí en Granada, en este caso aquí en este Muulasterio de Tseyor. Y anhelamos que se produzca un cambio, ¿no? Pues creo que todos somos conocedores de la situación del muulasterio.
Pues ahora mismo el propio edificio del Muulasterio tiene dificultades económicas o va a tenerlas muy pronto, ya prácticamente están encima. Y nos interesaría ver entre todos un análisis de todo el proceso que ha vivido este muulasterio hasta llegar a este punto, y ver qué se puede hacer a partir de este punto. Pues yo creo que todos, o muchos, no sé, creemos en el Muulasterio, creemos que la energía del Muulasterio y el proyecto valen la pena hacer el esfuerzo, que es un proyecto de ayuda humanitaria.
Entonces yo empezaré un poquito el análisis, que es personal y subjetivo, por supuesto, pues diciendo que, en mi opinión, lo que ha pasado en los muulasterios en general, y especialmente en este se ha visto mucho más, pues lo que tenía que pasar. Es decir, hemos partido de un proyecto que es la creación de un muulasterio, pero yo creo que ninguno de nosotros en todo este camino, ninguno, tenía experiencia previa, ¿no? Pienso que no hemos creado un muulasterio diciendo “no, no, yo sé como se hace, yo, sí, sí, yo he hecho… he estado en dos o tres muulasterios y sé que funcionan así”.
Yo creo que no, porque nadie tenía experiencia, era algo totalmente nuevo en este planeta. Sí que contábamos con algunas referencias de los hermanos mayores, pero eran muy pocas. Muy pocas. Pero las suficientes para nosotros, a lo mejor, llegar a un punto de creernos, a lo mejor en nuestra ignorancia, a lo mejor en nuestra soberbia, en nuestra ceguera, de que creíamos saber cómo tenía que ser y funcionar un muulasterio.
“Pues yo creo que un muulasterio es para esto”, “yo creo que un muulasterio tiene que funcionar así”, “yo creo que tiene que funcionar asá…” Pero evidentemente era como un poco absurdo, porque ninguno teníamos experiencia previa. Ninguno. Sin embargo, muchos de nosotros nos atrevíamos a dar una opinión muy firme sobre estos temas. Y estábamos incluso algunas veces completamente convencidos, autoconvencidos, de que teníamos toda la razón del mundo.
Y claro, eso provocó, pienso yo, en el equipo local en este caso, igual que se produce en otros lugares de Tseyor, en otras casas Tseyor y en otros lugares, pues hubo un encuentro de opiniones, y muchas veces un desencuentro. Es decir, unos opinaban una cosa, otros otra, y los terceros una tercera cosa.
Y los hermanos mayores apenas decían nada. Apenas iban diciendo “vosotros seguid trabajando, id buscando la unidad”. Daban la información a cuentagotas. Tal vez porque no les interesaba guiarnos hasta un punto que nosotros obedeciéramos lo que ellos dicen, si no que nosotros teníamos que aprender de estas experiencias. Al final, después darnos tantos “tortazos” entre unos y otros, al final, a lo mejor, llegaríamos algún día a la comprensión de decir: “Pues la verdad que después de todo, a lo mejor es que no tengo ni idea de lo que es un muulasterio y cómo tiene que funcionar. A lo mejor lo que yo creía que sabía tanto y era tan sabio en este tema, me doy cuenta que no sé nada”.
Y a lo mejor estamos en ese punto. Porque fijaros que tenemos un muulasterio a punto de perder el edificio, que el equipo ha tenido muchas pérdidas, es decir, varios hermanos del equipo organizador se han retirado. Y es como un declive muy importante, el muulasterio ha llegado a punto que había días que nos hemos quedado como pensando: ¿Bueno, pero qué ha pasado con esto?
A lo mejor habíamos de llegar a este punto para decir… para entrar en humildad “igual es que no sé nada, igual es que todo lo que creía saber era puro humo”. Entonces, pues, en ese punto estamos, tal vez.
Ha habido un proceso muy largo de unos ocho años, vamos a cumplir ocho años en Diciembre, creo. Y en este proceso muchos hermanos han abandonado, o se han apartado del equipo porque no lo han visto viable, han visto un proyecto que no era viable para ellos, que no se estaba siguiendo según ellos creían de forma, pues, “tseyoriana”, o saludable, o de forma objetiva. Y se han retirado porque no han visto la forma, a lo mejor, de enfocar la cuestión. Y otros se han quedado.
Es un proceso que a mi modo de ver que siempre ha ocurrido en Tseyor. Hay unos equipos con unos hermanos trabajando, pero siempre queda una masa crítica de elementos que están ahí “pum, pum”, insistiendo, insistiendo, y no sé, tiran p’alante siempre con lo que pueden, con lo que hay, a veces con mucha precariedad de recursos. Y aun así, creen en el proyecto.
A lo mejor es porque son muy obstinados, a lo mejor es por un puro apego. A lo mejor es porque están obsesionados con que el proyecto funcione. Supongo que habrá gente que opine así. Yo no lo creo, que sea por eso.
Yo no creo que sea por eso, al menos por lo que he visto en este muulasterio, en este equipo, yo creo que simplemente los que seguimos en el equipo creyendo en el proyecto es porque creemos que vale la pena esforzarse para que siga adelante el proyecto. Tampoco vamos a esforzarnos hasta el punto de llegar a ser… Cómo lo diría, una obsesión “¡lucharé contra viento y marea, y me da igual lo que digan…!” Yo creo que no hemos llegado nunca a ese punto. Simplemente con prudencia hemos ido avanzando, insistiendo, rescatando lo que se pudiera rescatar, y dejando atrás lo que veíamos que no nos hacía más que perder el tiempo, o perder las energías, o ganar un desequilibrio.
En este trayecto han habido varios hermanos que creo que también hay que mencionarlos, porque también hemos detectado que en esta etapa que se avecina ahora en Tseyor, que creo que ha empezado ya hace un tiempo, se necesita absoluta transparencia. Entonces hay muchas cosas aquí que han pasado en Granada, que yo creo que han sido de un aprendizaje muy bueno, en las que no ha habido transparencia.
No la ha habido porque creíamos a veces que era lo mejor no decir ciertas cosas. Creíamos que era mejor “no vamos a sacar lo que hay debajo de la alfombra, para no levantar la liebre”. Creíamos que era mejor mantenernos en esa prudencia del silencio. Pero también nos hemos dado cuenta que esto no ha favorecido el proyecto, incluso lo contrario. El esconder esas cosas, o el tener miedo a decir según qué cosas, es decir, el decir el tener miedo a decir lo que uno piensa, por ejemplo -porque yo creo que no hay nada de malo en decir lo que uno piensa, si lo dice con respeto- pues ese miedo ha obstaculizado muchísimo.
Y eso yo creo que hay que romperlo. Yo creo que hoy deberíamos intentarlo, romper ese miedo, porque en el fondo es falta de valentía, o es falta de transparencia, o es un baksaj… no sé lo que es. Entonces, abramos esa cortina, y empecemos a sincerarnos todos. Es lo que yo propongo.
Entonces empezaré yo a sincerarme, y empezaré a decir cosas que no es con ningún ánimo de animadversión, porque no es así. Pero creo que hay cosas que se han hecho mal y creo que algunos hermanos han obrado incorrectamente, pero tengo que decirlos. Porque a lo mejor así aprendemos todos de esta obra de teatro, aprendemos de los personajes. Porque aquí lo que voy a comentar es sobre los personajes, no sobre las personas, ¿vale? Los personajes, eso significa los papeles que todos representamos en algún momento, y que en mi opinión no ayudan a tirar p’alante el proyecto, ni este ni ninguno de tseyor.
Entonces, por ejemplo, tenemos un personaje, que es el personaje de Oca. El hermano Oca. Que yo le aprecio muchísimo y le tengo en mi corazón, y se lo he dicho muchas veces en persona, o sea que no voy a decir nada nuevo para él, y él lo sabe. Oca es un hermano que ha estado de los comienzos, creo que un fundador, ¿no?
Liceo: No, pero estuvo desde los comienzos.
Pigmalión: Estuvo desde los comienzos, y no es un juicio lo que voy a emitir, es una opinión.
El hermano Oca estuvo con nosotros desde el principio, pero no sé qué le pasó. Yo no lo entiendo lo que le pasó. Pero se fue retirando. Se fue retirando, no sé por qué. Cada vez que yo le preguntaba “hermano, ¿por qué te has apartado del proyecto?” Nunca me lo ha dicho. Se lo he preguntado en privado, se lo he preguntado delante de todos. Nunca ha sido capaz de decírmelo.
Cuando él ha sido miembro de los Doce del Muulasterio, le he preguntado: “Pero ¿por qué no apoyas La libélula, el Muulasterio la Libélula? Estando cerca, ¿por qué no lo apoyas? ¿Por qué, sin embargo, apoyas proyectos como Barcelona, no sé qué…? Estás encantado con todo, pero con el grupo de aquí de Granada, aquí de La Libélula, no estás apoyando…” Y ya no digo material si no por su estado anímico se leía su cara de que evidentemente no estaba a gusto para nada ni estaba apoyando ni tenía ninguna gana de apoyar.
Y todavía a día de hoy, sigo sin saber, al menos por él mismo, por qué no apoya este muulasterio, o por qué no lo ha apoyado. Y él ha estado muy apartado del equipo, en los últimos cuatro o cinco años o más, no sé. Ha venido alguna vez, ha saludado, y se ha ido. Pero no ha estado. Ha hecho un trabajo de contabilidad que se lo agradecemos también, pero siempre desde la distancia, siempre marcando muchas distancias.
Pienso que ese tipo de papel, ese tipo de personajes, lo veremos en Oca y en otros muchos, y en nosotros mismos también, ese tipo de papel que hacemos, no beneficia el proyecto ni a Tseyor, ni a la propia persona. Porque si tiene una opinión, que la diga, pienso yo. Que la persona diga “pues mira, no estoy de acuerdo en el muulasterio, en esto, y en esto. Veo esto que está mal…” Y que lo diga. Pero nunca lo ha dicho, o al menos a mí no me lo ha dicho, o al menos, en una reunión abierta entre todos, no lo ha dicho. Si luego ha ido diciendo por ahí sus opiniones, yo no lo sé a ciencia cierta, me han llegado rumores.
Me han llegado rumores de que él va diciendo sus opiniones por ahí, por donde puede. Pienso que eso no es tseyoriano. Eso es muy malo para tseyor que pasen estas cosas, que personas no solo no sean capaces de decir sus opiniones delante de todo el mundo, opiniones que pueden ser incluso útiles para revolucionar los proyectos y hacer que mejoren y ver donde están los problemas, sino que sean opiniones tóxicas, negativas y que puedan hacer daño a algunas personas, y a la hermandad.
Eso pienso que hay que intentar tenerlo muy en cuenta ¿vale? Y no permitirlo. Y si escuchamos a un hermano, sea Oca o cualquier otro que habla de algo, en este caso de un Muulasterio, pues digámosle “vale, yo te escucho, pero también te pregunto: ¿tú estás ahí en el muulasterio? ¿en qué te basas en esa opinión? ¿tú estás ahí para ver lo que tanto estás opinando?”
Porque si fuera por mí, y alguien me dice algo yo le preguntaré “bueno, pero ¿tú qué has hecho para mejorar eso?”, o “¿tú has dicho tu opinión ahí en el equipo?”
Yo pienso que ahí tenemos una fórmula para evitar que se propague ese tipo de grupúsculos, de rumores, de circuitos de comunicación, de retroalimentación, que son tóxicos totalmente para los proyectos de Tseyor. Y entre todos hemos de tener un poco esa consciencia.
Otro papel que voy a decir ahora, aunque yo sé que algunos puede que no les guste, pero voy a tener que decir, porque también tengo que decir cosas. Es sobre el hermano Apuesto que Sí La Pm.
El hermano Apuesto que Sí la Pm, que está en un mundo mejor ahora mismo, está observando esto y seguro que ha hecho su trabajo perfectamente, y recordemos que aquí venimos a interpretar unos personajes, así que… A mí me cae muy bien, siempre me cayó bien este hermano, incluso he tenido relación con él de conversación y siempre me ha caído muy bien. Pero ha hecho algunas cosas que a mi modo de ver han sido muy dañinas para el muulasterio, y creo que hemos de aprender de ellas para no repetirlas.
Él fue, como sabemos todos, prior en funciones, es decir, en sustitución de Romano Primo que estuvo ausente un tiempo, y luego ya dimitió porque veía que ya no podía estar aquí en España. Entonces él (Apuesto que Sí) fue prior en funciones durante un tiempo, unos 8 meses, un año o menos.
Yo, a ver, no le conocía muy a fondo en verdad, a este hermano. Pero yo estuve conviviendo con él aquí en el muulasterio, durante ciertos tiempos, semanas, no os podría decir cuánto tiempo, pero “X” semanas, a lo mejor un mes, más o menos, podríamos decir. Entonces, a parte de las convivencias en las que todos veníamos, a las convivencias, yo la relación que tenía con él, con este hermano, pues era muy normal, era positiva, no había casi nada de comunicación, era como… tal como yo lo veía a él, pensaba que era una persona muy prudente al hablar, que era muy reservado, altamente reservado, muy taciturno le veía también. Pero le respetaba como era. No conseguí establecer con él una comunicación.
Sin embargo por las noches, cuando yo estaba durmiendo en la habitación de abajo, le escuchaba hablar. Pero mucho, estaba como hablando con alguien por teléfono, y era muy efusivo. No sé lo que decía, porque no se escucha, porque no sé, pero sí que se notaba que tenía muchas ganas de hablar y que estaba entusiasmado, por lo que hablaba. Y yo me preguntaba ¿con quién hablará? ¿Con su familia? No tenía ni idea.
Años más tarde me enteré, pero no por que me lo haya dicho nadie de los implicados, no sé si los implicados me lo podrán confirmar, que hablaba con En Su Busca La Pm. Años más tarde me enteré, pero bueno, no pasa nada. Si está bien, si habla con algún hermano, estupendo. Hombre, me hubiera gustado que también hablara conmigo, pero bueno.
Entonces, a todo esto, ¿qué pasó? Esta persona, Apuesto Que Sí La Pm, dejó el Muulasterio, Pues había cumplido su propósito, terminó su función de prior en funciones y dejó el cargo.
Liceo: Lo dejó. Se fue.
Pigmalión: Bueno, dejó el cargo, terminó su periodo. En ese momento pues él emitió un informe para los Doce del Muulasterio. Un informe que está en cierto comunicado (TAP 43), que yo cuando lo leí me quedé patidifuso. Porque es un informe que lo vi totalmente subjetivo.
Aunque tenga parte de razón, por supuesto, porque todos tenemos siempre parte de razón, pero lo vi un informe super tóxico, muy negativo. Porque era como decir: “en este muulasterio solo hay negatividad, hay mucha desconfianza”. Sin embargo: habíamos convivido, yo con él y con Liceo; habíamos estado no sé si en dos o tres convivencias, muchos hermanos, y yo salía de las convivencias super energetizado, super contento…
Yo no sé lo que él vivió para decir ese informe. No tengo ni idea, tendría sus motivos por supuesto, pero ese informe lo vi super tóxico, super negativo. Pero me dije bueno, vamos a esperar a ver.
Él dijo que se pasaría, después de su periodo de prior, “X” meses retirado, como en paréntesis. Diciendo, bueno, ya no voy a aparecer por aquí porque ya he estado por aquí mucho y ahora voy a estar un tiempo retirado. Vale, pues se respeta. Este hermano, cuando un día vino a traer a alguien o vino no sé por qué -y estaba aquí Puente y estábamos todos, era una convivencia, vino al cabo de unos meses, no me acuerdo cuando…- cuando le vi por la puerta y entró y estuvo aquí un poco con nosotros, su mirada era como si estuviera … no solo “fuera de onda”, sino como si pensara que Tseyor es una secta, porque decía “no me digáis nada, no quiero saber nada”.
Este hermano nunca más estuvo aquí en el muulasterio, salvo algunas visitas que hizo, pero nunca más apareció, creo que fueron cuatro años o así. Nunca más apareció por aquí a compartir con nosotros, a convivir, a estar en una convivencia, en un retiro, o en un congreso… yo creo que nunca más. Si alguien me lo puede ratificar, yo creo que fue así. Porque yo he estado en casi todas y no le he visto nunca (desde entonces) salvo alguna vez que traía alguien en coche desde al aeropuerto, pero nunca quiso ya estar más en la hermandad, con la hermandad. ¿Vale?
Lo que a mí me choca, porque él es libre de hacer lo que quiera, y un hermano es libre de hacer lo que quiera, lo que no me explico es que un hermano que estando viviendo al lado de donde se produce la acción en Tseyor, que son los congresos, los retiros, las convivencias, donde todos los que hemos estado sabemos lo que pasa ahí, que se mueve mucha energía, mucha retroalimentación, que ese hermano teniendo la oportunidad no la aproveche. Pero, sin embargo, sí que aproveche la oportunidad de encontrarse con otros hermanos de tseyor en otros lugares para dar sus opiniones. Aunque yo eso lo veo totalmente lícito. Y es libre de hacerlo.
Puede dar sus opiniones, incluso puede opinar sobre el muulasterio, puede opinar por ejemplo sobre la priora, o puede opinar sobre lo que quiera. Cada hermano de tseyor puede hacer eso libremente. Aquí yo creo que nadie está persiguiendo a nadie, ni nadie está haciendo de policía de nadie. Y puede hacerlo.
Pero hagámoslo constar. Hagámoslo constar, que este hermano estuvo totalmente ausente de la acción y de la hermandad de Tseyor durante ese tiempo. Porque tal vez si así lo hacemos constar, cuando él vaya comentando por ahí -él porque ahora lo estamos tomando como ejemplo, pero cualquier otra persona, cuando esté hablando por ahí de sus opiniones, que también son muy agradecidas, se agradecen las opiniones siempre- también le podamos decir al hermano “Oye, pero lo que tú opinas ¿te basas en qué? Porque ¿cuánto tiempo has estado últimamente en el muulasterio? ¿Cómo estás trabajando para ver si eso que tú opinas a ver si se puede trasladar al equipo de ahí, del lugar? ¿Cómo crees que sería mejor que tus opiniones se vieran plasmadas en un equipo de trabajo para que se mejore ese trabajo y ese equipo?” Para que le digamos eso, digo yo. Porque si no…
Sin embargo, parece que eso no ocurre, sin embargo parece que, bueno, pues el hermano Apuesto que Sí ha hecho sus viajes, por sus motivos “X” ha ido a visitar a ciertos hermanos, ha estado compartiendo sus opiniones en círculos de conversación que desconozco. Algunos sí que han llegado a mis oídos, y es totalmente libre de hacerlo, él, Oca, y quien sea, de hacer sus opiniones. Pero que seamos el colectivo consciente de donde vienen esas opiniones. Y bajo qué objetividad o nivel de objetividad vienen, porque si no, lo que estamos haciendo es levantar rumores, o engrandecer o engrosar o engordar Baksaj, al fin y al cabo.
Porque si uno no ha estado viviendo la experiencia en el lugar, ¿qué sabe de la experiencia? Nada, lo que le cuentan. Y si le cuentan y se lo cree, eso es baksaj. Creo que es así ¿no?
De todo este proceso, pienso que ha habido dos personas que han estado muy perjudicadas, sean conscientes o no, y es mi opinión totalmente subjetiva, que han sido En Su Busca La Pm, que pienso que él, por suerte, ha estado aquí muchas veces, el hermano En Su Busca, y creo que algún día se va a dar cuenta de ese baksaj…
Y la hermana Especial de Luz La Pm. La hermana Especial de Luz La Pm, evidentemente tiene su propia carga psicológica de haber tenido ese “rifi-rafe” aquí en el muulasterio, en el equipo, y se respeta. Pienso que es una persona que tiene un corazón muy hermoso, pero por las emociones a veces nos traicionan ¿no? Y de momento se mantiene en su distancia, pero pienso que ha sido visto afectada por opiniones.
Y creo que por eso el hermano Shilcars le dijo a Especial de Luz en la convivencia de Barcelona lo que le dijo. Le dijo “Hermana, date cuenta que a veces el ego no solo es propio sino externo, y que la Confederación está abierta a que tú preguntes más al respecto cuando tú quieras”. Y pienso que eso hubiera sido muy bueno que ella lo haga, y lo hará supongo algún día, para a clarificar su situación, porque pienso que es un elemento muy valioso, como cualquiera del puzle holográfico, pienso que todos somos valiosos, y que algún día se tendrá que aclarar esa posición que mantiene de reticencia a formar parte del proyecto de Tseyor en Granada. Porque yo creo que ella lo siente en su corazón el proyecto, igual que todos. Pero, ahí tienes los problemas egoicos de todos que tenemos, problemas egoicos.
Y por último, y aprovechando que está aquí la hermana Piedra La Pm, voy a hablar de ella también, pienso que la hermana Piedra La Pm que está aquí hoy, y seguramente nos lo podrá ratificar si lo que digo es objetivo o no, y si no, pues también lo puede decir… Pienso que ha sido un elemento un poco… débil, en el sentido que podría haber aportado mucho más, pienso que los hermanos le han dado varias veces una indicación de que…
Una vez vino aquí y estaba justo Aumnor hablando creo… no sé qué, “todos hemos de ser como un humilde mahón, porque todos hemos de formar parte de algo, siendo pequeñas piezas” Le han dado muchas señales, pero parece que no entra. No entra el mensaje. Y está la cosa complicada.
Entonces ha habido aquí muchas situaciones de fuerte animadversión, y eso hay que corregirlo, y eso ya no podemos permitirlo más. Es decir, si un hermano o una hermana viene aquí con una situación de animadversión, con un estado psicológico muy fuerte no hemos de permitirlo. Hemos de intentar entre todos ver soluciones, pero no se puede permitir más eso. Estamos en familia, pero al muulasterio hay que dejar las cargas psicológicas siempre lo que se pueda fuera del muulasterio, porque si no, (a) todos nos afecta mucho entonces no se puede hacer bien el trabajo. Eso es muy importante.
Y pienso que es también muy importante respetar en este caso al Muulasterio, y también la figura del prior. Sea quien sea el prior. Aunque no nos guste, aunque sea un prior que su personalidad no nos gusta para nada, ese prior está haciendo un papel representativo, simbólico, energético, espiritual, del muulasterio. Y creo que si tenemos una diferencia con el prior o priora de cualquier muulasterio siempre podemos debatir abiertamente, con respeto, con esa persona, intentar llegar a un punto de encuentro. Pero nunca con la animadversión, nunca con malos modos, porque entonces lo que va a ocurrir es que la Energía -pienso yo, en mi opinión, no sé cómo funciona esto, pero creo que sí- la energía va a dar prioridad al prior, o a la priora. Y a la otra persona la va a apartar. Y de eso tenemos algún precedente en Tegoyo.
Pienso que aquí, invito a la hermana Piedra La Pm, después si quiere participar, participe, que aporte su opinión, y también que nos diga su opinión sobre el muulasterio, sobre el proyecto, y que nos diga su opinión sobre qué piensa que deberíamos hacer para mejorar este proyecto, si es que vale la pena. O, cerramos el “chiringuito”.
Así que, ese es mi aporte, perdonad la longitud, pero … y me dejo un montón de cosas, pero es que si no…
Voy a dar paso al siguiente interviniente.
Oro en Polvo La Pm: Bien, pues muchas gracias por tu exposición, Pigmalión. La siguiente ponente va a ser Capitel Pi Pm.
Capitel Pi Pm: Buenas tardes hermanitos, yo siguiendo un poco lo expuesto ya por Pigmalión, tengo aquí apuntado un comunicado un poco para… , primero que nada, estamos aquí para poder encontrar soluciones ¿verdad? Esto no es con el ánimo de irnos, como ya dijo Pigmalión, en contra de nadie ni culpar a nadie porque si alguien tiene la culpa, la tenemos todos, todo Tseyor. Porque este muulasterio es de todo Tseyor, ¿verdad?
Si no nos hemos implicado y eso ha mermado todo lo que ha pasado aquí, pues, apoyado auspiciado todo esta merma que está manifestando el muulasterio, es de todos. Y para mí lo interesante sería que reflexionáramos en el trabajo que significa estar en este muulasterio y que es “la cabeza”. Ese trabajo es tan importante que tiene que ser, si bien es cierto, es mental, es un trabajo de psicología transpersonal, pero algo de manera muy trascendente. Ya no es como solo una organización, solo unos lineamientos, solo unas reglas, solo es que hay que hacerlo así, así, asá… No, si no que esa estructura que tiene que tener este lugar, porque está trabajando en la mente, por supuesto, tiene que ser un lugar ordenado, tiene que ser un lugar que tenga una dirección, hemos olvidado, creo yo, la parte más fundamental que es la conexión de la mente con el corazón.
Y con respecto a esto yo quisiera apuntar como una de los cuatro que estamos aquí, que somos desde siempre, del muulasterio, que lo hemos obviado totalmente. O sea, nos hemos identificado con la situaciones, con los personajes, y no hemos visto, no hemos tenido la claridad mental en muchos de nosotros, por el hecho de no estar constantemente en los muulasterios, que esto se pensaba que era “nada”, se pensaba que aquí uno “sí, sí, vayan al muulasterio” – decían los hermanos – “duerman ahí, pernocten, no sé qué, no sé cuántos” … pero como dijo Pigmalión, nadie sabía para qué era todo esto. Todo el mundo decía “bueno, sí, vale, pero yo pienso que el muulasterio hay que ir solo a meditar”. O “al muulasterio hay que ir solo a hacer cursos”.
Y ahí hemos incurrido todos en un error, y para mí, un apunte que quiero hacer antes de comenzar … algunos apuntes del comunicado, que fallamos en algo fundamental, y que es tan simple como: sentarnos todos en una mesa y preguntarnos entre todos: después de lo que nos han dicho los hermanos, que nos han mandado comunicados, ¿qué entendemos por ejemplo con cosas tan elementales como: qué es respetar el muulasterio? Para ti, respetar un muulasterio, ¿qué es para ti? ¿para mí?
¿Qué quiero decir con esto? Unificar criterios. No, yo parto desde mi psicología: “ah, para mí respetar un muulasterio es… yo qué sé… no meditar” Y para mí no meditar es no respetar un muulasterio. O no hablar, o hablar. Pero nunca, siempre partimos de “esto es lo que yo pienso y esto es”. Pero nunca lo compartimos. Nunca le preguntamos al otro: “pero ¿para ti qué respetar un muulasterio? ¿cómo yo estaría no faltándole el respeto a este lugar sagrado?”
Yo estoy segura que todos los que hicimos y estuvimos aquí en un principio, los fundadores, todos teníamos mucha ilusión, estábamos todos super contentos, pero empezaron a pasar situaciones en las que cada cual partió y obró desde su posición, desde su punto o posicionamiento psicológico, pero ¡sin preguntar al otro! Y menos transmitir. O sea, nunca hubo una retroalimentación entre nosotros siete. Nunca nos pusimos en una mesa y “dime tú ¿qué te parece a ti?”. Y a través de esa conversación, unificar criterios.
Vale, a lo mejor yo tenía un poquito de razón, el otro otra, y el otro otra, y así. Y a lo mejor, si lo hubiésemos conversado…. Una parte muy importante en toda las relaciones humanas: la comunicación, muy importante. Que pensamos y damos por hecho tantas cosas, pensamos que el otro tiene que ver determinada situación igual como la veo yo. Y resulta que no. Porque a lo mejor para mí no respetar un muulasterio es venir a gritar a un muulasterio. O a lo mejor para otro no respetar un muulasterio es venir con el novio al muulasterio.
Pero si lo hubiésemos conversado nos habríamos dado cuenta, segura, estoy segura, porque sé del corazón de todos de los que hemos estado todos aquí en un principio, estamos, y que todavía seguimos, que queríamos lo mejor para este lugar. Siempre hemos querido lo mejor. Siempre hemos querido, como dijo el hermano Castaño, el muulasterio La Libélula siempre ha estado con el ánimo de dar, de dar a los demás, de hacer ese servicio a la humanidad.
Pero claro, como no sabíamos y todos interpretamos las comunicaciones desde nuestro posicionamiento psicológico, y hasta ese momento no éramos capaces de hacer esa retroalimentación, ¡cada uno se quedó con lo que pensaba! Y desde ese punto, desde ahí, comenzó a actuar. Y como no nos dimos cuenta que este muulasterio, el gran trabajo que uno hace aquí en este muulasterio, la claridad mental que nos puede dar cuando realmente nos trabajamos, cuando realmente decimos “bueno, ¿para qué sucede todo esto? Tiene que tener algún sentido”.
Ellos nos dijeron en una primera instancia “aquí se aposentó la Energía Crística, aquí está el Cristo Cósmico, aquí está toda la Energía. Pero también tened en cuenta también que como se aposenta la Energía Crística también los egos se refuerzan y suben a la par, porque tiene que hacer un equilibrio”. Esa parte se nos olvidó, también.
Entonces claro, como se nos olvidó, seguimos nosotros con nuestras elucubraciones, cada uno pensando lo que pensamos del otro, no preguntándole, para qué le voy a preguntar si yo ya lo tengo claro, si yo ya sé lo que está haciendo el otro, sé por qué está aquí. Y no. Este es un gran error que cometemos y que seguimos cometiendo en Tseyor: pensar, o sea, creer y luego afirmarnos, porque a través de nuestra propia mente nuestro ego nos dice “sí, sí, esto es, esto es lo que esa persona está haciendo”.
¡Pero es tan sencillo hermanos como preguntarle al otro! “Mira, a mí, me parece que esto no está del todo bien, ¿me lo podrías aclarar? ¿Tú lo ves igual que yo, o lo ves distinto, y si lo ves distinto, ¿podemos llegar a una unidad de criterio entre tú y yo? ¿podemos conversar las cosas?” Este es un punto importante.
Si yo tengo un problema con un hermano, tengo que hablarlo con ese hermano, directamente y en el momento. ¡Ojalá en el momento! Porque así en nuestra cabeza no le damos pie a nuestro ego que comienza a elucubrar y comienza a suponer y a creerse en la verdad absoluta, porque el ego es listo, el ego es muy listo y es muy sutil para introducirse por los recovecos que nosotros tenemos ahí como que estamos perdidos, y el ego sabe, sabe dónde va. Sabe tu parte débil, sabe cuál es tu eslabón más débil, tu punto más flaco, sabe tu talón de Aquiles. Y ahí te da.
Él sabe por ejemplo, que yo puedo ser una persona que me siento por todo, que soy toda súper sensible, y ahí me va a dar y me va a dar duro ahí. ¿Por qué? porque como estamos en el Muulasterio La Libélula tenemos que transmutar todas esas cosas que están en relación directa con lo que son nuestros Baksaj y nuestros porque apegos, nuestros egos en general.
Otra parte importante para mí es vital: nuestros espejos. Aquí nos dijeron al principio de los principios: “los muulasterios son para los valientes” y yo me preguntaba ¿y por qué dicen eso? Pues yo me di cuenta en este Muulasterio porque hay que ser valiente de estar aquí. Por eso mismo. Porque como tenemos tantos baksaj, y algunos los tenemos muy fuertes, baksaj de rigidez, de inflexibilidad, de intolerancia, de no poder ponernos en el papel del otro, tratar de comprender la psicología del otro… Todo eso hasta que yo no vine a este lugar, bendito lugar, yo no me había dado cuenta.
Que tenía una hermana Liceo, que tenía una hermana Piedra, que me mostraba la inflexibilidad, la rigidez mental. Tuve que venir aquí, tuve que pasar por lo que tuve que pasar y lo agradezco, porque yo tenía unos dolores de cabeza que quería cortarme la cabeza y dejarla al lado porque eran unos dolores tan grandes los que yo sentía, me quedé con una tortícolis que no podía… Tuve que llegar adonde un chico que me hiciera masajes porque me quedé como un robot. No podía darme vuelta y decía “pero esto ¿por qué, por qué me pasa? ¿por qué me pasan estas cosas?” Y siempre que venía al Muulasterio era una cosa u otra y siempre tenía que ver en la cabeza. Claro soy un capitel. Entonces como capitel, ¿dónde tengo que trabajar? en la cabeza.
O sea que mejor no podía haber estado en esta muulasterio. Entonces claro, cuando uno a través de todos los comunicados que los hermanos te van dando y tú vas haciendo esa interiorización te van ocurriendo situaciones que son duras, que son fuertes, que tú sientes que te están dando una paliza pero del porte de un buque -como decimos en chile- , cuando te relajas cuando medita y entras en tu interior y dices “jolín, y es que yo soy igual, y a lo mejor hasta soy peor”.
Y eso, para hacer un trabajo de ayuda humanitaria no sirve. No sirve porque nosotros debemos ser firmes, pero debemos ser dulces a la vez. Y a mí esto yo lo digo personalmente a mí me ha costado mucho comprender esto, mucho, y todavía lo estoy trabajando y todavía sigo viendo mis espejos, y están ahí y todavía no se han ido porque están ahí porque yo todavía no lo he transmutado del todo. Y aquí estamos.
Y estoy orgullosa de decir lo que estoy diciendo, yo soy, he sido una persona muy intolerante, muy intolerante. Me ha costado mucho la convivencia con las personas, me ha costado. Me he tenido que poner en unas situaciones súperconflictivas y ya de, pero de muy dura para poder comprender que soy yo la que tengo que cambiar, que soy yo la que tengo que flexibilizar mi mente y no querer controlarlo todo o que todo sea a como a mí me gusta. Y me cuesta y no digo que los tengamos superados, me cuesta mucho pero en ello estoy, y estoy orgullosa de pertenecer a este grupo y desde siempre estar aquí.
Eso por un lado, hablé de la retroalimentación. Ser sinceros también, importantísimo, pero transparentes con lo que pensamos, y vuelvo de nuevo para atrás: ser sincero, pero también saber decirlo. Vuelvo de nuevo a esa inflexibilidad. A eso mi madre siempre me decía “Verónica -para los que no saben que me llamo Verónica- esos malos modos”. Yo no lo entendí hasta que no vine a la libélula, no lo entendí hasta que no vine a vivirla y ahora entiendo esta inflexibilidad.
También la entiendo en el sentido de una organización y de un orden, porque yo en verdad no es que me guste ser de esta manera ni ser tan inflexible ni intolerante, no, pero sí me gusta el orden. Porque creo firmemente que si uno tiene un orden en su cabeza la puede proyectar hacia afuera también y puede ser muy útil en las demás, en una organización, pero sana. En una organización en que se sonría, no en una organización en que esté todo el tiempo con una cara seria porque somos espirituales y no hay que ir rígidos y como militares.
No, porque cuando vamos a ir a transmitir el mensaje crítico fuera y vamos a ir con esta “cara de palo”, como decimos en chile, no nos va a escuchar nadie y no vamos a ser un foco de atracción. Y creo que esto también ha sido una de las cosas que ha pasado que han sucedido en este muulasterio: que no hemos sido atractivos por esto, porque hemos sido demasiado estructurados, demasiado rígidos, demasiado siguiendo los protocolos, los lineamientos, y no sé qué, no sé cuánto.
Y acabo de leer en un comunicado algo increíble, el comunicado 783, que justamente dice la “convivencia del Muulasterio de La Libélula”, he rescatado algunos extractos y este extracto me parece tan bonito y super profundo, es una respuesta que le dieron a corazón, a la hermanita, y … el hermano le contestó “si actuásemos con el corazón, fluyendo, los lineamientos podrían soslayarse. Los reglamentos y todos los protocolos no existirían, no tendrían sentido”, y dice más adelante “porque cuando verdaderamente sepáis funcionar adecuadamente, ordenadamente, equilibradamente, os daréis cuenta que no necesitáis ninguna guía externa, porque vuestra objetividad será completa. Y también apreciaréis las cualidades de los demás y obviaréis los defectos, porque los demás no tendrán defectos, solamente virtudes”.
Ellos nos han dado unos lineamientos, nos han dado unas reglas, porque claro, en este mundo 3d tenemos que seguir un orden, pero si nosotros realmente actuáramos como tenemos que actuar, de corazón, dejando que el otro sea, dejando que el otro haga, dejando que el otro fluya, no necesitaríamos tanta regla ni tanto lineamiento, ni tanta “esto se hace así porque sí”. Porque sabríamos en todo momento ver al otro como yo, como lo que soy, que soy, que soy él también.
Y comenzaríamos a ver con ese amor las cualidades del otro, y diríamos “jolín, a esta hermanita le gusta el orden. La vamos a dejar para que ella se desarrolle porque es lo mejor que sabe hacer, y que esta hermanita o este hermanito ordene este lugar, que lo distribuya, que ordene unos departamentos, que ordene una cocina, una limpieza. Porque además tiene unas cualidades que están perfectas para eso, porque trabaja en salud o si es maestra y por lo tanto con los niños va a saber cómo trabajar…”
Entonces ¿ven? Todo esto es lo que la cabeza, o sea lo que la libélula, ha obviado: el corazón. No ha dejado que el corazón entre, hasta este momento, que yo pienso que ya no es así, que lo siento, lo siento en mi corazón que ya no es así. Hasta este momento nunca habíamos dejado, no le habíamos hecho caso nada, pero nada, al corazón.
Parece que el corazón se había salido de nuestro cuerpo y estaba por ahí, por ahí lo dejamos allá en Tegoyo, que allí es donde tiene que estar y como allí tiene que estar pues que quede allí. Pues no, no, no… No porque somos un organismo y como organismo somos completos, tenemos que llegar a que el organismo funcione en completo orden, pero no orden reglamentado, no orden militar, sino que un orden que al fin y al cabo lo va a llevar el corazón.
Esto por una parte quería decir. Y creo que sí, creo que hasta ahí me voy a quedar para darle paso a la hermanita Liceo. Gracias.
Oro en Polvo La Pm: Muchísimas gracias Capital. Bien, pues la próxima ponente es la priora Liceo.
Liceo: Como habéis visto, me han dejado muy poquitas cosas, porque haberlas, hay muchas, pero realmente considero que lo que ya se ha dicho es lo que más o menos habíamos realmente reflexionado y comprendido que eran cosas que tenían que salir, en esta mesa redonda, como se ha dicho anteriormente, con la intención pues de sacar todo eso que estamos comentando, para que realmente, pues primero por clarificarlo y las personas que no lo saben que sepan que han sido cosas que se han dado en casi todos los comienzos de todos los muulasterios, de todas las casas tseyor.
Siempre se produce, pues lógicamente para conectar y unificar todos los miembros que aparecen, que cada uno, como bien nos han dicho los hermanos mayores, somos distintos, ¿verdad? aunque somos uno, pero cada uno tiene su forma, su personaje, pues lógicamente teníamos que adaptarnos y compenetrarnos y llegar a esa unión, para poder realmente unir y sumar.
Eso efectivamente no lo hemos visto así en la libélula, ya se ha comentado aquí ampliamente y muy bien además, porque, por tal vez por ser personas que hemos venido y ya veníamos con una…, pues, éramos personas de cabeza, personas muy fuertes de carácter, como ha comentado ya “Capi”, y con esos características, pues como dice aquí este comunicado el 503, os lo voy a leer porque mejor que lo digo yo lo va a decir nuestro hermano mayor, el comunicado el 503: “Los Muulasterios, una verdad biótica” fue dicho en el 2012 en diciembre, después de haber pasado nuestra convivencia de diciembre y dice:
“… y la verdad es que no salimos de esa rutina porque no somos valientes, porque no queremos desprendernos, porque nos amamos demasiado en un aspecto intelectual, materialista. Nos creemos los salvadores de este mundo, de nuestro mundo y el mundo de los demás. Y de ahí nacen, de dicha idea, las dictaduras, los dictadores, los poseedores de la verdad, el fanatismo… ¡Qué fácil es caer en las redes de dicho pensamiento protector! Nada de eso será necesario llevarlo a cabo, poseerlo, si queremos disponer de lugares como los Muulasterios. Como dije en la anterior ocasión habremos de dejar en la puerta la maleta de todos nuestros pensamientos, de todos nuestros deseos, quereres incluso, el querer mejorar a los demás, y lo repito, querer incluso, querer incluso mejorar a los demás. Querer, que también es un deseo, el querer juzgar a los demás para proteger al conjunto, que también es su deseo. Nada de eso nos va a servir para permanecer en un Muulasterio si realmente queremos que los servicios del mismo sean eficaces. Daremos claves y técnicas para agilizar el trabajo, y los que realmente hayáis comprendido el sentido de lo que pueda significar un Muulasterio lo experimentaréis verdaderamente. Y saldréis de allí preparados para afrontar un nuevo estilo de vida, una nueva ilusión, una nueva vida en hermandad”.
Creo que esté comunicado, que se nos dijo ya en los comienzos de este Muulasterio, llevábamos unos poquitos días ¿verdad?, como 21 ó 26, y ya en ese momento fijaros que nos estaban dando muchas pistas, muchas claves ¿verdad? de lo que era el Muulasterio. Y sobre todo, yo lo veo ahora, es todo lo que hemos comentado aquí en el Muulasterio de la libélula.
Porque como bien han comentado aquí mis dos antecesores, pues han dicho lo que realmente yo siempre he pensado, desde un tiempo para acá. Siempre creí que el Muulasterio era un lugar de transmutación, de trabajar en la filosofía, de todo ese tipo de cosas que, claro, porque lo pensaba, porque es lo que a mí se me da mejor. Porque es lo que yo sabía hacer, es lo que yo venía trabajando, pues mi reconocimiento, mi transmutación de este personaje, como bien ha explicado Capitel Pi: personajes muy fuertes, con unos egos muy pronunciados y que lógicamente tenían que estar aquí en este Muulasterio para poder transmutar todo ese personaje ¿verdad?
Pero claro, todavía no teníamos la capacidad ni la conciencia que ahora tenemos, el nivel de conciencia que hemos adquirido en este proceso que hemos estado en este tiempo. Porque yo hoy me reflexionaba, cuando ella estaba comentando eso, “si hubiéramos tenido claro de verdad” -que lo habrán dicho cien mil veces, un comunicado tras otro, no es que ha sido algo que ¡uy, que lo acaban de decir! – “que esto es un teatro, es ilusorio, que nosotros estos personajes son elegidos por nosotros y que lo hemos elegido conscientemente y que también son ilusorios lógicamente porque son personajes para este teatro que hemos venido a realizar…”
Pero además, lo que no nos dábamos cuenta es que, además, es el personaje que veníamos aquí a realizar. Y que lo habíamos elegido porque tenía que ser uno de las características que tenían que tener algunos personajes, porque los autóctonos tendrían ese tipo de, también, de características y teníamos que ayudarles a transmutarlo, pues veníamos con ese personaje, pero un personaje que realmente no podíamos considerar al personaje que era la persona en sí. La persona, el ser que hay dentro de ese personaje no es nada que ver con ese personaje.
Nos lo han dicho los hermanos, pero nunca hemos visto esa diferencia, solamente nos hemos fijado en la actitud, en el comportamiento del personaje. Nunca hemos visto que esos personajes somos cada uno de nosotros, somos diferentes pero tenemos ese tipo, más grande, menos grande, de personaje egoico, porque es lo que tenemos que transmutar, el espiritual no los transmutamos ¿verdad? pero claro, vemos el personaje del otro porque tenemos el espejo que nos están dando para que lo cambiemos en nosotros, pero no.
En realidad sí, hablamos de los espejos, y decimos que “me han ayudado mucho los espejos”, pero cuando los espejos han sido muy fuertes y nos ha costado reconocerlo hemos seguido creyendo que no era mi espejo, aunque yo lo haya comentado siempre. Porque si no, no iría diciendo de la persona esos comentarios de su forma de actuar, porque si me está presentando un espejo, yo soy consciente, lo veo y lo transmuto, no voy a ir diciendo que esta persona me ha hecho esto.
Entonces se ve que no lo entendimos desde hasta hace muy poco, yo creo, que ni tampoco hemos sido conscientes del gran trabajo que estamos haciendo aquí de sacrificio, como nos dijeron, con la humanidad. Que la humanidad son los autóctonos, lógicamente ¿verdad? Y realmente simplemente nos hemos creído al personaje, pero no hemos visto al ser que hay espiritual también en ese personaje, que son esas virtudes que comentábamos, que los hermanos nos hicieron un taller, porque salió no de los hermanos, si no de… Con Propósito La Pm, ella dijo en un momento de esto, que estábamos en la libélula sacando más lo negativo porque estábamos en ese momento ¿por qué no decíamos las virtudes en lugar de las tantas cosas negativas?
Y cuando empezamos a decir, todos vimos en el otro hermano una virtud, porque dijimos sólo una ¿no? Para qué vamos a decir más, la más que veíamos. Todos vimos una virtud maravillosa en cada una de las personas que estábamos aquí, y el hermano mayor, nuestro amado Shilcars también nos dijo una virtud a cada uno de nosotros.
Pero qué pronto se nos olvidó ¿verdad? esa forma de ver al hermano, de ver sus virtudes, porque las otras cosas, pues la única que lo puede ver es la persona, es el personaje que lo que se la ha traído para transmutarlo, y por más que se lo digamos si él no lo ve, o ella no lo ve, es que no se lo vamos a hacer ver, es que para eso le ponemos nuestro espejo, para que se vea en nosotros y sea capaz de reconocerse…
Eso no es fácil. Eso las personas como bien ha dicho “Capi” que hemos estado aquí trabajando años y años en nuestro reconocimiento, en un reconocimiento de un ego fuerte, no es fácil, y no se puede exigir a las personas que lo hagan fácil, porque no lo es, y entonces pues tampoco se les puede acusar ni recriminar. Más bien tendríamos que haber tenido esa paciencia, y ese respeto, ese diríamos hasta el reconocimiento de “menudo trabajo está haciendo” ¿No? Porque realmente era un trabajo muy fuerte y “Capi” y yo lo sabemos porque hemos trabajado muchos años, muchos meses aquí las dos, y nos hemos visto tantas cosas que nos daban ganas, es una frase, de “morirnos en ese momento”, y entonces, pues eso se sabe ¿verdad? se sabe.
Pero claro, eso nos estamos dando cuenta ahora. Somos uno, somos absoluto, ese absoluto “hizo”. La forma de reconocerse fue: fue hacer esa “chispitas” en las que se convirtió para verse a sí mismo y reconocerse, chispitas en las que cada uno de esas chispitas era totalmente diferente, con unas características diferentes. Y nosotros somos esa chispita y nosotros a la vez somos también ese Absoluto, que a su vez hace sus chispitas también, por ahí, para poder reconocerse.
Y entre ellas, pues, esos espejos, que son talleres magníficos y que tenemos que agradecer a toda persona que ha venido a ponernos en delante nuestra un espejo, agradecerle mil veces que nos lo haya puesto tan fácil, porque esas son las cosas que nos ponen delante de los espejos no lo íbamos a haber visto nunca por nosotros mismos ¿verdad?
Entonces de eso, no sé por qué, aunque a veces lo hayamos hablado, cuando hemos tenido ese ese momento de iluminación, de darnos cuenta que nos hemos hecho ese espejo, que es nuestro y tal, ¡se nos olvida! A la siguiente ocasión que nos ponen un espejo ya estamos otra vez en la circunstancia de “mira cómo esta persona…”, “mira lo que a este…”, “mira cómo lo dice…”
Claro, nos identificamos, y cuando nos identificamos no es un espejo lo que estamos viendo. No, estamos viendo una escenificación a la que acusamos a alguien de que está haciendo algo. No es que nos está haciendo a nosotros nuestra propio reflexión con la imagen de lo que estamos haciendo. Y eso pues, ¿quién no lo hace? ¿quién no lo ha hecho? Pues todos, todos lo estamos haciendo, pero para eso venimos a los Muulasterios ¿verdad?
Y eso es lo que este Muulasterio ha hecho: grandes trabajos con todos estos personajes que hemos venido aquí. Y hemos tenido, pues, esas características de querer ser los que organizamos, de los mejor que hacemos las cosas, de los que tenemos que tener todo controlado, que tenemos… Pues porque claro, es que este es el Muulasterio de la mente, pero nos equivocamos también en eso. Es el de la mente 3d por supuesto, pero para transmutarla, para trascenderla, para equilibrarla con la mente trascendente. No para quedarnos en esa mente y ver qué maravilloso somos, cuánto sabemos, cómo hacemos, cómo organizamos, cómo realizamos… Si no para todo lo contrario: para empezar a elevar nuestra mente, pero nuestra mente espiritual, nuestra mente trascendental, y hacer el equilibrio con la otra, que hubiéramos, pues, al equilibrarla se hubiera elevado la que tenía que estar predominando y no se hubiera quedado nada más que en la que estamos reflejando que es la de la 3d.
Y claro, así pues han surgido muchas situaciones que tenían que surgir, porque ya estaba todo previsto, y ahora pues tenemos que ser conscientes de que nada ha sido por casualidad. Por lo tanto tampoco hay nada qué acusarnos ni sentirnos mal. Todo ha sido como tenía que ser.
Y el otro día los tres, analizando todo lo que habíamos vivido los tres, ¿por qué digo “los tres”? porque Capitel, “Pigma” y yo siempre hemos estado aquí, muchos meses viviendo juntos y trabajando estos espejos y estas cosas, aunque los hermanos del equipo estuvieran y vinieran, pero nosotros vivíamos aquí, estábamos en el Muulasterio. Y entonces analizando todo esto fuimos conscientes de que efectivamente lo único que nos quedaba y que no nos habíamos dado cuenta es que teníamos que cerrar esos círculos. Cerrarlos transmutándolos, siendo claros, explicándonos, siendo conscientes de lo que aquí ha ocurrido.
Y ha ocurrido lo que tenía que ocurrir, y ahora somos conscientes. Vimos porque hicimos como esa especie de “darle la vuelta a todo” lo que en principio estábamos comentando que no era agradable, pero luego empezamos a verlo desde la trascendencia y ahí le dimos la vuelta a todo eso que estábamos hablando, “Capi” vio la reflexión que ha dicho, él también lo que ha comentado, y yo también vi eso, que bueno, sí que en verdad hemos hecho un gran trabajo entre todos.
Y los que se hayan dado cuenta ¡bendito sea! porque se han transmutado, pero los que no se hayan dado cuenta pues tendrán que seguir trabajando y transmutarlo. Y luego pues claro, es ser consciente de que yo me tengo que reconocer y para reconocerme voy a sacar todo lo que hay en mí, y lo voy a poner ahí enfrente, como hace nuestro Absoluto. Nos ha puesto a cada uno de nosotros para verse, y nosotros tendremos que vernos así, no hay otra forma.
Pero que seamos conscientes, no echemos luego la culpa al otro, si no que nosotros mismos nos reconozcamos. Y nuestra experiencia, como dice Cosmos, bienvenida. Porque hoy por hoy podemos llegar a estas conclusiones y a darnos cuenta de muchas cosas, porque las hemos vivido. Si no, como bien dicen los hermanos: sin experiencia aquí no se puede hacer nada ni llegar a conciencia de ninguna clase.
Y luego, voy a decir una cosa que en otro comunicado nos dijeron ya, para no cansaros, muy importante la veo, porque ya se nos dijo también, aquí en la libélula, justo cuando nuestro amado prior Romano Primo Pm, pues renunció, porque tenía que irse a Colombia por situación personal familiar, que no podía dejar de acudir, y ya dio en el comunicado 783 del 2016, pues él ya vino para renunciar a ser prior y dar paso a que se pudiera pasar a otro prior o priora. Y ahí viene un texto que he sacado de un párrafo que decía:
“Sin embargo, repito, siendo un foco de luz, habiéndose consolidado todo el sistema organizativo en un buen y alto porcentaje de aceptación, brilla por su ausencia el, digamos imán, que ha de atraer a los demás elementos. Así pues, un síntoma es este, de entre muchos, y en uno de los cuales habéis de reflexionar debidamente. ¿Por qué no atraéis a vuestro nido, a vuestro albergue, a nuestro Muulasterio más interesados que puedan participar del autodescubrimiento también, o al menos tener dicha oportunidad? ¿por qué vuestras puertas mentales están cerradas a tal perspectiva? Reflexionad hermanos, reflexionad.”
Pues yo creo que aquí está ya todo claro y por eso realmente hemos querido hacer esas reflexiones de así de pasada, no queríamos ni tenemos intenciones de ofender a nadie ni molestar a nadie, ni nadie se sienta que lo hemos querido sacar aquí para nada negativo. Si no porque han sido vivencias que han sido, que existen todavía, que están pasando hace pocos meses, han pasado también pero que se siguen dando.
Y entonces pues esta era la primera mesa que queríamos hacer, pues para que todas las personas que hemos estado aquí, que sabemos que lo que está se está reflexionando es un punto de vista de las personas que hemos hablado por supuesto, no podemos decir que todo el mundo va a pensar igual, ni mucho menos, ni queremos tampoco, sabemos que en Tseyor eso no se quiere, la uniformidad. Pero es la nuestra, hay que respetarla ¿verdad? como la de los otros también.
Oro en Polvo La Pm: Muy bien, muchas gracias por tu exposición también. Gracias a los tres, y vamos a continuar con la tabla redonda, aquí en la sala y bueno, yo quería hacer un pequeño comentario, porque me ha llamado la atención precisamente el comunicado 503 que ha leído Liceo, lo escrito pero creo que es un poquito más largo, pero me ha llamado la atención esto que nos decía “realmente los que habéis comprendido el sentido de un Muulasterio”. Creo que es un poquito más largo, pero me ha llamado mucho la atención y esa parte.
Pigmalión: 503
Liceo: “… y que realmente haya comprendido el sentido de lo que pueda significar un Muulasterio lo experimentaréis verdaderamente”.
Oro En Polvo La Pm: Es que me ha quedado pero solamente he podido apuntar eso…
Liceo: El que crea lo que es un Muulasterio y viene al Muulasterio creyendo y viniendo con esa idea por intereses y otras cosas que vas camufladas con su ego, pues el que viene aquí sabe el efecto que produce el Muulasterio. Eso es evidente, lo sabemos las personas que hemos estado trabajando.
Habrá otras personas que hayan visto negatividad o lo que puedan ver, pero ya cada uno, eso ya cada uno trae lo que… También va a ver, lo que porque hay algo importante que tampoco queremos ver, ¿no? Nosotros somos ese Absoluto y ese mundo pequeñito que es todo, el todo, el todo de todo, pero claro solo podemos ver fuera de nosotros lo que somos nosotros.
No estamos viendo fuera de nosotros nada más que a nosotros mismos, y claro eso lo olvidamos, por eso vemos al otro y creemos que el otro es… No, el otro es la parte de nuestro propio teatrito personal de mí y de mi propio absoluto pequeñito, yo tengo mi teatrito personal y ahí tengo todos mis personajitos que están haciendo cosas, porque yo tengo mi teatro, con mi guion, he venido aquí con mi personaje para experimentar y aprender. Pero todo lo que yo vea fuera de mí no es nada más que Liceo, no hay nadie más.
Oro en Polvo La Pm: Somos Uno.
Liceo: Porque Somos Uno. Ahí está.
Oro en Polvo La Pm: Muy bien, gracias. De momento, en sala ¿alguien va a comentar…? Sí, vale, pues le damos (paso a) Lo Tienes Todo La Pm.
Lo Tienes Todo La Pm: Si queréis hablar primero, para hacer la rueda seguida…
Liceo: Si queréis vamos a hacer la rueda como hacemos siempre en La Libélula.
Oro en Polvo La Pm: Piedra La Pm ha ido a beber agua…
Lo Tienes Todo La Pm: Muy buenas, hermanitos. Soy Lo Tienes Todo La Pm.
Con mi poca experiencia que llevo en Tseyor, tampoco puedo hablar de los años atrás, porque claro, no puedo hablar de lo que desconozco o no sé con certeza, entonces puedo hablar un poco desde mi experiencia. Y bueno, por ejemplo hoy, haciendo los labores de mantenimiento aquí en La Libélula, aunque estuviera trabajando con la máquina y demás, yo estaba en recogimiento y puedo seguir trabajando y haciendo y pensando y con mis pensamientos. Entonces ahí me vinieron unas reflexiones. Unas reflexiones que me venían como: la falta de compromiso por parte de los compromisarios -eso era algo que me venía, yo hablo desde mi experiencia, todo lo demás, claro, no puedo hablar- hacia el Muulasterio y el grupo que conforma Tseyor y sus responsabilidades, yo incluido, yo me incluyo también en todo esto, en todo este proceso.
Eso es un poco lo que se me vino, que es una falta a algo, a un compromiso que hemos cogido, como compromiso, como compromisarios hacia un Muulasterio, hacia los hermanos y hacia unos trabajos que estamos llevando a cabo, como retroalimentación y como un mensaje que queremos llevar al exterior y ahí a todo el mundo, vaya. Entonces eso es un poco lo que me vino y lo que puedo aportar.
Después, bueno, hablando un poco en el tema que salió también de Apuesto que Sí, solo porque me toca igual por una parte y yo lo he conocido, ha venido por nuestra casa y como otro hermano, una bella persona, como otros más que vinieron, y yo puedo hablar por lo mismo, por mi experiencia. Yo no sé lo que pasó, en sus años atrás, en el proceso que tuvo de denuncias, lo mismo, cosas que se hablan y cosas que están ahí, pero esas cosas yo no puedo hablar de ellas. Sé que están ahí.
Yo lo vi, el tiempo que yo pasé con él y lo que compartimos pues siempre lo vi que su vida parecía que era Tseyor, él lo que hablaba, siempre desde su punto de vista, siempre era la filosofía de Tseyor. Todo lo demás, lo mismo, no puedo hablar de ello. Sí puedo hablar de que yo lo que intento siempre es no diferenciar, ni dividir, ni dejar fuera. A ver, es bueno cuando entres a un Muulasterio, no traer los temas personales, pero tampoco dividir Tseyor de lo que es nuestra vida 3d. Yo lo que intento es unificar la vida de Tseyor con mi vida personal y que ello sea uno, no cerrar, porque tampoco se puede cerrar, lo que también se intenta es, si se viene a un sitio de recogimiento, o bien un hermano con su, decir problemas exteriores, a ver, también a veces se viene aquí a poder retroalimentar con los hermanos, poder sacar esos problemas, o eso que tenemos y poder retroalimentarlo, compartirlo y poder avanzar y transmutar, que creo que también es nuestro trabajo de divulgar. Divulgar, ayudar al hermano y poder entre todos llegar a esa unificación, como hablamos y hablaron los hermanos. Es un poco lo que vi, por estos temas y lo que puedo hablar un poco.
Más reflexiones: sobre la libélula y qué es lo que nos concierne. Como los hermanos nos han dicho en algunos comunicados, si son nuestros hogares, como nos acaban de decir en estos comunicados anteriores, y vamos a necesitar estos lugares de recogimiento y ayuda humanitaria para la humanidad, ¿qué más necesitamos para apoyar al Muulasterio? Creo yo, a veces buscamos igual excusas, buscamos nuestras prioridades, que buscamos fuera, con nuestras responsabilidades y demás, pero si tenemos esa misión, si hemos adquirido ese compromiso y esa misión, al final todo lo demás debería de importar o menos o… no nada, pero priorizar nuestros compromisos que hemos adquirido.
Eso por ahí y después, también, otro aporte que puedo decir, lo mismo, guiándome un poco por los comunicados y es lo que yo puedo por mi experiencia hablar, porque, eso, llevo un trayecto de 3 años en Tseyor, pero bueno el compromiso lo he adquirido por una filosofía que yo compartía o que la llevo dentro. Entonces pues llegué a Tseyor y eso pues me reforzó este camino, ¿qué puedo decir?
Sobre los hermanos, lo que nos dicen, vale, (los muulasterios) serán también nuestros centros de operaciones, dónde practicaremos la retroalimentación, la autoobservación, la interiorización. En definitiva el despertar de la conciencia, para divulgar, que es nuestra misión, ¿no? o para alguno de nosotros es nuestra misión, la divulgación, para poder despertar y subir la vibración de la humanidad y crear un mundo mejor.
Si nos fijamos en esas cosas y en esos compromisos, lo demás tendríamos que dejarlo de lado. Nuestros “rifirrafes”, como se suele decir, nuestras diferencias, porque eso todo ya lo hay fuera. Si estamos interiorizando, intentamos cambiar algo, eso tendríamos que dejar un poco de lado y olvidarnos un poco de ello un poco. Y ¿qué más puedo decir? pues menos ego y más amor y que pongamos un amor en acción.
Y luego, pues nada, lo último, para cerrar un poco mi aporte. Venimos o vengo desde Asturias a comprometerme como compromisario, si hace falta, con La Libélula ¿vale? Porque yo creo en el Muulasterio, pero en la libélula, y la necesidad de estos lugares. Y más en la libélula y en la zona en que está enclavado, porque creo que es una zona y un sitio donde es propicio para poder hacer nuestro trabajo.
Oro en Polvo La Pm: Gracias. Seguro Que Es Así La Pm va a intervenir.
Seguro Que Es Así La Pm: Hola hermanitos, buenas tardes, soy Seguro y bueno, voy a hacer como una opinión así, al principio en general, sobre el Muulasterio, porque estamos hablando del muulasterio como si tuviéramos “mogollón” de Muulasterios ¿sabes? Pero es que en la península (España) sólo tenemos este Muulasterio.
En los tiempos que nos están viniendo encima, pero perdonar ¿en qué estamos pensando? ¿Qué es lo principal? ¿Para qué se hacen los Muulasterios? ¿Cómo vamos a ayudar a la gente sin estos sitios sagrados de ayuda y que tiene que haber armonía? Eso, lo primero.
Estamos hablando del Muulasterio de la península. Que si pasa algo, como la mañana hablamos, así un poco entre risas, que habría sido muy bueno confinarse aquí todos, porque sería un trabajo maravilloso y bellísimo, ¿qué pasa? entonces aquí estamos, ¿cuáles son nuestras prioridades en este grupo? Me da la impresión de que a veces se nos olvida por qué estamos aquí. Claro que cada uno tenemos nuestros defectos y nuestros errores. A mí a veces no siempre me funciona, pero yo intento pensar en el interés lo que le venga bien al grupo, a la unidad. Y claro que hay que ver las cosas que nos parecen mal y tratar los temas, pero yo no estoy aquí por mis intereses ¿me entiendes?
O sea, algo que me venga muy bien, o pensar en mí, lo que a mí me está favoreciendo, yo, yo, yo, yo… Es que no es el cuento, a lo que venimos. Aquí estamos para trabajar en grupo, para ayudar, pero ¡madre mía, si no nos aclaramos entre cuatro a quien vamos a ayudar!
Yo, sabéis que no tengo mucha experiencia, solo llevo tres años en tseyor, mi experiencia en la Libélula siempre ha sido buena, siempre me han abierto las puertas. Es cierto que hay muchos “dimes y diretes”, que he escuchado cosas, que hay comportamientos que no están bien, porque todos tenemos nuestros egos, y nadie somos perfectos y esto se puede aclarar, pero también no fijarnos sólo en lo malo, en los malos caracteres, también hay una devoción, una dedicación, que yo creo que es muy importante también, y que tenemos que respetar. También eso, todos nos tenemos que respetar, me da igual que sea uno que lleve 20 años, a uno que ya acabe de llegar. Eso es algo… para mí es así.
Pienso que aquí tenemos que estar dando nuestra mejor versión ¿entiendes? Como antes hablaba una hermana, pues para venir aquí con una cara, con malas caras, o con tal, aunque a veces pueda salir en unas discusiones, y pues disculpa, si vamos a estar en ese plan cada uno que se quede en su casa ¿no? Aquí venimos pues a ayudarnos a trabajar con los espejos, a mejorar todas esas cosas ¿vale? Eso era una opinión que quería dar por un lado.
Hay una cosa que yo sé que lo dicen los hermanos mayores, yo soy así, yo tengo que decir lo pienso: no, a mí no me cuadra mucho esto de los personajes, sí que puede haber un punto puntual, que podemos ser un personaje, pero yo no me puedo amparar en mi mal comportamiento, ni en insultos, ni en faltas de respeto, la “lío parda” y luego decir “ay, se siente, era un personaje”.
No, yo sé que los hermanos lo han dicho, a lo mejor es que me falta todavía entendimiento, pero yo no lo veo así del todo. Yo no lo entiendo así del todo. No se puede hacer lo que sea y luego decir “ay esto era el teatro”. No, aquí estamos en la 3d y esta es la vida real y tenemos que ponernos de acuerdo porque tenemos un trabajo muy importante que realizar.
He leído algunos comentarios en la sala de que se está hablando de hermanos que no están presentes. Preguntémonos por qué no están presentes. Porque este retiro se llama “cerrando círculos” y si hay gente que sabe que tiene problemas y que está implicada en esto desde el principio ¿por qué no están aquí? Es que si vamos a tener que esperar a que vengan todos ¿esto cuándo se va a tratar? Se llama “cerrando círculos”, es un retiro especialmente para esto, entonces el que no quisiera venir, lo sentimos mucho, yo creo que no se ha faltado el respeto a nadie, puedo estar de acuerdo con algunas opiniones de los hermanos, con otras no, esa es su percepción.
No me parece que se haya faltado el respeto a nadie, y bueno, pues a ver si cerramos círculos. Un besito a todos ¿vale?
Oro en Polvo La Pm: Gracias, Seguro que Es Así.
Canal Radial Pm: Hola, buenas tardes hermanos, hermanas. Aquí estamos en este maravilloso, hermoso y divino Muulasterio, con la gente que me rodea, que no puedo decir nada, si no que son seres con una gana de elevar sus alas de volar, de dejar todo lo negativo atrás, si podemos llamarlo “negativo”, porque realmente aquello que nos parece negativo es algo muy valioso porque nos ayuda a elevarnos a nosotros mismos cuando lo comprendemos.
Bueno, yo no sé por dónde iba, bueno, decía algo así como que muchas veces parece que vivimos cosas negativas ¿no? pero si lo miramos en la distancia y también a la cercanía ¿por qué no? nos damos cuenta de que esas cosas que llamamos negativas tienen que estar ahí para reconocer que esa no es la verdad. Esa no es la verdad, esa es simplemente un amago para que nosotros entendamos y comprendamos que nos hemos elevar sobre todo lo que nos rodea, que no, que al parecer no nos llega, no nos da paz, no nos da felicidad, no nos da alegría y siempre, siempre, todo lo que nos parece negativo hay que mirarlo desde la otra parte.
Es igual que la mano ¿no? Si tú miras la mano de frente la ves de una forma, pero si le das la vuelta a la mano la ves de otra forma. Sin embargo sigue siendo la misma mano. Pues nosotros lo mismo, tenemos momentos o tenemos tiempos en los que parece que estamos en un lado de la mano, pero si hacemos el esfuerzo y damos la vuelta veremos que esa mano, siendo la misma, es otra completamente distinta.
¡Qué gusto me da a mí, qué maravilla, sentir toda esta gentita nueva que lleva, ellos dicen, poco tiempo! Pero seguramente llevarán más que yo. La verdad es que yo no sé cuánto tiempo llevo, pero más de 10 años, y de 15 años, yo creo que sí llevo, y yo los escucho a ellos y digo pero ¡dios mío, pero si es que es una maravilla escucharles! ¡cuanto aprendemos de ellos, qué sabiduría tan grande! ¡Cómo nos abren la mente! ¡Cómo nos ayudan a abrir el corazón! ¡Qué gente maravillosa!
Gracias hermanos, gracias por estar aquí, a toda esta gente y esta nueva que va llegando, que nos va dando fuerza, que nos va dando ánimo, que nos va diciendo que todo lo que hacemos está bien, todo lo que hacemos está bien, está todo ya previsto ahí arriba, y nosotros solamente tenemos que abrir los ojos.
¿Se acuerdan el otro día que decía, Noiwanak creo que era, que ellos se pasaban el 95% del tiempo en meditación o trabajando desde esos estados de conciencia y que nos animaban a que nosotros también fuéramos unificando nuestro pensamiento con el de ellos. Claro, cómo voy yo a pensar que puedo llegar a pensar como ellos, sería absurdo ¿no? Pero sí que procuremos que los tiempos que podamos, los tiempos que, aunque estemos trabajando, como decía nuestra hermanito hace un momento, él estaba haciendo su trabajo en el campo, pero la vez estaba meditando, viendo, observando ¿no? Esto es igual. Cuando hacemos un trabajo ¿por qué no estar haciendo el trabajo y a la vez estar unificándonos el pensamiento con los hermanos? Nunca vamos a llegar a lo que ellos hacen, por supuesto ¿no? Pero sí nos animan a que sintonizamos más con ellos y eso es importante, hermanos, hermanas.
Y este Muulasterio, ¿qué digo yo de este Muulasterio? Si desde la primera vez que lo pisé me quedé prendida y prendada. ¿Ahora no era el momento para abrir el Muulasterio? Pregunto, no afirmo, pregunto. “Es que vives muy lejos”, “es que son nueve horas de coche”, “es que eres muy mayor”, “es que no te puedes quedar por la noche a pasar la noche, porque la circunstancia no lo permiten”, “es que vas a llegar rendida” … y ¿qué me importa?, si tengo allí la Sala de Silencio, que me está esperando.
Esto no se puede decir si no se vive. Esto no se puede comprender si no se siente. Y esto es un bálsamo para el espíritu. Si tú realmente sabes lo que necesitas o crees que sabes lo que necesitas, porque no siempre lo sabemos, claro, pero si tú entiendes que hay algo en ti que necesita esa paz, esa armonía, ese silencio, esa seguridad, esa cercanía con los hermanos mayores… La encuentras en el Muulasterio. Y eso hay que vivirlo y hay que sentirlo.
Y este sitio es un sitio sagrado. No importa lo que haya pasado, está bien todo lo que pase, porque si no pasan las cosas ¿cómo se van a arreglar si no están bien? y digo “si no están bien” no digo “si están mal” ¿eh?, no, no, no. Si no están bien. Para aprender tenemos que caer muchas veces. Caer, levantarnos, limpiarnos el polvo, quitarnos la sangre de las rodillas y seguir para adelante, porque si no hacemos eso quiere decir que nuestra implicación no es verdadera.
Seguimos adelante hermanos. Yo ¿qué puedo decir? más nada. Entrego mi corazón, entrego mi ser, entrego mi pensamiento y todo lo que me une a esta tierra. Y doy gracias a los hermanos mayores, y a los hermanos menores que tengo a mi alrededor.
Gracias a todos, gracias bonitas, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias. ¡Ay mira, si es Ovillo Rosa! Y a los que faltan, que no están, y a cada uno de la sala, a cada una de la sala, un abrazo infinito, hermanos, y siempre, siempre adelante, con los Muulasterios, con las casas tseyor, con el amor entre todos nosotros, y con la alegría de que vamos caminando todos juntos.
Un abrazo hermano, ya no digo más.
Oro en Polvo La Pm: Muchas gracias, Canal. Entonces, por aquí parece que ya estamos, y vamos a dar paso a los hermanos que hay en cola (en Paltalk). Están preguntando, la hermana Piedra no está en este momento. Así que adelante, bajamos.
Junto a Ti La Pm: Hola. Buenos días, buenas tardes a todos, a todas.
Dar las gracias por lo compartido porque me ocurre como a la hermanita Seguro Que Es Así. Llevo poco en Tseyor, así que gracias a lo que compartís, a la retroalimentación, pues uno se va enterando de la historia de Tseyor. En ese sentido creo que es clave lo que se viva en este retiro, no solo para cerrar este ciclo que es tan necesario y empezar otro con otra vibración, sino también porque a partir de ahora sabemos que hay varios Muulasterios en proceso de creación y que de los errores aprendemos. Así que de esta experiencia seguramente se van a sacar conclusiones de lo que no se debe de hacer, porque no nos lleva a la hermandad y a la unidad, que es el trabajo en la propia filosofía de Tseyor, y también de lo que sí funciona y sí es correcto para la energía y se debe de hacer.
Desde esa conciencia de sabernos Uno, y saber cuál es verdaderamente el trabajo de un muulasterio y lo que significa un Muulasterio para nuestra evolución. Así que en ese sentido pues sí agradezco que se hayan hecho esas anotaciones o esos apuntes del pasado, pero creo que el pasado, pues bueno, sí que nos va a servir para ese cierre de círculos, pero dado que las personas veo que tampoco están presentes, tampoco lo veo muy práctico, ni muy útil, más que como una reseña histórica de algo que ocurrió, que como sabemos todo es relativo y subjetivo.
Entonces prefiero venir al presente, que es en el aquí y en el ahora, que sí que se puede cerrar un círculo o crear una forma diferente de hacer las cosas. En mi opinión, también subjetiva por supuesto, es que más allá de esos personajes que representamos creo que un muulasterio tiene que ser un ejemplo de filosofía de Tseyor, en integridad. Es decir, no podemos decir que somos Tseyorianos y que la filosofía de Tseyor es la hermandad y la unidad cuando no lo vivimos.
Entonces desde allí creo que cuando consigamos que un muulasterio sea un lugar donde se viva en plenitud esa filosofía Tseyor, va a ser un lugar donde las personas quieran estar, donde las personas quieran ir a hacer su trabajo para el despertar, sean lugares de paso no solo para tseyorianos sino para otras personas que pueden acercarse a nuestra filosofía, conocer formas de vida diferentes, otras maneras de vivir. Así que creo que nuestro trabajo tendría que enfocarse en eso.
Y bueno, me gustaría preguntarle a los ponentes, a las personas que forman parte de ese compromisado del muulasterio, realmente desde su humilde, honesta y transparente autoobservación, dónde consideran que pueden mejorar las cosas, desde lo que cada uno puede dar. No desde lo que otros no dieron, sino de lo que cada uno, con humildad, puede ser que haya fallado, y sinceramente crea que puede mejorar o puede aportar para esta nueva etapa, que creo que es lo más importante. Al final los hermanos mayores nos preguntan ¿y tú qué das? No importa lo que dé el otro, lo importante es lo que cada uno de nosotros estamos dando, así que, bueno, esa sería mi pregunta y gracias. Un abrazo enorme a todos.
Oro en Polvo La Pm: Bien, alguno de los ponentes que quiera responder.
Pigmalión: Yo, por ejemplo, por mi parte, la pregunta que ha hecho Junto a ti ¿Qué es lo que podríamos hacer para mejorar nosotros mismos? o sea ¿qué es lo que podemos…?
Pues sinceramente después de todas las situaciones que he vivido aquí yo creo que ese trabajo lo he ido haciendo, porque muchas veces me daba cuenta que necesitaba cambiar, que había cosas en mí que eran contraproducentes hacia la hermandad y cuando llegaba a esa comprensión estando aquí en el Muulasterio, sobre todo, muchas veces realmente tenía un anhelo tan profundo de cambio, que lo pedía, lo podía profundamente: “por favor, necesito cambiar”. Y eso es lo que a veces yo también me observo y digo “a ver, qué me está pasando” y me pido a mí mismo, a mi interior cambiar.
Evidentemente un cambio que sea adecuado a lo que se pretende, adecuado en servicio a la energía. Así que eso lo que yo normalmente práctico y evidentemente seguiré practicando.
Liceo: Bueno, pues, la verdad hubiera dicho lo mismo, pero voy a decir algo distinto por lo menos para sumar. En realidad el hecho de que yo esté aquí en el Muulasterio, lo he dicho siempre, es porque estoy trabajando mi personaje. Estoy reconociéndome, y aunque siente mal o haya personas que no consideran, o que realmente crean que no esté haciendo cambios, la que verdaderamente sabe los cambios que se han producido en mí, y no voy a quitar que las personas que me vean no tengan ese misma derecho y esa posibilidad de verlo, no estoy diciendo que ellos no puedan hacerlo, pero sinceramente la persona que sabe todo cuanto se ha visto y ha tenido que aceptarlo, y no le ha gustado pero lo ha tenido que transmutar, pues soy yo realmente.
Porque sé todo lo que he venido viendo de mí y no me extraña que personas vean de mí lo que dicen, no me extraña porque realmente yo eso antes me lo he visto y lo he trabajado y sé que mi personaje tiene mucho que todavía trabajar. Por lo tanto yo lo único que puedo seguir diciendo y lo digo siempre, porque es lo que siento y es la verdad, trabajo mucho mi personaje, pero lógicamente ese personaje se trabaja mucho mejor cuando hay espejos.
Normalmente no tengo mucho espejos en La Libélula, estoy más tiempo sola que acompañada, pero eso no quita que no esté trabajando, intentando comprender y siendo y teniendo momentos de iluminación que me hacen permitir verme, y luego transmutar ciertas cosas. Creo que nuestro trabajo en Tseyor, siempre lo he creído que nuestro trabajo fundamental es ese.
Siempre he creído que era ese el trabajo, luego supe que era porque estaban los autóctonos, pero en primero pensaba que era porque tenía que hacerlo conmigo misma, por cambiar esa forma de ser y ese personaje que soy ¿no? No es una excusa en mí decir que es un personaje fuerte, que mi personaje me cuesta controlarlo y cambiarlo. Es que es real, es verdad y lo estoy haciendo. Y cuando miro hacia atrás sí tengo cierto alegría de ver que hubo muchas cosas que transmuté y que ya no las repito, pero hay otras muchas que las sigo haciendo, sí, pero en eso estoy.
Decir otra cosa sería mentir, y no solo no me gusta mentir, ni halagar, ni engañar, eso es lo que veo, eso es lo que hago, de otra forma no lo puedo decir: yo trabajo en mi personaje, y mi personaje no es uno, como sabemos, son mucho ¿verdad? Y eso es lo que lo que yo puedo añadir.
Oro en Polvo La Pm: Adelante Noventa Pm.
Noventa Pm: Gracias, amados hermanos, por darme paso. Mis felicitaciones a los hermanos de La Libélula por esta mesa redonda. Muy interesantes, fructíferas las reflexiones que han hecho todos los hermanos exceptuando lo que comentó en primer lugar el hermano Pigmalión, donde habríamos de ser partícipes de un solo fractal en nosotros mismos, no a veces decir una cosa y después otra.
Porque en otra oportunidad en el ágora del Junantal comentaste hermano Pigmalión que lo que habían dicho algunos hermanos, en una reunión del Muulasterio La Libélula, era una cobardía, pero ahora tú si decías todo lo que te vino a bien, ¿no? Incluyendo mencionar como muy tóxicas las participaciones de hermanos con nombre propio. Y si bien estos hermanos han podido estar, y han debido estar quizás en esta reunión, también nos dice la Confederación que nunca, nunca, nunca hemos de verter juicios de valor contra nadie, no hablar a espaldas de nadie, decir a viva voz, pero sobre todo cuando el interpelado esté presente.
Y si habláis siempre claro y franco vuestra palabra será entendida como justa y equilibrada, pero habéis de poner empeño en ello. Empeño en ello, es decir, en este caso, no solo de tres hermanos, con tres hermanos habría que cerrar círculos, si no de más, ¿no? Y no a todos se ha mencionado. Y debió de, como dice Shilcars, decírseles que de ellos se iba a tratar, específicamente. Como lo que hemos escuchado, al principio de esta reunión, con juicios sumamente duros contra estos hermanos. Como si estos hermanos fueran los únicos habitantes en los alrededores o en Granada. ¿Es que en todos estos años no ha habido la posibilidad de que otros hermanos puedan llevar el curso Holístico, para que nuevos hermanos puedan ser Muul y ser compromisarios del Muulasterio? ¿Por qué centrarse en estos tres hermanos específicamente?
A mí me parece que es un victimismo para disfrazar, digamos, lo que dijo Capitel Pi, que no habían hecho su tarea de actuar con el corazón, con una reflexión excelente, y como todos los hermanos, ¿no? Yo felicito estas reflexiones, y tengo entendido que con el corazón abierto, que las han pronunciado, van a lograr sus perspectivas, sus anhelos, de seguir transmutando. Porque es todo el colectivo Tseyoriano el que transmuta con La Libélula, hermanos, pero sin victimismos, sin subterfugios, directamente ir al grano para seguir adelante.
Muchísimas gracias por permitirme decir estas palabras.
Oro en Polvo La Pm: Muchísimas gracias (damos paso a los hermanos Mayores, adelante Sala y Puente).