1195. Una historia interminable

Universidad Tseyor de Granada (UTG) Granada (España)

CONVERSACIONES INTERDIMENSIONALES

Convivencias de Casa Tseyor Puerto Rico

Núm. 1195, miércoles 6 de junio 2023

tseyor.org

Como todos los días, empezamos con las meditaciones matutinas en Maquehue, luego del desayuno comenzamos los trabajos: la Letanía, una meditación y la lectura del comunicado anterior. Almorzamos y empezamos la sesión de la tarde a las 4:30, hicimos una meditación y estuvimos trabajando con la segunda lámina, que nos envió nuestro amado Aumnor, hicimos una extrapolación para localizar la base, nos llegaron unas coordenadas y Rasbek nos dio el presente comunicado, en el que abundó un poco más sobre los temas de los que habíamos estado dialogando.

Estuvimos presentes: Caso Cerrado La Pm, Olvida el Pasado La Pm, Fuerte como el Roble La Pm, Con Ganas de Vivir La Pm, El Descubrimiento Hoy La Pm, Renuévate La Pm, Renovación Constante La Pm, Dadora de Paz Pm, El Martillo La Pm, Liceo, Puente, Sala, Corazón, Síntesis La Pm y Escampada Libre La Pm.

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1195. UNA HISTORIA INTERMINABLE

Colegas, soy Rasbek.

Un sueño, una impresión, una intuición, una experiencia, una vivencia, un desarrollo, ecuménico a veces y siempre siguiendo hacia adelante.

¿Qué significa seguir adelante, si no existen puntos de referencia? ¿Por qué decir seguimos a la Estrella del Norte, si en el espacio no hay manera posible de orientarse? Pues porque sencillamente en el ser humano existe siempre un punto de referencia y ese punto se halla radicado en la micropartícula.

Y ¿dónde estará la micropartícula, para obtener ese punto de referencia y seguir adelante en busca de la Estrella del Norte, pongamos por caso? Ved que todo es palabra y muy especialmente ilusión, imaginación y en nuestra mente podemos imaginarlo todo y a veces es interesante ello para establecer un punto de referencia y saber direccionar y orientarnos con respecto a nuestra posición.

En este sentido, es muy importante, aun no teniendo referencias, siendo el Universo inabarcable y no estando nunca en el mismo sitio por cuanto estamos navegando a una determinada velocidad, por lo que nunca vamos a estar quietos y sí en movimiento, como lo está el átomo, las moléculas y el mundo subatómico, el micro y el macro, todo está en movimiento, ¿cómo orientarse?

¿Cómo se orientaría un elemento no preparado saliendo al espacio?, ¿hacia dónde iría? Va a necesitar o necesitaría de hecho referencias, puntos de anclaje que le permitiesen, estando unido a su cordón umbilical originario, navegar por el espacio sabiendo siempre el punto de retorno. Sabiendo siempre hacia dónde dirigirse en uno mismo.

Y ya circunscribiendo la capacidad de permanencia en el propio planeta, saber uno orientarse. Y afortunadamente reconociendo que existen los puntos cardinales y las coordenadas terrestres, puede ser muy fácil orientarse y llegar hasta un determinado lugar, incluso en el mismo lugar al que se desea o se necesita o precisa llegar.

Afortunadamente tenemos un conocimiento mucho menos bueno pero con coordenadas exactas, por cuanto la matemática es eso, matemática pura, exacta y con ello saber orientarnos verdaderamente en un mundo que flota y se desplaza a gran velocidad, no estando nunca en el mismo sitio, pero en cambio ser conocedores exactamente de nuestra posición.

Esto tan solo significa que la mente humana, el conocimiento de ella misma, ha logrado este, digamos entre comillas, “milagro”. Lo ha logrado a base de muchos años de preparación.

Y entonces la pregunta es la siguiente: si antaño la humanidad tenía un gran conocimiento y lo ha perdido, probablemente porque se ha demostrado y se demuestra constantemente que lo tenía y ahora vuelve a empezar a obtenerlo, ¿qué pasó?, ¿qué ha pasado y qué puede pasar también? Porque en un mundo 3D, un mundo recurrente, pues eso, se suceden las cosas periódicas, al igual que el sol sale cada día.

Entonces, ¿cómo orientarse en este mundo material, físico, en este planeta tan maravilloso, que nos lo da todo y del cual formamos parte, porque lo que somos es obtenido de la propia naturaleza viviente? ¿Cómo orientarnos con respecto a todo ello? Únicamente reconociendo que estamos viviendo en un determinado paraíso, que probablemente necesita un cambio y que dicho cambio va a proporcionar a los individuos que lo habitan, en dicho mundo, unas mayores expectativas de florecimiento espiritual.

Sencillamente, todo ello lo va a conseguir el ser humano con la inquietud correspondiente. Dejará aparte esas espesas cortinas de humo que pueden aparentar sólidas murallas infranqueables, penetrarlas, ponerlas a su servicio o inutilizarlas si acaso y emprender la andadura libremente por ese mundo recurrente. Y si anda muy aprisa, dará la vuelta y volverá al mismo sitio, precisamente porque es recurrente y porque es una esfera vuestro mundo.

Entonces, la perspectiva que habréis de tener es que disponéis de un mundo para disfrutarlo, tenéis un mundo que os exige consciencia, tenéis un mundo al que habréis de respetar, comprender y tenéis un mundo que os va a exigir a cada uno que toméis decisiones en momentos determinados.

Porque todo cambia y si cambia todo, todo el posicionamiento cambia y quien se resiste al cambio, se estanca e involuciona y este no es un buen fin.

Aprender de la experiencia, este es el fin y a veces aprender de la experiencia es doloroso, tiene sus dificultades y ¿sabéis cuál es la mayor dificultad? El desapego.

Unos estarán atados por la familia, otros por la economía, otros por los vicios, desde la gula hasta…, puntos suspensivos. Y esto conlleva una atadura, por lo que es importante que abracemos el pensamiento de libertad, el desapego y que sepamos que en un momento dado puede ofrecernos la vida la disyuntiva y que hemos de tomar decisiones.

Y a veces pueden ser dolorosas para la personalidad, para el ego, pero también podrán ser necesarias para la transformación y el reconocimiento de uno mismo o de una misma.

Hemos de ser valientes y aceptar que en un momento determinado se nos puede exigir tomar una decisión. Y solo en ese momento, cuando ello se produce, sabremos valorar nosotros mismos hasta qué punto abrazamos la espiritualidad o el continuismo.

Si abrazamos la espiritualidad todo lo que suceda, para nosotros, será una bendición, el dolor que pueda infringirnos la vida será un bálsamo que ennoblecerá nuestras partes físicas y psíquicas, será a modo de yunque en el que el herrero, a base de martillazos, consigue darle belleza al hierro candente, a base de golpes, a veces muy duros.

Porque el hierro es duro, pero la fuerza del herrero, la voluntad, en este caso del guerrero, convertido a su vez entre guerrero y monje, es capaz en todo momento de utilizar los dos factores equilibradamente sin rencor pero decididamente valiente, voluntarioso y sabe que a cada golpe que ofrece la fragua transmuta.

Y ese hierro candente somos nosotros, con nuestros apegos y el herrero somos nosotros mismos, a un nivel superior, como réplicas que exigimos a la cola de la serpiente que definitivamente nos sirva de palanca, porque todo un mundo, inmenso mundo por conquistar, nos lo está pidiendo a gritos.

Esa serpiente, que gira en espiral y atraviesa mundos paralelos, está completa en nosotros mismos, mediante la propia consciencia y a cada nivel estanco se reproduce nuestra impronta.

Y ¿será la humildad del creador, en este caso de este mundo creativo, imaginativo, que dará el poder a lo más pequeño, a lo más simple, a lo más bajo, a lo más ordinario, para que suba hacia las alturas y transmute? Pues sí, efectivamente.

En la cola de la serpiente, que es nuestro cuerpo físico, a modo de símbolo, está la fuerza. Y de esa fuerza, en este mundo tan duro, tan denso, de ahí nace el reconocimiento de todas las esferas, de los perfiles también y del mundo ordinario con todas sus trifulcas, movimientos asociativos, renuncias, enfermedades, riqueza, dolor, etc., etc.

Toda esta gama de efectos, que son precisamente los efectos de una causa primigenia, que ha ordenado de este modo la existencia y las dimensiones, en esta otra cara del Fractal, nos invita a reconocernos para impulsarnos. Nos invita a que, mediante la oportuna experimentación, podamos retroalimentar al conjunto.

Retroalimentar al conjunto en ese aspecto significa que alimentamos energéticamente lo que nos rodea, todo lo que nos rodea, además y lo hacemos avanzar hacia ese Norte del que hablábamos en un principio. Un Norte que no existe, pero que indudablemente tiene que avanzar, porque sus resultados se pueden observar aquí, en este mundo 3D y además en los mundos paralelos. ¿Cómo? Experimentando verdaderamente y accediendo a ellos.

¿Cómo vamos a acceder a ellos, estando atados con cadenas por nuestros apegos, nuestras sensaciones, impresiones, a veces odio, rencor, animadversión y muy especialmente miedo? Un miedo que nos atenaza y no nos deja despertar y no quiere que despertemos tampoco y nos ofrece mil y un espejos con que reflejarnos y todos falsos, la mayoría son falsos, pero no porque sean falsos, sino porque nuestra mirada nos hace creer que lo son, cuando en realidad no lo son.

Creemos que son falsos, porque vemos lo que no nos gusta y lo rechazamos, porque somos selectivos, queremos lo mejor, queremos vivir tranquilos, adoramos el confort y está muy bien, pero con el mazo dando y a la conciencia rogando.

Entonces, cuando llega este punto de comprensión, cuando los elementos se han reunido, se han conocido, se han tratado y una chispa de comprensión aparece en sus mentes, no toda la comprensión necesaria pero sí la suficiente como para hacerse más preguntas de las habituales en la vida ordinaria, es cuando el individuo empieza a pedir.

Sí, pide porque necesita claridad. Ya sabéis: “pedid y se os dará”. Pero no pedir limosna, sino pedir que se aclare la consciencia. Y ¿cómo va a aplicar en ese mundo una limpieza tal de la consciencia? ¿Así, por las buenas? Pido claridad y ya la tengo, quiero ser un superhombre o una supermujer y ya lo soy, quiero toda la riqueza del mundo y ya la tengo.

Puede que en algunas ocasiones sí, tengamos que afrontar esa gran desgracia, esa última desgracia, pero no es por ahí por donde se alcanza la claridad mental. Todo y pidiéndolo, la claridad mental se alcanza pidiéndola pero activando los resortes adecuados.

Y ahí aparece como letrero luminoso, parpadeante en la oscuridad completa, en el oscurantismo más grande que pueda existir en nuestra mente, en nuestra ceguera que no nos permite ver más de a un palmo de distancia de nuestras narices, ese luminoso nos dice, intermitentemente: autoobservación, autoobservación, autoobservación.

Y uno pide y cuando pide se dice “¿eso de la autoobservación qué es?” Está pidiendo, pero quiere emplearse a fondo en la práctica, en la experiencia, no que se lo den, sino que quiere ganárselo por sí mismo.

No tiene ningún mérito que le ofrezcan la riqueza en la puerta de su casa y el bienestar y la comodidad y la salud, quiere alcanzarlo todo de su propio esfuerzo. Porque el hombre, el atlante, el hombre y la mujer atlantes, son monjes y guerreros cuando llegan a comprender esta faceta. No quieren que se les regale nada, no son mendigos, no piden, no aceptan esa comodidad. Quieren aceptar el reto y luchan en su interior para vencerse.

Quieren comprender y por eso piden. Y cuando piden, piden claridad, no limosna, no perdamos el rumbo, ese no sería el Norte, la búsqueda o hacia la Estrella del Norte, verdaderamente.

Y empieza a pensar, empieza a meditar y descubre en su interior una pequeña chispa de ilusión, primero. Y esa chispa se convierte en un pequeño fuego, porque todo empieza así. Primero es una pequeña chispa, luego una llama muy pequeña, luego un fuego y a mantenerlo. Que no se apague.

Pero ese fuego, cuando está encendido, es muy difícil que se apague, si se han puesto los ingredientes necesarios y la necesaria autoobservación, claro está.

En la medida en que se va progresando en ese camino de autoobservación, van apareciendo pequeñas chispas de comprensión. ¿Por qué? Porque al pedirlo, se transmuta.

En la autoobservación de cualquier detalle, por nimio que parezca, si estamos alerta, observaremos una gran belleza. En el momento de observar esa gran belleza, que nuestros ojos se encantan observándola, se produce una pequeña chispa de transmutación, que es un pequeño grado de vibración, de los infinitos grados de vibración que habremos de alcanzar, pero se crea una pequeña chispa de vibración, lo que es transmutación.

Cualquier cosa que se produce, porque hemos estado en alerta constante, nos va a producir una gran experiencia: la mirada de nuestros hermanos, el contacto con ellos, el lenguaje que utilicemos, la forma de vestir, de comer, de reír, todo eso hace que la vida nos sea agradable. Y nos facilite el tránsito hacia la comprensión.

Y ¿acaba aquí la cosa? Creo que no. Porque es inacabable, es una historia inacabable, interminable. Siempre seguiremos adelante.

El ego no, por supuesto, nuestra personalidad adquirida, nuestro baksaj no querrá ni hablar de ello, pero nuestra consciencia revivirá en todo momento y a cada momento la experiencia que podamos proporcionarle, porque verdaderamente nuestra consciencia, que es una réplica que está aquí con nosotros y que en esos momentos de éxtasis disfruta de esos instantes en los que se aparta de la densa materia y experimenta los mundos sutiles, esa réplica o consciencia es dichosa.

Cuando sabe que ha de ocupar el cuerpo que está ocupando, en la mayoría de los casos esa consciencia sabe que va a sufrir mucho y también muchos desengaños, penalidades, porque va a verse a sí misma en la pobreza, en la miseria, no de ella misma sino de los demás y va a sufrir mucho más por ver la desgracia de los otros que de sí misma.

Pero esa consciencia, cuando habita en ese cuerpo que os sustenta, que nos sustenta además a todos, penetra en él y lo disfruta y es muy feliz siempre. Y únicamente renuncia al cuerpo que se le ha destinado, cuando ese mismo pensamiento subjetivo le traiciona, se deja engatusar, sufre el apego y lleva tal vez una existencia gris, oscurantista y un largo etcétera.

Entonces puede que el individuo se quede sin consciencia, puede que el individuo termine siendo lo que denomináis un zombi, puede que sea un individuo con piernas, brazos, ojos y un cerebro, pero no tenga nada más, sea un alma viviente, sin alma, es decir un desalmado, un triste y oscuro desalmado pululando por este mundo 3D, hasta que desaparece.

Y esa réplica que se aparta de él, hace o procura que todas las réplicas, que hasta ahora había mantenido en esa larga serpiente desaparezcan también.

Entonces, ¿hay responsabilidad o no? Hay responsabilidad, pero hay inconsciencia, no se sabe. Pero realmente nuestras acciones, aquí en este mundo 3D, repercuten en todo el Universo.

Y desde aquí, el error desde aquí puede comportar la desaparición de todos nosotros como consciencias y no ser nada. Y no pasa nada, pero perdemos la oportunidad de explorar el Universo y acercarnos cada vez más a la Verdad, a este punto en el que infinitamente debemos reencontrarnos todos.

¿Y todo ello cómo se consigue, repito? Bajo un primer principio, pidiéndolo y autoobservándonos de instante en instante, porque es entonces cuando se abre la puerta de nuestra Jerusalén.

Es entonces cuando podemos divisar, a través de la ventana de nuestra mente, el mundo, inmenso mundo que nos pertenece, podemos reconocer otros espacios, otras gentes, otras civilizaciones, otras culturas, otras técnicas, pero de tipo trascendental.

Para entendernos, hablaremos o diremos que se trata del CAFÉ Trascendental, las cuatro columnas básicas con que se sustenta la filosofía tseyoriana. El CAFÉ Trascendental: Ciencia, Arte, Filosofía y Espiritualidad, pero las cuatro de forma trascendental, no mundanas.

Y es entones cuando obtenemos las riendas de nuestra propia vida, cuando hemos dominado al animal que llevamos dentro, que es nuestro propio ego, junto con el baksaj correspondiente. Es entonces cuando dirigimos nuestra vida y circunstancias.

¿Pero lo habremos conseguido todo? Nunca lo conseguiremos todo, pero las riendas las llevaremos nosotros, con voluntad y muchas veces aciertos. Y en ese caminar por las estepas siderales, conformaremos esa unidad dentro de la dualidad, seremos un círculo completo, cerrado, hermético.

Un caso cerrado, porque los habremos cerrado todos por una cuestión de comprensión, y el monje y el guerrero no será ni monje ni guerrero, será monje y guerrero porque lo será Todo, y cuando sea Todo, querrá decir que está en equilibrio y está preparado para navegar, despertar y ayudar a despertar a los demás.

Amados hermanos, me despido de todos vosotros. Me mandan un saludo los miembros de la base de Mazatlán y del Consejo de Ancianos.

Amor, Rasbek

Dadora de Paz Pm

Tengo una pregunta del Descubrimiento Hoy La Pm, que ayer al salir de la Casa Tseyor de Puerto Rico, fue a hacer unas compras y tuvo una experiencia y pregunta lo siguiente: ¿Por qué me sentí tan agradablemente rara al cruzarme con personas desconocidas que me sonrieron, mirándome intensamente?

Rasbek

Porque querían disfrutar el momento in situ, el contacto vis a vis lo más cerca posible de todos esos iniciados en Puerto Rico, y la ilusión pudo más que la prudencia.

Liceo

Rasbek, entiendo que eran hermanas de la base y me gustaría que me confirmaras, porque no sé si lo estoy entendiendo bien, ¿entonces eran hermanas de la base y eran las que estaban actuando así, con nuestra hermana de aquí?

Rasbek

¿A vosotros qué os parece?

Liceo

Nos parece que sí.

Puente

No ha dicho que sí.

Liceo

Entiendo yo que nos ha dicho que sí.

Caso Cerrado La Pm

Sabiendo que nuestro mundo, visto de afuera, es tan maravilloso, nuestro planeta azul, ¿por qué nosotros mismos, los humanos que vivimos en él, lo abusamos, no lo respetamos, lo tratamos tan mal y a la vez, los que más daño le hacen son los mejores que viven económicamente, solo económicamente, no de otra forma? ¿En algún momento habrá algún tipo de intervención, para poder parar el abuso de nuestro planeta? Muchas gracias.

Rasbek

A todos estos seres les une un compromiso, y dicho compromiso lo cumplen mediante sus acciones.

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