
Universidad Tseyor de Granada (UTG) Granada (España)
CONVERSACIONES INTERDIMENSIONALES
Barcelona – Ágora del Junantal (Paltalk)
Núm. 1276, 4 de agosto 2024
En la reunión del Ágora del Junantal de hoy, los equipos de los Muulasterios y Casas Tseyor han presentado la síntesis del com. 1257 La creatividad se establece en base a la alquimia de un pensamiento sublimado, dado por Rasbek el 5 de mayo de 2024. Se ha realizado un debate sobre la creatividad. A continuación, Rasbek nos ha dado el siguiente comunicado.

1276. SENTIDO Y SENSIBILIDAD
Colegas, soy Rasbek.
La síntesis que habéis realizado con mucho acierto y con un punto de vista muy interesante, además, demuestra cómo va solidificándose en la propia psiquis del equipo Tseyor el conocimiento.
Un conocimiento que parte, claro está, de unos comunicados como el que ahora mismo estamos llevando a cabo, pero que permite el análisis, el debate, la retroalimentación. Y todo ello, conjugado sabiamente en el sentido amoroso, por cierto, da como resultado que se vaya asumiendo y ello quiere decir transmutando, conocimiento.
Al transmutar conocimiento, se patentiza el desapego, porque no hay Conocimiento, en mayúsculas, si no hay desapego. Si el ser humano atlante no se desapega, está apegado, por decirlo así para entendernos, a una conformidad total de su vida, a una rutina, no habrá desapego y, si no hay desapego, francamente no da su fruto la correspondiente creatividad.
La creatividad, pues, como decíamos en el comunicado anterior, se establece en base a la alquimia de un pensamiento sublimado y ¡qué bien nos quedamos con esta frase! Pero cuán profunda es la misma y lo que encierran sus palabras, si se profundiza en ello. Alquimia, en base a la alquimia se crea, nace, la creatividad.
Por lo tanto, la creatividad es un pensamiento, ahora bien, es un pensamiento sublimado que únicamente puede nacer de la alquimia, de la transmutación.
Y así vamos dando tumbos por la vida, creyendo que se entiende lo que es la creatividad, lo que es la alquimia, lo que es el pensamiento sublimado.
Y si se va entendiendo precisamente, es porque establecemos la retroalimentación, el interés y aplicamos en parte la autoobservación y, por supuesto, las ganas, en un sentido de anhelo, de aprender, de reconocer.
Claro, todo es más sencillo, la creatividad no se alcanza con un chasquido de dedos, ni deseándolo, ni con sesudos estudios, ni quemándose las cejas por las noches con pesados tratados de alquimia, si es necesario, científicos, por qué no.
No, es todo mucho más sencillo y podríamos resumirlo en dos palabras que son: sentido y sensibilidad.
¡Ah! sensibilidad, si no hay sensibilidad hay apego; para que exista sensibilidad tiene que haber desapego. Y el desapego es darse cuenta, perfectamente, del baksaj que vamos acumulando a lo largo de nuestra existencia, aquí y allá, con conocimientos, con deseos, estudiando tal o cual sistema, método, incluso ciencias a todos los niveles…
Y con todo eso vamos perdiendo la sensibilidad, si acaso no ofrecemos a cambio el desapego. Y el desapego, ¿cómo se reconoce que es tal desapego y que con ello vamos a alcanzar sensibilidad, este sentido profundo de la sensibilidad?
Pues ya digo, no en base a grandes tratados y extensos debates sobre lo mismo, porque una vez el tseyoriano ha entendido la base con la que funciona todo, desde la micropartícula hasta su propio reconocimiento celular y neuronal, cuando esto se produce, el atlante, el tseyoriano auténtico, tseyoriano y tseyoriana auténticos, no ha de hacer nada más que sonreír.
¡Ay!, parece que estamos bromeando, pero no es así. El sesudo pensador, en el fondo es un gran bromista, le gusta reír, sonreír y hacer sonreír y reír a los demás.
Y ¿cómo lo hace? Porque claro, con una anécdota, arrancar una sonrisa a nuestro interlocutor en base a una anécdota, se necesitará primeramente sentido y sensibilidad1.
Sensibilidad, primeramente, para no ofender y saber el momento adecuado, porque si no es el momento adecuado nuestro interlocutor no va a esbozar ninguna sonrisa. Y si está muy apegado a sus circunstancias de baksaj, de apegos, de conocimientos adquiridos puramente intelectuales, no va a sonreír con cualquier circunstancia que le expliquemos o contemos.
Y porque nuestro interlocutor también tiene que estar preparado, tiene que estar en sintonía. Si no lo está y en cambio está cargado de conocimiento, va a mostrar su cara desagradable, sus facciones disgusto y tal vez nos dé la espalda.
Pero, en definitiva, para lo que nos interesa a nosotros, en este caso de la creatividad, es saber sonreír y buscar y hallar y reconocer en los demás que también pueden sonreír. Y alcanzarles en esa sonrisa, atraparles en esa sonrisa, entre dos personas o entre un grupo, esto ya es creatividad. La creatividad es hacer sonreír a los demás, ahí está el primer punto.
Si no somos capaces de conectar con los demás, ahí nos falta sensibilidad, por lo contrario, estaremos plenos de insensibilidad, apegados, completamente insensibles.
Y cuando se llega este punto, que es el punto precisamente en el que el medio se abona para dominar a las masas, se pierde sentido y sensibilidad, con lo cual se pierde creatividad. Y observamos lo que sucede a nuestro alrededor de forma insensible, no nos importa en absoluto lo que pase fuera de nosotros.
Ahí hay un grado de sensibilidad muy pequeño, tal vez la sensibilidad brille por su ausencia.
Cuando llega este punto, nos convertimos en puros autómatas, hemos perdido el sentido y la sensibilidad, por lo tanto no somos creativos, porque al mismo tiempo no sonreímos, porque la persona insensible no sonríe.
La persona intelectual puramente, que no sabe sonreír, que no sabe reír, nunca será creativo, porque la creatividad, la ciencia de la creatividad, se alcanza en lo más sencillo.
Y ¿qué es lo más sencillo? Lo más sencillo es la mente abierta, sin pensar y, en ese estado sin pensar, vacía de contenido egoico y de baksaj, por instantes, se percibe una línea energética que faculta y ayuda. Y se compone de observación y facilita al individuo la suficiente capacidad como para darse cuenta y valorar lo que le rodea.
Y entonces, observará el árbol que está delante de sus narices y que cada día lo ve y se dará cuenta de que ese árbol parece que cobra vida. No se había percibido de un árbol tan hermoso ni tampoco los pájaros que anidan en él.
Y ni se había dado cuenta apenas del conjunto que conforma su sociedad. Nunca había amado a la gente, al desconocido y ahora lo ama, incluso sufre por él. En un sentido de sufrimiento que es transmutador y que con dicho sufrimiento ayuda a rebajar la energía egoica de los demás que sufren. Porque transmuta con ese dolor que se aplica a sí mismo al comprobar el sufrimiento de los demás. Y transmutan él y los demás.
Y entonces sonríe y ve el panorama que está a su alrededor, ve que cada vez el camino es más estrecho, más dificultoso, más triste, pero no obstante sonríe. Porque si pierde la sonrisa, pierde la sensibilidad y en este punto el tseyoriano y tseyoriana auténtico no puede llegar, a ese nivel.
Ha de sonreír siempre, a pesar de los pesares, porque si no sonríe le faltará creatividad. Le faltará sensibilidad y, si le falta sensibilidad, será insensible. Y si es insensible, será una mente racional puramente que se preguntará ¿cómo y cuándo puedo ser creativo? ¿Qué teclas tengo que tocar para abrir la creatividad en mí?
Y dejará pasar aquella hormiga, cargada de alimento para el nido, dejará pasar el vuelo de aquel pájaro, dejará de oír sus cantos, la cigarra en pleno verano… Tendrá miedo, tal vez, de las grandes tormentas y los huracanes, tendrá miedo de enfermar, tendrá todo acumulado, se sentirá insatisfecho, no tendrá interés, porque le faltará sensibilidad, le faltará creatividad.
Y faltando eso y no dándose cuenta una o uno de tal falta, empieza el retroceso, empieza la bajada, empieza la involución, el fracaso, la apatía… Y todo lo demás.
Amados hermanos, colegas, os mando el saludo muy cordial, de los miembros de la Base y del Consejo de Ancianos, que os aman verdaderamente y os tienen como iguales.
Mis bendiciones.
Amor, Rasbek.
Sala
Gracias, hermano Rasbek, una gran sonrisa hermosa también para los hermanitos de la Base de Mazatlán y del Consejo de Sabios de parte nuestra.
Adelante con las preguntas
Punto Sur La Pm
En el comunicado anterior, a la pregunta del equipo de la Casa Tseyor Barcelona:
¿El crujir de dientes se refiere a que después del Rayo Sincronizador empezamos las edades nuevamente para aquellos que no logran dar el salto cuántico?
Shilcars nos respondió: “Exactamente no es así”.
La pregunta es ¿puedes ampliar un poco esta respuesta? Gracias.
Rasbek
El crujir de dientes empieza ya a hacerse sentir y notar, porque son muchos y muchas que habiendo recibido la llamada han abandonado por apatía, por apego, por falta de sensibilidad, ese sentido del que hemos estado hablando, y ahora empiezan a reconocer en sí mismos que han sufrido un craso error, porque están igual o peor que antes de recibir la llamada.
Se encuentran envueltos en una nube de desconcierto al ver el concierto global, lo que está sucediendo y lo que intuyen se está preparando y empiezan a reaccionar y a pensar que tal vez han sufrido, como digo, un error importante al dejar la línea de divulgación, de conocimiento, de prácticas y talleres de reconocimiento y de concienciación y llegar al estado en que están ahora y por eso empieza el crujir de dientes.
Pero eso es el comienzo, luego ya con el Rayo Sincronizador, la cosa habrá terminado, o se es, o no se es, se dirá, o se tiene conocimiento o no se tiene conocimiento, con lo cual se ríe y sonríe, o se es pesimista.
Más los pesimistas no tendrán cabida en una sociedad armónica, porque el nivel de vibración será tal que ellos mismos se auto excluirán por incompetencia, por incomprensión, por insensibilidad. Pero habrán comprendido el gran fracaso y… puntos suspensivos.
Sala
Gracias, hermano Rasbek, no hay más preguntas, pero tenemos nombres simbólicos por pedir, así que le vamos a solicitar a nuestro hermano Shilcars si tiene a bien de dar estos nombres simbólicos que tenemos pendientes.
Shilcars
Amigos, amigas Shilcars de Agguniom, con vosotros.
Adelante con los nombres simbólicos.
Sala
Gracias, hermano Shilcars, pues ya sabemos que de Secretaría han solicitado estos nombres simbólicos.
Ana Paula P. P. | REACCIONA AHORA LA PM |
Prudencia C. N. | ESO MISMO LA PM |
Gemma A. L. | RENUÉVATE, BRILLA LA PM |
María G. H. | TODO ES MENTIRA LA PM |
Sala
Gracias, hermano Shilcars, hasta aquí los nombres simbólicos que había pendientes.
Shilcars
Os mando mi bendición.
Amor, Shilcars.
Sala
Gracias, hermano Shilcars. Y muchísimas gracias a nuestro hermano Rasbek, por este hermoso comunicado y gracias a toda la sala por estar y por ser lo que somos, una gran familia.
Y felices vacaciones. Ya nos veremos por el Ágora. Y por lo que hace a las síntesis grupales, hasta septiembre.
Un besazo enorme, grande. Y a disfrutar del verano todo lo que se pueda.
Puente
Hasta pronto.
1 Título de la novela de Jane Austen Sentido y sensibilidad (1811), y también de la película que se ha hecho a partir de ella. "Sentido" significa sabiduría o prudencia, y "sensibilidad" significa simpatía.