1332. Un sueño que nos permite ir rasgando el velo de los sentidos

Universidad Tseyor de Granada (UTG) Granada (España)

CONVERSACIONES INTERDIMENSIONALES

Reunión de Puertas abiertas en Casa Tseyor Barcelona

Núm. 1332, viernes 6 de junio 2025

tseyor.org

1332. UN SUEÑO QUE NOS PERMITE

IR RASGANDO EL VELO DE LOS SENTIDOS

Amigos, amigas, hermanos y hermanas de Tseyor, soy Shilcars de Agguniom.

Todo puede parecer pura fantasía, por no decir elucubración, pensamientos subjetivos, formas de distraerse y pasar lo mejor posible el tiempo soñando. Y en definitiva, sí, es un sueño.

Un sueño que nos permite, a su vez, ir rasgando el velo de los sentidos y darse uno cuenta que en realidad todo es un sueño. Así que, si estamos ensoñando, si nuestro actuar es en la ensoñación, estando en un sueño, pues tampoco se complica demasiado la situación.

“No comer por haber comido, no hay nada perdido”, este es un refrán que se prodiga en estos casos. Sin embargo, es importante la ensoñación, porque habréis de comprender que todos vuestros actos son ilusión, vuestra vida es pura ilusión, vuestras familias, vuestra sociedad, vuestro mundo, todo es una ilusión. Una ilusión que mueve al mundo.

Pero ¿realmente el mundo se mueve por dicha ilusión? ¿O es que una ilusión superior ha permitido que se cree un estado de ilusión y el mundo gire en función de dicho pensamiento ilusionante? Y en verdad es esto último. El mundo es una ilusión porque fuera de dicha ilusión no hay nada más que la realidad. Y la realidad la podemos constatar cuando nos percatamos de que todo es ilusión.

Ahora bien, para comprender verdaderamente que todo es ilusión, no basta con que nos lo digan, no basta con leer libros y acercarse al árbol que mejor sombra nos dé, por aquello de “quien a buen árbol se arrima…”, puntos suspensivos. Es entonces cuando habremos de creer que es posible establecer comprensión o entendimiento profundo con la propia ilusión que nos rodea.

Porque cuando descubrimos que todo es un mundo ilusorio, que todo está bajo la batuta del mundo de las causas y que todo lo que se produce, incluso nuestro accionar, lo es porque ya está previsto que así lo sea, cuando uno comprende ese punto en el que se encuentra, sonríe.

Y en la medida en que va descubriendo más y más que este mundo es una pura ilusión de los sentidos, suelta una carcajada. Y ello quiere decir, esa carcajada no de burla, sino de comprensión, que ha establecido un puente de unión con el conocimiento profundo, ese conocimiento profundo que se establece en todos y que cada uno de nosotros lo entiende en función de su grado vibracional, en función del estado en que su pensamiento se encuentra.

Entonces, el pensamiento de uno le dice ¿y cómo alcanzar ese grado de comprensión que nos permita darnos cuenta del mundo ilusorio en el que transitamos, en el que sufrimos en el peor de los casos, e indudablemente vamos a ir sufriendo lo suficiente como para cubrir las etapas que dicho mundo de las causas ha establecido en nosotros?

Así, todo lo que nos pasa, todo lo que nos sucede, todo lo que se experimenta en el exterior, es motivo de una causa. Y dicha causa produce un efecto y ese efecto ha de cumplirse. Por lo que para curarnos en salud lo primero es no juzgar. No juzguemos aquello que no conocemos, no seamos árbitros de algo de lo que no tenemos constancia de su origen y del porqué. Todo sucede porque tiene que suceder.

Cuando empleamos ese método de valoración que nos acerca al conocimiento del exterior, ese proceso nos libera, vamos desapegándonos, vamos soltando lastre, vamos apartando cadenas que nos aprisionan y cada vez vamos alcanzando mayores grados de libertad.

Alcanzando dichos grados de libertad, nos damos cuenta de que, efectivamente, todo es una historia elucubrante, ilusionante y, que además, la vivimos cada uno en función del grado en que ha de vivirla. Y en la diversidad de todos está el que no todos tengamos que pasar por las mismas circunstancias repetitivas y recurrentes, sino que cada uno las pasará en función de su estado vibracional y de comprensión en un momento determinado.

En el fondo, como que ese movimiento de desapego va funcionando en cada uno y en función de su estado de comprensión o de entendimiento profundo, se hace necesaria la unidad, la unión, la retroalimentación, el contraste, el hablar y comentar entre todos nosotros nuestra problemática, nuestra manera de ser. Contrastar opiniones, experiencias y vivir juntos, unidos, pero en la diversidad de nuestro pensamiento, la vida.

Y es cuando vemos que la vida la podemos andar en unión, codo con codo, hermanadamente, cada uno en su particular habitáculo, ya que no se trata de establecer un sistema comunitario, en este caso de comunas, sino de que cada uno, en función de su estado, pueda vivir en completa libertad, pero con un pensamiento que más que pensamiento es un hilo conductor que le une a toda una serie de hermanos y hermanas, que podríamos decir le son afines.

¡Ah!, cuando entendemos lo de la afinidad de pensamientos, nos damos cuenta de que existe una auténtica libertad de pensamiento, pero que no podemos mezclar. Por eso es importante que cada pensamiento se reúna con pensamientos afines, pero que no se mezcle. Existe para ello el fractal, lo que denominamos fractal.

Existirá el fractal de Tseyor y no lo mezclaremos con el fractal de una u otra religión o creencia, o de otro pensamiento o conocimiento, porque entonces estaremos mezclando. Y ello es algo así como mezclar en un solo instante distintas melodías, todas ellas eficientes, agradables, bien hechas, bien compuestas, pero que han de sonar por separado, libremente, no pueden mezclarse. Y ahí está un punto en el que conviene reflexionar y es en el desapego.

Así que evitemos recoger conocimientos, melodías, de aquí y de allá, puesto que el ego nos hará ver que a más conocimientos, más sabiduría y más libres en este caso seremos, pero es lo contrario. A más conocimientos así adquiridos se establece el dogmatismo y la confusión.

Es como hablar en cinco idiomas a la vez, que no se entiende ni podemos entendernos. Por eso quien escoja un camino, el camino espiritual, que lo escoja libremente, que no compare, que no juzgue, que no diga este es mejor, aquí cojo lo mejor de este y lo mejor de este otro y así me valgo de un conocimiento que me sirve, porque he cogido lo mejor de cada uno. Este es el gran error, la gran confusión.

Y la otra opción también es que habremos de acostumbrarnos amigos, amigas, hermanos y hermanas, a pensar por nosotros mismos.

A veces, los comunicados y la información que recibimos del exterior queremos que sea entendible al cien por cien, que nos evite tener que pensar, que entre y así ya nos ahorramos tener que madurarla en nuestro pensamiento. Y este es un craso error.

Hemos de acostumbrarnos a pensar por nosotros mismos y cuando un comunicado, una frase, un pensamiento no lo entendemos, es ahí donde hemos de prestar mayor atención. Y ofrecernos al contraste y aprovecharnos de la retroalimentación.

Y la retroalimentación únicamente se alcanza con el contraste entre todos, por eso las reuniones, las convivencias, los viajes que realizamos, las meriendas o picnics que en algunas ocasiones podamos realizar, en el fondo son para poder abrazarnos, poder hablar, poder contrastar y muy especialmente desapegarnos de dogmas y de pensamientos que en el fondo no nos van a llevar a ningún sitio.

Porque los pensamientos en tropel no llevan a ningún sitio, dichos pensamientos deben saber dosificarse. Una mente llena de pensamientos constantemente en ebullición: “ahora pienso en la nevera que he dejado abierta y se me va…, ahora pienso que mañana tiene que venir fulano, fulanita…, luego tengo que comer, tengo que ir aquí o allá… ¡A ver, el político de turno, cómo va a solucionar el problema en el mundo, qué va a pasar!”.

Todos esos pensamientos van rondando como legión por nuestra mente y es lo que el medio quiere, que nos confundamos, nos dispersemos y, en la dispersión, perdamos la unidad de pensamiento.

¿Por qué? Porque la unidad de pensamiento hace a los hombres y mujeres libres. Cuando el hombre o la mujer es capaz de unificarse en un solo pensamiento, consigue la liberación, ¿y qué es la liberación verdaderamente? ¿Moverse únicamente tal vez por ese mundo de manifestación repetitivo, recurrente, con sus apegos, con sus historias, con sus ilusorias y elucubrantes acciones, con sus enfermedades, con sus pasiones, con sus vicios, con sus alegrías, con sus penas? No, este mundo ya lo conocemos.

Me estoy refiriendo a una auténtica libertad de pensamiento, que aparece sin duda alguna cuando conseguimos unificarlo y trasladarnos de pensamiento al mundo de la realidad, cuando traspasamos ese mundo de ilusión y nos transportamos, nosotros mismos en completa libertad, al mundo real, que el mundo real es el mundo del pensamiento trascendente.

Eso es, cuando conseguimos objetivar nuestro pensamiento y dejarnos de divagaciones, de elucubraciones, de prejuicios.

Ya veis que es sencillo mantenernos en un estado centrado de pensamiento objetivo, de ilusión y de libertad. Y esa ilusión y libertad verdadera nadie nos la regalará, nos la habremos ganado a pulso, mediante el desapego.

Amados hermanos y hermanas, os mando mi bendición.

Amor, Shilcars.

Todos los presentes

Gracias.

Montse

Montse, compara el desapego como aquella figura hecha con capas de hojalata y que va desprendiéndose del óxido de dicha vestimenta en la medida en que comprende de que está formada.

Shilcars

Amada amiga Montse, pues bien cierto es. Eso es verdaderamente el desapego. Desapegarse es liberarse y no tanto de un peso material, como puede ser ese ejemplo de la hojalata, sino de algo mucho más pesado, que es el pensamiento. Que en el fondo es la pesadez de nuestra psicología cuando habremos acumulado más y más pensamientos que nos impiden rasgar el velo de los sentidos y obtener más consciencia.

María Rosa

Has dicho que debemos saber que todo es una ilusión, dejar de mirar esta ilusión y ver la vida real, pero la realidad creo que has dicho que también es una ilusión, no entiendo yo qué es la realidad.

Shilcars

Todo lo que está en este mundo de manifestación es ilusión.

María Rosa

La realidad es ilusión.

Shilcars

La realidad es, en definitiva, la creación de instante en instante. Y cuando hablamos de creación es hacer algo que aún no se ha creado.

María Rosa

Gracias.

Shilcars

Ciertamente, cuando copiamos no estamos creando, estamos reproduciendo, estamos repitiéndonos. Y la repetición obviamente es un proceso recurrente. Y el ser creativo, cuando se va liberando de esas capas de apegos o de hojalata, como establecíamos en el ejemplo anterior, va comprendiendo que no se trata de repetir, de copiar, de mimetizar, sino de una constante creatividad. Y la creatividad es infinita.

Y la creatividad nos lleva a alcanzar cada vez más mayores cotas de conocimiento. Aunque nunca alcanzaremos el conocimiento total, porque dicho conocimiento es infinito, pero ahí estamos, caminando eternamente, pero sin aburrirnos.

Porque ¿habéis pensado lo triste que ha de ser el personaje de aburrido, del que únicamente piensa en los estímulos que le proporciona la materialidad, la rutina? Sí, puede disponer de un gran caudal económico, pero si es así, si únicamente se es rico en este procedimiento material, llega a un extremo tal que se vive en un auténtico aburrimiento.

¿Sabéis lo que es disfrutar de la creatividad?, ¿sabéis lo que es promover nuestra vida en base a sentirnos completamente útiles, pero no en la rutina sino en la creatividad? Pensad: ¿qué puedo hacer para disfrutar plenamente de mi propia consciencia creativa?

Cualquiera de nosotros puede establecer una vida alegre, confiada, divertida, poniendo todo lo que buenamente pueda saber y hacer, y es todo. No todo el mundo va a aprender ciencia o establecerse en la filosofía o en la espiritualidad o en el arte. Un buen plato condimentado, exquisito, puede ser una verdadera obra de arte, lo único que se necesita son ganas de sentirlo. Ese sentimiento que se traslada al exterior y contagia.

El cantante, poniendo con su voz todo el sentimiento para trasladar a los demás su alma. En la música y en la palabra o en la letra, estará el músico que compone. El carpintero, que construye amorosamente un marco para albergar una fotografía, o quien arregla un grifo estropeado y pone todo el amor en ello, o bien el experto en electricidad que con sus manos sensibles entiende dónde está el peligro para él y para los demás y, con su pericia, ayuda a restablecer el equilibrio.

Todo eso es arte, ved qué es sencillo. Estar en un jardín y observar las flores, el aire, los pájaros, eso es también creatividad, eso es creación, porque en el fondo es un enriquecimiento de nuestro pensamiento trascendente. Y todo ello nos va abriendo más y más el camino hacia la realidad, la realidad de que somos seres creativos.

Claudio

Entiendo que el apego es uno de los grandes problemas nuestros, de las personas, que nos traen muchísimos conflictos casi a diario.

Porque el vecino puso la música en alto, ya nos enemistamos un año entero, porque pasa uno, nos roza el coche, ya nos enemistamos.

Porque tenemos un apego más a las otras cosas, esto, aquello, siempre emociones y más emociones descontroladas y eso genera unos conflictos enormes. Según mi punto de vista.

Entonces está claro que no podemos vivir así, porque pasa con nuestros vecinos, después pasa en nuestra comunidad, pasa en nuestro barrio y pasa en el país. Y ahí empiezan los conflictos mundiales, un país con otro, dirigentes que son iguales casi a nosotros, con la misma concepción emocional de apegos y de todos esos errores y defectos que tenemos cada uno de nosotros, algunos menos, otros más, uno más bueno que otro, otro un poquito más malo, todos iguales en definitiva creciendo y apegándonos continuamente a cada hecho, a cada cosa, en esta tierra, en este plano.

La pregunta es para acelerar ese proceso, porque está claro que si nosotros nos desapegamos completamente de todas esas cosas y no estamos continuamente juzgando al vecino, al otro, la política, que la extrema derecha, que la extrema izquierda, que el centro, al final es un caos enorme, y siempre ha sido así en la tierra, siempre ha sido así, y no es que en la época medieval y antes era mejor o era peor, no, era casi igual que ahora, lo que pasa es que antes nos matamos, antes nos matamos con espadas y ahora nos matamos con tecnología sofisticada a millones, que es tristísimo lo que está pasando.

Perdón es que nosotros estamos reunidos aquí y ahí mismo, a cinco horas, hay gente que está siendo violada, miseria humana de la peor, de la peor, ustedes quizá no son conscientes, ahora, pero ahora mismo, aquí, cerquita, hay gente que está metida en zulos y le están bombardeando la casa, y le están maltratando y pisando todos los derechos que tiene como humano.

Nosotros podemos beber ahora un trago de agua limpia, ellos ni eso siquiera, ni siquiera eso, o sea, es completamente horrible. Nosotros nos podemos sentar aquí en una silla, decentemente, no nos va a caer una bomba encima, no va a pasar nada, pero ahora mismo hay millones de gentes sufriendo. Nosotros no tomamos consciencia de lo que está pasando aquí, cerquita, y está pasando y es terrible que tengan que racionar un vaso de agua sucia con bacterias para varios días, entre todos, entonces, ¿cómo?, ¿tenemos que llegar a estar en ese zulo para darnos cuenta que tenemos que compartir todo?

La pregunta concretamente es ¿podemos acelerar ese proceso? ¿hay algo que se pueda hacer para acelerar ese proceso? de que la gente logre llegar a una armonía, ahora en vida, físicamente, en este plano, no sé si hay otros planos, no sé qué hay, lo que quiero decir ahora como personas físicas que estamos aquí ¿podemos?

¿Hay algo que se pueda hacer que nosotros podamos tomar una consciencia total y decir basta ya, ¿qué está pasando? Yo sí me puedo acostar en una cama, a la noche, bajo un techo, pegarme una ducha, pero ahora mismo, aunque usted no lo crea hay millones de personas en el mundo que caminan 8 kilómetros para ir a buscar un bidón de agua sucia, con niños descalzos, cuando traen ese bidón lo tienen que racionar entre todos. Se enferman de los intestinos, nosotros moriríamos al instante. ¿Y cómo es posible? No tomamos consciencia, seguimos con las rencillas con el vecino, con el otro, con la política, los países que se dicen avanzados tecnológicamente y primer mundo, ¿dónde está el primer mundo?

Entonces, ¿hay algo que podamos hacer?, ¿que nos puedan guiar? ¿cómo podemos hacer para acelerar los procesos?, ¿qué fuerza nos pueden dar?

¿Qué sabiduría para que cada uno de nosotros, cada uno de ustedes pueda encontrar las palabras exactas, cuando se dirija a alguien y que le haga un clic en la cabeza y que se dé cuenta que no podemos seguir así? Esa es la pregunta.

Shilcars

Estaremos de acuerdo en que se trata de desapego ¿Cierto?

La clave está en el desapego. ¿Y el desapego qué es? Equilibrio, o sea la clave verdaderamente está en el equilibrio. Digo equilibrio porque el ser humano es como una moneda y tiene las dos caras: la cara A y la cara B.

La cara buena, creativa, y la otra cara no tan buena o destructiva, y esto en el mundo de manifestación es así, el mundo de las causas lo ha diseñado así para crear esos efectos.

Entonces lo único que nos pide el mundo de las causas, si es que nos pide algo, es equilibrio. Y hasta el ser más avanzado, más sabio, es a su vez todo lo contrario y esto no podrá evitarse en el mundo de los efectos, porque forma parte de la causa. Porque forma parte del bien y del no tan bien, y esto no podremos erradicarlo.

Nos falta pues equilibrio, nos falta desapego, pero nos sobra además mucha identificación.

Nos emocionaremos por una imagen bella. unos niños y niñas sonriendo, gente abrazándose…, pero esa emoción será motivo de trascendencia, será alcanzar la objetividad de pensamiento.

Pero no nos identificaremos con esa otra parte de desequilibrio, porque al mismo tiempo estaremos identificándonos y en nosotros engrandeciendo esa otra parte oscura y que para nada nos va a servir para alcanzar el equilibrio.

Porque identificándonos más y más con lo que podamos ver en el exterior, nos desequilibraremos más y más, no alcanzando el equilibrio y por lo tanto la objetividad. Y es entonces cuando no existirán remedios para el desequilibrio, cuando este se ha producido por la inteligencia del mundo de las causas. Y sí podemos, todos y cada uno de nosotros, hallar el equilibrio y la no identificación y, en la medida de lo posible, ayudar a que otro pueda, al mismo tiempo, darse cuenta de su propio desequilibrio, de su propia identificación. Y así sumar y así establecer un vínculo afín.

Y en la afinidad de ese vínculo, prepararnos para la llegada del Rayo Sincronizador que, justo llegue dicho rayo, empezarán a funcionar las sociedades armónicas.

Y las sociedades armónicas funcionarán con total equilibrio, pero en un mundo de manifestación en el que necesariamente van a existir las dos caras de la moneda a las que me he referido. Por lo tanto, con el desapego llegará el equilibrio, por lo que el equilibrio es desapego y el desapego es no identificación

Patrón Marino de la Pm

Se ha comentado antes de que Tseyor es como un hospital donde tenemos que sanar. Y yo me preguntaba interiormente pues, todos tenemos ese ruido mental todo el día, incesantes pensamientos de nuestra parte subjetiva.

Y lo que quería preguntar es si nos puede facilitar más la no identificación, transformando ese ruido mental que tenemos todo el día, si aprendemos a ir calmando la mente, a desarrollar esa atención sostenida y de esa manera pues cuando nos enfrentamos al diario vivir tener más facilidad para la no identificación, o sea, la auto observación.

Bueno, en síntesis, si trabajar ese ruido interior es no dejarse llevar por todos esos pensamientos que nos llegan durante todo el día, si trabajar eso nos puede facilitar tener una mejor autoobservación, cuando nos vamos a relacionar con los demás. Era eso.

Shilcars

Creo que queda, o puede quedar muy clara y definida, la expresión de Unidad dentro de la diversidad.

Es decir, dentro de la diversidad de la que se compone el grupo Tseyor, por citarlo y por ser nuestro grupo, el grupo al que tutelamos, se necesita unidad, pero se necesita la diversidad verdaderamente, porque todos y cada uno de nosotros servimos de espejo.

Servimos de maestros y alumnos y alumnos y maestros, para compartir. Y poco podríamos compartir si no fuésemos distintos, si no fuésemos diversos, si cada uno no llevase su propia cruz, en ese deambular tridimensional.

Por lo tanto, no podemos pedir que haya homogeneidad, que seamos todos iguales, sino que hemos de pedir que seamos como somos, distintos, pero que nos aceptemos todos por la diversidad de lo que somos y gracias a ello alcancemos la Unidad.

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