
Universidad Tseyor de Granada (UTG) Granada (España)
CONVERSACIONES INTERDIMENSIONALES
Barcelona – Ágora del Junantal (Paltalk)
Núm. 1357, domingo 23 de noviembre 2025
En la reunión del Ágora del Junantal de hoy, los equipos de los Muulasterios y Casas Tseyor han presentado las síntesis del com. 1294 Un buen principio augura un excelente final, dado por Shilcars el 14 de diciembre de 2024. Se ha realizado un debate sobre el trabajo de sombras y la presencia del Absoluto. Shilcars nos ha dado el siguiente comunicado.

1357. EL BEBÉ ENTRA Y SALE DEL MUNDO ESPIRITUAL
Amigos y amigas, hermanos y hermanas de Tseyor, soy Shilcars de Agguniom.
El niño, el bebé, desde su más tierna edad, curioso por naturaleza, observa todo con mucha atención. Y aquel objeto, muñeco, cosa, esfera, que le llama más la atención, lo prende y se lo hace suyo. Es suyo, no importa de quién sea, es suyo y nada más que de él mismo.
Y así va creciendo. Y la curiosidad le lleva a saber, a reconocer y también a entender que todo lo que está a su alcance, en su visión, puede ser suyo. Muchas veces con sólo alargar el brazo, extender la mano, pidiendo.
Y a veces sufre por no tener aquello que desea. Y eso va creciendo en él y, en su psiquis, depositándose la necesidad de poseer.
Y lo que antaño era curiosidad, simple curiosidad y para satisfacer el placer de alcanzarlo y disfrutarlo, se vuelve ahora rutina, queriendo aún más y más de todo lo que le rodea. Incluso a sus semejantes también los quiere a su manera. Y querría tenerlos a su alrededor y a su servicio.
Es increíble que suceda esto, aunque no tanto si analizamos la cuestión.
El bebé, el niño, niña, va creciendo. Pero cuando aún no se posiciona plenamente el deseo en el bebé, este se entrecruza entre una dimensión y otra.
Traspasa instintiva e intuitivamente niveles de consciencia y va compensando necesidades, sobre todo las de saber el porqué se encuentra en esa situación.
Observa a su alrededor y a los adultos intenta comprenderlos, el porqué están ahí con él, el porqué enferman. Incluso puede adivinar en ellos cualquier síntoma de enfermedad. Grave enfermedad, tal vez. Y entender que pueden, incluso en un momento determinado, desaparecer de su mundo.
Entiende que así es, por cuanto va y viene, entra y sale de un mundo material o físico a un mundo inmaterial o espiritual. Y va recuperando pequeñas partes que ha ido perdiendo al “rozarse”, entre comillas, con el mundo material. Va perdiendo capacidades y las recupera seguidamente en el mundo espiritual.
Pero a lo largo de su existencia y en la medida que va creciendo, es tanta la fuerza del mundo material que paulatinamente va abandonando la espiritualidad. Ese mundo del que procede y lo sabe. Y del que obtiene un gran conocimiento.
Pero ya digo, se va olvidando de dicha pertenencia y se resuelve su situación física mediante la materialidad. Y si le añadimos el baksaj correspondiente por familia, por situaciones en el mundo materialista, sus relaciones, etc., etc., aún más se irá apartando de esa virginidad, de esa pureza.
Y puede llegar a convertirse completamente en un ser tan materialista que no comprenda otra cosa en su accionar que no sea el obtener algo a cambio de su deseo o esfuerzo.
Porque, indudablemente, quien aspira a obtener algo en el aspecto material y lo desea fervientemente, estará dispuesto a una lucha desenfrenada por alcanzarlo. Y evidentemente si así lo hace, muchas veces lo consigue.
Y muchas veces también lo consigue para que aprenda que lo alcanzado no valía la pena el esfuerzo dedicado, si a cambio se obtiene la incertidumbre, la dispersión, la renuncia, el abandono, la individualidad, el desconcierto.
Es entonces cuando el individuo, gracias a las consecuencias derivadas de ese no desapego, de esa experiencia sufrida en un mundo materialista, puede llegar a corregir dicha desviación. Y mediante un esfuerzo de comprensión y de desapego, volver a ilusionarse por la cosa más sencilla del mundo, que es la plena contemplación. Y sin apego ni otra circunstancia que le obligue a abandonar dicho pensamiento creacionista, el individuo empieza a entender que lo suyo es el ir y venir.
Sabe que está aquí por una razón muy sencilla, pero a la vez muy difícil, que es la comprensión mediante la autoobservación para llegar a la transmutación. Pero también a la extrapolación y que en ella está la especialización. Y por medio de la especialización va accediendo a ese nivel conscienciativo y al final funciona como el latir de un corazón, el ir y venir, el ser y no ser, constantemente.
Porque no puede olvidar que forma parte de un conjunto material, humano, de manifestación, pero al mismo tiempo tiene acceso, o puede tenerlo y que por pleno derecho pertenece, al mundo trascendental.
Cuando en su comportamiento y accionar diario abandona en parte el apego, pero lo hace porque ha entendido y comprendido que es una atadura a la que debe renunciar conscientemente, empieza a abrirse en él una vía de conocimiento y también a entender. Y comprende a su vez que en ese compromiso del aprendizaje está la clave, está la llave. Y la llave le abre a posibilidades infinitas de conocimiento. Y vuelve a lo del principio.
Sin darse cuenta empieza a pensar como un niño, empieza a ilusionarse, empieza a disfrutar de las pequeñas cosas, se alegra, se entristece a veces, pero reflexiona rápidamente y entiende que ese proceder no es de recibo, no le corresponde, le corresponde únicamente la alegría de vivir sea cual sea su circunstancia.
No es el pobre de mí y con el que ha estado luchando gran parte de su vida, ha comprendido que no es eso, es únicamente un ser que tiene el derecho y la obligación de vivir plenamente el día a día, sea como sea, pero mediante la comprensión y erradicando el miedo de su cuerpo.
Claro, el miedo. El miedo se reviste, viste, se disfraza, se camufla, pero en realidad es único en su estado, porque el miedo es el propio ego que no puede entender que exista otro paso distinto del que se le ha encomendado en el mundo de manifestación. Porque el ego es pensamiento, el pensamiento subjetivo de la manifestación.
Por lo que el individuo ha de ser muy cauto en su accionar y ha de entender que en su mente no ha de haber capacidad ni espacio para el apego, en este caso el miedo, por lo que ha de sentirse libre.
Cuando eso lo experimenta de verdad, no de lecturas, no de oídas, no de terceros, sino de su propia experiencia, porque invade espacios maravillosos y en los que allí se encuentra la realidad de los mundos, a los que tiene derecho a acceder porque le pertenecen, vuelve a unirse con esa parte del Absoluto.
Y deja de no pertenecer por instantes al Absoluto, sino que se integra de pleno derecho. Y cuando entiende que debe emprender un viaje hacia la abiótica se extrapola y así nunca deja de pertenecer a ese conocimiento.
Nunca deja que la parte de manifestación le produzca apego, le separe de su real ser. Porque es consciente de que no existe separación entre él y su ser, entre su pensamiento y él mismo.
En su accionar constantemente reacciona y, mediante la retroalimentación con todas sus réplicas, establece paralelismo directo con el Absoluto. Y entonces del Absoluto, que en sí contiene la verdad absoluta, pero también porciones de desconocimiento, adrede estas fluctúan de manera que el individuo no quede aprisionado entre ellas.
Y se favorece su acción. Reconoce que existen facciones que no interesa retenerlas, acepta de buen grado las tentaciones, pero no sucumbe ante ellas, porque en realidad el apego no forma parte ya de él y se vuelve un ser sensible, sensitivo.
Se vuelve un auténtico atlante que piensa que piensa sin sentimientos. Sin esos sentimientos, claro está de ego, de posesión. Y en definitiva es libre, porque realmente la libertad está en el pensamiento, en un pensamiento libre, en la unidad de pensamiento.
Y cuando ésta se consigue, el individuo evidentemente se ha liberado de las cadenas que desde un principio intentan apresarle y muchas, muchas veces lo logran.
Amados hermanos y hermanas, os mando mi bendición.
Amor Shilcars.
Sala
Gracias, amadísimo hermano Shilcars por tan bello comunicado y tan profundo. Gracias.
Punto Sur La Pm
Muchas gracias, Sala y Puente.
Hola, Shilcars, gracias por el comunicado que nos has dado.
Yo te quería preguntar, referente a la retroalimentación que hemos estado teniendo el cerrar círculos, yo he compartido mi forma de hacerlo, que no sé si lo estoy haciendo correctamente o no, pero, bueno, es lo que te quería preguntar, por si nos puedes referenciar a aquellos que tengan que cerrar círculos.
Yo, por ejemplo, pues me voy a mi pasado, a escenas, circunstancias que recuerdo me han ocurrido antes.
Y me veo, como yo estoy actuando, desde mis sombras, desde el baksaj, desde el miedo, desde la inseguridad, desde egoicamente, en fin, desde dónde yo estoy actuando y por qué al actuar yo así se provoca esa acción, esa circunstancia para que yo me reconozca y transmute.
Cuando yo me veo en el pasado actuando así, reconociéndome como estoy actuando en ese hecho, en esa circunstancia, dentro de todas mis sombras, mis miedos, mis baksaj, el ego ¿Esa es una forma de transmutar o de cerrar círculos, Shilcars? Gracias.
Shilcars
Evidentemente, cuando se produce el desapego, es síntoma cierto de que se ha comprendido y, de alguna forma, se ha cerrado algún círculo. Y esto cada uno lo va a experimentar a su manera.
Pero en general, el ser humano, cuando ha cerrado un círculo, empieza a notar en sí mismo un cierto desapego a todo.
Esfera Musical Pm
Hola Shilcars, gracias por el comunicado.
Claro, justo has hecho el comunicado a raíz de nuestra retroalimentación y de que la retroalimentación es en base a la síntesis que se había hecho y esa idea del miedo que existe en todos nosotros, ese miedo que está ahí, que al final te das cuenta que es como un acicate que parece que lo necesitamos en parte para poder darnos cuenta, ser más humildes y poder transmutar y poder desapegarnos, porque si estamos en esa soberbia y ese miedo no se ve, es decir, ese miedo no lo reflejamos, pues no podemos transmutar que en el fondo todos tenemos el miedo.
Entonces el miedo es una cuestión de hacerlo ver, de hacerlo… porque es que este mundo, todos nosotros, cuando venimos aquí, es lo que se entiende, que venimos cargados de… como el ejemplo que pusiste del niño, en un principio la carga del baksaj que tiene ese niño es prácticamente mínima, pero a medida que va creciendo la carga del baksaj se va oscureciendo y su miedo va aumentando, porque no es tanto el miedo de él, sino es el miedo social, es el miedo familiar, es el miedo transmitido por todos.
Claro, ahí es donde se entiende que esa transmutación de ese miedo, que es totalmente necesario para ayudar a esa humanidad a liberarla de esa ignorancia, porque el miedo es ignorancia, ayudamos a su vez a liberarnos a nosotros mismos y a ayudar a que se pueda reconocer en sí mismo, en esa pequeño micromovimiento, microtransmutación que hacemos todos nosotros.
Entonces ese es el punto, como bien dijiste, en que en el Absoluto está todo el conocimiento, pero también hay como una fase, unos puntos en el que hay desconocimiento, que ahí es donde puede estar el miedo, adrede para poder transmutar, porque si no, si todo estuviera bien, si todos tuviéramos el conocimiento, no podríamos evolucionar.
Bueno, hago esta pregunta, esta reflexión en el sentido de la necesidad del miedo, como acicate, como revulsivo, como impulsador, a través del equilibrio de ese miedo, de darnos cuenta de esa ignorancia y poder avanzar hacia adelante y, a su vez, ayudar a la humanidad y ayudar al propio absoluto a reconocerse a sí mismo. Bueno, gracias Shilcars.
Shilcars
Habrá de tenerse en cuenta también que no se trata de erradicar el miedo. Si se erradica el miedo en el individuo, este puede incluso tornarse un suicida, un aventurero, un sin miedo.
No, no se trata de eso, no se trata de erradicar el miedo, se trata de recuperar, de instante en instante cada vez, mayores grados de vibración, en definitiva mayores grados de consciencia.
Electrón Pm
Bueno, amado Shilcars, te quería preguntar.
A ver, yo entiendo que para cerrar círculos entonces solo nos incumbe a nosotros mismos, si lo comprendemos.
Entonces no sería necesario hablar con el otro hermano o hermana con el que tenemos o estamos en ese círculo. Pregunto. Gracias.
Shilcars
Nadie cerrará ningún círculo por nosotros.
Somos nosotros mismos que mediante el diálogo, la retroalimentación, el respeto, podemos llegar a comprender determinados aspectos que de alguna forma no se han comprendido aún y por lo tanto transmutado, procediendo a la oportuna cerrazón de esos círculos.
Lo cual equivale a decir que lo será por pura consciencia.
Lo Vas a Resolver La Pm
Hola, qué tal, saludos. Saludos, hermanita Sala, hermano Puente, Shilcars, gracias por este lindo comunicado, que no es casualidad.
Mi pregunta es si se ha hablado del medio y del miedo, entonces me parece que el medio es el intelecto, ¿cierto? Y el miedo pasa a ser como su yunta, su aliado, su partner.
Entonces estas dos cosas, con el intelecto y lo que es el miedo, que debemos estar en ese presente eterno para descubrirlo, pero mi pregunta es: que el intelecto y el miedo grande hace de las suyas para nosotros dejarnos en esa zona de confort donde nos quedamos ahí y como que ya está todo bien.
Shilcars
Sí, efectivamente, es que este es el juego.
El miedo, el ego, el apego, únicamente trata de permanecer sin cambios. Y aborrece todo lo que significa cambio, transmutación, comprensión, porque va en ello su desaparición.
Castaño.
Esta exposición, que en realidad me ha parecido más un relato y casi un cuento, que este bebé que entra y sale del mundo espiritual, no ha perdido su conexión con el mundo, de dónde viene, el mundo espiritual, y al entrar en el mundo físico, pues le supone una sabiduría, una capacidad para reconocer ambos mundos y fluir de uno a otro con mucha soltura.
Esta facultad se va perdiendo a lo largo de la vida. Todos hemos sido bebés, evidentemente, pero seguramente ya no solemos entrar y salir del mundo trascendental, como lo hacíamos cuando éramos niños.
Entonces, tal vez la cuestión resida también en volver a recuperar el niño que somos, que fuimos, y que no hemos dejado de ser nunca, sobre todo en ese don, en esa capacidad para fluir entre ambos mundos.
¿Sería esa la consecuencia de esto? Esa es la pregunta que te hago. Gracias.
Shilcars
Claro, así es, por aquello de que: dejemos que los niños se acerquen a mí. Y esto lo dice la propia consciencia.
La consciencia no quiere, no desea, no aspira a nada, pero sí anhela el conocimiento. Y nos pide, nos ruega, por puro anhelo, que dejemos que los niños se acerquen a ella la consciencia.
Sala
No hay más preguntas, gracias a todos, a toda la sala.
Un abrazo enorme, nos despedimos.