
CONVERSACIONES INTERDIMENSIONALES
Periodo IV Edición 00
Núm. 325 Sala en Armonía de Tseyor (Sistema Paltalk) Barcelona 20-7-2010
Hoy martes estábamos en la sala Armonía de Tseyor, días atrás habíamos leído y comentado las comunicaciones anteriores y no teníamos ninguna tarea concreta que realizar. Después de una inspirada meditación llevada a cabo por nuestro hermano Sirio de las Torres, de forma imprevista, pero sí en cierto modo esperada por algunos, intervino Melcor para darnos un taller de Psicología transpersonal.

325. TALLER DE PSICOLOGÍA TRANSPERSONAL DE MELCOR
.
“Todo se verá, todo a su tiempo.
Nada de lo que os podáis imaginar en Tseyor,
o hayáis podido imaginar hasta ahora,
puede llegar a sorprenderos tanto como
el resultado final de esta nueva etapa,
que justo estamos empezando,
y esto es un ejemplo de ella.
Habrá sorpresas y estas vendrán del cielo,
y ahí no habrá dudas.
Aunque sí las habrá, por supuesto,
para los que siempre dudan.
Pero bueno, eso hemos de aceptarlo,
hemos de admitirlo, hemos de tolerarlo.
Porque Tseyor es una gran familia,
y como en todas las familias, hay de todo.
Melcor
o0o
Melcor
Esforzados atlantes, queridos amigos, soy Melcor.
Creo que esta noche, tarde noche para vosotros, sería interesante hacer un pequeño taller, con vuestro permiso, claro está. Un taller de psicología transpersonal, muy sencillo, ameno e instructivo, sobre todo para mi persona, que por cierto aprendo mucho en vuestra presencia.
Vamos a ver, queridos hermanos, es un ejercicio o taller interactivo, os voy a coger por sorpresa, pero pronto os vais a dar cuenta del rol al que vamos a introducirnos. Es un ejercicio para todos, pues las preguntas y respuestas son para todos, aunque cualquiera de vosotros las formule.
Así, los miembros del puzle, los que disponéis de nombre simbólico, podéis levantar la mano si queréis entrar en ese juego de hoy, en este taller de psicología transpersonal que vamos a intentar llevar a cabo entre todos. Adelante.
Por orden de aparición vamos, en primer lugar, con Sirio de las Torres. A ver, querido hermano, dime, dinos a todos, ¿qué querrías en Tseyor? Adelante.
Sirio de las Torres
Bien, he anotado aquí: amor, unidad, (por escrito también: hermandad); aunque en realidad es lo mismo. Que fuéramos más conscientes de esta unidad, que en lugar de bajar a la tridimensionalidad, que nos separa, fuéramos más capaces de arrimarnos a este punto común.
Melcor
Unidad, amor, esto es lo que querrías para Tseyor. Y mi persona también, por supuesto, pero, la unidad, ¿en qué sentido? Tu propuesta es ambigua. Y el amor, ¿también en qué sentido? Pues, ¿qué clase de amor propones, qué clase de unidad propones?
Hermandad. Sabéis que la hermandad no nace porque uno lo diga o unos se lo propongan. La hermandad nace en el momento en que uno mismo se siente en todo su ser que todo es él mismo.
Así, esa unidad, amor, hermandad, pueden ser palabras muy hermosas, pero solamente podrán ser eso si no le añadimos esa parte de intuición, que ya no nace en el intelecto, y sí en la parte más profunda de nuestro corazón, simbolizando el mismo a nuestra réplica genuina, a nuestra parte alícuota del Absoluto.
En la unidad, amor y hermandad nunca vamos a hallar precisamente lo que decimos. Porque la unidad está fuera del tiempo y del espacio, el amor también, por supuesto, y la hermandad únicamente se aprecia cuando nos apercibimos que somos todo, sin pensarlo, sin desearlo, sin quererlo.
Adelante, Gato Pardo PM, puedes formular tu pregunta, si lo deseas.
Gato Pardo PM
Hola Melcor, como bien has dicho nos has pillado. No sé qué preguntar, pensaba que ibas a preguntar tú.
Cuando Sirio ha puesto “amor, hermandad”, estaba pensando justamente en ello. En que quizá, seguramente, no sé, una especie de bondad, ocupándonos más unos de otros, para quizá, libremente, conseguir esa palabra “hermandad” que creemos que la entendemos pero que no la entendemos tal cual, como creo que tampoco entendemos la palabra que le damos el nombre de “amor”, porque nos ocupamos más de los próximos que de los no tan próximos. Y se nos llena la boca de la palabra “amor”, pero incluso a veces esa palabra “amor” resulta empalagosa.
No sé como explicártelo, porque queremos que sea así, queremos haya amor, pero no sé como explicarlo, porque me has pillado… Pues eso, ocuparnos más unos de otros, no preocuparnos, sino ocuparnos, de la forma en que cada cual juega, no solamente en Tseyor, sino en conjunto.
Porque, bueno, en el último comunicado de Shilcars, quizá me equivoque, entre líneas creí o creo o vislumbré que hay un más allá de una simple “Escuela sociocultural”. A mí me da que se ha de ensanchar no solo para la divulgación, sino para algo más. Gracias.
Melcor
Bonitas palabras, “debemos, tendremos, haremos, tenemos que hacer más, tendríamos que unirnos más”. Fijaros en un detalle, ese plural tendría que ser un singular: adoptar la propia responsabilidad de cada uno, diciendo “tendría, debería”. Es una forma de implicarse mucho más en uno mismo, no descargando la responsabilidad en los demás.
Fijaros, también, que si cada uno de nosotros adoptara el rol del yo, en el sentido de servicio, y no pidiera a los demás que hicieran lo mismo, todos estaríamos en unidad, todos estaríamos en hermandad, todos estaríamos amorosamente unidos por ese hilo conductor.
Y eso, además, nos permitiría evitar los juicios, las opiniones, con respecto a los demás, porque sería un auto-juicio en el fondo. Y además con la práctica de ese auto-juicio empezaría a brotar en nosotros la necesidad, indiscutiblemente abiótica, de prepararnos para el salto cuántico, creyendo firmemente que nuestra necesidad, nuestra prioridad es avanzar, dejando que los demás lo hagan también a su vez, pero sin intentar la aproximación mental hacia ellos. Porque es a nosotros mismos a quienes nos compete ese trabajo, que es un trabajo meramente de introspección, personal e intransferible.
Esa expresión que has utilizado es la apropiada, te has visto obligada a preguntar, haciendo precisamente una pregunta espontánea. En realidad has dejado ver de todas todas tu pensamiento. Lo celebro, amiga, hermana.
Adelante Castaño Tseyor
Castaño Tseyor
Hola Melcor, muchas gracias por haber venido a darnos este taller, que creo que nos va a elevar, nuestro ánimo y nuestra vibración. Realmente, a lo mejor necesitamos más que vinierais a trabajar con nosotros, porque siempre salimos muy beneficiados. Pero, claro, el trabajo tiene que ser nuestro también, no podemos pedir que venga todo dado, que nos deis vuestra energía, vuestro amor, vuestro cariño. Nosotros tenemos que generarlo por nosotros mismos.
Y ahí pues yo me veo limitado, incapaz y poco hábil en esa capacidad para generar en mí amor, unidad, hermandad, equilibrio, armonía… Me veo como muy incapaz, por eso, a veces, requerimos tanto vuestra ayuda. Gracias.
Melcor
No es propiamente una pregunta, y sí una exposición de motivos. Sin embargo, puede añadirse que en la humildad de verse uno mismo en la impotencia de salvar obstáculos, está la clave para resolverlos y superarlos.
Fijaros, también, en la posición del ego, nuestro pensamiento. Todo lo ve fácil, todo lo puede resolver de un plumazo, y más puede resolverlo cuando ve los errores en los demás, entonces es mucho más “capaz”.
Lo difícil es, precisamente, saber ver la dificultad de las cosas, sintetizar la problemática, y dar un salto. Después de creer uno mismo en que le va a ser casi imposible hacerlo, pero que no obstante lo va a intentar, porque este es su trabajo, su obligación.
Aún sabiendo que el objetivo va a ser muy difícil, casi imposible de llevarlo a cabo, no debe este hecho amedrentarnos. Si creemos firmemente en nuestro objetivo, hemos de intentarlo y, en el empeño, poner toda la ilusión en que vamos a alcanzarlo, ya sea superar una enfermedad, ya sea alcanzar un objetivo tridimensional si cabe. Pero hemos de tener la convicción de que por muy difícil que sea el problema a resolver vamos a conseguirlo. Y lo haremos con mucha humildad.
Adelante Plenitud.
Plenitud
Hola, amado hermano, estamos aquí Raudo y yo.
Le preguntabas a Sirio qué quería para Tseyor, para sus hermanos. Y en ese momento de habérmelo preguntado a mí, mi respuesta era que podamos, que pueda, que puedan experimentar esa unidad sin fisuras, ese fluir del pensamiento, que tanto nos cuesta. Eso quisiera yo para Tseyor. Eso es todo, hermano.
Melcor
“El infierno está lleno de buenas intenciones”, sin embargo, sin buenas intenciones no se alcanzan los objetivos, he ahí la gran paradoja. Esto nos indica que tiene que llegar un momento, en la formulación de nuestros pensamientos, en que ya no serán pensamientos simplemente, sino que será un actuar, un fluir, pensando en los demás, pero a través de un esfuerzo personal de cada uno de nosotros.
Entiendo vuestro posicionamiento, Plenitud y Raudo, creo que ese es el camino adecuado para avanzar. Sin duda alguna, a lo largo de vuestra pequeña historia aquí, en la 3D, y especialmente estos últimos años, habéis hecho un progreso importante. Dicho progreso nadie lo va a valorar, únicamente lo hará el propio interesado, vosotros mismos. ¡Y mucho cuidado! en esa valoración debe imperar, adornar totalmente, la humildad.
Adelante, Raudo.
Puente
Adelante, Andando, veo que Raudo no se pone al micro.
Andando
Aquí estoy, hermano, buenas tardes, aquí estoy para ti, hermano Melcor, también un saludo a toda la sala y a los hermanitos que se han ido incorporando hasta ahora. También quiero compartirte hermano Melcor, y también a todos los hermanitos de la sala, que cuando Sirio estaba haciendo la meditación fue tan bello lo que sentí, hermano, una emoción del corazón, que creo que tú también la sientes, ¡tan hermosa!, mi corazón latiendo en hermandad, en unidad, por todos los hermanos que nos encontramos aquí ahora, y también por los que no han podido entrar o venir, y que no importa, porque nuestra vibración les llega a ellos de todas maneras. Yo creo firmemente en la vibración de cada uno.
Con respecto a la pregunta: ¿qué querrías tú para Tseyor? Para mí en la responsabilidad que tengo espiritualmente, para seguir en este proyecto tan bello, que me ha traído la vida, me ha hecho de regalo, enorme, ya hace tres años. Esto es lo más importante para mí, es esa responsabilidad de esta hermana, con este cuerpo, con esta mente, con este corazón, para entregar, con esta alegría. Para mí también, la alegría es sinónimo de amor, de equilibrio, de entrega incondicional hacia el hermano. Eso, para mí es lo más grande, el que todos somos responsables de todos. Mi sentir, mi pensamiento, hasta el más pequeño, es responsable de mi hermano, soy responsable de mi hermano.
Esto, hermano Melcor, gracias por su presencia, por tu calor, por tu amistad, hermano.
Melcor
La gratitud es mutua y un día os daréis cuenta de ello: cuando como Muul podáis acariciar los oídos de vuestros hermanos, y ellos, sin decir nada apenas, os lo darán todo.
Así es, darlo todo. En el sentido de entregar ese sentimiento de unidad, ese sentimiento que no se mide a través del intelecto, sino de la espontaneidad.
Los Muul, tarde o temprano, tendréis que actuar con espontaneidad, variando en todo momento vuestro posicionamiento, al igual que lo hace el universo en toda su amplitud, que no está fijo, está constantemente en movimiento, en movimiento continuo.
Así tendrán que vivir los Muul, en constante movimiento, en constante adaptación, porque en cada nuevo grado de vibración que alcance el Muul, su posicionamiento deberá reestructurarse de nuevo. Aplicándose en la intuición y en la espontaneidad, y casi nunca en lo aprendido, en lo ya sabido, sino siempre aprendiendo, de instante en instante.
Adelante Escapada,
Puente
Raudo, si puede coger el micro, claro.
Raudo
Gracias Melcor por tu enorme paciencia.
Basándome en lo que inició este interesantísimo taller, que fue la pregunta que le diste a Sirio, yo quisiera decir lo siguiente. En mi caso personal, tratándose del peso de las vicisitudes cotidianas que se nos interponen ante el salto que deberíamos dar para elevarnos, usando las herramientas que nos han dado, tan divinamente, como es la autoobservación, y tratando constantemente de lograr esa autoobservación, que llegue a ese punto visual que todavía, sinceramente, no lo logro, y llegar al equilibrio total. Y quisiera que ese equilibrio fuera trasladado al resto de los hermanos, para poder decir que tenemos un grupo Tseyor con un alto equilibrio. ¿Es eso posible, Melcor?
Melcor
No, no es posible un alto equilibrio. El camino tridimensional, del mundo dual, se mueve entre el equilibrio y el desequilibrio. Cuando uno está en desequilibrio, lógicamente, busca el equilibrio, y una vez ha resuelto ese primer objetivo, vuelve a desequilibrarse para hallarlo de nuevo, llegar al equilibrio me refiero.
Es un constate tira y afloja. Así podemos vernos a nosotros mismos unas veces pletóricos, eufóricos, creyendo que vamos avanzando por ese camino espiritual, y siendo felices por ello.
Y, en ese instante mismo, cuando esa situación psicológica se presenta, cuando ese planteamiento hace entrada en nuestra mente, diciéndonos que vamos bien, es cuando mayor atención debemos prestarle, porque seguramente se debe a que habremos alcanzado el equilibrio. Y nuestro pensamiento, habiendo requerido este proceso, en este proceso se conforma, hallando lo que ha estado buscando.
Pero no nos engañemos, estaremos siempre disconformes con nosotros mismos, porque esta es la razón y el objetivo mismo del camino que hemos emprendido.
El camino hacia los Muul es un camino de insatisfacción constante, pero una insatisfacción hacia nosotros mismos, dándonos cuenta de que no debemos dormirnos. Si así lo hacemos, avanzaremos a través del desequilibrio buscando el equilibrio y, alternativamente, se irá produciendo esta rueda sin fin. Pero una rueda en espiral que va marcando positivamente unos objetivos y los va cumpliendo. Y así en toda la eternidad.
Adelante, Escapada.
Escapada
Hola, buenas noches Melcor, nuestros hermanos.
Estaba pensando qué pregunta podría hacerte yo y qué pregunta podría hacerme a mí misma, y lo que espero o lo que quiero deciros. Creo que la pregunta, y la respuesta, las dos cosas a la vez, ya me llegó antes de que tú vinieras, en esta preciosa meditación que hizo Sirio, y que yo me vi en el cosmos como un puntito muy chiquitito, en medio de la oscuridad, y de repente me vino que era lo que buscaba, y me adentré a mí misma y vi algo muy grande lleno de luz. Y desde ese estar dentro de mí misma podía ver los otros puntitos que están en el cosmos.
Creo que esta es la respuesta, la luz, el entendimiento de mis hermanos, sobre todo el mío primeramente, y desde ese entendimiento, desde esa luz, poder abrir mi corazón y expresarme lo más amorosamente, desde esa cosa pequeñita que me considero yo, y poder aportar ese poquito, creo que es lo único que puedo aportar, y hacerlo cada día, con más amor, con más apertura de mi corazón. Es lo único que puedo decir en este momento. Gracias.
Melcor
Aquí lo único que podríamos añadir es que no podemos añadir nada más. Daos cuenta, amigos, hermanos, que cuando se experimenta la totalidad sobran las palabras, sobran los pensamientos, tanto del que lo experimenta como del oyente.
Esa es la razón principal por la que nuestras personas están aquí: intentar que por vosotros mismos experimentéis. Y si experimentáis sobran palabras, porque realmente las palabras son de este mundo dual, y vuestra experiencia, efectivamente, no es de este mundo.
Adelante, cromático.
Cromático
A mí me ha pisado un poco lo que quería decir Gato. A mí lo que me gustaría es que todos nos sintiéramos aquí menos solos, lo digo por mí y lo digo por muchos. Y también me gustaría estar siempre sintiendo esta vibración energética que siento cuando estoy aquí, me gustaría sentirlo más a lo largo del día, que fuera más continuo. Nada más.
Melcor
Pues, ¿a qué esperas Cromático? Esa sensación que no es más que vibración, que nos llega a través de nuestra réplica genuina e inunda todos los poros de nuestra piel, ese sentimiento de plenitud, es el que nos va a servir en su momento para acariciar los mundos sutiles.
Nuestro trabajo está precisamente en ello, en conseguir perpetuar ese sentimiento tan profundo, esa sensación de unidad. Si participamos de ello verdaderamente, nunca nos sentiremos solos. En realidad no estamos solos, estamos en todo, porque somos el Todo.
Adelante, Dante.
Dante
Amado Melcor, es la primera vez que te escucho, podrás observar latir mi corazón de emoción. Es esta una experiencia, no tengo ninguna pregunta. Porque no comprendo nada, no entiendo nada, y lo único que me pregunto es qué puedo hacer yo desde mi lugar para mejorar, porque si mejoro yo mejoran mis hermanos, y si mejoran mis hermanos avanzamos en amor. Y ojalá ese amor lo tengamos todos algún día. No tengo más nada.
Melcor
Habremos de desear ser el último siempre; cuando se está con el alimento físico, esperando recibir la ración, siempre nos pondremos el último. Y también para recibir el alimento espiritual, nos pondremos el último, el último de la fila.
Veréis que en ese sentimiento de humildad -dejando que los demás se apuren en su proceso, se cuiden a través del propio cuidado que les podamos dar, intentando que primero pasen a través de nuestra ayuda y puedan sortear el precipicio o el río de aguas turbulentas, y nosotros ser los últimos en hacerlo- está la grandiosidad del iniciado.
Ahí está el papel preponderante de los Muul: ojo avizor, contemplando el panorama, observando a los rezagados, yendo en su búsqueda para que crucen antes que nosotros, porque este es el verdadero servicio.
Adelante, Ayala.
Balón de Oxígeno
Soy balón, me cedió el paso Ayala, que estaba aquí. Muchas gracias, Melcor, gracias a todos, porque la verdad este está siendo un taller precioso, nos estamos conociendo más y a la vez nos estamos uniendo. Referente a la pregunta que haces, ¿qué espero de Tseyor?, he estado pensando, y oyendo lo que han dicho los hermanos, voy en esa línea, pero quizá yo pienso: ¿qué espero? Yo quiero ser un hermano más, humilde, en el cual los demás se puedan apoyar en él, que les va a ayudar en lo que humildemente pueda, y así hacer este camino sin camino, a la luz, como decía Escapada, y cada vez consiguiendo más esa lucecita que tenemos cada uno en nuestro interior. Pues, ir creciendo en hermandad, en unidad. ¿Esperar? Yo no espero nada y lo espero todo de Tseyor, es fluir cada día en hermandad, en unidad. Y nada más, muchas gracias.
Melcor
Claro, lo tienes muy fácil, herencia genética. Aquí puedo indicar perfectamente el aspecto de “haya La”. Sí, que la nota La, esté dispuesta. Y claro, tienes una gran ventaja, eres músico, sabes de lo que estoy hablando.
Esa nota La deberá vibrar en todos los corazones del grupo Tseyor. Lo está intentado. Lo conseguirá sin duda alguna porque todos y cada uno de vosotros lo intentaréis. Solos, pero además acompañados por el eco de esa nota La. Haya La, que haya la nota La.
Adelante, Ayala.
Ayala
Gracias, querido hermano. Creo que me has contestado más que parte de la pregunta que te iba a hacer, respecto a mi compromiso, porque sabes que lo planteo en base a que en mí mismo lo ubico, en torno al compromiso que tengo con todos y cada uno de los hermanos. Y entonces he tenido siempre muy presente una respuesta de Shilcars a una pregunta que le hice, el que en mí tuviese esa inquietud, ese desasosiego en el quehacer diario, en el aporte que uno haga a Tseyor. Lo que no significa más que se está en el camino. Y que cuando se cree que cuando se está en el camino, ya no se esté. Pero has contestado parte de mi pregunta, sabes de la inquietud que existe en mí, básicamente por mi compromiso, pero que mi compromiso no quede en mí, sino que sea para todos mis hermanos. Muchísimas gracias, querido hermano.
Melcor
Bien, aquí en este punto, únicamente cabe una reflexión, y es preguntarte, querido Ayala, que es lo mismo que decir preguntaros a todos: ¿Por qué acaso en Lanzarote se han dado encuentros y principios de direccionamiento tan interesantes y trascendentales? Porque en Lanzarote anida el espíritu, la semilla, que lo hace posible.
Adelante, Caudal.
Caudal PM
¿Cómo podemos avanzar, aprender aquello que debemos aprender, siendo tan limitados por nuestros egos, que nos ponen trabas en el camino?
Melcor
Aquí podríamos preguntar, preguntarnos a nosotros mismos, si queremos un camino de rosas o un camino duro y pedregoso.
Y podríamos añadir, también, que un camino de rosas, un camino suave, con poca pendiente, y además bajo la tutela de un líder que dictase a cada momento las actuaciones a llevar a cabo, sería un camino fácil. Pero no nos llevaría a ninguna parte.
Aquí lo que importa es que sea el camino que sea, lo sea escogido y andado por uno mismo.
Y como de hecho nos queda poco tiempo, interesa que el entrenamiento sea un poco duro, porque vamos a tener que jugar en un campo muy duro también, y nuestra fortaleza tendrá que serlo al mismo nivel.
Adelante Alce.
Alce
Buenas noches, hermano Melcor, bueno primero quiero decir que considero, consideramos los hermanos que estamos, que es una gran suerte, un gran privilegio que tenemos aquí el poder comunicar con los hermanos mayores. Agradecemos el esfuerzo que hacéis para estar con nosotros.
Ahora voy a preguntar qué buscaba cuando entré en Tseyor. Pues, realmente fue una coincidencia muy grande, porque estaba en un momento de mucha inquietud en el que buscaba respuestas y no había respuestas, a lo que se llaman los misterios. Mi preocupación era saber de dónde vengo, quién soy, dónde va el ser humano después de dejar esta vida, aquí. Era una preocupación muy grande, descubrir el universo.
Y en Tseyor encontré una gran parte de la respuesta, me picó la curiosidad, y más que la curiosidad. Por eso digo, que tenemos una gran suerte de poder recibir vuestra comunicación. Muchas gracias, Melcor.
Melcor
Es un hecho claro y fehaciente cuando uno ha avanzado un cierto nivel, que las situaciones que se corresponden con uno mismo -su planteamiento psicológico y su posicionamiento, incluso la permanencia en un determinado grupo de trabajo, como es el caso del grupo Tseyor en la divulgación- no se quedan meramente en las palabras recibidas, sino en el eco que el mensaje ha procurado en el interior mismo de la persona.
Llega un momento en que el individuo aparta todo lo que pueda representar de imagen externa y profundiza en el grupo, es decir, en su propia psicología, y descubre aquello que le procura la continuidad.
Así, uno está en el grupo Tseyor no por el grupo Tseyor en sí mismo, sino por el eco que recibe a través de su propia entrega sin esperar nada a cambio.
Joya de Tseyor
Querido hermano Melcor, es la primera vez que hablo contigo y darte las gracias por ser y estar. Y me voy a remitir a tu pregunta: ¿Qué espero yo de Tseyor? Nada. ¿Qué pido para Tseyor? Una Hermandad con mayúsculas, una Hermandad basada en la integridad y el respeto, porque sin respeto no hay ninguna relación fructífera. Una Hermandad donde todos seamos tolerantes y comprensivos. Donde yo pueda serlo con los demás, como tú dijiste, pero los demás con todos. Y en definitiva, Tseyor para los demás con todos. Espero el despertar y la evolución de este grupo y de toda la humanidad, porque todos somos Todo. Gracias por escuchar y un beso a ti y a todos los hermanitos.
Melcor
Podríamos añadirle también a esta respuesta una continuación. En el sentido de que si tan solo existiere un hermano equilibrado, armonizado, prudente, humilde, entregado…, y el resto, todo lo contrario, ¿seríamos capaces de continuar sintiéndonos parte del grupo Tseyor?
Connecticut Tseyor: yo solo quiero dar las gracias a todos a todos los hermanos, a todo el grupo Tseyor y a los HMM y decir que siento mi compromiso de una forma muy profunda y que lo único que anhelo es hacerlo lo mejor posible dentro de mis limitaciones, gracias.
Melcor
“De bien nacido es ser agradecido” Así es, demos gracias al cosmos por brindarnos la oportunidad de nuestra mutua compañía.
En mis meditaciones, en mis soliloquios, en mi individualidad más profunda, que ello quiere decir hermandad, lo más aproximada posible a la unidad, doy las gracias por darme cuenta de lo mucho que necesito de vuestra compañía, de lo mucho que necesito los espejos que constantemente me están brindado esa luz que durante toda mi existencia he intentado hallar, y que a veces aparece en mi mente, deslumbrándome.
Anfibio
Yo entré a Tseyor porque estaba en una búsqueda, quería descubrir la forma de amar, de sentir el amor. Intuía que el amor era un camino, que amar me era necesario. Y pedí al universo un grupo de amigos, un grupo de hermanos, y el universo me escuchó, sentí que fui escuchada, y aún sigo con esto, expresar el amor auténtico a mis hermanos. Y muchas de las respuestas se las has dicho a mis hermanos. Seguiré en este camino, encontrar un lenguaje amoroso para mis hermanos y lograr expresarlo. Es lo que quiere mi corazón. Gracias, un abrazo familia.
Melcor
Está bien sentir ese sentimiento tan profundo que sin duda alguna brota del corazón. Ahora, añadámosle también toda la parte esotérica, íntima, que haga posible el mantenimiento, in crescendo, de dicho progreso espiritual.
Creo que estamos en el camino, falta ahora ese último esfuerzo para llegar a la meta, esa figurada meta. Empleándonos a fondo, sintiendo a fondo ese sentimiento de hermandad, sin pensar, sin procesos complicados, únicamente con el pensamiento puesto en la bondad de nuestros actos.
Benéfica Amor
Melcor, cuando hace casi tres años entré en Tseyor, no sabía que era Tseyor. Solamente vi un anuncio, que decía “Curso holístico”. Y como yo estoy aquí para dar, me dije: una oportunidad que me brinda Dios, el universo para ayudar. En el tiempo que he transcurrido en Tseyor me he podido dar cuenta de la joya que es, del maravilloso tesoro que tenemos. Cómo Tseyor está transformándome y transformándonos a todos. ¿Sabes que amo mucho a Tseyor? Sacar este sentimiento tan hermoso que siempre he tenido para todo y para por todos, el amor que sale de mi pecho, que sepan que lo siento, es como una canción, una canción que pareciera que salieran las palabras desde el corazón. Por eso les digo, estoy enamorada de Tseyor, cada vez que lo pienso, que lo siento, esa alegría, yo no sé como pagarla, ese amor, esa explosión que siento cada vez. ¡Qué regalo más maravilloso que he podido tener y que Dios me ha dado y que me ayuda a seguir! Este sentimiento de que todos seamos uno, de una vez por todas. Perdona mi lloriqueo, pero es la sensación, es lo que tengo. Gracias, hermanos, pero es lo que soy, es lo que siento. Si no fuera por ustedes no estaría aquí.
Melcor
Daos cuenta, hermanos, como que la nota La crea una figura simbólica, se acerca a vuestra cintura y, como si de una guitarra española se tratara, rasga vuestras cuerdas y resuena en todos los corazones. Eso es lo que estáis haciendo. Por eso, la vibración es imparable y el movimiento tseyoriano lo es también.
Únicamente falta que os deis cuenta todos, y al mismo nivel, para empezar a desgranar las notas del himno de Tseyor, preparando la venida del rayo sincronizador.
Esto es lo que puedo decir ahora, en estos momentos, en este taller de psicología transpersonal, en el que espero, y esperamos en toda la Confederación, que nos sirva a todos para ajustarnos debidamente en la nota vibracional que nos una, nos hermane amorosamente.
Te
Hola, buenas noches Melcor. Para mí Tseyor me ha dado claridad, me dado serenidad, me ha dado amor. ¿Y qué espero de Tseyor?: equilibrio, fuerza para seguir caminando, para poder ayudar, para muchísimas cosas. No lo sé todavía, pues cada vez que escucho al hermano se me pasa la idea.
Melcor
De eso trata el taller de hoy, de que os deis cuenta que cuando vuestro pensamiento entra de nuevo en la adimensionalidad, cuando en cualquier momento de vuestra ocupación diaria aparece un flash, una chispa, una idea, que lo anotéis, que lo registréis, y al mismo tiempo lo divulguéis, lo hagáis saber a vuestros hermanos.
Quiero también desvelaros una cuestión importante ya en estos momentos en Tseyor, en el que sin parar se irá haciendo de excelentes Muul, que lo habrán sido por vuestro posicionamiento, por vuestra prudencia, por vuestra bondad, al elegirlos concienzudamente, con todo el corazón. Y es que en la medida en que esas ideas que aparezcan en vuestra mente como chispazos de inspiración, en la medida, digo, en que se vayan produciendo y repercutiendo en los demás, con ese sentimiento de divulgación, el cosmos os irá participando de más y más ideas, de más y más chispas con que nutrir vuestro intelecto, procedentes de la adimensionalidad.
Así, la operación es proporcional, y a más ideas que propaguéis de verdad, que hayáis recibido en esos instantes de inspiración, que no necesariamente tienen que producirse a través de la meditación, sino en cualquier instante de vuestra vida o quehacer diario, si lo registráis debidamente y lo sabéis transmitir, acabaréis siendo una bella máquina de creatividad. No puedo añadir nada más.
Polipintura
Buenas tardes, buenas noches. ¡Cuánta alegría y cuánto amor siento en mi corazón en este momento, amado Melcor! ¿Qué quiero de Tseyor? No, no quiero nada. No quiero a Tseyor, amo a Tseyor, profundamente. Y lo que anhelo es tener el corazón tan grande de agradecimiento. Las manos fuertes para compartir este maravilloso regalo que nos dan cada semana. Y los pies firmes para caminar siempre al lado de mis hermanos, siendo una humilde herramienta, contagiando mi felicidad, con toda la maravilla que nos dan cada día y a cada instante. Y que el propósito sea la alegría, el propósito la felicidad. Tseyor, Tseyor, Tseyor, los amo profundamente.
Melcor
¿Sabíais, supongo que sí, que vuestras voces que se propagan por todo el cosmos -ya no solo esas voces abiertas y espontáneas, como si de un eco se tratara a través de las líneas electromagnéticas, sino ese mismo pensamiento expansivo- nunca más dejan de avanzar por el universo, porque son notas vibratorias y alcanzan hasta el infinito?
¿Sabéis también, acaso, que ayudáis a despertar a cientos de miles de millones de seres atlantes en el universo, cuando os planteáis pensamientos amorosos? Aun sin pretenderlo, porque se trata de eso, de no querer ni desear, sino de fluir.
Calculo Tolteca
Hola, buenas tardes, hermano Melcor buenas tardes y a todos los hermanos mayores. La verdad es que cuando he ido escuchando y cuando te he ido escuchando a ti sobre cómo se va desenvolviendo este taller, han pasado por mi corazón, por mi cabeza, muchísimas cosas, y me he dado cuenta de que no quiero nada de Tseyor, ¡si me lo han dado todo, sin yo pedirles nada! He pasado por la gran prueba, porque me quedé sin Internet, es como estar en el vacío, pero ustedes nunca se fueron, siempre estuvieron ahí, en mi corazón, estuvieron alrededor de mi cama, mientras he estado estos cuatro días en cama. Entonces, Tseyor me lo ha dado todo. He caminado con ustedes desde más allá de tres años, pero ustedes siempre estuvieron en mi vida, con lo que hemos hecho ahora en Tara, con lo que hemos ideo viendo, a través de nuestra visión. ¡Son tantas cosas! Como poder ver los orbes en Tara, tengamos tantas sincronías hermosas y logremos ver a nuestros hermanos a través de nuestro corazón. Creo que los hermanos mayores nos han entregado para que nosotros a través de nuestro granito de arena podamos aportar al universo la luz que somos.
Hace muchos años, en un momento en que llegó a mi mente la idea de que el universo es uno y verso, la palabra hablada, me di cuenta de que podríamos hablar el mismo idioma del amor. Eso es lo que ustedes hacen con nosotros, lo único que me queda es darles las gracias, a través de lo que nos han dado con esa psicología transpersonal. Saber que en nosotros está el universo completo. Darles las gracias a todos.
Melcor
Ahora, lo que corresponde es más velocidad, y así es. Los talleres, trabajos que se llevarán a cabo, serán para preparar vuestras mentes para dar un pequeño salto que os permita evidenciar a todos nuestras naves, que son las vuestras.
Estaremos preparando durante un tiempo a todos los Compromisarios, Viceconsejeros, Consejo y Muul para dicho quehacer, para que en un principio podáis divisar los distintos posicionamientos de nuestras naves interplanetarias, para que con vuestra visión estereoscópica podáis apercibiros perfectamente de su posición o ubicación.
Este es el trabajo que se nos ha asignado y que desvelo aquí y ahora, esta tarde noche.
Ser_y_no_ser pm: Seguir siendo Nada, y Orientación para servir sinceramente a los demás con humildad.
Melcor
Buenas intenciones, ahora solo falta ponerlas en práctica y salir airosos de la prueba. Y esto el tiempo lo dirá, claro que sí.
Carrera Franca
¿Qué espero de Tseyor? Yo no espero nada, me gustaría que fuésemos una gran familia y estuviésemos muy unidos.
Melcor
La gran familia de Tseyor es lo que es. Y difícilmente puede llegar a estar unida según nuestro pensamiento quisiera, pero en realidad está unida, porque quien lleva los hilos, quien los mueve cual marioneta, en la sombra, es nuestra réplica auténtica. Que por cierto es muy severa, y en determinados niveles iniciáticos nos apura y nos presiona y no se anda con remilgos ni con rodeos, actúa.
Nuestro posicionamiento psicológico deberá sobresalir en una vibración más elevada, es imperativo cósmico. Ahí vamos a esforzarnos todos los de la Confederación para lograr ese nuevo nivel.
Tenéis todas las herramientas en Tseyor y además la organización suficiente como para llevar esa ayuda, la divulgación, la palabra del Cristo Cósmico, en toda su amplitud, con toda su bondad.
Y lógicamente también estaréis preparados próximamente para brindar esa ayuda material para los hermanos que sufren, para los que pasan hambre, para los que necesitan una ayuda inmediata.
Ya hablaremos de todo ello, la Confederación está preparando un protocolo. Mi superior, Shilcars, os informará debidamente, y mi persona, en lo que pueda, colaborará.
Adelante, no os dejéis vencer por la duda, por la desconfianza, por la apatía, porque de esa forma le haríais juego a la entropía y eso no es de recibo ahora, en estos momentos.
Om
Amados hermanos, hola Melcor, hermano. Quería agradecerte por tanta visión. Desde el principio he sentido la hermandad, la unidad, ha ido en incremento. Las palabras ya se quedan cortas, por el cambio que has hecho en mí y en todos. Es maravilloso hermanos, gracias por tu humildad y por tu amor. Gracias por estar unidos, con todo nuestro ser, cogidos de la mano. Gracias, querido hermano, por tanta bendición. Gracias por todo, te queremos, hermano.
Melcor
Bien, fluyamos.
Así Sea Miel
Buenas tardes noches, en relación a qué quiero de Tseyor, yo quiero sabiduría, equilibrio, unidad y hermandad. ¿Qué espero de Tseyor? Nada, solo fluir.
Melcor
Adelante si queréis todo eso. Empezaremos a prepararos para que os deis cuenta de que hay algo más por encima del querer, del desear. Seguro que en un tiempo lo entenderemos, aunque para este momento presente es bueno que empecemos así.
Pero será bueno también que modifiquemos trayectoria y ampliemos consciencia para llegar a una correspondencia enteramente participativa: unitaria, amorosa y de hermandad. Que son los principios con los que Sirio de las Torres ha expresado, también aquí, su deseo.
Castaño
En relación con la información que nos has dado, sobre que nos estáis preparando para evidenciar la posición de vuestras naves, hace poco, después de una sesión de Púlsar, pudimos ver en el cielo nocturno de Granada una nave, supongo que pertenece a la Confederación. Y si nos recomiendas que miremos también al cielo, de vez en cuando, y con nuestra intuición pues tratemos de localizar naves.
Melcor
En los seres atlantes, sean de la morfología que sean, su mirada tiene la facultad de mirar hacia arriba.
Acostumbrémonos a mirar hacia delante, con una mirada firme, segura. Hablemos con nuestra mirada, hablemos con nuestros gestos, hablemos con nuestros silencios. Y hablemos también mirando a ese cielo simbólico, porque allí, sin duda alguna, estamos todos unidos.
Todo se verá, todo a su tiempo. Nada de lo que os podáis imaginar en Tseyor, o hayáis podido imaginar hasta ahora, puede llegar a sorprenderos tanto como el resultado final de esta nueva etapa, que justo estamos empezando, y esto es un ejemplo de ella.
Habrá sorpresas y estas vendrán del cielo, y ahí no habrá dudas. Aunque sí las habrá, por supuesto, para los que siempre dudan. Pero bueno, eso hemos de aceptarlo, hemos de admitirlo, hemos de tolerarlo. Porque Tseyor es una gran familia y, como en todas las familias, hay de todo.
Dadora de Paz
Solo quiero darle las gracias a Melcor.
Melcor
Amiguitos del alma, hermanos del corazón. Este ha sido un sencillo taller de psicología transpersonal, en un nivel en que su vibración está impregnando vuestras conciencias y además expandiéndose a través de los campos morfogenéticos, lo que hace que sin duda llame a muchas puertas, a muchos corazones. Eso esperamos. Confiamos también en vuestra bondad. Me despido por hoy, mandándoos un fuerte abrazo energético. Amor, Melcor.
Sala, Puente
Nada más, desearos que tengáis dulces sueños, que seáis muy felices. Buenas noches.