
CONVERSACIONES INTERDIMENSIONALES
Núm. 368 Sala de la Tríada de Tseyor (sistema Paltalk)
Barcelona 20-1-2011
En la sesión de hoy jueves, hemos estado leyendo la síntesis y el resumen del comunicado 366 de Melcor. Hemos profundizado en una serie de aspectos del mismo, en relación con la salud, la mente y el cuerpo, y al final de la reunión Melcor nos ha dado la siguiente propuesta para seguir trabajando con la autoobservación.

368. PENSAR DESDE FUERA
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Melcor
Queridos colegas, atlantes todos, mi Tríada favorita, soy Melcor, buenas tardes noches.
Únicamente unos apuntes para que se pueda ir reflexionando al respecto, para que todos vayamos posicionándonos en este mundo 3D, tan sutil pero sobre todo tan relativo. Y lo es porque precisamente parte de un principio de ilusión, de fantasía, programado ex profeso para tales efectos y, cómo no, para la retroalimentación.
Retroalimentación que se consigue cuando realmente conectamos con la adimensionalidad y extraemos de ella información, ideas pensamientos, y sobre todo mucho amor.
En este proceso retroalimentario, Tseyor, el colectivo Tseyor, juega un papel preponderante, porque con su pensamiento, con sus acciones, se acerca cada vez más a este componente cósmico holográfico.
Porque a través de ir avanzando en este cometido, observando y autoobservándonos convenientemente, vamos recomponiendo ese maravilloso puzle holográfico cuántico.
Y, cada uno de nosotros, vamos conformando y dando forma global, unitaria, a todo el componente humano.
Esta noche tal vez sería interesante que reflexionáramos sobre el sentido relativo de toda nuestra existencia. La toma de consciencia es una parte importante para ir diseccionando esas partes alícuotas que comprenden todo el componente holográfico.
Aunque nuestro pensamiento tendría que girar bajo la órbita del observador -y es un ejercicio interesante y muy beneficioso para la reconciliación con uno mismo, para el reencuentro con uno mismo, para establecer la debida concordancia y el religare más profundo- que nuestro pensamiento estuviese siempre “fuera”, entre comillas, de las coordenadas tridimensionales.
Es un ejercicio muy bueno, muy efectivo, que forma parte también de la autoobservación, de la toma de consciencia, como he indicado. Estad pendientes de vuestro pensamiento, daos cuenta que no sois ese pensamiento, ni esa forma que os hace creer que sois algo, en este caso seres individuales.
Pensar desde fuera, esta es la razón más evidente con la que hemos de llegar a convencernos de esa gran relatividad.
`Desde fuera´ significa que nos vemos actuando, que nos vemos como comparsas, que todo lo que hacemos lo llevamos a cabo mediante una mecánica constante. Esta es la visión que hemos de tener de nuestro pensamiento: vernos desde fuera, observando, autoobservando. Sin juzgar, solamente observar.
De ahí llegará la comprensión a nuestras mentes. Poco a poco iremos dándonos cuenta de que existe un mundo mucho más intenso, maravilloso.
Cuando nuestro pensamiento está fuera de las coordenadas tridimensionales, y esto es muy fácil de conseguir a través de la plena consciencia, nos daremos cuenta que observamos otros factores, otros pensamientos, otras ideas.
Pensamientos e ideas que nos llegan de la adimensionalidad. Esta es, pues, la forma de recuperar ese pensamiento trascendente, y aplicarlo aquí en la 3D, en beneficio de todos nuestros hermanos.
Separémonos de los condicionamientos egoicos asumiéndolos como algo necesario, pero seamos capaces de aislarnos lo suficiente como para ser conscientes de esas otras impresiones.
Si tenéis alguna pregunta que hacer espero, si no me despediré por esta noche.
Castaño
Quería hacer una pregunta sobre el “pensar desde fuera”, la idea es muy brillante y muy clara, ahora la forma de realizarla, ¿cómo sería, nos vemos fuera o nuestra consciencia se abre a un abanico más amplio de registros, de percepciones? Si nos puedes aclarar un poco más.
Melcor
Antes que nada indicar que en el proceso que iréis siguiendo, a través de esta toma de consciencia, llegará un momento en el que os plantearéis una duda. Una duda que en definitiva puede hacer trastabillar todas vuestras inquietudes y planteamientos de futuro.
Llegaréis a un punto en el que habiendo descubierto la magia de la autoobservación, del desapego, habiendo acariciado y disfrutado de la experiencia en los multiversos, habiendo viajado conscientemente con vuestro orbe por el universo, llegando a ser conscientes de dichas experiencias, habiéndonos incluso visitado en nuestro planeta, todo eso os traerá una dicha, una felicidad, un sabor dulce hacia el trabajo que habréis estado y estaréis realizando. Os daréis cuenta de la importancia que tiene la conscienciación plena de nuestros pensamientos, la importancia del desapego, y en este punto querréis más y más.
Y entonces, cuando llega este más -como lógica evidente de este trabajo espiritual, en esta búsqueda del religare, de los principios de nuestra consciencia, de los principios básicos del cosmos- será natural que vayan apareciendo dudas sobre la efectividad de continuar con el trabajo en el grupo, con el trabajo de divulgación, con el trabajo que habéis empezado y seguido con ilusión, con entusiasmo.
Pero llegará el momento en que habréis de tomar una determinación. Habréis de ser conscientes de que, aun y todo el retraso que pueda representar para vosotros el establecimiento de vuestro esfuerzo, la actitud y la acción hacia la divulgación y hacia todos vuestros hermanos, aunque seáis conscientes de que ello repercute en un retraso para la propia investigación, para el propio autodescubrimiento, deberéis seguir adelante. Aun y todo con ese lastre.
Ahí es donde habréis de prestar mucha atención. Os daréis cuenta, evidentemente, que ya no necesitáis tanto la ayuda del grupo, de los demás. Aunque gracias a los demás y al grupo os habéis puesto, entre comillas, en “circulación”.
Pero, si sois inteligentes y amorosos, os daréis cuenta que de la misma forma con que vosotros habéis disfrutado y estáis disfrutando de las delicias de este mundo interdimensional, los demás hermanos, los que aun no lo conocen, tienen el mismo derecho a disfrutarlo.
Ahí la gran prueba, ahí está el punto en el que reflexionar y saber vencer. Porque sabiendo renunciar a vuestros anhelos, al disfrute evidente que puede representar ese trabajo interior, espiritual, deberéis destinar mucho más esfuerzo y, como es natural, mucho más tiempo, en la entrega hacia los demás. Lo que restará el disfrute de esa parte interior, de esa parte espiritual en vosotros mismos.
Dicho esto, amigos hermanos, la forma con que habremos de trabajar en la plena consciencia y el desapego es muy sencilla: estad conscientes siempre de vuestro pensamiento, y haced ejercicios de extrapolación, imaginando que no sois este cuerpo y además que no estáis en este cuerpo, sino que estáis fuera observándolo.
Creo que con lo dicho es suficiente como para que entre todos saquéis conclusiones, elaboréis detalles que puedan ampliarlo, que trabajéis en comunión, que trabajéis entre todos. Y entre todos os améis.
Nada más, hermanos, me despido de todos vosotros. Amor, Melcor.
SÍNTESIS Comunicado 368 - Pensar desde afuera
Melcor nos dice que debemos tomar conciencia a través de la autoobservación pero con un pensamiento fuera de esta tercera dimensión. O sea, vernos actuar y haciéndolo mediante una atención sostenida.
Esa autoobservación se debe realizar sin juicio alguno, así llegara la comprensión y podremos recibir pensamientos e ideas que nos llegan desde lo adimensional. Para lograr esto debemos hacer ejercicios de extrapolación imaginando que no somos este cuerpo y que estamos afuera observándolo.
Cuando lleguemos a experimentar la magia de la autoobservación, los multiversos y toda la experiencia de la adimensionalidad, no deberemos abandonar nuestro trabajo de divulgación pues debemos dar lo que hemos recibido y ser conscientes que hay hermanos que no lo han experimentado y tienen derecho a ello.
Renunciando a nuestros anhelos y con la entrega hacia los demás pasaremos la gran prueba, aunque ello traiga un retraso a nuestro propio autodescubrimiento.
Reunión Triada
Sábado 22 de enero, 2011
Aportaciones Sala- Comunicado 368- Pensar desde afuera
En este comunicado se nos da otra clave de cómo utilizar la autoobservación. Aunque en el fondo es lo mismo; es una forma más creativa, más fresca de presentar la autoobservación.
En el comunicado anterior estuvimos hablando de que este mundo, aunque es tridimensional, en el fondo es bastante sutil. Se habló de las neuronas, ADN, cromosomas y dijimos que son elementos interdimensionales que están cargándose de energía sutil.
El universo holográfico tiene todas sus dimensiones interpenetradas, unas más sutiles que otras, pero todas son componentes de la manifestación y forman parte de un esquema retro alimentario del Absoluto.
Esta tercera dimensión no debemos despreciarla pues es imprescindible para la retroalimentación y la trasmutación. Es un componente creado por el Absoluto y es esencial en el universo para nuestra evolución.
Lo interesante de esta tercera dimensión es que ella forma parte de un esquema global holográfico y se enriquece mucho porque somos capaces de retroalimentarnos, podemos acceder a la adimensionalidad y cuando accedemos a ella podemos tomar pensamientos y energías de amor y traerlos aquí. Es lo bonito que hay en ese intercambio entre ambos planos. Cuando comprendemos esto es cuando esta tercera dimensión tiene pleno sentido. Por el contrario si la tomamos aisladamente, como si el resto del universo no existiera, como si fuéramos únicos, una sola referencia, es ahí cuando nos estamos tapando con piedras en el camino.
En el colectivo Tseyor estamos tratando de descubrir ese pensamiento adimensional. Lo hacemos llegando desde el esquema del amor desinteresado, accediendo desde la hermandad y unidad al componente cósmico holográfico, donde llegan todas las dimensiones del universo. Así, vamos a avanzando, abriendo camino e interrelacionándonos con los diferentes planos. Esto se hace a través de la autoobservación, contemplando este maravilloso puzle holográfico cuántico del cual formamos parte y que tiene un gran sentido del universo, porque aunque parezca diverso es unidad, pertenece a una unidad completa. En este puzle holográfico cuántico la unidad y la diversidad no son contradictorias, porque esta diversidad que representamos, aunque sea ilusoria, hace más activo al universo.
En este mundo todo está interpenetrado, la manifestación es una. Lo vemos en la diversidad cuando no hay identificación. Es necesaria la identificación y la separación del personaje para reconocer las cosas, aprender y formar el conocimiento que nos ayudará a transmutar y cambiar, y que luego deberemos dejar para poder dar un paso más.
Lo que nos dice Melcor con lo de separarnos es que al tomar distancia, podemos observar la otra parte, la contraparte, estudiarla y aprender de ella. Si no estamos identificados con ella podemos crear conciencia de lo que sucede y funcionar desde lo adimensional, sin la intervención del pensamiento. Es aquí cuando viene la acción pura, porque no hay un intermedio que contamine la acción y entonces funcionamos desde la unidad, siendo seres creativos con un pensamiento objetivo.
Aquí hablamos de la toma de conciencia, de lo que somos realmente los seres humanos. Nos dice que los pensamientos debemos verlos desde afuera, ser el observador de nosotros mismos, no pensar con este pensamiento tridimensional, debemos pensar, vernos y analizar desde afuera con un pensamiento trascendente, adimensional. Que nuestro pensamiento esté fuera de las coordenadas tridimensionales. Debemos vivir con esto a cada momento, ser conscientes de que todo lo que nos rodea es relativo y que nosotros no somos este pensamiento, este cuerpo, somos algo más, somos un pensamiento creativo.
Ser conscientes es autoobservarse y ser conscientes de instante en instante. Esa consciencia total es algo que está relacionado con la réplica genuina. Todos los seres humanos tenemos la capacidad de comprender una consciencia total. Muchas veces nos planteamos cuando decimos “no tiene consciencia”, cuando nos referimos a personas que matan a alguien, se dice que son inconscientes, que no tienen consciencia. Sería una pregunta para hacerle a Shilcars, si todos los seres humanos tenemos esa consciencia total.
Se es consciente cuando uno se da cuenta de la relación que tienen las cosas entre sí, la relación de causa y efecto. Se es inconsciente cuando no nos apegamos y no nos identificamos. Cuando hablamos de consciencia nos podemos referir a nuestra réplica, ella es nuestra consciencia total la del Absoluto. La idea que tenemos de nosotros es una identificación.
Nosotros somos conscientes de nuestra historia, de todo lo que hay en nuestras vidas, porque hay una memoria de todo lo que hemos experimentado. Nosotros somos una experimentación del Absoluto, él manifiesta sus atributos y sus poderes en forma diferente, por eso cada uno de nosotros tenemos un rol diferente. Esto nos ayuda a contrastarnos, y en ese contraste reaccionamos, accionamos y entramos en la dualidad. Nos implicamos en todo un juego, en el que hay que ser conscientes de muchas cosas para que en la medida que las entendamos nos demos cuenta que hemos hecho un largo trayecto, en el cual hemos aprendido un montón de cosas, que luego nos daremos cuenta que no son necesarias para llegar a la unidad, tal como se pretende. Lo que realmente añoramos es paz, felicidad, que solo se consiguen cuando lo abandonamos todo, incluso el conocimiento. Pues ese conocimiento llega un momento en que resulta determinante y no nos permite llegar a esa unidad total.
Aquí Melcor nos plantea como nuestra réplica genuina nos ve desde afuera. Nos ve como un muñeco que depende de ella para lograr su proyección y así poder llegar a lugares del universo que, por su densidad, ella no puede descender, ya que es muy sutil y no puede descender al mundo atómico. Así que crea ese muñeco, el cual se mueve a su antojo. Pero ese muñeco no es nada, lo es el ser que lo mueve, en este caso la réplica genuina. Ese muñeco, que en este caso sería nuestro cuerpo físico, pertenece en el fondo a nuestra realidad, a nuestro ser. El muñeco tiene cierta autonomía, por tal motivo nuestro ser, nuestra réplica no siempre consigue hacer lo que pretende. El muñeco no es consciente que lo están moviendo y quiere moverse por sí solo, piensa que él es todo y que está separado, no quiere reconocerse parte de su ser. Ahí comienza el conflicto que muchas veces el ser no sabe resolver. El ser entonces lo suelta y lo deja actuar, porque él no tiene prisa, no se inquieta y lo deja que pataletee, hasta que se dé cuenta por sí solo que estaba equivocado.
Vernos desde afuera es vernos desde nuestro ser, ver cómo el muñeco pataletea, como manotea, como dice tonterías. Y entonces es desde ahí cuando vamos ampliando nuestra conciencia y vamos situándonos desde la conciencia del ser.
Les quiero compartir una experiencia que tuve en estos días. Mientras guiaba por una carretera me encontré con un perro que iba muy deshidratado, casi no podía caminar y cuando lo vi me envolvió el sentimiento de pena, pero rápidamente me llega a la mente el pensamiento de no identificarme con lo que le sucede al perro, pues esa es su experiencia y es lo que le tocó vivir, pasar hambre, sed. Seguí mi camino y no pensé más en esa situación. Pero ahora que estamos leyendo y me viene a la mente lo que es relativizar, eso fue lo que hice, relativizar la situación pues no podía hacer nada y además todo está bien, pues esa es la historia que le tocó vivir al perro. Y los hermanos, en estos últimos meses, lo que nos han dado en los talleres de autoobservación es que debemos aprender a que no somos este cuerpo, este pensamiento, este sentimiento, ahora me pregunto, es algo que me llega a la mente, ¿será que me estoy deshumanizando, será que el relativizar y el no identificarse es deshumanizarse? Cada vez que trato de relativizar o no identificarme con el dolor ajeno y lo logro, por eso es que luego me digo que me estoy deshumanizando porque he podido desapegarme del dolor de otros.
No identificarse con el dolor no significa de ninguna manera no ayudar. El no identificarse significa no inutilizarse, porque cuando nos identificamos con el dolor del otro no lo podemos ayudar, te paralizas y comienzas a sentir lo que el otro siente.
Debemos tener la consciencia de ayudar a aquel que golpea nuestra puerta, ese soy yo, o sea, no es en las iglesias que hacemos el trabajo es con aquel que nos necesita. No debemos confundir la no identificación con el no prestar ayuda.
¿Cuál sería la reacción de una persona consciente y despierta ante el dolor humano? La lástima no es una reacción consciente, eso es ser penoso, es ser dramático, eso es dejarse contagiar por la emoción, y entramos en un estado emocional que es estrecho y limitado.
La compasión y el amor es una fusión energética que sí ayuda a los demás. Este es un tema bello, la identificación y la no identificación, y aunque estemos llenos de amor es muy bueno que dudemos, pues todos estamos en el camino de un aprendizaje crístico.
Les quiero compartir que mi hijo de veinte años le tiene miedo a la polilla, y cuando era pequeñito tenía que sacarle las polillas de la habitación, así que llevamos años trabajando con las polillas, cada vez que veo una polilla en la casa le digo, Padre, sé que estas de visita en mi casa. Saben lo que ocurre, algo mágico, mágico, la polilla busca la luz del ventanal y sale, con las moscas hago lo mismo, les digo que se vayan a su hábitat que no corresponden en este lugar y por lo tanto les pido humildemente que se vayan a su hábitat.
No creo que es que nos estemos deshumanizando, sino es que estamos aprendiendo a pensar. Estoy segura que cuando vistes el perro dijiste yo te respeto pues es lo que elegiste vivir y te aseguro que si le hubieses podido dar agua se la hubieses dado, pues en el fondo fue lo que sentiste y nadie puede sentir por nadie, cada cual toma las decisiones que son mejor en el minuto que lo estamos pensando y tomando la decisión, porque todos los que estamos aquí, y en el universo entero, estamos haciendo lo mejor que podemos, y si no lo hacemos desde el corazón y lo hacemos desde la razón, es lo que nos tocó hacer. Debemos comprender que hay hermanos que deben trabajar desde la razón y otros desde el corazón, pues el plan cósmico es perfecto y hay que entender que en este gran cosmos no hay nada absolutamente nada que este fuera de lugar. Esto es lo que durante tantos años los hermanos nos han intentado decir, que cada vez que decimos un no, nos estamos volviendo a chocar contra una muralla que pareciera que es invisible, pero ahí está. Esa muralla somos nosotros mismos. Es nuestro pensamiento que no logra unirse al pensamiento del corazón, al del amor, que todo lo ve a través del corazón. Entonces las preguntas que nos hacemos son dudas, porque todavía no nos creemos que somos seres llenos de amor y que podemos integrar eso, pues somos eso, nos cuesta, pareciera que nos cuesta.
Es muy importante que aprendamos a aislarnos para no perder el equilibrio cuando sucedan momentos muy difíciles como nos dicen que tendremos.
Efectivamente, cada vez que me vienen los pensamientos de no identificarme, no dejo de darme cuenta de que la persona o animal está pasando un proceso el cual escogió. Y por eso lo que hago es pedirle al universo que lo ayude en su proceso y que su proceso sea lo más equilibrado posible. Lo que sucede es que el ego está siempre presente, machacándonos lo que no somos y es ahí donde tiene que ver el equilibrio que tenemos y jugar con esos dos pensamientos el subjetivo y el objetivo, equilibrándolos, ese es el trabajo que estamos tratando de perfeccionar y cada día siento que es más fácil hacerlo.
Melcor nos dice que llegará el momento en que estemos disfrutando de navegar en nuestro orbe o Testo y que nos pesará el trabajo de la divulgación, porque nos va a restar tiempo de disfrutar esta nueva experiencia. Esto va a ser una gran prueba, porque tendremos la duda si seguir con la divulgación o no. Aquí nos dice que todo lo que se recibe es para dar, si hemos recibido esa capacidad de navegar por el Cosmos, lo lógico es que queramos compartirla y le dediquemos tiempo y esfuerzo a los demás. Lo otro sería una actitud egoísta. Las pruebas nunca acaban incluso cuando hayamos alcanzado un mayor nivel.