
Universidad Tseyor de Granada (UTG) Granada (España)
CONVERSACIONES INTERDIMENSIONALES
Núm. 740 Granada, Convivencias en el Muulasterio La Libélula
22 de septiembre 2015
Segunda jornada de las convivencias de La Libélula
Hoy martes el tema de trabajo de las convivencias ha sido “La unidad y la hermandad como fundamento de la acción”, dentro del lema general de las mismas Caminamos unidos en hermandad. (Véase anexo 1º)
Dentro de esta temática se abordó la cuestión de la convivencia en el Muulasterio, para ello se hizo una rueda de exposiciones de cada uno de los presentes sobre lo que piensa de la convivencia en un Muulasterio, se observó que había muchos matices en estas apreciaciones pero ninguno era contradictorio con los demás, cada cual representa un instrumento que interpreta la misma partitura, como en una orquesta de cámara. Las diferentes ideas y apreciaciones sobre este punto están recogidas en el anexo 2º de este comunicado.

A continuación, se pasó a analizar la convivencia en el Muulasterio La Libélula y las diferentes apreciaciones sobre ella.
Por la noche, después de la cena, Shilcars nos dio el siguiente comunicado.

740. LA NORIA RECURRENTE DE LA VIDA
o0o
Shilcars
Queridos amigos, hermanos, atlantes todos, soy Shilcars del planeta Agguniom.
Todo se repite recurrentemente, como la noria que nos transporta el líquido elemento para saciar nuestra sed y necesidades.
Cierto que todo es una especie de noria, que va abocando en nuestros cántaros el líquido elemento para una función muy importante, digamos trascendental. Para consolidar unos arquetipos mejorándolos en su rendimiento y favoreciendo la transmutación dentro de un proceso retroalimentario.
Lo cual equivale a decir que son completamente necesarios los dos componentes en los que señalar dicha acción: el propio individuo unido a la colectividad. Por cuanto es así como se lleva a cabo la retroalimentación y, a ese efecto, se produce la alquimia de un pensamiento sublimado, y por ende el despertar. Un despertar de la conciencia que invariablemente nos lleva a situarnos en determinados espacios de manifestación.
Sin embargo, el humano atlante debe esforzarse para ir consolidando dichos efectos de transmutación y avanzar hacia esos estadios evolutivos, comprendiendo un bagaje experimental que le permita hacerlo mediante la comprensión.
Aunque todo ello viene a ser lo mismo, la noria a la que me he referido. Este es un proceso que sigue el cosmos para la evolución y la permanencia del mismo en este estado de manifestación, en esa parte de la dualidad en la que la manifestación propiamente se materializa y evoluciona, en una cadena repetitiva, constante, pero sumamente efectiva cuando el proceso se realiza adecuadamente.
Todo el mundo de manifestación, por tanto incluido todo el universo desde la micropartícula, obedece a estos dictados evolutivos. Esto es así, ha sido y será siempre.
Aunque es tanta la infinidad de casos en los que realizar tal operación, que nos parece siempre igual -visto desde una óptica subjetiva- pero significativamente distinto cuando vemos su proceso. Es como en una película, tiene un principio y un final, así todas parecen lo mismo, pero los contenidos son distintos aunque parezcan iguales. Y por eso las películas en sí contienen un ingrediente que las hace distintas, pareciendo iguales.
¿Y que las distingue, en definitiva?, pues la realización de las mismas, la inspiración con que se ha llevado a cabo la historia, y con ello entendemos que cada historia puede representar una realidad, y dicha realidad puede enseñarnos muchísimo si nos aplicamos en ella debidamente, si sabemos observar más allá de la intencionalidad del propio autor o director o protagonista de la misma.
Porque cuando se trata de una realización creativa, imaginativa, mágica por naturaleza, no solamente habremos de contemplar la parte externa de dicha película, sino más allá de ella, más allá de los elementos que se conjugan en la misma, cualquier detalle puede despertar en nosotros la inspiración al mismo tiempo. Hasta el más nimio detalle de un fotograma puede transportarnos a un periodo de reflexión.
Precisamente porque se ha construido la obra con imaginación, se ha bebido de las fuentes de la inspiración y, cuando su reproducción es pura, su línea conductora es válida en todos sus extremos.
Así, convengamos que es todo como una rutinaria noria, que nos trae el líquido vivificador. Pero cada vez su componente es distinto, porque son distintos los actos en que se realizan y distintas las posibilidades que tenemos para aprovecharlo debidamente, y en función de nuestras necesidades.
¿De qué serviría que el líquido se derramase y no se utilizara? ¿De qué serviría tal acción si no la aprovecháramos? Pues lo mismo sucede en todas las facetas de la vida. Y en esto habéis de prestar la debida atención.
Todo acto que se realiza en vuestra existencia es aprovechable, de todo podéis obtener resultados, cualquier espacio es interesante de observarlo porque de él se obtienen conclusiones. Nada es baladí, únicamente el pensamiento subjetivo.
De todo obtendréis sabiduría si sabéis observar debidamente a vuestro alrededor. Y aprovechar lo que a vuestro alrededor, aunque pueda parecer rutinario, se os ofrezca.
En este punto es interesante también destacar que la formación de las sociedades armónicas vuelve otra vez con fuerza a manifestarse en su necesidad de instauración. Y puede parecer que es pura recurrencia, porque así lo es.
Las sociedades nacen, crecen, se desarrollan y mueren para volver a renacer, en diferentes edades en las que en todo momento se ejerce la recurrencia. Pero en todas esas edades es posible obtener líquido vivificador, si somos inteligentes y sabemos aprovechar el instante preciso para hacerlo.
En todas las edades ha habido situaciones difíciles, ésta en la que os encontráis ahora lo es también, y se manifestará en un próximo futuro con toda su crudeza y no será más que la pura recurrencia.
En otras edades ha sucedido, así que visto desde esta visión puede parecer repetitivo, y lo es ciertamente, pero vital y básico que sepáis hallar la debida concordancia y, aun en la recurrencia, aprovechar el líquido vivificador. Porque este lo será siempre y cuando sepáis aprovecharlo debidamente.
No siempre gozaréis de las mismas capacidades de supervivencia, para el adecuado mantenimiento de vuestros organismos físicos y psíquicos, no siempre dispondréis, como ahora lo estáis haciendo, de dichas posibilidades.
Es evidente, y así habréis de entenderlo, que el proceso está finiquitándose, eso quiere decir liquidándose, pero es evidente que para volver a renacer, en una simple recurrencia, claro que sí. Pero tendrá que terminar para empezar de nuevo, para volver a empezar, en definitiva.
Y ahora, en esta edad de oro, empieza a manifestarse la voluntad y necesidad de cambio. Hemos seguido aparentemente un proceso rutinario, nos parece también que no hemos cambiado nuestra psicología, ni un ápice, pero no es así. En verdad, todos vosotros habéis cambiado y únicamente os queda, haciendo un símil de la propia naturaleza, al igual que la serpiente, cambiar de piel. Y debajo de esa aparente apariencia existe un reflejo de vuestra réplica resplandeciente.
Así el cambio viene a ser, de forma natural y rutinaria, un simple cambio de piel. Un cambio que generará dolor en algunos casos, dificultades y, como es natural, momentos de desesperación. Y algunos lo soportarán estoicamente y otros con dificultad, y otros muchos no llegarán a cambiar de piel, para entendernos, y se quedarán como están, pendientes de la oportuna renovación.
Ahora tenéis una oportunidad, daos cuenta de ello, id madurándolo en vuestras mentes, la oportunidad de hacer ese cambio imprescindible, crear esa nueva imagen que refleje vuestra propia realidad, que permita además abrir vuestra mente a ese infinito espacio creador. Ahora es el momento.
Y también, bajo el símil de la recurrencia, vale la pena recordar a los antiguos seguidores del pequeño Christian, en otros momentos de la historia, en otros espacios anteriores, cuando los mismos se veían obligados a deambular por estrechas y oscuras grutas, que conocéis como catacumbas. Pensad en ello, amigos, hermanos.
Muchos de vuestros congéneres están sobreaviso, muchos miles de elementos atlantes están construyendo y han construido sus propias catacumbas, sus más o menos seguros y confortables refugios, entre comillas, “atómicos”.
En realidad, esta prevención viene a ser lo mismo que preparar sus propias cámaras mortuorias, y habremos de decirlo muy claro. El miedo propicia que ante una situación delicada, como podéis imaginaros, el ego se salga con la suya y piense en su propia supervivencia, creyendo que enterrándose bajo tierra será salvo. Y solo lo piensa y lo cree a pies juntillas, pero en realidad no va a ser así.
Precisamente porque las acciones que se emprenden a través del miedo lo son egoicas. Individualistas, egoístas y esto no nos sirve para la retroalimentación. Si bien tal vez para la retroalimentación hacia las infradimensiones, pero no para los mundos sutiles. Entendedlo así, creo que a buen entendedor pocas palabras bastan.
Y sí, efectivamente, habréis de refugiaros tarde o temprano en zonas libres de “peligro”, entre comillas. Zonas en las que vuestras pieles a punto de cambiar puedan hacerlo con toda la seguridad del mundo, pero no por miedo sino por conocimiento profundo, por convicción, por amor, por hermandad.
Lugares de refresco, aquí tenemos unos pequeños y humildes ejemplos, en este hogar, La Libélula, en otros lugares de la geografía como pueden ser también Tegoyo y Casas Tseyor, en Perú y en otros lugares del globo que próximamente se iniciarán indefectiblemente, seguramente. Con toda probabilidad que será así.
Y en esos lugares de refresco se generará una corriente amorosa que inundará, por campos morfogenéticos, todo el orbe. Esto es así y vuestros ojos lo verán.
Estas serán vuestras nuevas catacumbas, modernas bases para la realización de un cambio cromosómico y adeneístico, de transformación alquímica, sin lugar a dudas. Y tan solo quedará que cambiéis la piel, una simple capa de piel, que metafóricamente denominamos, pero que en realidad es un simple y acertado rasgar el velo de los sentidos.
Y en ese rasgar, en ese cortar, aparecerá la luz de vuestra consciencia con más intensidad.
Habréis rasgado también parte del velo del baksaj, transmutado ingente cantidad de elementos o agregados psicológicos y vuestra consciencia se abrirá a un nuevo mundo de percepciones. Y todo ello lo vais a realizar en simples, modestos, humildes pesebres, como pueden ser estos lugares a los que me he referido.
Pero también bajo un techo de madera, o bajo un árbol o en cuevas, en cualquier parte de vuestro planeta. Pero todos esos puntos tendrán en su formación un aura de protección. Un aura que, en cualquier parte del globo en el que estéis situados, se os permitirá la teletransportación, y podréis dirigiros de una parte a otra del mismo en un instante.
Así que en un instante podréis reconocer otros lugares de este planeta y uniros con los afines, porque los afines estarán simplemente unidos, aun en largas distancias.
¿Podéis evaluar lo que estoy diciendo, manifestando esta noche? Amigos, amigas, hermanos y hermanas, de estos doce elementos de los que formáis parte aquí y ahora como representación de todo un colectivo, como es el grupo Tseyor, espero que os deis cuenta tarde o temprano que este es ya el momento de plantearse seriamente vuestra dedicación en esta labor humanitaria, y del todo espiritual. Aunque en ella debamos contemplar también la conservación, adecuada conservación de vuestros organismos físicos, porque todo es un complemento, porque todo forma parte de este conglomerado holístico y necesitamos el debido equilibrio.
Supongo que os plantearéis, a partir de ahora, nuevas expectativas de funcionamiento orgánico, que sabréis aprovechar el líquido que aparentemente rutinario se os vierte a todos vosotros, que sabréis aprovecharlo. Y no dejaréis derramarlo. Más si así lo hacéis nada sucederá, porque vais a quedar exactamente igual.
Así que no es alarmismo, como podéis comprobar perfectamente, lo que preconizamos, sino el aviso de que ya es el momento, y de que podéis dar el gran paso, y de que podéis llegar a la autorregeneración, de que podéis llegar a disfrutar plenamente de vuestra libertad, porque la alegría entrará en vuestros corazones, y nada más vais a necesitar.
Porque además lo tendréis todo si en vuestros corazones y en vuestros actos brilla la alegría, el buen humor, la confianza, la esperanza y muy especialmente la hermandad, junto a la humildad correspondiente.
Por eso ahora se trabaja en la hermandad, que realmente os consideréis hermanos, sin distinción, os améis verdaderamente, os respetéis, toleréis y apliquéis la máxima que existe en este universo de manifestación, como que todo lo que se recibe es para dar.
Dar, dar, dar, insisto en ello. Y dar es entender perfectamente, asumiéndolo perfectamente, que vamos a tener que vivir en hermandad, que vamos a tener que renunciar siempre libremente a nuestras prebendas, a nuestro individualismo, favoreciendo la unidad de pensamiento, trabajando en equipo, como una piña, como una granada que nos va a permitir saborear excelentes frutos y fructificar debidamente.
Y en esa contemplación general, empezad a daros cuenta que vuestras vidas cambiarán, porque ya lo están haciendo, y cada vez más sentiréis la necesidad de uniros más profundamente en ese objetivo común de evolución, del despertar de la consciencia.
Comprenderéis, a su vez, la necesidad de un cambio. Y, como el factor externo de vuestras vidas no va permitirlo debidamente, porque el medio se cuidará de distraeros, dispersaros y obstaculizaros el paso hacia ese despertar, os daréis cuenta que la única posibilidad que tenéis es la de la unidad. La fuerza que genera la unidad de pensamiento.
Y por eso trabajaréis unidos, en vuestras propias catacumbas, como he indicado, en esa recurrencia aparente, pero totalmente necesaria y vital para el despertar de esta generación. Y el movimiento será de tal forma, y se llevará a cabo con tanto amor y dedicación, que será imparable.
Y luego ¿qué va a pasar cuando hayáis cumplido con vuestra misión, tanto si se llega a consolidar dicho objetivo, como si no? Pues que habréis cumplido.
¿Y alguna recompensa vais a tener por tal esfuerzo? Ninguna, no esperéis nada. Pero habréis cumplido con vuestro trabajo, habréis hecho lo posible y podréis decir que vuestro trabajo ha terminado, y que la rueda rutinaria de esa noria continuará vertiendo su líquido vivificador. Y en otra ocasión, tal vez, lo habremos conseguido con más éxito. Pero aquí y ahora habremos cumplido.
Aunque desde nuestra particular visión, habremos de decir que la misión tiene un buen porcentaje de acierto y que tal vez, y digo tal vez, podremos celebrar juntos un nuevo día, después de haber cambiado nuestra piel.
Amor, Shilcars.
Castaño
Queríamos hacer algunas preguntas, Shilcars. En primer lugar, yo quiero hacer una en relación con lo que has dicho sobre las casas Tseyor, las que se van a crear, en ese sentido quería preguntarte si la casa de Lanzarote que estamos habitando ahora, está previsto que sea una casa Tseyor, o puede llegar a serlo. Gracias.
Shilcars
Si se cumplen los requisitos para ello, efectivamente puede ser no solo una casa Tseyor, sino una delegación de la ONG y del Fondo del muular también. Pero para ello será necesario crear también la oportuna colectividad vecinal.
Escampada Libre La Pm
Voy a hacer una pregunta no sé si viene al tema, pero has hablado del cambio de piel, ya sabemos que es una metáfora, y las semanas pasadas, incluso estos días, he estado con una especie de, no picor en toda la piel, sino una sensación de querer rascar, como el que está rompiendo algo, pero sin llegar a hacerme daño, como otras veces que te pica un insecto o algo y te rascas. No, una sensación rara. Pensé que sería un estado físico, debido a una patología, a una enfermedad, pero me llegó la sensación de que estaba sucediendo algo raro en mi cuerpo. E incluso pensé que sería, como siempre nos avisáis, que en vísperas de asistir a las convivencias, pues tenemos síntomas de alguna forma diferentes, y acabo de pasar un proceso intenso, de mucha movida interior, creo que de transmutación, sino transmutación, sí de comprensión, de muchas cosas, sobre todo en estas últimas fechas. Y quería preguntar si eso tiene relación con estos cambios, que se han producido a nivel psicológico, de posicionamientos mentales.
Shilcars
Cuando en un periodo de transmutación, eso es de limpieza o regeneración adeneística y cromosómica, el cuerpo debe depurar y arrojar al exterior toda clase de negatividad.
Dadora de Paz Pm
Estamos hablando de las casas Tseyor, y quiero compartir la experiencia que he tenido yo desde el regreso a Puerto Rico, en la última estancia en el Muulasterio, donde existiendo un cambio en mí, apertura de mi mente, he podido abrirme al entorno mío, mis amigos, las personas que me rodean, y libremente he hablado de lo que es el grupo Tseyor, y de lo que somos, con la sorpresa de que todo el mundo ha estado más interesado con referencia al tema, y he pensado que no estaba sola, que algún día yo podría lograr una casa Tseyor. Esto me ha dado entusiasmo y el poder creer que lo que yo estoy haciendo es sembrar esa semillita, como que me ha dado la esperanza de que en mi entorno, cuando llegue el momento, voy a tener ese apoyo y se van a ir uniendo a mí, porque tampoco tengo prisa, como dices sin prisa pero sin pausa, esto me ha dado un entusiasmo y que mi lugar es allí, donde tengo que estar con mi entorno, y que en el momento que tenga que ser voy a tener ese apoyo y van a aparecer esos Muul para al fin tener esa casa Tseyor, que siempre la veía tan lejos, tan lejos. Y por todas estas experiencias que he tenido he visto que sí, puede ser posible poner una semillita y tener paciencia, que en su momento todo se va a dar. Y quería ver qué me podías compartir con relación a esto.
Shilcars
Seguir como ahora, con ese pensamiento, seguro, conciso, sin dudas, y creyendo en tus infinitas posibilidades, en las infinitas posibilidades de la mente, de una mente universal conectada con tu propia réplica.
Liceo
Voy a hacerte una pregunta que me ha pedido que te haga Capitel Pi que está en Chile, y han tenido una época de terremotos y réplicas de terremotos muy seguidas, y hoy me decía que si le podías dar alguna referencia de lo que está pasando, porque ella consideraba que se estaba dando ya esa referencia del Cuento de Christian, en el que cuenta cómo se producen esos movimientos, y va pasando eso que has dicho al principio. Gracias.
Shilcars
No hay más ciego que el que no quiere ver.
Apuesto que Sí La Pm
Hola, hermano Shilcars, una pregunta, si crees oportuno responderla, la formulo de la siguiente manera: hemos trabajado hoy, hemos hecho algo, y al final hemos acabado en una extrapolación entre Muulasterio y Monasterio. ¿Podrías aportarnos algo al respecto? Gracias, hermano.
Shilcars
Digamos mejor, puertas interdimensionales.
Escampada Libre La Pm
¿Nos puedes ampliar un poquito más esta respuesta?, por favor.
Shilcars
¿Qué creéis que son los Muulasterios, si no lugares en donde pernoctar, refrescarse, prepararse mentalmente, físicamente, hermanadamente, para proyectarse a la interdimensionalidad? ¿Y dónde está este punto? En la propia micropartícula de nuestro pensamiento.
Castaño
Shilcars, te has referido, hablando de estos lugares, Muulasterios, Casas Tseyor, a las catacumbas donde se refugiaban los cristianos primitivos, y ahora en este momento de fin de era, serían el equivalente para nosotros. La protección que nos pueden proporcionar los Muulasterios y Casas Tseyor entiendo que no es tanto física, porque tampoco son estructuras que por su arquitectura tengan mayor solvencia o seguridad que otros sitios, mucha menos a veces. Pero ¿dónde está ese elemento de seguridad que los hace lugares de protección? ¿Dónde radica?
Shilcars
En la invisibilidad manifiesta en determinados momentos.
Castaño
Y esta invisibilidad, que puede ser protectora, por circunstancias adversas, ¿cómo se consigue? Será porque la vibración eleva estos lugares a otra escala de frecuencia o bien porque hay capa protectora energética, que se utiliza para ello, etc.
Shilcars
En el compartir amorosamente, fluidamente, sin dispersión, sin malos entendidos, sin desconfianzas, trabajando en un proyecto común plenamente, al cien por cien, como prioritario en vuestra vida. Repito, prioritario.
Castaño
En concreto, este Muulasterio, este edificio en el que estamos ahora, Shilcars, ¿es suficiente como catacumba, como lugar de protección, o tendríamos que buscar otro edificio, si este no nos resulta adecuado?
Shilcars
No estamos hablando del edificio en sí, sino del egrégor que ha generado dicho lugar.
Escampada Libre La Pm
Con respecto a esta respuesta última que has dado, tengo una pequeña duda, en la casa donde habito, habitualmente, pues siempre pensé en compartirla como casa Tseyor, el día que fuese el momento, que tuviese las características. Siempre he sentido una protección ahí, en ese lugar, como algo especial, yo la he sentido siempre, o desde hace mucho tiempo. Sigo sintiendo la protección, por supuesto, pero estoy en proyecto de un cambio de vivienda, tengo una pequeñita…, quizás sea mi ego, no lo sé, si la nueva vivienda tendrá las características, aunque son diferentes, como para poder dar eso a mis hermanos, o sea, ofrecerla como casa Tseyor también. Porque es diferente, no habrá un pequeño terreno… ¿Qué me puedes decir? Gracias.
Shilcars
Eso es como para que pueda orientarte sobre lo que has de hacer, y esto evidentemente nunca lo haremos.
Sin embargo, sí te digo que si realmente estuvieses implicada en el proceso del grupo Tseyor, en su actividad plenamente, y como prioridad en tu vida, dentro del aspecto espiritual, te aseguro que no tendrías tiempo ni de pensar en ello, en dichos cambios.
Castaño
Shilcars, hoy hemos estado trabajando toda la jornada en el tema de los Muulasterios, de la unidad grupal, de la convivencia dentro de los Muulasterios, exponiendo criterios, ideas, buscando un consenso en este Muulasterio. Y este trabajo que creo ha sido necesario, productivo, la pregunta sería si es suficiente con los acuerdos a que hemos llegado, porque a lo mejor no está resuelto todo.
Shilcars
Veremos cómo florece el rosal.
Apuesto que Sí La Pm
Gracias, hermano.
Shilcars
Amigos, sonreíd, sonreíd mucho, y pensad que estáis en posesión de la verdad, y vuestras vidas están también transformándose, inclinándose hacia ese punto en el que es posible ofrecer un gran cambio, que irá acompañado de un gran proceso humanitario, cósmico-crístico. Veremos.
Amor, Shilcars.
Pigmalión
¿Qué significa lo de rosal?
Especial de Luz La Pm
La práctica, que eso se verá con la práctica.
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ANEXO 1º
OBSTÁCULOS Y RECURSOS PARA LA UNIDAD GRUPAL
El martes 22 de septiembre, el tema de trabajo de las convivencias ha sido “La unidad y la hermandad como fundamento de la acción”, dentro del lema general de las mismas Caminamos unidos en hermandad.
Iniciamos este día reuniéndonos en el salón los doce asistentes, Para unificar nuestros criterios acerca de lo que entendíamos por unidad y hermandad. Empezamos hablando sobre los obstáculos que posiblemente podían impedir dicha hermandad o unidad.
Llegamos unánimemente a la conclusión de que es imprescindible la unidad grupal, la escucha comprensiva, la autoobservación de nuestra conducta comunicativa, el reconocimiento de los valores propios y los del hermano y hermanas, aceptando y respetando sus diferencias, potenciando las cualidades del otro y minimizando sus defectos, hacer autocrítica terapéutica de nuestras debilidades y errores y finalmente aceptarnos tal cual somos.
Dentro de esta temática se abordó la cuestión de la convivencia en el Muulasterio. Para ello se hizo una rueda de exposiciones, que sigue en el documento 5 de esta obra, por cada uno de los presentes acerca de lo que pensaba sobre la convivencia en un Muulasterio.
A continuación, pasamos a analizar la convivencia en el Muulasterio La Libélula y las diferentes apreciaciones sobre ella.
Se leyó y recordó lo que dicen las Normas de régimen interno de los Muulasterios sobre horarios, meditaciones, comidas, limpieza y alimentación que nos sirvió para enfocar las cuestiones debatidas.
Dijimos que el diálogo era esencial entre los que convivan a diario en el Muulasterio y que dentro del diálogo se pueden abordar y resolver todas las cuestiones.
Sobre aspectos más particulares en relación con las comidas, las compras, la limpieza, el coste de la comida durante la estancia, se expusieron distintas opiniones, concluyendo que la comida ha de ser compartida, común; y se decidió que a partir del coste de la comida básica del Muulasterio, de tipo vegetariano, las personas que por necesidad requieran otros aportes alimentarios, se los procuren y costeen ellos mismos.
En cuanto a la limpieza tendremos en cuenta los espacios comunes: cocina, comedor, salón, recibidor, patio, lavandería, biblioteca y sala del silencio cuya responsabilidad es de todos los asistentes; y los espacios individuales (dormitorios y aseos) serán responsables las personas que los utilizan.
Se acordó hacer la lectura de un comunicado durante las comidas, para mantenernos en autoobservación, recogimiento y conscienciación de los alimentos que se están ingiriendo.
En cuanto a los horarios se estableció que cada día hubiera una meditación matinal compartida antes del desayuno, a las 9 horas; y por la tarde otra reunión para compartir, leer comunicados, hacer talleres, etc., a las 17 horas.
También se acordó que los sábados a las 17 horas nos reuniríamos los Muul de la zona para tratar cuestiones de administración del Muulasterio y de actuación divulgadora.
o0io
ANEXO 2º
Convivencias de La Libélula
22 de septiembre 2015
Exposiciones individuales sobre la convivencia en un Muulasterio
Dadora de Paz Pm
La convivencia en un Muulasterio, yo diría que va básicamente también, con la convivencia en nuestros hogares. Es como una familia que hemos sacado un tiempo para compartir juntos; especialmente en el Muulasterio, pensando en lo que hemos de intentar llegar a convivir con lo que creemos es una sociedad armónica.
Básicamente, creo que deberían haber ciertas actividades que se hagan en común, pero que a la misma vez, también tengamos el espacio que cada cual necesite. Por ejemplo, dividirnos las tareas en común, es decir, cuando tenemos que lavar, que limpiar, cocinar…, que todo se puede hacer en equipo, no individualmente.
No es que yo voy a lavar mi ropa y tú la tuya… Que se confíe en la persona que escogió la tarea, que la haga como quiera, el día que quiera, a la hora que quiera, cómo quiera, sin imposición de la hora.
Para mí, es intentar practicar para llegar a vivir en esa sociedad armónica que es compartir las tareas, compartir nuestras experiencias; que tengamos un espacio donde nos podamos sentar y compartir los sueños que hayamos tenido, lo que hayamos recibido, o sea, como hemos estado haciendo aquí. Estar abiertos a poder expresarnos en cualquier momento, decir lo que sentimos, poder escucharnos, pero que haya momentos para eso y momentos, también, para que todo sea en común.
Por ejemplo con la alimentación, buscar qué te cae bien, qué no te cae bien; tampoco imponer, porque tal vez un día yo quiero comer algo diferente…
No sé…, más o menos es lo que yo puedo decir de lo que tengo visto que es la convivencia.
Liceo
Para mí, convivir y venirme aquí al Muulasterio para estar en él, ha sido mi objetivo, ha sido el convivir, porque no es lo mismo convivir en mi familia con mi hijo y con las personas que son familiares, que cuando llegas a un lugar donde todas las personas tienen hábitos, costumbres en todos los aspectos, diferentes…
Por lo tanto, ahí hay que hacer primero un buen trabajo para unificar muchas cosas… de criterios y eso es por lo que ponemos siempre actividades en la filosofía de Tseyor (bajo mi opinión)
Todo es para experimentar y poder aprender; y en ese sentido, claro, veo que en las convivencias tienen que efectivamente, haber… convivir con cosas comunes…
Las cosas comunes tenemos que aprender a compartirlas; y compartirlas es saber estar en unidad y hermandad, puesto que para mí el Muulasterio sigue siendo siempre, el laboratorio donde vamos a experimentar y practicar lo que más tarde serán las sociedades armónicas; y como nos dijo en un momento (que a mí sí me causó un impacto) Shilcars, que cómo íbamos a llegar a una sociedad armónica sin antes haber convivido, porque se iba a crear un cacao horroroso; y así lo pienso y así lo he visto y así creo que efectivamente, para llegar a establecer en nosotros mismos cómo tenemos que convivir con los demás, debemos practicarlo antes.
No me importan mucho las normas, ni horarios, ni nada de eso, pero sí la práctica que vayamos realizando día a día y que vamos a ir viendo entre todos qué es lo que ha sido válido y qué es lo que no debemos repetir, porque ha creado problemas o porque no ha servido para nada.
No es tanto el hecho de… Que sí me gusta que comamos juntos, porque hay momentos en que a lo mejor el resto del tiempo estoy haciendo mis cosas individuales y nada más que me puedo reunir con las personas a la hora de comer. Sí me gusta, pero no es necesario tampoco; también puedo hacerlo sin reunirnos a la hora de comer, pero que haya momentos de reuniones, de retroalimentación, de talleres, de practicar la filosofía nuestra.
Eso, creo que en un Muulasterio es básico; que aquí se reúnan las personas que están aquí, los Muul y hagan una serie de…, pues… meditación de los Muul, que hagan retroalimentación, que hagan talleres de Seiph para solucionar situaciones, incluso. Para aclararnos y traer cosas importantes de alimentación y otras cosas…
Creo que aquí es el laboratorio donde se tiene que poner en práctica toda la filosofía de Tseyor. Es mi único objetivo y creo que eso es lo que yo vengo aquí a hacer y nada más. Esa es mi intención.
Pigmalión
La convivencia para mí es un valor abiótico constante, es decir, de instante en instante, que funcionará siempre según los objetivos que se tengan, tanto individuales como colectivos (que también a veces son cambiantes); y también según los recursos materiales, humanos y las necesidades grupales o del colectivo que esté conviviendo.
Por lo tanto, al ser todo un valor abiótico, habremos de usar la creatividad constantemente, para poder equilibrar la susodicha convivencia.
Apuesto que sí La Pm
Voy a intentar expresar aquello que ya he manifestado aquí, o sea que posiblemente repita las cosas, lo que realmente, desde la práctica, así ha marcado en el tiempo.
Yo inicio, entendiendo que un Muul es un ser autosuficiente. Entiendo que el Muul está llamado a crear sociedades autosostenibles; por lo tanto, el Muul tiene que ser autosostenible en la medida en que somos conocedores de esta autosostenibilidad emocional, mental, sentimental, económica…; en todos los aspectos donde nuestra autosostenibilidad nos abarque y nos llegue.
A partir de ahí, digo: Estamos aquí, en un Muulasterio que es el primer ensayo que vamos a hacer de un nuevo paradigma donde nada de lo vivido a mí me sirve.
Me olvido de mi cultura, también me olvido de mi educación. No tengo educación, no tengo cultura, expreso lo que siento aquí, en este instante; me someto a sus energías, las acepto, las vivo, las comparto. Son mías.
Con relación a la convivencia… ¿Cómo entiendo la convivencia? Entiendo la convivencia desde la libertad en la responsabilidad.
¿Cómo explicar esto? Son dos palabras tan manidas, tan usadas…, pero que no sé si se puede plasmar. Yo procuro plasmarlo en mi hacer… Que lo haga bien o no… eso ya lo hemos dicho: que el bien, el mal, la dualidad no lo siento ni como bien ni como mal, es mi propia expresión. Cada cual lo ha de valorar en su proceso de autoobservación. El mío tiene que ver con mi sentir continuamente; es decir, yo soy responsable de todo lo que tengo delante, de todo lo que uso.
Soy responsable en mi libertad, y respeto la libertad del otro. Me da igual si duerme, si no duerme; si se levanta, si está o no está; si se va o no se va; si come o no come… Es decir, todo eso a mí no me afecta. Si limpia o no limpia…; es su responsabilidad.
Eso en el aspecto de la convivencia, en el aspecto personal; porque distingo entre la convivencia grupal y la convivencia ahora, donde somos dos o tres que es distinta de…
Podemos leer el párrafo segundo que lo podemos revisar: Para que se cumplan las condiciones de un Muulasterio, qué tiene que darse. Pero como no estamos ahí, estamos dando los primeros pasos. Esa primera convivencia yo la entiendo desde la responsabilidad de uno mismo con uno mismo, dentro de esa libertad. Libertad para hacer todo lo que uno sienta que tiene que hacer. Sin condicionar al otro para nada, en todos los aspectos: alimenticios; que cada uno coma aquello que le apetece, siempre desde las normas.
Si entendemos y decimos -“Aquí no entran bebidas”, pues ya sabemos que, grupalmente, estoy afectado por una instrucción superior. No hay bebida.
-¡No entran perniles de carne! Pues no entran perniles de carne.
Dentro de esas normas grupales que hemos establecido, luego libertad de movimiento….
Con relación a todos los demás aspectos, como pueden ser de talleres y todo esto, pues sí, lo mismo. En función de que tú sientes, estarás o no estarás…
Si el grupo en un momento decide que tiene que hacer algo, estará el grupo que lo ha decidido con la ayuda, con menos ayuda… Yo ahí no entro para nada, no es un tema de revisar nombres, quién está, quién no está, por qué no está… Yo eso no lo contemplo.
No sé si la libertad y la responsabilidad ligadas, tal como yo las entiendo, se pueden o lo puedo explicar mejor… No lo puedo explicar mejor, no sé si me he sabido explicar o no, no lo sé. Si puedo explicarlo mejor, lo intento, pero…
Y eso para mí, sería el primer peldaño con el que yo quisiera fijar; y si esto no es así y se modifica, modifiquémoslo, pero creemos la estructura del inicio, porque sabemos que no somos 7 conviviendo, sabemos que somos dos o tres y permanentemente, que es un cambio, es un proceso nuevo.
Por eso digo: como es un proceso nuevo, hagamos todos, el esfuerzo de fijar bien este primer peldaño de ver si estamos en unidad de criterios en este primer peldaño; y no pasemos al segundo o al tercero, porque vamos a retroceder. Fijemos este primer peldaño, cómo queremos que sea.
Busquemos el acuerdo, que es todo muy sencillo, estamos tendiendo a despreciarlo. Hagamos un esfuerzo. Yo pido simplemente que hagamos ese esfuerzo por fijar ese primer peldaño.
Canal Radial Pm
Después de lo escuchado no tengo muchas cosas que decir. Estoy totalmente de acuerdo con lo expresado y creo que lo importantísimo es esa libertad, esa comprensión, ese sentirse bien, ese dejar que el compañero, la compañera, el hermano, la hermana actúe desde el corazón, honestamente y dejando… teniendo en cuenta su libertad y la libertad de los demás.
Especial de Luz La Pm
¿Para mí la convivencia? Pues… Si yo en el momento que vengo me siento libre, sin ninguna atadura, pues acepto al hermano con la misma libertad; y si hay algún problema y se tiene que hablar de algo en ese momento con el hermano, ahí está esa estructura que tenemos que ir formando entre la gente que va viniendo y otra que se va, pero ante todo, la libertad del hermano, el aceptarnos tal y como somos.
Puente
Yo tengo, también, alguna idea sobre lo que puede ser un Muulasterio y respeto la opinión de todo lo que se ha dicho hasta ahora.
Todos tenéis, o creo que todos tenemos, nuestra razón; por tanto, ratifico lo que habéis dicho, pero pienso que a un Muulasterio se viene para meditar, como refresco, para reencontrarse uno mismo, pero también para realizar continuos actos de humildad, de servicio a la comunidad.
Entiendo que tienen que haber unas actividades comunes, porque precisamente lo que se pretende es que el Muulasterio vaya manteniendo esa llama que permite que se retroalimente el conjunto y también por los campos morfogenéticos o con el ejemplo, se pueda retroalimentar y alimentar al conjunto.
Si consideramos que un Muulasterio es un lugar en el que uno entra y es completamente libre y no está sujeto a ningún trabajo unitario y de compenetración y de refuerzo, pues desvirtuamos un poco el sentido del Muulasterio. Para eso uno se va al monte, en una cueva se pone de ermitaño y hace su vida de ermitaño y no necesita a nadie, allí nadie le va a poner ninguna normativa, porque está en una cueva. Sabemos todos cuál es el trabajo de un ermitaño.
Personalmente he conocido algunos y personalmente no me gustaría tampoco, hacer ese trabajo de soledad así, de esa manera, como un ermitaño, pero eso es una opinión personal que no cuenta.
Entonces, entiendo que el Muulasterio tiene que ser ese lugar de refresco, de reencuentro con uno mismo, pero también, en un acto de humildad muy profunda, ofrecerse para todo en el sentido de lo que tenga que ayudar.
Yo si estuviese en un Muulasterio, me gustaría tener mi tiempo para dedicarme a mi actividad, a la que el Cosmos me hubiese impuesto de alguna forma, pero también tendría unas obligaciones comunes que servir.
¿Cómo? Pues esos momentos en los que quiénes están conviviendo en el Muulasterio se reúnen para hacer una meditación, una extrapolación; para hacer una consulta a Seiph o a la Universidad; y para eso se necesita esa unidad, para reflexionar sobre un comunicado, sobre algo… Esas partes comunes en la convivencia en un Muulasterio, creo que se tienen que dar y luego, el resto, silencio… Cada uno en su trabajo, en su labor y como guste hacerla…
La meditación…, lo que sea, pero tienen que haber unos puntos; que esos obligan de alguna forma, a ser humildes, es decir:
- Soy libre, pero en mi libertad está también, ofrecerme a algo en común y tengo que respetar esa comunidad, la tengo que respetar porque la tengo que retroalimentar, la tengo que compartir, la tengo que experimentar, porque si no es así, si no es eso, pues volvemos a lo que he dicho al principio: me meto en una cueva de ermitaño.
Claro Apresúrate La PM
La convivencia. Al principio, en el digamos, prologo, hablamos de respeto en el diálogo, pero aún se vio que hablamos por lo menos, dos al mismo tiempo.
Espero no repetirme con lo que se ha dicho, no ser superficial ni rígido, pero para mí la convivencia se basa en lo que tengo siempre presente en mis ojos… Una mano, cinco dedos diferentes, todos trabajando en armonía para el mismo fin.
No debemos perder la individualidad, debemos saber respetar, escuchar, comprender al del frente, que no es enfrentado, pero debemos creer tener unas premisas para la convivencia.
Si aparte de los ejercicios y meditaciones todos comemos y por supuesto, ensuciamos, creo que debemos armonizar las tareas no solo correspondientes, sino buscar armonía también en la utilización de los útiles existentes, así como cierta armonía en todos los horarios, con toda la libertad y sin imposiciones ni condicionamientos. Gracias.
Sala
Bueno, después de haber escuchado a todos, poca cosa más puedo decir, porque en definitiva, estoy de acuerdo con todos.
Todo se necesita en las convivencias para compartir, evidentemente, para respetarnos, para tener esa libertad de que en un momento determinado puedas retirarte y hacer tus ejercicios o ponerte a hacer cualquier cosa que en esos momentos te apetezca y no sentirte mal, porque no estás, por ejemplo, en una charla.
Tener esa libertad, que se tiene que compartir y eso es evidente, pero que tengas también tu pequeña libertad para, en un momento determinado, poder hacer lo que salga de ti.
Por lo demás… te escucho a ti, y a ti… ¡Es que estoy de acuerdo con todos vosotros!
Castaño
La cuestión de los Muulasterios y la estancia en ellos, tiene que ver con el ser y el estar, ¿no? Depende de por qué uno decide irse a un Muulasterio en su libertad de Muul y permanecer allí el tiempo que decida estar.
Normalmente uno lleva unos objetivos y un proyecto cuando pide, solicita estar en un Muulasterio y luego, pues ya ese proceso le lleva a una serie de experiencias, de vivencias, de aprendizajes que a lo mejor no coinciden exactamente, con lo que había previsto al principio, pero forma parte del aprendizaje.
Ya nos han dicho los Hermanos Mayores que a los Muulasterios hay que ir sin ningún condicionamiento, libres de cualquier adherencia, dejar en la puerta todo, no tomarlo como un lugar de refugio donde uno va allí a cobijarse, huyendo de no se sabe qué. Esa no sería la actitud adecuada, sino que es un lugar para el autodescubrimiento, para la trasmutación, incluso la transmutación alquímica en pareja. También los Muulasterios están para eso y…
Bueno, el refresco y ese camino espiritual, pero una vez que ya uno entra en un Muulasterio con todas esas pretensiones, seguramente ya está allí y se encuentra con otras personas que nunca sabe cuáles van a ser. En cada momento serán las que haya, porque eso no se elige, los que estén…
Entonces ya ingresa en una comunidad que puede ser más o menos grande y esa comunidad tiene, a lo mejor, su práctica, su hábito, su sistema, etc., ya por la propia experiencia que tenga eso variará en cada momento. Y uno que llega, pues tiene un poco que asumir ese compartir con los que haya y ponerse de acuerdo con ellos.
En principio, la vida dentro del Muulasterio creo debería estar regida por los que ya están allí, por el acuerdo, por el consenso, por lo que decidan hacer, porque a lo mejor estar en un Muulasterio puede entenderse como un objetivo, pero también como un medio o recurso para la transmutación, pero también para el trabajo, para la acción dentro del grupo.
Entiendo que a lo mejor no es todo estar allí y convivir solamente, sino también encarar un programa de trabajo dentro del grupo Tseyor, de acciones.
El Muulasterio también tiene un proyecto (o debe tenerlo), de actuación, de acción, de movimiento. Que no reside sólo en el estar y ahí empieza y acaba todo, sino en un programa de divulgación.
El Muulasterio es un centro de divulgación y en este Muulasterio, que además hay una Universidad y una sede de una ONG y el Fondo del Muular, que también está aquí, pues hay multitud de facetas, de acciones y actuaciones que hay que llevar a cabo y por los propios residentes.
¿Cómo hacerlo? Eso ya es el acuerdo entre ellos y el acuerdo grupal con los equipos en los que participan, claro está.
Nada hay prefijado de antemano, pero sí entiendo que la manera en que convivan los que estén en cada momento en el Muulasterio, es algo que tienen ellos que acordar, que no se les debe imponer ni desde fuera ni por ningún órgano, sino que ellos acuerdan, establecen dentro de su libertad y de su hermandad y en los valores y principios de la filosofía de Tseyor, pero con una gran flexibilidad y siempre respetando la libertad de todos, porque sobre estar en un Muulasterio uno no pierde la libertad, aunque se sabe que la libertad no es restrictiva, sino que nuestra libertad acaba donde empieza la del otro.
Mahon Pm
Yo, realmente, puedo decir que no tengo ni idea de cómo se vive en un Muulasterio.
Cuando entré en el Muulasterio, entré con la mente, diciendo: “Bueno, no voy a vivir como vivo fuera, vamos a ver qué es lo que nos ofrece el Muulasterio”
Entré en silencio y estaba muy pendiente de ello y observé que en los Muulasterios (al menos este), no se puede vivir como en la calle. Tiene otra idea.
La idea de los HH. MM en una convivencia es muy diferente a la que solemos tener. Basada en la libertad y en lo que nos va llegando en cada momento, pues tiene que ser una convivencia muy cambiante continuamente y que no se pueden establecer ningunas pautas. Eso es lo que yo he visto en el tiempo que he estado.
¿Cómo hacerlo? No lo sé, pero sí sé que va mucho con la libertad, porque si no, no desarrollaríamos lo que venimos a hacer, porque en el Muulasterio, conforme estás en silencio y va entrando la energía, vas viendo qué es lo que tienes que hacer en ese momento y ahí se va trasmutando la convivencia para una sociedad armónica, porque si supiéramos cómo se vive en una sociedad armónica, no estaríamos como estamos. Tenemos que practicarla; luego es lo que nos llega, lo que nos va llegando, es lo que nos va diciendo lo que tenemos que hacer en ese momento en este Muulasterio.
Que es verdad hay que hacer meditaciones, somos un grupo espiritual, meditaciones, lecturas, hay que hacer de todo. Quien quiera los horarios… yo puedo decir que he estado trabajando al mismo tiempo de enfermera…
Se puede poner un horario, pero luego, libre; esa libertad de ir o no ir, de hacerlo en cualquier momento, pero de ir o no ir.
Es lo que puedo decir. Realmente no sé cómo va a ser la convivencia en un Muulasterio.
Oca
Para constatar la unidad de criterios, lo que más me ha gustado es la palabra responsabilidad.
He hecho algunas anotaciones de lo que considero aptitudes que hay que tener en una convivencia, lo que considero vivir juntos en un Muulasterio.
Para mí, la convivencia es compartir vivencias y he apuntado algunas actitudes necesarias para compartir. Una es ESCUCHAR (con mayúscula). Ya la habíamos hablado en el prólogo; ser consciente de la diversidad, de que todos somos diferentes, aceptando y confiando.
Buscar espacio donde uno pueda expresarse, es necesario siempre en una convivencia. Ver que hay un espacio para que cada uno se pueda expresar está dentro de lo de escuchar, pero también expresarse lo veo muy necesario para evitar cosas raras, pero también me ha gustado la palabra reconocimiento.
Reconocimiento de nuestros errores, aceptar que somos caminantes todos. Si fuéramos perfectos no estaríamos aquí. Este acto de humildad, de reconocimiento nos llevaría a la unidad. Somos caminantes y vamos todos al mismo sitio.
Veo también muy importante el respeto al espacio, a la intimidad, a la introspección que tenemos que compartir también en el Muulasterio.
Es muy necesario el espacio íntimo donde uno trabaje su propio interior y la libertad.
A mí las normas no me van, pero eso de comer a las cuatro…, habría que ver también, y considero que son necesarias.
Sería muy interesante buscar un equilibrio entre las normas y las no normas. El exceso de normas lo veo como que también reconozco que ciertas normas son necesarias; entonces, en ese equilibrio, había que tener una actitud de ir buscando la libertad, y como he escuchado, en la responsabilidad.
Escampada Libre La Pm
Intentaré resumir lo que yo entiendo por cómo debe ser la convivencia en el Muulasterio.
Para mí, lo que siento… Me centro como en una convivencia, en una gran familia de muchos hermanos (será porque me he criado como una gran familia muy grande), donde el objetivo común de todos es la hermandad y trabajar en ello, pero para eso hay que ser conscientes de dónde estamos. Estamos en una gran familia en la que todos somos diferentes, desde el pequeñito hasta el grande, tenemos diferentes edades…
Yo considero que es la casa en la que vamos a estar todos, en la que estaremos todos, en la que estamos, pero no es la casa de uno. Entonces, como tal, la tienes que respetar porque es mi casa, la casa me representa a mí. Si esa casa me representa a mí, primero un gran respeto, porque es mi casa en la que estoy, pero al mismo tiempo es la casa de todos.
Entonces, considero que las normas, pautas, como se les llame, habrá un lugar u hora para las actividades comunes en las que compartir, como puede ser la comida, el desayuno, la cena…, más o menos a tal hora hacemos esto… Unos horarios, pero debe ser primordial la flexibilidad.
Es, como dice el refrán, como el junco que es muy flexible. Muy flexible sí, pero unos horarios de las actividades comunes que sí deben estar establecidas, pero con una flexibilidad máxima que se puedan cambiar en cualquier momento y que cualquier hermano con un respeto máximo de que en cualquier momento, cualquier hermano, ya sea un día, ya sean dos, como si es una temporada, pues que por cualquier motivo a esa hora no desayuna o no cena porque a esa hora está haciendo su meditación o su paseo o lo que surja… Debe ser respetarlo como si fuera uno mismo.
Unos horarios de esas actividades comunes, lo que han dicho algunos hermanos, que esos momentos no falten, que no se olviden del compartir.
Para mí eso es muy importante. El compartir cómo se está, cómo se siente y sentir al hermano.
¿Cómo te sientes hermano? (que ya vendría dado); si uno está centrado como en su casa, tiene que sentir al hermano cuando le pasa algo y saber entrar en el hermano o procurar entrar, porque a veces no podemos.
Para mí es esa forma de ver el estar en hermandad, es una familia. Sería por eso que me tuve que criar en una gran familia con mucho trabajito.
Darse cuenta de que es un trabajo diario, continuo, el aportar con mucha humildad. La rigidez creo, no tiene lugar en esta gran familia. Que haya unos horarios que reflejen las actividades que hacemos diariamente y otras actividades que pueden ser por ejemplo, de cara al exterior…
¿Qué actividades realizamos hacia el exterior? Pues los lunes, los viernes el Pulsar. Los lunes el curso o los miércoles nos vamos a tal…
Eso, que esté también en una especie de programa, ya bien aprendido o bien en un principio lo vamos apuntando… Y que eso se le comente al hermano que llega nuevo:
-Mira, hermano, estamos haciendo esto. Solemos tener este horario de comida. Tenemos este horario para las meditaciones de grupo; porque se trata de trabajar en grupo, que podamos realizarlo dentro de una flexibilidad, ya digo, podamos realizarla en grupo y los que sean privados, allá cada uno…
Estos horarios, pues, cada uno aquí es libre, son para que cada cual haga lo que quiera o que en esos momentos que tengo para mi intimidad, nos da por juntarnos debajo del olivo y nos podemos ir a charlar.
No sé qué más cosas se me escapan, se me escaparán muchas…
Siempre dentro de mucho respeto, de que estamos aprendiendo y que haya una flexibilidad, que es lo mismo que fluir, porque de repente nos llega una visita y rompemos todo y vamos y nos vemos hablando de Tseyor, siempre una flexibilidad y siempre entendiendo al otro, procurar entender al otro y conectando.
Procurar estar conectados con la energía, porque en realidad, a lo que venimos aquí es a conectar. Si es que traemos alguna intención es conectarnos con nosotros mismos que es lo mismo que conectarnos con la energía y ya la energía nos irá llevando.
Por eso digo que gran flexibilidad, pero claro está que todavía estamos en esta 3D y por ahora nos hace falta eso: Unos horarios, un lugar para la intimidad, un lugar para el trabajo en grupo, un lugar para el exterior…
No sé, quizá me he enrollado, pero he tratado de sintetizarlo lo mejor posible.
Síntesis
Después de escuchar la exposición de todos los hermanos y hermanas, voy a hacer una síntesis de la impresión que he obtenido.
En principio veo que no hay contradicción entre lo que ha dicho cada uno y todos en conjunto. Todo es compatible, todo lo que se ha dicho entre sí no hay contradicción, pero sí hay diferencias y matices bastante visibles.
Entonces, ¿por qué esas diferencias y matices? Porque somos los músicos de una orquesta y entonces cada uno toca su instrumento, toca la misma partitura, pero suena… Según el instrumento que toque suena diferente; y así tiene que ser, porque si no, sería como si todos tocáramos la misma flauta y sonaría el mismo sonido.
Esa diversidad es enriquecedora, por tanto no veo ningún conflicto en ella, sino al revés; es un valor añadido y una riqueza y entonces tenemos que valorar esa diversidad y esa riqueza.
Según los agentes, los Muul que en cada momento estén en un Muulasterio, el resultado, la música que se interprete, sea un cuarteto, un terceto, una sinfonía de un pequeño grupo sinfónico o una gran orquesta, pues saldrá una composición diferente; pero bueno, así tiene que ser.
No veo ninguna dificultad ni ningún problema, siempre que seamos flexibles, tolerantes y sepamos aceptar la diversidad que tenemos delante como una riqueza, no como un obstáculo.
Escampada Libre la PM
Antes comentaba, que cuando llega un hermano nuevo, sería bueno comentar esos horarios, esos espacios que hay de intimidad, las actividades y actitudes que hay con respecto a esas actividades…
Es muy importante que cuando el hermano llega le digamos: “Nos gustaría que aportaras”. Venimos aquí a dar, a servir a la energía; y siempre entrando con la actitud de aportar a todas esas pautas de horarios, de lo que sea; siempre dispuestos a dar y los demás a recibir.
Creo que es muy importante que cuando entremos aquí estemos en actitud de dar. Empezar por las pequeñas cosas, porque aquí sobra venir al Muulasterio y estar en soledad.
La soledad abarca muchas cosas. Puede ser que uno necesite hablar, puede ser que uno necesite silencio, pero expresarlo en un momento determinado; comunicar y que el hermano te pueda conocer, porque empieza por ahí la transparencia.
¡Ay, necesito hablar! Los hermanos, seguro que te escuchan; necesito silencio en estos momentos, necesito llorar a solas…
Esa transparencia a la que no estamos acostumbrados; quizás las mujeres más, porque nosotras sí lloramos, lloramos todas, pero a veces.
En el momento en que una hermana necesite soledad, si no lo comunica nos puede inducir (igual al ego o lo que sea) a pensar que no quiere saber nada con nosotros.
En el momento en que hay transparencia es como que hay comunicación, entendimiento y llega una mayor comprensión entre nosotros.
El hombre no se expresa, le cuesta mucho…
A mí me resulta muy difícil comprender a un hombre porque no sé dónde está; no sé si está en el “quiero estar solo” o “estoy sufriendo” o dónde está. Entonces, desde el punto en que venimos aquí a dar y a aportar, podemos venir con esa actitud de darnos, porque en realidad es darnos en el momento que estemos, sea cual sea.
Sala
Yo también añadiría “no juzgando”. No juzgar es lo más esencial.
No juzgar a los demás, porque como siempre decimos, te estás juzgando a ti mismo.