
Universidad Tseyor de Granada (UTG) Granada (España)
CONVERSACIONES INTERDIMENSIONALES
Barcelona – Casa Tseyor en Molins de Rei, sesión de puertas abiertas
Núm. 905, 12 de enero 2018

905. AHORA TOCA PENSAR EN LOS DEMÁS
TALLER DEL PENSAMIENTO PUESTO EN LA AYUDA A LOS DEMÁS
Shilcars
Amigos, hermanos, Shilcars de Agguniom.
Es todo un proceso, que se desarrolla en este ámbito por todos y cada uno de nosotros. Me refiero a este plano circunstancial de causa y efecto. Vamos transitando por esta existencia en busca siempre de esa zona de confort, de seguridad, procurando que nuestra vida sea lo más agradable posible, feliz, dichosa, sin demasiados problemas.
Siempre, desde luego, pensamos en nosotros como individuos. Cuando vivimos solos, de forma individual. Luego, si se da el caso y tenemos una familia, pareja e hijos, procuraremos lo mejor para nuestro cónyuge e hijos, padres o hermanos… Siempre desde el punto de vista de mejorar dicha relación convivencial, ayudándoles, si es preciso, en todos los aspectos posibles.
Y así va transcurriendo nuestra existencia, hasta que llega un momento en que ya no es necesario ese cuidar de uno mismo y de los demás, porque ya no hace falta, precisamente porque vamos a iniciar el tránsito hacia otros niveles de consciencia, y ya entendéis a lo que me refiero…
Nuestra función en esta existencia parte, básicamente, de nosotros y de los que nos rodean, los más próximos y, si cabe, puede que también pensemos en los demás. Pero básicamente en los más cercanos, porque así se ha desarrollado o se han desarrollado las especies.
Cada madriguera ha cuidado de los suyos, y como depredadores habremos actuado siempre bajo la batuta de ser nosotros los protagonistas.
Y eso está muy bien, nada que objetar, las familias han de mantenerse siempre en este proceso si quieren sobrevivir. No vamos a abandonar a nuestra familia más directa para ayudar a otros u otras gentes, no tan directas o directos, más alejados de nosotros. Es evidente que no lo haremos.
Así nos ha educado el medio, principalmente porque no ha sido necesaria la intervención de otros propósitos o la aplicación de otros mecanismos, como por ejemplo los que se generan de una hermandad.
Esto es lo que nos ha enseñado el medio, y así hemos procurado avanzar por generaciones, en este caso vuestra civilización.
Ahora, las cosas han cambiado, y el medio sigue obstinado en mantener las mismas estructuras y continuar con el mismo proceso. Pero, como indico, todo ha cambiado, radicalmente.
Ahora conviene, también, pensar en los demás, y ahí viene lo difícil. Habiéndonos inoculado este sentimiento de prioridad: nosotros, luego nuestra familia más directa y, si acaso queda algo, para los demás, va a resultar muy difícil que nuestro pensamiento esté dirigido hacia los demás en igual proporción que a los más directos, a nuestra propia familia más directa, incluso a nosotros mismos como individuos.
Aquí, ahora, se plantea la necesidad de pensar en los demás como uno mismo. De querer a los hijos de los demás como a tus propios hijos, de querer a los demás como a propios hermanos, de querer a los demás como a ti mismo. Y es porque el tiempo marca unos periodos y estos periodos nos indican que la nueva generación ha de partir de una hermandad bien conformada.
Ahora, precisamente, viene lo más difícil. Si el medio no nos ha educado para este menester, lo vamos a tener difícil, poder querer a los hijos de los demás igual que a nuestros propios hijos o familiares. Y este es el reto al que estamos destinados a cumplimentar y llevar a cabo.
Porque se terminaron las instrucciones acerca de mantener únicamente nuestro propio pensamiento puesto delante de las necesidades de los demás.
Porque dada la situación actual, con su tecnología, cuando los elementos productivos se producen con suma facilidad, rapidez, cuando la robótica interviene en vuestras empresas, en vuestros quehaceres, y os alivian de ese trabajo penoso y esclavizante, cuando existe el peligro de asentaros mucho más profundamente en esa zona de confort, y con el peligro, y esta es la palabra, de manteneros enraizados en ese proceso de comodidad, y ante el riesgo de acostumbraros y que la adormidera de tal acto llegue a manteneros en el ostracismo, en el aburrimiento, en la angustia y la pesadumbre, para evitar todo ello, pues, necesitáis otras motivaciones.
Claro, no tenéis la necesidad de salir cada mañana a cazar, a procurar vuestros alimentos, a trabajar el campo, duramente. Vosotras, las mujeres, no tenéis la necesidad de ir al río a lavar la ropa, a hacer trabajos de gran dureza… En fin, creo que comprendéis la situación.
Lo tenéis mucho más fácil, mucho más cómodo. Acudís con el carrito de la compra y adquirís los productos necesarios para vuestro alimento. Y así pasan los días, las semanas, los meses y los años.
Mas, tened en cuenta también, hay señales, hay luces rojas que se encienden, hay cada vez más lugares en el mundo donde esa luz roja se enciende intermitentemente. Ya no basta con disponer de un carrito para la compra, es necesario llenar ese carrito. Y a veces, en algunos lugares, no se llena.
En muchos lugares de vuestro planeta se empieza a comprender que aquí ha habido una gran adormidera. Una “planta” que os ha adormecido, os ha hipnotizado: habéis entrado en una zona de confort y os habéis olvidado de vosotros mismos.
Y cuando hablo de “olvidarse de vosotros mismos”, me refiero al olvido con respecto a los demás, que forman parte de vuestra sociedad, vuestros vecinos, en vuestras ciudades, en vuestros países, en vuestros continentes, en definitiva, en vuestro mundo.
Ha sido tal el grado de adormidera, que os habéis olvidado de todos, y cuando digo todos, incluso de vosotros mismos. Y el medio se ha valido de ello para controlaros, para inocularos el miedo. Y el espectáculo es francamente dantesco. Y parece que no hay solución. Parece que el medio os ha atado de pies y manos, os ha encadenado. Y difícil parece que podáis soltar dichas cadenas, romperlas y avanzar debidamente.
Porque precisamente nadie os lo ha enseñado, nadie os lo ha explicado, nadie ha tenido la suficiente valentía como para hablaros en serio, y que fuerais responsables. Y ahí tenéis el resultado.
Cuando en realidad en vuestras mentes está la solución, porque los hombres y mujeres de vuestra generación sois los super-hombres, super-humanos. Tenéis todas las capacidades en potencia, basta únicamente que os lo creáis y seáis capaces de hacer el cambio, de transformaros.
Pero no pensando en vosotros únicamente, única y exclusivamente en vosotros, sino siempre pensando en los demás. Y puedo indicar que habéis de pensar más en los demás que en vosotros mismos.
Porque el cambio no lo haréis vosotros, lo haréis todos. Y si cambiáis todos, cambiaréis la sociedad. Y si únicamente cambiáis vosotros, cada uno de vosotros, es decir si tenéis ese pensamiento de cambio “mientras yo vaya caliente, ríase la gente”, en esa expresión tan coloquial y tan familiar, no iremos bien.
Cuando os levantéis por la mañana tenéis que pensar en los demás. Claro que es difícil pensar en los demás, muy difícil, cuando desde el primer momento estamos proyectando esas fantasías: ¿qué hago hoy?, ¿qué labor tengo?, ¿qué comeré?, ¿cuánto cobraré?, ¿cuánto me costará?…, y un largo etcétera.
Una angustia permanente para sobrevivir, y sobrevivir en una sociedad que tiene de todo, que fabrica de todo, que tiene una gran proyección. Con mentes con un gran potencial para crear, para imaginar. Sobre todo para crear, crear ilusión y esperanza. Y observamos una civilización cada vez más asustada, más sometida, con un miedo atroz al futuro… Y efectivamente, así es.
Pero también sabemos de vosotros, en otros niveles de consciencia, cuando nos reunimos, en esos intervalos de inspiración, cuando realmente sois lo que sois y os expresáis como sois. Y las sonrisas que mantenemos, cuando os veis en esta situación de pesadumbre, y confiados con ese futuro en ciernes, confiados digo en que sabréis resolver la situación, y una amplia sonrisa nos ilumina a todos.
Efectivamente, son planos distintos, son ópticas distintas, son fractales podríamos indicar distintos, en los que la proyección mental se ve de distinta forma, al igual que se ve de distinta forma según el cristal, “el color del cristal con que se mira”.
TALLER DEL PENSAMIENTO PUESTO EN LA AYUDA A LOS DEMÁS
En este punto, pues, podemos incidir con alguna reflexión, porque no vamos a insistir en lo que tenéis que hacer, nunca lo hemos hecho. Para nosotros está bien, para todos está bien, ¡todo está bien!
Pero si realmente queréis llevar a cabo un cambio radical, repito, a partir de ahora os levantaréis por la mañana y vuestro primer pensamiento será el preguntaros cómo puedo ser útil a los demás.
Y lo demás llegará por añadidura, no hace falta que os ocupéis tanto de proveeros, de la salud, de la comida, del dinero… No hace falta. Para vivir no hace falta tanto. No hace falta la acumulación. Hace falta únicamente el optimismo, la ilusión, la imaginación y la creatividad.
Pero hay algo más importante, con todo lo que he dicho, y que puedo nombrar aquí y ahora, ante este grupo querido de amigos y amigas. Y es que, cuando vuestro pensamiento se dirige en ayuda a los demás, conectáis directamente con todo el cosmos, con todo el universo, con infinidad de inteligencias. Porque el patrón de todas ellas está en el amor.
Y, en este pensamiento amoroso, se conectan infinidad de inteligencias, de pensamientos. Porque estamos interrelacionados, amigos, amigas, ya lo sabéis, y esa interrelación se transmite por todo el cosmos, ese pensamiento de amor hacia los demás navega por siempre. Y en algún punto remoto de cualquier galaxia se intercede, se intercepta, se gestiona y se vuelve. Y se vuelve multiplicado.
Así que, no hace falta pensar tanto en uno mismo, sino pensar mucho más en los demás, y lo demás, repito, se da por añadidura. Porque entonces, la fuerza de dicho pensamiento ha vuelto a nuestra mente multiplicada por miles de millones de actos vibracionales. Y pensando en los demás llega a uno la comprensión, la imaginación, la creatividad. Y aparecen las ideas, aparece el entusiasmo, aparece la esperanza. Desaparece el miedo, el derrotismo, y más adelante el dolor, la enfermedad, incluso la muerte prematura.
Así que ya veis, el medio no os lo ha indicado, el medio es vuestra sociedad ancestral. Siempre os ha pedido que penséis en vosotros, única y exclusivamente, con vuestros familiares y seres queridos más cercanos. Y todo está bien, y nada que objetar, pero ahora toca pensar en los demás.
Y pensar en los demás es levantarse por la mañana, dirigir una mirada a ese hermano o hermana que puede estar sufriendo, y preguntarse qué puedo hacer por él o por ella. ¿Qué puedo dar de mí para que se resuelva su situación?
Y en ese momento estamos mandando correspondencia directa con el amor. Y seguro que ese ser, que ni sabemos quién es, y que no reconocemos, se levanta también esta mañana y recibe un acopio de energía y de ayuda en todos los sentidos.
Y claro, si todos hacemos lo mismo, todos pensamos por los demás, todos recibimos. Y la ciudad, el país, los países, el planeta entero, el multiverso, los planos paralelos, reciben lo mismo, reciben energía. Y una legión de pensamientos muy poderosos aceptan el compromiso que les hemos pedido de ayuda hacia los demás.
Y esa energía barre con todas las miserias, con todas las penas, con todos los llantos. Y aparece ante nosotros un canto de alegría, de esperanza, de ilusión. Penetra en nosotros la creatividad, la música de las esferas, la imaginación creativa, en suma, y nos vuelve creadores natos. Y nos transforma. Y en dicha transformación entra en juego la modificación de nuestro ADN y cromosoma. Y desaparecen, por arte de magia, por arte de ese amor infinito del universo, enfermedades, dolores, angustias, pesares…
Reflexionad, hermanos y hermanas, ahora es el momento, lo tenéis todo y únicamente falta que os apercibáis de ello, y que hagáis, con todo lo dicho, lo que mejor os convenga. Porque ante todo sois libres para hacerlo.
Amor, Shilcars.
Sala
Es como un intercambio de energías, si por ejemplo, yo pienso en ti, y tú piensas en mí y en el otro…, ¡sería maravilloso! De verdad, uno va pensando en uno y otro, y a ti también te llega, porque puede ser que piensen en ti, se produce un intercambio de energía.
Patrón Marino La Pm
En cuanto a lo que hemos escuchado se hace referencia a ser solidarios, de forma material, según me ha parecido entender. Pero en lo referente al trabajo sobre sí mismo, para poder prepararnos y dar luz, ¿también sería una forma de ser solidario hacia los demás? Es mi pregunta.
Shilcars
Sí, por supuesto. Mas con el sentimiento de ayuda hacia los demás, sin esperar nada a cambio, incluso el propio reconocimiento, uno mismo ya se está transformando. Porque son muchos los caminos que llevan al autodescubrimiento. No hay un solo camino, no habiendo precisamente caminos. Y hay muchas formas de transmutar, de regenerarnos. Y la mejor fórmula es la del amor, y el amor es anhelar lo mejor para el prójimo.
Sala
De Secretaría, nos han solicitado pedir si la hermana Escama La Pm, que ya recibió su nombre simbólico hace tiempo, y ahora ha tomado el Curso holístico, si tendrá cambios en su nombre.
Shilcars
No, por el momento.
ANEXO
