996. El fin principal de la existencia de los voluntarios es la soledad

Universidad Tseyor de Granada (UTG) Granada (España)

CONVERSACIONES INTERDIMENSIONALES

Barcelona – Ágora del Junantal (Paltalk)

Núm. 996, martes 29 de octubre 2019

tseyor.org

En el Ágora del Junantal (Paltalk), después de la lectura del comunicado de Noiwanak, Núm. 992. El Muulasterio de la Meditación Suut: El Centro del Triángulo, se nos entrega por parte también de Noiwanak el siguiente comunicado.

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996. EL FIN PRINCIPAL DE LA EXISTENCIA DE LOS VOLUNTARIOS

ES LA SOLEDAD

Amados, soy Noiwanak.

Continuaremos con este 4º paso suut, con el que tenemos la oportunidad única de abrirnos a un mundo de posibilidades, de percepciones.

Una apertura mental sin límites, dentro de la capacidad propia de nuestras mentes, y ello estará en función de la preparación, digamos, entre comillas, de esa “gimnasia” mental que habremos de aplicar debidamente.

Sin embargo, todo llega en su momento y en su instante preciso. Ahora, podemos referirnos al suut ampliando, si cabe, un poco más la idea que todos nosotros tenemos con respecto a este 4º paso.

A este elemento que se ha creado por medio de una voluntad participativa en la que se ha desdoblado el 3, por lo tanto, se ha llegado al 33, y dicho elemento está preparado para plasmar, en su propia consciencia, aquellas partes experimentales que le van a servir precisamente para la transmutación.

Así, el suut, cual negra pizarra en la que podremos garabatear nuestras fórmulas o pensamientos o nuestras ideas, con la blanca tiza que pueda representar nuestra consciencia y voluntad, puesta al servicio también de la búsqueda de dicha clarificación, nos va a permitir obtener sabias conclusiones.

Cierto, conclusiones interesantes, pensamientos profundos que, sin duda alguna, cuando penetran en nuestro pensar, cual chispa de iluminación, nos permiten avanzar poco a poco en ese camino sin camino de la comprensión, en definitiva del perfeccionamiento del pensamiento.

En diversas ocasiones hemos hablado y puntualizado que todo lo que sucede es premeditado, que nada es por casualidad, todo es causal.

Eso nos puede llevar a la conclusión, en una cierta lógica o razonamiento, de que está todo programado, y puede que así sea. Puede estar programado para ciertas tendencias, pero no en todas o en un infinito número de tendencias. Por lo tanto, se deja en esa programación un infinito número de posibilidades, que no están previstas ni premeditadas, ni programadas.

Hay una base obvia de funcionamiento y, a través de la misma, se originan una serie de consecuencias o de acciones, y las mismas pueden ser infinitas. Por lo tanto, en este punto habremos de contradecirnos, si acaso, o incluso pensar que puede ser una paradoja, si decimos que todo es causal y en cambio está programado de alguna manera. Y habremos de entender, precisamente, esas dos cuestiones: hay una tendencia pero las consecuencias, las acciones pueden ser infinitas.

Y ahí es donde podríamos detenernos un poco, en este apartado suut, para que podamos reflexionar debidamente sobre nuestra vida y circunstancias. Y llegar a la conclusión de que, aunque esté todo programado, ¡oh paradoja!, nada es casualidad y todo es causal.

A este punto es al que quería llegar y en el que podemos extendernos un poco más, para ver si es posible llegar a comprender, en su punto preciso o necesario, dada nuestra capacidad, este funcionamiento orgánico, el de este gran organismo holográfico cuántico que nos sustenta, que nos impele a funcionar, a accionar, incluso a vivir, a soñar y a crear, sobre todo a crear.

Porque este es el fin de todos los elementos que han cruzado la línea, para entendernos, que fija la creación de los autóctonos. Y que incluso los mismos autóctonos pueden penetrar hacia el más allá de un conocimiento que previamente se les habrá programado en su mente, en su cerebro, en su composición biológica y humana, pero sin duda alguna podrán traspasar el umbral de dicha concepción autóctona para fundirse en este planteamiento de seres creativos, a imagen y semejanza de…, puntos suspensivos.

Pues bien, en este punto y como nada es casualidad, habremos de poner todo nuestro pensamiento para entender las diversas circunstancias o situaciones por las que como elementos, y ahora sí podemos definir como voluntarios, en este nivel habremos de vivir y experimentar.

Y muy bien como voluntarios, en este punto podemos añadir que el fin principal de nuestra existencia, la de los voluntarios, a los voluntarios me refiero, es la soledad1.

Efectivamente, ¿por qué los voluntarios irremisiblemente pueden, y de hecho llegan a experimentar esos instantes que tal vez en una corta vida humana pueden representar años, pero tristemente han de vivir en soledad? ¿Por qué se alejan sus seres queridos de dichos elementos, que ahora podemos conocer aquí en Tseyor como voluntarios, como tseyorianos voluntarios, principalmente? Pues no será por casualidad, sino que será un efecto causal.

Muchas y muchos de vosotros tal vez pensaréis que estáis solos, que vuestras familias no os quieren, puede darse este caso muy particular, pero estoy generalizando, desde luego. Parejas que se separan, hijos que en su mayoría de edad se separan de sus padres, no quieren saber nada de ellos o de sus abuelos.

Pues bien, ahí en este punto, todo tseyoriano que lea y escuche este mensaje que reflexione y se pregunte a sí mismo: ¿estoy en soledad? ¿Me siento solo o sola? ¿Verdaderamente mi familia me ha abandonado?

Y ahí conviene escribir, en esa negra pizarra suut, estos procedimientos, estas situaciones. Reflejarlas en la oscuridad de dicha pantalla suut, porque de la misma aparecerá la claridad suficiente como para comprender que, tal vez, la soledad que uno está viviendo no es propiamente casualidad, sino causal.

Y preguntaréis, ¿por qué a muchos de nosotros nos persigue la soledad? Llega un momento en que nos hallamos o encontramos solos, nuestros hijos se van en busca de su vida precisamente, nuestras parejas, con las que tal vez no congeniamos, se separan de nosotros y nos quedamos solos. Nuestros hijos verdaderamente no quieren saber nada de nosotros. En fin, que estamos viviendo en una completa soledad.

Ahí, en este punto, habremos de reflexionar, y no identificarnos con dicha situación porque, verdaderamente, si estamos hablando de que nada es casualidad y todo es causal, quiere decir que algo o alguien, en un estado superior de consciencia, habrá sugerido que debamos estar solos y, de alguna forma, mediante alteraciones cromosómicas y de otra índole, hará que los que nos rodean, nuestras familias, nuestros apegos principalmente, se separen precisamente, ¿para qué, para hacernos sufrir, para dejarnos en soledad, para que nos sintamos solos? No.

Inconscientemente nos dejan solos, sí, pero ellos no sufren porque en el fondo entienden que deben hacerlo y no saben por qué tal vez, o no lo sabrán si no entran o profundizan debidamente en el propio esoterismo del mensaje cósmico-crístico de Tseyor.

Pero nosotros, con esa capacidad que tenemos de reflexión, por lo que estamos conociendo, por las experiencias que estamos recibiendo propiamente de nuestras acciones en la adimensionalidad, por nuestros sueños tal vez también, habremos de comprender que nunca nos identificaremos si nos sentimos solos. Tanto si estamos solos verdaderamente como individuos, como en pareja, como en familia. Porque en familia también puede uno sentirse solo.

Tal vez, el pensamiento egoico nos pueda indicar que efectivamente somos elementos que se nos repudia o repudian los demás, cuando en realidad es que la energía ha previsto que nos sintamos solos, en soledad precisamente.

¿Por qué? Nos podemos preguntar y preguntar y preguntar, pero no es por ahí por donde habrán de ir nuestros razonamientos y ni mucho menos las conclusiones. Habrán de ir mediante un pensamiento sin pensamiento, un pensamiento profundo, trascendente. Pero invariablemente habremos de concluir que, estando solos, estando en soledad, sin apegos, estamos iniciando un viaje de desapego, y esto es muy importante.

En lugar de sentirnos desgraciados por la sensación de soledad, por nuestras familias, por nuestras amistades, por incluso nuestra propia sociedad que tal vez nos separe o nos repudie, como he indicado anteriormente, en lugar de lamentarnos, habremos de agradecer a la energía, al cosmos, a nuestros hermanos mayores que nos limpian el camino, nos quitan las malas hierbas a veces.

Y cuidado, nuestras familias no son malas hierbas. Pero muchas, muchísimas veces, pueden ocasionarnos un retraso muy importante en nuestras acciones, y al mismo tiempo perjudicar también a ellas mismas un retraso. ¿Por qué? Por la dependencia, por el apego.

¡Cuántas y cuántas familias viven apegadas de tal modo que el individuo, por sí solo, es incapaz de dar un paso! ¡Cuántas y cuántas familias sufren constantemente el dolor de ese apego tan traicionero, cuando se establece por el propio ego sin un pensamiento objetivo para tal fin!

Pues bien, cuando nos encontremos en esta situación, no nos lamentemos, pensemos que es propio que así suceda. ¿Por qué? Porque tendremos la oportunidad de dedicarnos ampliamente, poderosamente y con determinación, a nuestro trabajo íntimo espiritual, de interiorización, de autodescubrimiento.

Cuando uno se desapega del medio, pues tiene la oportunidad de alegrarse principalmente, en lugar de lamentarse. De alegrarse porque tiene la oportunidad de experimentar, cuando de otra forma no podría hacerlo.

Incluso cuando pretendemos que los demás se unan a nosotros, tal vez también ahí estaremos influyendo en sus vidas y retrasándolas en su proceso de trabajo de interiorización también.

Así que, alegrémonos cuando la soledad entra en nosotros, cuando el suut negro, cual pizarra, se vuelve transparente y nos devuelve la realidad de lo que somos, porque llegamos a comprender que la soledad puede llegar a ser, en estos casos, un buen elemento para iniciar el camino hacia adelante, hacia ese trabajo de interiorización, de autorrealización, de autodescubrimiento.

¿Por qué? Porque nuestro objetivo aquí y ahora, en estos momentos, es despertar, ¿despertar para nosotros mismos? No tanto, sino para poder ayudar a despertar a los autóctonos, no lo olvidemos. Estamos para servir a los demás.

Amados hermanos, recibid mi bendición.

Amor, Noiwanak.

Sala

Gracias, hermana Noiwanak, ¡qué hermoso mensaje el de hoy! Hay que leerlo bien, y se siente de verdad.

Suma Perfección La Pm

Muchas gracias por este nuevo mensaje, Noiwanak. Seguro que hay que masticarlo mucho aún, pero me hacías reflexionar, cuando decías que los voluntarios tienen una impronta muy importante que resolver con respecto de la soledad. Y en un momento se nos dijo, también, que los forzados tienen una impronta muy importante que resolver respecto del miedo. Y por excluyentes que puedan parecer, la soledad y el miedo a la soledad parecen tener una estrecha vinculación, para poder reconocer en esta pizarra oscura, las impresiones que nos permitan reconocer estos aspectos, por difíciles que sean de reconocer, valga la redundancia. ¿Es así? ¿Tienen un ejercicio en común, a pesar de que sean “improntas distintas”? Si es que cabe diferenciarlas a estas alturas. Porque en el fondo, se comparte esta impronta amorosa por la comprensión. Muchas gracias.

Noiwanak

Así es, tú lo has dicho, nada más que comentar al respecto.

Sala

Si no hay más preguntas, pediríamos a nuestro hermano Shilcars a ver si puede dar los nombres simbólicos que tenemos.

Shilcars

Amigos, amigas, Shilcars de Agguniom.

Adelante con los nombres simbólicos.

Sala

Gracias, hermano Shilcars, de Secretaría han solicitado estos nombres simbólicos.

Ricardo S. B.

AUTÓCTONO JOVIAL LA PM

Martha J. F.

REUNIÓN PREVIA LA PM

Cleotilde F. C.

AUTÓCTONO POR RESOLVER LA PM

Salomón R. A.

AUTÓCTONO EN NUBE LA PM

Diana G. E.

AUTÓCTONO COMO RESPUESTA LA PM

Sofía G. E.

AUTÓCTONO CON RENOVACIÓN LA PM

Fabián (menor de edad)

XAMÁN FABIÁN

Shilcars

Bienvenidos a todos, hermanos y hermanas.

Recibid mi bendición. Amor, Shilcars.

Cronología

Quería intervenir para preguntar a algunos de los hermanos. Es sobre todo algo que ha dicho Noiwanak en su intervención, decía que estamos aquí precisamente para ayudar a despertar a los demás, en particular a los autóctonos. Eso ya lo han planteado en más de una ocasión. Ahora aquí lo ha vuelto a plantear Noiwanak. Pues eso, mi pregunta es ¿cómo podemos ayudar nosotros…?, yo lo personalizo en mí: ¿cómo puedo yo ayudar a los demás si yo previamente no sé, no he sabido todavía despertar? Eso es lo que yo me planteaba, y en las ocasiones en la que los hermanos lo han planteado. Claro, despertando nosotros primero, pero de qué manera, ahí esta la incógnita, si yo, Cronología, no despierto primero, ¿cómo puedo ayudar a despertar a los demás? En todo caso, sería yo, Cronología, en todo caso, necesitaría que alguien me ayudara a mí a despertar. No sé quién, si algún hermano de Tseyor o algún hermano mayor. ¿De qué forma se podría catalizar ese despertar?

Sala

Creo que un hermano te va a responder, si no me equivoco.

Shilcars

Efectivamente, un hermano vuestro, en este caso Shilcars.

Amado hermano, y a todos en general, cierto que si uno no despierta, poco podrá ayudar a despertar a los demás. Eso es así, evidentemente, la flauta no suena por casualidad.

Sin embargo, ¿qué es preciso hacer para cumplir con ese anhelo profundo de ayuda a los demás? Sencillamente, soltarse.

Soltarse significa romper amarras y empezar a navegar, pero no al azar, no de cualquier modo, porque a veces se confunde, cuando hablamos de ser valientes, de soltarnos.

Pues uno va o una va y se suelta. “Y bueno, ya veremos, a ver cómo acaba todo eso, porque como los hermanos mayores nos dicen que nos soltemos…” Y en un instante se presentan en cualquier lugar… Así, con las manos en los bolsillos… “Ahí estoy, y en fin, esto es una hermandad, y por tanto me acogéis.”

Bueno, cierto que eso es soltarse. Pero soltarse, en este caso significa una reflexión profunda para ello. Soltarse sabiendo que nunca, nunca, nunca, seremos una carga para los demás. Porque entonces creamos apego, a nosotros mismos y, lo que es peor, una carga hacia los demás. Y como los demás también están con este proceso de interiorización, pues no ayudamos a que la situación mejore.

Pero sí, efectivamente, hermano Cronología, suéltate, conscientemente.

Navidad Azul Pm

Yo solo quería dar las gracias a Noiwanak. Es como si me hubiese leído el pensamiento, porque la soledad, a veces, es necesaria para darse cuenta de muchas cosas. Yo muchas veces he vivido con cierta dureza, y también me he sentido muy sola. Sola cuando estaba acompañada, sola de no poder afrontar ciertos problemas. Pero cuando ya todo eso ha desaparecido, cuando otras personas se han ido, porque tenían que irse, es cuando he disfrutado de la soledad. Porque no había apegos. Siento que hay menos apegos en mí, y me voy dando cuenta de muchas cosas que antes no veía, de muchas mentiras a mi alrededor y en el mundo.

Ahora ya no sé cuando voy a despertar, pero me siento más tranquila, más segura y disfruto. Y poco a poco yo sé que iré despertando, porque iré disfrutando de la soledad, porque hay que estar un poquito solo, de vez en cuando, para comprenderse a una misma, para interiorizarse, no mirar al exterior. Esa soledad a veces es necesaria. Gracias, Noiwanak.

Puente

Noiwanak no dice nada, se despidió, pero estoy convencido, estamos convencidos, de que está conforme con todo lo que tú indicas, y nosotros estamos de acuerdo con lo que indicas también.

Sala

Totalmente, Navidad Azul, estamos de acuerdo y los hermanos, al no decir nada, ¡qué van a decir, si están totalmente también contigo!

ANEXO

Interesante monografía a publicar en breve. Gratuitamente en www.tseyor.org


1 Sobre el tema de la soledad en el camino del despertar, Noiwanak nos dio una serie de comunicados, dentro del Segundo Ciclo del Taller del VI Camino: 819. La soledad en retroalimentación, 820. La soledad auténtica tseyoriana, 821. Vivamos en soledad, en silencio interior, 822. La soledad de la que hemos partido y a la que pertenecemos, 823. No siempre aprendemos de la soledad de nuestras personas, 825. La soledad en los mundos sutiles, 848. Una auténtica soledad en alumbramiento, 850. No es posible existir en soledad sin retroalimentarse, 863. Una doble soledad impuesta por el paréntesis.

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