
Universidad Tseyor de Granada (UTG) Granada (España)
CONVERSACIONES INTERDIMENSIONALES
Barcelona – Ágora del Junantal (Paltalk)
Núm. 1378, domingo 19 de abril 2026
En la reunión del Ágora del Junantal de hoy, los equipos de los Muulasterios y Casas Tseyor han presentado la síntesis del com. 1310 Si no plantáis nada, nada va a florecer, dado por Shilcars el 5 de abril 2025. Se ha realizado una retroalimentación sobre el significado de la hermandad. A continuación, Shilcars nos ha dado el siguiente mensaje.

1378. HERMANDAD: HERMANOS DAD
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Amigos, amigas, hermanos y hermanas de Tseyor, soy Shilcars de Agguniom.
Hermandad, hermanos, familia, grupo, equipo, unión, unidad, el Uno.
Sin embargo, hermandad como tal, podríamos definirla haciendo un juego de palabras y, tal vez, esto nos ayudaría a entender un poco más lo que significa hermandad: hermanos-dad. Dad, hermanos.
Hermandad significa algo así como que todos hemos de dar, no tanto porque seamos hermanos ni porque estemos en hermandad, sino porque en realidad nuestro objetivo en esta 3D es dar, sin esperar nada a cambio.
Y que por eso se da. Y es cuando uno entiende que no va a ayudar únicamente al hermano por ser hermano, sino porque es un ser humano y que en un momento determinado puede pedirnos que le expliquemos, le hablemos, le comentemos lo que significa la hermandad, en este caso la de Tseyor.
Porque hermandades hay muchas e interpretaciones de la propia hermandad muchísimas. Y a veces se utiliza la hermandad para discriminar, ya que hermandad no significa que uno o una tenga que pensar lo mismo estando en hermandad, porque no es exactamente así.
Incluso cuando uno no piensa lo mismo estando en hermandad, no significa que no pueda estar en hermandad. Y si no está en hermandad será porque el grupo lo verá o lo entenderá distinto, diferente, cuando en realidad su presencia es muy importante en una hermandad.
Porque se trata de compartir, se trata de aprender, se trata de objetivar nuestro pensamiento para que en hermandad, eso es, dando al hermano, pueda contribuirse a una mejora del conjunto.
Así, hermandad no significa que todos vayamos a ser de la misma condición, del mismo padre, de la misma madre y a crear una gran familia consanguínea.
Hermandad significa que los que están en hermandad son y están presentes para dar y no tanto para recibir. Y ahí está la gran diferencia.
Si estamos en el equipo Tseyor para recibir, mal vamos, dicho en un sentido así, un poco descalificativo. No, no, en realidad estamos en Tseyor para dar, porque estamos en hermandad.
Dad, hermanos, dad, porque en el momento en que se da, se recibe y mucho. Mucho más que cuando uno únicamente pretende recibir.
Este mundo 3D patrocinado obviamente por el ego trata, única y exclusivamente, del patrimonio y de la supervivencia de uno mismo. Y trabajando, luchando, sacrificándose para uno mismo, para su familia más cercana, para sus amigos, correligionarios y de pensamiento igualitario o común.
Pero en realidad ahí está el error, el error del ego, el error de la personalidad adquirida, muchas veces, del baksaj. Porque incluso el baksaj en este caso puede entenderse mucho mejor cuando desde diferentes posicionamientos psicológicos y mentales o nacionalidades o razas, se llega incluso a utilizar la sociedad o comunidad que te ha acogido, como madre adoptiva, claro está, y en contra precisamente de aquella otra madre que te ha visto nacer y que tiene otros condicionamientos y otras particularidades.
Y ahí actúa no solamente el ego, sino el baksaj de la educación, de la sociedad en sí. Es decir, que la propia sociedad en hermandad es capaz de modificar conductas, trayectorias y, muy especialmente, pensamientos.
Y trastoca pensamientos, cuando en realidad se entiende que todos somos lo mismo y estamos en igualdad de condiciones, porque indiscutiblemente estamos respirando el mismo aire todos los que estamos, o en este caso estáis viviendo, en este lindo planeta azul, maravilloso, esa perla en el universo.
Entonces, si a cambio de esta personalidad adquirida entendemos que lo más importante es conseguir dar, no damos al traste con la pura hermandad. Y ¿qué pasa cuando adquirimos ese pensamiento, lo adoptamos, de dar en hermandad?, pues que creamos una afinidad de pensamiento.
Y esto es importante que lo tengamos en cuenta, porque esa afinidad de pensamiento ¿qué significa?, ¿significa que vamos a pensar todos igual? No, en absoluto, significa que podemos pensar cada uno de distinta forma, pero que nos sentimos hermanos, porque en el fondo mismo de cada uno de nosotros, en este caso de todo el equipo Tseyor, se piensa, estimula y motiva porque se sabe que se puede dar.
Y tiene el privilegio de poder dar. Y lo tiene precisamente porque se le pide que dé y ya no tanto en el aspecto material, que también, pero sí en el aspecto espiritual, filosófico, incluso científico o artístico. Tan importantes hoy día son estos cuatro factores básicos para la coordinación total de la persona en sí misma, bajo los auspicios de la hermandad.
Y repito, hermandad en el sentido de: hermanos dad. Y así entenderemos que no es tanto el sentirnos que hemos de recibir, sino el sentimiento íntimo de poder dar.
Pero para dar se ha de tener. Para entregar conocimiento, se ha de tener dicho conocimiento, pero ya no tanto un conocimiento intelectual, sino un conocimiento profundo, intuitivo.
Un conocimiento que pasa de la parte intelectual a la trascendencia. Porque en realidad el conocimiento lo llevamos todos consigo, únicamente hace falta hallar los dispositivos adecuados, tocar las teclas adecuadas, la combinación o clave necesaria para que el conocimiento vuelva a nosotros y nos alumbre.
Porque en realidad, como estado conscienciativo que somos, tenemos todo el conocimiento a nuestro abasto. Esto quiere decir que el conocimiento está para recogerlo. Y recogerlo significa primeramente estar preparados para ello, ya que el universo no va a dar conocimiento así sin más, porque el conocimiento sin más intoxica, indigesta. Uno ha de recibir justamente lo que está preparado para recibir.
Es como la carga que habremos de sobrellevar, no llevaremos una carga superior a nuestras fuerzas, porque sería absurdo, no avanzaríamos. Hemos de llevar siempre lo justo para que nuestro andar lo sea con equilibrio y no en retroceso, sino siempre mirando hacia adelante y con este sentimiento de dar en hermandad.
Es decir, hermanos, dad, y así lo entendemos en la Confederación, así lo entendemos en nuestro mundo.
Y lo más importante también en este aspecto de la hermandad es que, aun estando en hermandad y aun pensando de distinta forma, nunca obligar a que se piense de la forma en que uno mismo pueda pensar, o que es conveniente para el equipo pensar de una determinada manera. Porque eso sería obsesión, eso sería dogmatismo.
Hemos de aceptar a todos y a todas, y que cada uno piense a su manera y a su manera se exprese.
Respetemos las formas de pensar diversas, porque somos diversos, porque provenimos de conductos o lugares distintos, culturas a veces distintas, conocimientos diferentes. Aunque y por lo tanto, en esa amalgama está la riqueza.
La riqueza de encontrarnos todos en un punto de hermandad en el que, aun siendo diferentes, aun pensando distinto, estamos unidos en hermandad.
¿Y qué pasa cuando uno está unido en hermandad? Como digo, se crea la afinidad. ¿Y qué pasa creándose la afinidad? Pues que en cualquier materia, ejercicio o taller que se lleve a cabo, desde la oración o el mantra de protección, el agua energetizada, la piedra, la invocación al testo, al Púlsar Sanador de Tseyor, a los hermanos GTI para la protección, todo ello, funciona.
Funciona porque esas entidades que hemos creado espiritualmente tienen muchísima fuerza, la fuerza que todos le hemos puesto a esa espiritualidad.
Cuando pensamos en el agua energetizada, le hemos dado esa fuerza entre todos y le estamos dando, entre todos, esa fuerza.
Cuando pensamos en el testo o en la piedra o en el Mantra de Protección, etc., etc., estamos recibiendo a cambio la fuerza energética de la hermandad.
Y esto no tiene precio, es invaluable, pero es importante que lo sepamos. Que lo sepamos trabajando, viviendo, compartiendo, ilusionándonos en hermandad.
Para eso estamos indicando que hermandad es: hermanos-dad. Dad, dad, dad…
Amados hermanos y hermanas, os mando mi bendición.
Amor, Shilcars.
Sala
Gracias, hermano Shilcars, gracias por este comunicado que llega al alma, con tanta hermandad que tenemos aquí, en nuestro grupo. Muchísimas gracias, hermanos.