TAP 107. Ich, el rostro, séptimo paso hacia la realidad de los mundos

Universidad Tseyor de Granada (UTG) Granada (España)

CONVERSACIONES INTERDIMENSIONALES

Tríada de Apoyo al Puente (TAP)

Barcelona – TAP del Retiro del Muulasterio Tseyor La Libélula

Núm. 107, 7 de diciembre 2018

Tseyor.org

En el Retiro espiritual de La Libélula, durante la tarde, hemos leído y comentado el Cuarto acto del cuento de Christian y las 12 esferas del universo (Com. 694, 2014), donde habla de la misión de los Prometeo y la Quinta parte del mismo (Com. TAP 38, 2015), en que se relata la situación tras la llegada del rayo sincronizador. A continuación, ha intervenido Noiwanak y nos ha dado el siguiente comunicado.

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107. ICH, EL ROSTRO, SÉPTIMO PASO HACIA LA REALIDAD DE LOS MUNDOS

CUENTO DE LA TRANSMUTACIÓN DEL ICH

Amados, soy Noiwanak.

Va pasando el tiempo y todos nosotros superando etapas. De todas formas, también conviene reflexionar con respecto a este paso del tiempo. Porque no habremos de engañarnos, uno se encuentra aquí, en esta 3D y tiene dos opciones, tal vez básicas, distraerse o aburrirse.

Y todos estaremos de acuerdo o coincidiremos, pero no todos, casi todos tal vez, en que es mejor distraerse que aburrirse. Imaginad una vida entera en un completo aburrimiento, sería una gran pesadez, sería insoportable.

Aunque también podríamos imaginarnos toda una vida de divertimento, de distracción, y esta acción sería fantástica. Pasaríamos nuestra existencia como si nada. Habríamos disfrutado muchísimo. Claro, la panorámica, vista desde esta posición, es innegable que preferiremos esta última, a la primera, al aburrimiento.

De todas formas, si reflexionamos profundamente, tal vez lleguemos a la conclusión de que la primera opción, la del aburrimiento, puede ser interesante también tenerla en cuenta. Porque si únicamente buscamos el divertimento, el disfrute, la distracción…, efectivamente nos vamos a distraer.

Y si nos distraemos, y lo hacemos de tal modo, sumergiéndonos en el disfrute por el propio disfrute, por una vida regalada, nos encontraremos que habremos llegado a nuestro final de recorrido, porque evidentemente el tiempo pasa, y tal vez nos encontremos con las manos vacías.

Y eso, evidentemente, no interesa, porque aquí hemos venido para un trabajo determinado, pero indiscutiblemente no hemos venido por casualidad, habrá un motivo.

¿El motivo por el que habremos venido aquí habrá sido para disfrutar? Pues sí, tal vez también, por qué no. Pero con la vista puesta en la trascendencia porque si no, se cae en el hipnotismo, en el adormecimiento. Incluso la propia sensación de disfrute constante puede producirnos hastío.

Ahora bien, veamos la otra parte, la del aburrimiento. Cuando uno se aburre, no quiere mantenerse en ese estado y busca. Pero si sabe que tiene que buscar, pero ha entendido o puede atisbar, de alguna forma, que no es el disfrute el que se precisa en esa búsqueda para mitigar el aburrimiento, tal vez encuentre el motivo para soslayarlo provechosamente. Y este estado lo traerá la reflexión.

Es decir, puede que venga bien, de tanto en tanto en nuestras vidas, sufrir algún golpe de aburrimiento, si este a su vez nos sirve para encarrilar nuestra vida, modificar nuestra trayectoria y llevarla hacia la reflexión, llevarla a un pensamiento de reflexión profundo. Para estudiar los valores de la propia existencia y no dormirnos en los laureles o en las luces de neón o en la fantasía, que esta tarde o temprano nos llevará a la decepción.

Visto así, de esta forma, entenderemos que podemos trabajar en ese aspecto del aburrimiento buscando subterfugios para ello, pero que al mismo tiempo nos liberen y nos acerquen a la trascendencia.

No es tan difícil, y tampoco podemos estar toda la vida pensando únicamente en el disfrute, en pasarlo bien, sin apenas pensar en nosotros mismos, en el objeto del porqué estamos aquí. Habremos de pensar en la trascendencia también.

En este punto, conviene recalcar que el hombre y la mujer de esta generación han venido aquí para desarrollar un plan. Un plan muy bien elaborado por parte de la Confederación de Mundos Habitados de la Galaxia1, del que anteriormente se ha hablado aquí, en estas lindas convivencias, en el desarrollo de esta recopilación que habéis llevado a cabo.

Es importante, pues, que analicemos nuestra existencia tal y como la llevamos. Y podemos preguntarnos también por el hecho del porqué estamos en Tseyor. ¿Acaso estaremos en Tseyor para olvidarnos verdaderamente de nosotros mismos, para huir del aburrimiento? Pues no sería una opción acertada.

Ahí también es importante que acertéis, que meditéis y que toméis decisiones. Bueno será que nos aburramos, pero lo justo para intentar enderezar nuestra vida. Porque cuando llega un momento en que la rutina se impregna de todo nuestro ser, cuando observamos que todo se repite constantemente, incluso el disfrute se repite constantemente, llega a cansar.

Y es bueno que llegue todo a cansar, y será bueno tal vez que llegue el aburrimiento, si eso nos decide positivamente hacia un cambio.

Entonces sí, que venga el aburrimiento, pero con suma inteligencia, que nos ayude al despertar, que nos ayude a enderezar nuestra existencia, si acaso lo está solamente para el disfrute de los sentidos, olvidando esa parte íntima, esa parte de consciencia que, habiéndose depositado o albergado en este cuerpo atómico, está esperando un cambio, un proceso de transmutación que le lleve al reconocimiento de sí misma, como consciencia, para experimentar en este y en todos los mundos.

Este es el anhelo que persigue nuestra consciencia. Para decirlo de alguna manera, nuestra micropartícula. Ella se deposita en estos cuerpos atómicos para experimentar.

Vuestros ancestros reconocían muy bien el efecto de esta doble identidad, y de alguna forma se atrevieron a denominar la parte visible de esta consciencia o esencia, de esa micropartícula en definitiva, le denominaban ich2.

Así como tenemos al baksaj y lo denominamos de color amarillo para diferenciarlo del blanco puro de la consciencia, de la micropartícula, también el ich nos sirve para diferenciar la faz, el rostro, la cara de esa micropartícula, para entendernos.

Así de esta forma vamos compaginando procesos, retroalimentando a esa micropartícula que, al mismo tiempo, se clona infinitamente, y va subiendo peldaños hasta llegar a un punto en el que irremediablemente tiene que disolverse, porque necesariamente tiene que pasar a un estadio superior.

Y de esa micropartícula, ese ich que ha evolucionado y llegado un punto ha logrado transmutar, en la forma que hubiese adoptado, la que fuere en un principio, se disuelve. Se disuelve pero energéticamente, para entendernos, no se pierde, porque pasa a otro proceso. Y así sucesivamente, a otro proceso superior, claro está.

Para ello, nada mejor que ilustrarlo en un breve cuento que creo será de vuestro interés. Y al mismo tiempo poder explicar, de un modo sencillo y ameno, este proceso al que me he referido. Así pues, empezaré con la narración.

CUENTO DE LA TRANSMUTACIÓN DEL ICH

Amanece. De arriba me llegan unos gritos, adivino enseguida que más que gritos son órdenes de mis superiores jerárquicos.

Arriba hay un gran movimiento, arriba precisamente está la entrada de mi albergue.

Yo estoy abajo, descansando. Los gritos me despiertan y ciertamente en ese momento me causan una gran dispersión, estando completamente dormido, pues toda la noche hemos estado sacando agua, vaciando las distintas dependencias, tras unas horas de intensiva lluvia. Y justo cuando me disponía a descansar, a dormir plácidamente, los gritos de arriba nos ponen en guardia, a mí y a todos mis compañeros y compañeras.

Bueno, en realidad es que nuestros exploradores han descubierto una fuente de alimento muy importante y nos avisan para que vayamos a recogerla entre todos y que no perdamos tiempo, por aquello de que quien primero llega recibe mejor tajada.

De este modo, nos ponemos en marcha hacia un lugar lejano, en el que habremos de encontrar ese alimento que nuestros exploradores o guías han descubierto, como he indicado.

Después de mucho andar por un pedregoso campo, adivino que estamos llegando al lugar donde recoger dicho alimento, pues los primeros de la fila van apareciendo delante nuestro –eso indica que tarde o temprano vamos a llegar al sitio de interés- pasando mis compañeros y compañeras cargados con enormes granos de trigo, de vuelta al nido, de donde procedemos todos.

Llegados pues al lugar, me dispongo a cargar con mi correspondiente grano de trigo, y vuelta atrás para depositar el alimento en nuestras dependencias.

Mientras eso está sucediendo, con esfuerzo mayúsculo, mi pensamiento deriva hacia lo absurdo de dicho trabajo. Un absurdo relativo, porque mi trabajo comunitario ayuda a que la comunidad se alimente y crezca. Pero, al mismo tiempo, esto me causa un cierto cansancio, un cierto aburrimiento también.

Y mi pensamiento se extrapola, mi pequeño, diminuto pensamiento, se extrapola. Tal vez lo hace porque mis demás réplicas de mí mismo están observando y, de alguna forma, su energía reenviándomela.

Como sea, entiendo que es un absurdo lo que estoy haciendo, cada día lo mismo, luchando por lo mismo, sin otra esperanza que envejecer y morir.

No lo entiendo, y al no entenderlo pido, en el interior de mi pensamiento de hormiga, que se me libere de tanto esfuerzo, de esa vida tan rutinaria. Porque además creo que ya me merezco se me aclare la situación, porque entiendo que se tiene que aclarar dicha situación, dicho absurdo, al menos entenderlo. Porque si acaso lo comprendiera, pues seguiría así, hasta cuando fuese necesario, pero necesito más. Anhelo saber más, llegar a una comprensión mayor.

¡No es posible, sería un absurdo que toda mi vida fuese eso y nada más!

Y en mis soliloquios, cargado como estaba con tan dura mercancía, densa y pesada al mismo tiempo, pero necesaria, un rayo de comprensión llegó a mi cerebro.

Comprensión que ahora puedo entender que fue un acto de transmutación.

Y de pronto, y al instante, me vi en un embrión humano y comprendí que ese era mi nuevo cuerpo para mi deambular.

Comprendí al instante, también, que había transmutado, que lo había hecho precisamente por mi inconformismo, por mi rebeldía, por esa búsqueda innata que en mi pensamiento, como micropartícula, llevo desde siempre.

Y me di cuenta que iba a disfrutar de una madre que me protegería, me daría alimento y me amaría.

Amados hermanos, hasta aquí la narración, espero que obtengáis sabrosas conclusiones de la misma.

Amor, Noiwanak

Sala

De Secretaría tenemos la solicitud de un nombre simbólico.

Shilcars

Amigos, hermanos, Shilcars con vosotros. Adelante con los nombres simbólicos.

LORENZO B. U.

LA SARTÉN POR EL MANGO LA PM

Sala

Solo había este nombre.

Shilcars

Bendiciones para todos.

Amor, Shilcars.

Castaño

Hola, estamos en La Libélula y hemos escuchado el cuento de Noiwanak, de este personaje, una hormiga, cuya vida es monótona, repetitiva, quiere pasar a otro estado, y de pronto se encuentra naciendo en el cuerpo de un bebé, que va a ser su nuevo habitáculo, después de haber transmutado. Es un proceso que transcurre muy rápidamente, de estar en una vida a estar en una vida siguiente en un nuevo cuerpo. Realmente, el tiempo no existe, cuando se cambia de estado, pero sí que percibe bien el momento anterior y el momento siguiente, y cómo ha cambiado. ¿Esta historia representa de alguna manera el significado de la palabra maya que nos acabas de dar?

Noiwanak

Ich es el símbolo del séptimo paso, hacia la realidad de los mundos.

En la realidad de los mundos nos habremos despojado previamente de todas nuestras caretas, y obvio que habremos de utilizar la autentica, la cara auténtica, la faz auténtica para relacionarnos con todos nuestros semejantes, en los distintos estamentos o dimensiones en los que hayamos programado nuestra presencia como réplicas.

Castaño

Este personaje, la hormiga, ha vuelto a la realidad de los mundos, después de dejar su existencia monótona y aburrida, de la cual estaba cansado, y vuelve a renacer en un cuerpo nuevo. ¿Una de las formas de acceder a la realidad de los mundos es el traspaso, dejar el cuerpo y acceder a la realidad de los mundos? Aunque evidentemente no será la única, se podrá acceder igualmente sin necesidad de dejar el cuerpo físico, que sería otra forma de hacerlo.

Noiwanak

Ciertamente, y a través de este proceso llegamos a la transmutación, y obviamente necesitaremos un nuevo espacio para seguir en este trabajo del despertar, teniendo en cuenta que el último estadio aquí, en este planeta, en esta 3D concretamente, es el estadio humano.

A partir de ahí, a partir de este punto, existen muchas formas de transmutación, de cambio vibracional. Evidentemente con una comprensión serena. Para esto se ha previsto el rayo sincronizador, que en breve hará su presencia.

Castaño

La llegada del rayo sincronizador es también una situación, o la situación más idónea para acceder a la realidad de los mundos, siempre que el rayo sincronizador lo recibamos con plenitud de consciencia. Ahí estaremos también, de otra forma o de una forma definitiva, devueltos a la realidad de los mundos.

Pero como ahora estamos fuera del alcance del rayo sincronizador, en este pasado en el que estamos trabajando, para mejorar el futuro, pues necesitamos también acceder a la realidad de los mundos, en este momento, para nuestro trabajo precisamente, para que nuestro trabajo de divulgación llegue a ser lo más efectivo posible, al haber tenido la experiencia de acceder a la realidad de los mundos. Y en ese sentido le preguntaría a Noiwanak qué podemos hacer para acceder a la realidad de los mundos.

Noiwanak

Pensar firmemente en que uno no accederá a la realidad de los mundos, hasta que todos no lo hayan conseguido a su vez.

Castaño

Efectivamente, acceder a la realidad de los mundos no es solo un episodio épico individual, sino un planteamiento colectivo y un acceso global y conjunto. Así lo entendemos. Y desde luego, el rayo sincronizador es idóneo para ello, para que este acceso llegue a todos, a todo el entorno. Pero ahora también nos conviene acceder a la realidad de los mundos, en este grupo Tseyor, los que estamos involucrados en él. Y ahí, ¿cómo podríamos acceder a la realidad de los mundos, globalmente? En este planteamiento en que el acceso es conjunto, no individual.

Noiwanak

Herramientas tenéis3.

Castaño

No era para que nos indicaras una nueva herramienta, aunque todavía no las tenemos todas, como nos habéis dicho. Pero en ese aspecto grupal, qué quiere decir, ¿que los ejercicios de acceso a la realidad de los mundos los tenemos que hacer conjuntamente, grupalmente, a la vez todos, no tanto individualmente cada uno, o de las dos maneras?

Noiwanak

El trabajo en los Muulasterios, en las Casas Tseyor, como auténticos Muul Águila GTI de Tseyor, en esa confraternidad, en esa unidad de pensamiento, cada uno por su cuenta, pero sabiendo que está trabajando en unión de pensamientos, se alcanza la realidad de los mundos.

Castaño

Gracias, claro es un trabajo individual arropado por la energía grupal, que nos acompaña, pero no tiene que hacerse de forma sincrónica el ejercicio, pues siempre está la energía grupal acompañándonos y arropándonos. Como el planteamiento es tanto individual como grupal, el uno refuerza al otro. El hermano que trabaja en los ejercicios se ve apoyado por la energía del egrégor y a la vez en la medida que trabaje intensamente, aporta su energía al grupo, y ambos se retroalimentan. Pero también podríamos llegar a la conclusión de que uno solo, por mucho que quiera elevar la energía, si no hay consonancia suficiente del grupo, de la energía del grupo, por mucho que se esfuerce, si no encuentra suficiente eco energético unitario hermanado, pues tampoco lo podrá conseguir demasiado. ¿Cómo se pueden conjugar más idóneamente esta doble acción del trabajo individual y grupal en el proceso de acceso a la realidad de los mundos?

Noiwanak

Entusiasmo.

Liceo

Aquí ya no tenemos ahora mismo más preguntas, le damos paso a Col Copiosa.

Col Copiosa Pm

Agradezco mucho las palabras, el cuento ha sido maravilloso. Y desde mi corazón trato de asimilar toda la información y mi ego ponerlo en lo práctico. Pero hay algo que me ha tocado bien profundo en el cuento, y discúlpame si me salgo del tema, si me puedes decir algo de Talia, porque como madre 3D necesito cerrar este llanto tan profundo, pese a la comprensión que tengo de su trabajo, que lo agradezco tanto y me enorgullece tanto. Pero tengo un llanto profundo, que es de madre 3D, que uno siente… Quiero saber cómo está mi hijo. Si me puedes decir algo.

Noiwanak

Está sonriendo y con una gran comprensión, y también nos indica a todos que recordemos que esto es un sueño.

Sala y Puente

Nosotros nos despedimos. Mañana tenemos otro TAP en La Libélula.

Liceo

Gracias, Sala, Puente, os amamos, y gracias a todos los presentes. Mañana nos vemos otra vez.

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ANEXO

Trabajo grupal al sol, durante las mañanas en el jardín del Muulasterio La Libélula


1 Véase la monografía Plan Cósmico para la Tierra 1914-2054, 4ª Edición, Biblioteca Tseyor.

2 En maya rostro, cara.

3 Véanse los siguientes talleres. Taller de acceso a la realidad de los mundos (Shilcars, com. 908; Taller de música para el acceso a la realidad de los mundos (Noiwanak, com. 911); Segunda parte del taller de música (Noiwanak, com. 912); La Carta de ajuste con la realidad de los mundos (Noiwanak com. 914).

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