
Universidad Tseyor de Granada (UTG) Granada (España)
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Barcelona – Convivencias del Muulasterio Tseyor La Libélula (Paltalk)
TAP 199, jueves 25 de mayo 2023 20 h.

La rutina se produce cuando no aplicamos la autoobservación
“El Amor lo comprende todo y también comprende que los análisis y reflexiones las circunscribamos siempre mediante ese pensamiento intelectual. Pero tenemos que ir más allá, tenemos que indagar en este proceso del despertar de la consciencia y no esperar a que el maestro, el tutor, el guía nos aclare conceptos. Habremos de descubrirlos. Y una vez descubiertos, hablar con el maestro, el tutor, el guía, y dialogar con él mediante la retroalimentación.” Aium Om. Comunicado TAP 199.
En la sesión de la tarde de hoy jueves, realizada en la Sala del Ágora del Junantal, se han llevado a cabo las meditaciones habituales y se ha leído el TAP 198 La simbiosis por transmutación alquímica. Shilcars nos ha dado el siguiente comunicado.

TAP 199. LA RUTINA SE PRODUCE CUANDO NO APLICAMOS LA AUTOOBSERVACIÓN
Amigos, amigas, hermanos y hermanas, un saludo de Shilcars de Agguniom.
Es habitual lo que hacemos cada día, y podría convertirse también en rutina. Porque la rutina es o se produce cuando estamos dormidos, cuando no aplicamos la autoobservación de instante en instante.
Cuando llega este momento del despertar a un nuevo día y las prisas, las madres y padres preparándose para ir los niños al colegio, los padres pues a sus labores respectivas, es un constante correr y olvidarse también de uno mismo. Y olvidarse, como es natural, cuando deja de aplicarse en la autoobservación, la persona se olvida de sí mismo.
¿Cuántas veces durante el día nos hemos olvidado o nos olvidamos de nosotros mismos? Puede que en un buen porcentaje. Porque parece que la autoobservación es aplicable únicamente cuando estamos en meditación o hacemos el ejercicio o seguimos la oración, pero el resto del tiempo ya no es aplicable la autoobservación, porque nos inundan la mente cantidad de tareas pendientes, a veces con prisas, casi siempre.
Otras veces también ese espíritu de comodidad: “bueno ya más adelante lo haré, ahora voy a darme un rato de tranquilidad”. Y así vamos pasando la jornada y llega la noche, y como durante todo el día lo ha sido de ajetreo, y de pérdida de uno mismo, porque la autoobservación ha brillado por su ausencia durante mucho tiempo en esa jornada, la mente está agotada.
Está agotada la mente precisamente por la cantidad de pensamientos que han pasado por la misma y que han alborotado el gallinero. Los egos, las sensaciones, los sentimientos, las emociones han trabajado a fondo para adquirir supremacía, para erigirse como líderes de nuestro organismo mental, y físico también, por qué no.
Y claro, después de una jornada de tanta lucha interna, buscando la supremacía y olvidándonos de nosotros mismos, estamos agotados. Y nos retiramos al descanso, y puede que dicho descanso también lo sea a modo de rutina, porque claro, puede que también en nosotros entre la rutina, incluso en la propia cama.
Así vamos haciendo camino, van pasando los días, los meses, los años, y ¿qué dejamos en nuestro camino?, ¿qué vamos dejando para provecho de los que nos rodean? ¿Tal vez lo mismo?, ¿angustias, prisas, preocupaciones, orgullo, pasiones, vicios? ¿Qué dejamos a nuestros pequeños, a nuestros hijos, por ejemplo, lo mismo? ¿Les damos el ejemplo de lo mismo?
¿Nos hemos planteado alguna vez? Y creo que sinceramente sí os lo habréis planteado, porque de lo contrario no estaríais en Tseyor tan asiduamente. Pero repito para aquellos que les pueda interesar: ¿os habéis planteado alguna vez qué dejáis a los demás, a la generación que os sigue? Porque si les dejáis vuestro ejemplo, mal vamos.
Unos dirán: “he trabajado toda mi vida, o estoy trabajando toda mi vida y lo haré hasta que pueda para dejar a mis hijos lo mejor. Y lo mejor para mis hijos es unos buenos estudios, una buena carrera, sobre todo aquella dedicación que ahora es muy rentable, y lo vamos a orientar acerca de cierta actividad que en su momento pues va a proporcionarle pingües beneficios”. Cuando al final resulta que aquella profesión, aquella actividad está en desuso, y todas las ilusiones caen en saco roto.
Pero bien, está muy bien que pensemos en nuestros hijos y en lo que les dejamos. Otros dirán: “no les doy estudios, pero les voy a proporcionar, cuando falte, mi casa, mi humilde casa para que ellos continúen”. Y ¿ellos continuarán con tu proceso, con tu mismo proceso, sin la autoobservación correspondiente?
Porque claro, ¿qué ejemplo les hemos dado a nuestros hijos y a los que nos rodean, si lo único que hemos procurado es darles y enseñarles la prisa, la rapidez? Que se olviden de sí mismos, pero que estén al corriente de todo lo que sucede en el mundo. Pegados a sus aparatos electrónicos, ayudando a que la IA, la inteligencia artificial, vaya avanzando a pasos agigantados y nos suplan en todas las acciones y trabajos, y nos arrinconen, por inútiles, claro.
La inteligencia artificial llegará un momento que tendrá tanto conocimiento que seremos incapaces de competir. Aunque no se trata de competir con nadie, pero realmente nos abocamos a un proceso de desintegración, material, todo sea dicho de paso.
Porque habrá otros ingenios que nos suplirán, en todo, no lo olvidemos. Y entonces, a todos nosotros ¿qué nos quedará? ¿Más prisas? ¿para qué? Si no será necesario, si lo tendremos todo resuelto. En un abrir y cerrar de ojos quedará resuelta toda la cuestión, crematística, de mantenimiento…
Esto es según los parámetros en los que ahora, en estos momentos, estáis trabajando y creyendo que ese futuro puede ser así. Pero puede ser muy distinto y obligar a un condicionamiento que podríamos denominar encadenado.
Entonces, si nuestra vida no se ha ocupado de llenarla el individuo de conocimiento espiritual, de trascendencia, no le quedará absolutamente nada, lo demás será inútil que trabaje o que intente sobrevivir con respecto a ello. Porque precisamente de la espiritualidad no se vive, pero si hemos abandonado la espiritualidad, ni a eso vamos a poder dedicarnos plenamente.
Pero lo que es peor, ¿qué ejemplo les habremos dado, repito, a nuestros hijos, a esta generación?, si no les hemos enseñado, y esta es la palabra, la forma de recogimiento, la introspección, el que descubran por sí mismos que existe un Universo mucho más amplio del que actualmente están transitando, o estamos transitando.
¿Qué les vamos a dejar? Les vamos a dejar miseria, producida por el ego, por esa personalidad que ha olvidado el principio del principio. Ha olvidado lo más esencial, el reencuentro con uno mismo, buscando fuera lo que indudablemente está en nuestro interior.
Reflexionemos sobre ello, porque los tiempos apremian.
Amados hermanos, os mando mi bendición y espero vuestras preguntas, y si no, me despediré.
Amor, Shilcars.
Sala
Gracias, hermano Shilcars, en verdad tenemos que reflexionar mucho sobre este comunicado que nos acabas de dar, porque tienes mucha razón en tus palabras, como siempre.
Electrón Pm
Me doy por aludida por todo lo que nos has dicho, porque también soy consciente de que necesito hacer mucho más. Pero yo necesito mucho del grupo, de mis hermanos. ¿Por qué los necesito tanto, y no puedo hacerlo yo sola? Bueno, ya sabemos que solos no deberíamos estar haciéndolo, pero los necesito mucho, mucho más de lo que yo me creía.
Y en estas convivencias sí que ha sido para mí como un despertar, como un clic que me ha hecho. Bueno, solo quería comentarte esto.
Y te quería hacer otra pregunta: ¿cómo diferenciar nuestros pensamientos de otros ajenos? Gracias.
Shilcars
Es normal la inquietud que se tiene por la retroalimentación, y es cuando el elemento actúa en la dualidad, como monje y guerrero. Ahí se produce, en esa simbiosis una necesidad de compartir, y de hecho es así, por lo que enhorabuena. No tanto necesitas a las personas como necesitas retroalimentar al conjunto. Cuando hablamos de retroalimentar es una acción mutua, no lo olvidemos.
El pensamiento es muy sutil, sin embargo puede llegar a detectarse perfectamente cuándo es asonante1, por sus efectos. Y los mismos se descubren mediante el estado de alerta, la autoobservación.
Romano Primo Pm
Recibe un afectuoso saludo, querido hermano Shilcars.
En otras ocasiones se nos ha dicho a los que tenemos niños y adolescentes, cuando hemos preguntado sobre si podemos inducirlos en el conocimiento de la espiritualidad, y se nos ha sugerido que al niño hay que dejarlo que se tome su tiempo, que juegue, que se divierta y que sea niño.
Ahora, hermano Shilcars, acabas de indicarnos que debemos de dejar esta enseñanza que estamos recibiendo aquí en Tseyor a nuestros niños, a nuestros adolescentes y a todos los que nos rodean.
Aquí yo te preguntaría, si hay alguna edad indicada para comenzar a inducirles a los niños y adolescentes el tema de la espiritualidad que estamos recibiendo aquí en Tseyor.
Te agradezco querido hermano alguna orientación al respecto.
Gracias.
Shilcars
No olvidemos los campos morfogenéticos, y sobre todo para nuestros afines. Y claro, no hace falta hablar sino transmitir energéticamente nuestra manera de ser. Valga decir que enseñaremos a los demás con nuestro ejemplo, y sobrarán las palabras.
Electrón Pm
Solo te quería preguntar si la experiencia también puede llevarnos a la comprensión. Gracias.
Shilcars
La experiencia sin transmutación va a parar a un saco roto.
Liceo
Yo quería hacer una pregunta a Shilcars del comunicado del lunes, porque me queda una duda, porque no lo llego a entender bien a quién te referías. Cuando hablas del Muulasterio Tseyor la Libélula que dices hay un núcleo pequeño, y luego comentas “aunque el individuo no esté presente ni tampoco sea afín a los postulados, por ignorarlos de una forma inconsciente, el individuo sufre el rompimiento, a su vez”. Podrías ampliar un poquito esta información, porque no quisiera equivocarme en la interpretación y no lo termino de entender a quién te refieres.
Shilcars
Tseyor es un pequeño grupo, o minúsculo grupo, pero la cantidad no importa, ya lo hemos enunciado y anunciado y comentado en más de una ocasión.
Liceo
Gracias, Shilcars, porque en el fondo eso fue lo que entendí al oírte en el comunicado, pero al leerlo no sé a quién te refieres, porque hablas del individuo que no está presente, que tampoco es afín a los postulados de Tseyor, ese personaje al que te refieres ¿también está en el grupo Tseyor? ¿También se puede producir en él el rompimiento, aunque no esté siguiendo esta filosofía, creyéndola plenamente? Eso es lo que yo no llego a entender, si pudieras ampliar un poco más te lo agradecería.
Shilcars
Se trata del equilibrio en la dualidad de monje y guerrero. Cuando existe ese equilibrio auténtico, y esto se especifica en los anteriores comunicados, recibidos y expresamente dados en estas convivencias, el individuo, sea de la condición que sea, y de la creencia que sea, igualmente recibe esa dosis de transmutación.
Porque está aplicando la verdad, y la verdad es una, una única verdad, no hay dos verdades ni tres ni cuatro. Existe una única verdad que es el equilibrio del individuo cuando en sí mismo se da cuenta que se conforma en un estado total y pertenece a él y lo siente y lo ama y lo cuida y tutela, como una madre cuida, tutela, alimenta y educa a su hijo.
Romano Primo Pm
Bueno, Shilcars soy Romano Primo, aquí estoy de nuevo.
Me llamó poderosamente la atención lo que has expresado sobre el elemento Monje y Guerrero en el comunicado 1190.
Cuando has hablado del dogmatismo y en el peligro que puede caer el guerrero, cuando sufre un rompimiento, y deja de actuar de puertas adentro, y lo hace hacia el exterior. Asimismo, que hay guerreros que olvidan esa parte íntima, ese trabajo interior de reflexión, de meditación, incluso no creen en los mantras, ni en las oraciones.
Inclusive llegan a perder la vida por incomprensión, por no haber hallado verdaderamente el significado de la dualidad del monje y guerrero.
Ahora bien, considerando que Tseyor es una pequeña muestra representativa de la raza humana terrestre, te preguntaría Shilcars, si aquí en Tseyor hay Monjes y Guerreros con esa característica, que has expuesto el comunicado 1190.
Gracias.
Shilcars
Eso cada uno habrá de contestárselo a sí mismo. Aunque sí puedo decir que “quien a hierro mata, a hierro muere”, contestando o aclarando parte de este comunicado al que has citado.
Sala
Ya no hay más preguntas, así que pasamos a la energetización. Hermanita Liceo, ¿estás preparada para la energetización? Sí, gracias.


ENERGETIZACIÓN DE AGUA, PIEDRAS, SEMILLAS Y ELEMENTOS
Amados hijos míos, soy Aium Om.
Todo puede resumirse en una sola palabra: Amor.
Y de tanto repetirla, puedo indicar también que no es rutina, sino una gran verdad. Pero el Amor lo comprende todo y también comprende que los análisis y reflexiones las circunscribamos siempre mediante ese pensamiento intelectual.
Pero tenemos que ir más allá, tenemos que indagar en este proceso del despertar de la consciencia y no esperar a que el maestro, el tutor, el guía nos aclare conceptos. Habremos de descubrirlos. Y una vez descubiertos, hablar con el maestro, el tutor, el guía, y dialogar con él mediante la retroalimentación. Ya me entendéis.
Amada hermana priora Liceo pon las manos sobre los elementos a energetizar, el Beh, Sayab, se conjuga perfectamente y en equilibrio con el Tseek y hace su presencia mágica la energía del pequeño Christian, que rápida, rauda como un cometa, se distribuye por todos los rincones de la micropartícula afín y ennoblece, regenera, mejora todo lo que alcanza dicha energía.
No hay fronteras que puedan perturbar el normal tránsito de dicha energía, por lo que se impregna en todas partes, en todas las partes afines, conscientes o inconscientes, presentes o ausentes, en este momento.
Pronuncia conmigo las siguientes palabras:
ATSUM BENIM ARHAM
Espero se cumpla como está previsto que así sea.
Amados hermanos y hermanas me despido con un fuerte abrazo energético, no sin antes besar humildemente vuestros pies.
Amor, Aium Om
Sala
Gracias, hermano Aium Om, gracias a la energía del pequeño Christian, que como siempre nos ha inundado de esa energía tan maravillosa, que lo sentimos como algo propio. Gracias también al hermano Shilcars y a toda su gente.
1 Un pensamiento asonante en sus efectos es aquel que aparentando ser completamente coherente en sus acciones, de hecho no lo es.