TAP 90. Evitar errores pasados en la sanación

Universidad Tseyor de Granada (UTG) Granada (España)

CONVERSACIONES INTERDIMENSIONALES

Tríada de Apoyo al Puente (TAP)

Barcelona – Retiro Espiritual del Muulasterio Tseyor La Libélula

Núm. 90, 30 de marzo 2018

tseyor.org

En el día de hoy, en el Retiro Espiritual del Muulasterio Tseyor La Libélula, hemos trabajado el tema de la Salud y la Sanación en el descubrimiento interior. Para ello hemos leído el comunicado 892. La salud es la base principal para el reconocimiento, dado por Orjaín, y el comunicado TAP 47. La entropía actúa para renovarnos, de Melcor.

En el comentario de ambos comunicados, hemos aportado diversos puntos de vista en un diálogo muy ameno y fructífero, llegando a la conclusión de que una de las bases más importantes de la salud y de la sanación es el equilibrio de nuestra mente, que redundará en la salud de nuestro cuerpo. Hemos realizado también varios talleres de sanación, entre ellos el Taller de sanación de todo el planeta Tierra (Com. 208) y el Taller de reunificación de Melcor (Com. 280). Finalmente, el hermano mayor Melcor nos ha dado el siguiente comunicado.

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TAP 90. EVITAR ERRORES PASADOS EN LA SANACIÓN

Melcor

Colegas, soy Melcor.

Nos alegramos muchísimo de esta iniciativa, que habéis tomado aquí, en el Muulasterio Tseyor La Libélula, un retiro espiritual que bien merece ser aplaudido y reconocido por todos nosotros.

Es una manera muy efectiva de dar a conocer al mundo que pueden existir, y de hecho así lo demostráis, actos de esta naturaleza que permiten mantener viva esa llama de la espiritualidad.

Un retiro espiritual que, aparte de la efectividad que puede tener, y de hecho tiene, entre todos los miembros que lo realizan, es un ejemplo de cara a los demás. Es así como, de alguna forma también, se emplea uno en la divulgación, con el ejemplo.

Es una manera de enseñar al mundo que se puede trabajar de esta forma, y con el ejemplo llegar a conectar con los demás hermanos y hermanas que por su desconocimiento, por la lejanía en que se encuentren, por mil y un motivos, no pueden muchas veces atender exactamente los llamados de su corazón.

Y el ejemplo que dais, como el de estos días aquí en La Libélula, pues nos sirven a todos perfectamente para tomar nota y replicarse.

Otra cosa distinta es invadir espacios que no nos corresponden. Por eso siempre hemos hablado de la prudencia en mantener intactos los fractales, de no interferir en los mismos, de respetar la idiosincrasia de los demás grupos, de los demás estados que puedan trabajar en distintas opciones a la nuestra.

Y me estoy refiriendo también al aspecto espiritual, a este movimiento regenerador cósmico-crístico. Hay muchas maneras de trabajar en ese aspecto, y todas pueden ser excelentes y efectivas.

Y cada uno sabrá cómo emplea su tiempo y su capacidad, y qué camino toma, que por cierto a veces puede ser un camino enrevesado, con múltiples dificultades; y otras veces, por haberlo tomado con objetividad y sabia determinación, puede serlo más directo.

Aunque en ambos casos no puede eximirse uno de dificultades propias, porque ya en este punto, cada persona, cada ser humano, cada atlante, tiene su particularidad. Y por ello, sus dificultades serán distintas, y aquí nada que decir.

Pero en realidad, lo importante es que cada uno tome su camino según sea la forma en que entienda que debe hacerlo. Y si lo hace con objetividad, con amor, con cariño, con respeto, con mucha paciencia también, tarde o temprano se dará cuenta de que el camino recorrido lo habrá sido provechoso. O no. Aunque del error en este caso también aprenderemos.

Lo que sí habremos de asumir perfectamente, es de que no estamos en tiempos, ahora ya precisamente, de perder demasiado el tiempo.

Así que las decisiones que tomemos, dada la premura de tiempo, dado el momento que estamos atravesando, conviene que sean acertadas, correctas, objetivas, directas, que vayan directamente al grano de la cuestión, que vayan a resolver las incógnitas y que no nos andemos por las ramas, porque ahora sí, en esos momentos ya, es una pérdida de tiempo, o al menos así desde la Confederación lo entendemos en vuestro caso concreto.

Por eso, el aprendizaje de los errores que hayamos podido llevar a cabo con anterioridad, nos ha de servir para no repetirlos. Y los veteranos, los que hayan pasado por esta situación, pueden servirnos de mucho para corregir y, sobre todo, para ilustrar a los demás en dicho procesamiento. Justo para no repetir dichos errores, en los que no interesa de ninguna forma que volvamos a repetirlos, como he indicado.

Así que, los veteranos, los que ya lleváis desde el principio o desde casi el principio en la acción divulgadora de Tseyor, en el aspecto de la transmisión de energías, incluso, y muy especialmente en el Púlsar Sanador de Tseyor, habéis de intentar comprender qué clase de errores se llevaron a cabo, en su momento, y que ahora habremos de intentar no repetirlos.

Precisamente estoy refiriéndome a la intromisión, muy especialmente, en distintos fractales.

La Confederación como entenderéis tiene, ha tenido y seguirá teniendo, un Programa elaborado con mucho cuidado, con mucho amor, con mucho tiento, y especialmente con mucho respeto hacia todos vosotros.

Desde un principio, habíamos de inculcaros la idea de la paciencia, de la humildad, de la hermandad. Y esto tiene que continuar así. Vuestra acción lo ha de ser humilde, paciente, amorosa, de hermandad y, sobre todo, para la ayuda a los demás, entregando a los demás sin esperar nada a cambio.

En ese aspecto, insistimos en que íbamos a proceder a un Curso de transmisión de energías1, porque ya era el momento. Precisamente era el momento de otorgar los correspondientes nombres simbólicos a todos y a cada uno de vosotros, porque los mismos llevan implícito además los correspondientes sistemas protectores: el hilo dorado, el testo y algunos aspectos importantes en cuanto a la autoobservación. Y que los mismos se han ido detallando muy especialmente en los Cursos de interiorización o Talleres de interiorización, llevados a cabo en los propios Muulasterios.

Tened en cuenta, además, que en aquella época, en aquellos principios de nuestro Programa, no disponíamos, como he indicado, de nombres simbólicos ni de la piedra sanadora, ni del Púlsar Sanador de Tseyor, ni tampoco de las maestrías Muul, ni de los Muulasterios propiamente, etcétera, etcétera.

Estábamos, por decirlo de algún modo, en mantillas, y todo se había de aplicar con tiento, con mesura, y en la medida en que vuestras mentes podían ir comprendiendo la acción que se iba desarrollando, no antes ni mucho menos después, sino en el momento justo.

Porque así es como el cosmos trabaja, como la energía desarrolla su acción, justo en el momento preciso, no antes ni después. Y así, insistimos en que llevaríamos a cabo unos cursos de transmisión de energías, con sus correspondientes maestrías.

Y obviamente nadie de los presentes, en vuestro nivel y en vuestra acción precedente, sabía de lo que se trataba. Y con la impaciencia, tal vez el ansia de protagonismo, el deseo de querer servir a los demás, se llegó a una acción precipitada, instaurándose unos cursos de transmisión de energías que en todos los aspectos, por nuestra parte nada que decir, pero en sí, dentro del seno de Tseyor, se materializaban mediante una intrusión, mediante una interferencia, porque dichos cursos de energías que se instauraron, y para obtener unas determinadas maestrías, eran un calco, muy imperfecto, de otros fractales.

Así, todo y reconociendo la Confederación de que el acto en sí se llevaba de buena fe, no pusimos ningún reparo y creímos que sería posible que vosotros mismos os dieseis cuenta, con el tiempo, de que tal vez no era eso lo que realmente la Confederación os estaba pidiendo.

Dejamos, hasta cierto punto, que vuestra imaginación hiciera el resto, obviamente una imaginación de tipo subjetivo. Pero, contando con que en el error también podríamos aprender, y mucho, en este caso vosotros, dejamos que las cosas se fueran llevando a cabo según vuestro propósito, según vuestros deseos, y según vuestro conocimiento, de un tipo de transmisión de energías que conocíais y que, honestamente, habremos de entender que desconocíais de lo que se trataba realmente. Y por eso el error.

Un error que ha llevado, en cierto modo, durante estos años, una cierta pauta de dispersión, de desconocimiento. Y muchos y muchas de los que se enrolaron en ese curso o cursos de transmisión de energías se sintieron, al final, defraudados. Oyeron el llamado de unos cursos de transmisión de energías procedentes de un grupo que, en realidad, estaba activando unas energías, unos cursos, unos elementos de divulgación para la sanación, que no le eran propios.

En realidad, lo que pretendíamos es lo que se ha llevado a cabo ahora, o bien lo que ahora podéis reconocer perfectamente, como es el Curso holístico de Tseyor: Las doce esferas del universo, los Muulasterios, las maestrías Muul, los Talleres de interiorización en los propios Muulasterios y en las propias Casas Tseyor, y un sinfín de elementos y trabajos comprendidos en las Meditaciones y Talleres, para el avance en este proceso de regeneración.

Así, comprendéis ahora que los Cursos de transmisión de energías son los que son, los que ahora en estos momentos hemos reconocido como válidos, son los elementos y muletas, por decirlo de algún modo también, que utilizáis los tseyorianos para la extrapolación, para reconoceros en la realidad de los mundos. Y obteniendo además la correspondiente maestría, que se os da en el momento en que se os reconoce como Muul, después de haber experimentado el proceso del Consejo de los doce.

Así que, amigos y amigas, hermanos y hermanas, este es el auténtico Curso de transmisión de energías, estas son las auténticas maestrías, las de Tseyor, por supuesto, las del grupo Tseyor, que serán por otros aspectos consideradas válidas o no, en función del conocimiento que cada uno haya obtenido, del propio baksaj que cada uno haya conformado en su propia consciencia.

Pero que para la Confederación, y atendiendo la tutela que le corresponde al Grupo Tseyor son, la transmisión de dichas energías mediante estos programas que llevamos a cabo, válidas, correctas y del todo efectivas, cuando se pone en ello primeramente la unidad de pensamiento y sobre todo la delicadeza en las mismas, en la transmisión de las mismas, mediante el oportuno trabajo en el Púlsar Sanador de Tseyor, por ejemplo; mediante la unidad y el respeto a los protocolos que hayáis establecido, y que nosotros ahí no vamos a pronunciarnos, porque esto formará parte de vuestra idiosincrasia.

Y además, vamos a respetar vuestros deseos, en este caso, de actuación o de acción, siempre y cuando los acuerdos se tomen en asamblea, por todos, en unidad, como puede ser el acuerdo o acuerdos que se vienen tomando en el propio elemento aglutinador de voluntades, me refiero al Ágora del Junantal.

Así que, con todo este bagaje de conocimiento que nos han brindado estos años de experiencias, unas podríamos decir positivas y otras no tanto, pero que en definitiva todas han sido positivas bajo nuestro aspecto o nuestro punto de vista, a partir de aquí, procuremos llevar la acción determinativa, la acción de sanación por medio del Púlsar Sanador de Tseyor, con las mejores intenciones, con la mejor idea de servir a los demás, sin esperar nada a cambio.

Y con esa prudencia valorativa, con esa paciencia que nos ha de distinguir y destacar en nuestro trabajo, esperemos, con ilusión, que tarde o temprano por nosotros mismos podamos actuar como sanadores, transmisores propiamente de dicha energía cósmico-crística.

Mientras tanto esto no se produzca, actuemos con humildad, pacientemente, y dejémonos de inventos de progreso, de conocimientos propios, porque los conocimientos propios, en este caso, deben mantenerse en un paréntesis, por cuanto aún no conocemos perfectamente los designios, y esta es la palabra, de la propia Confederación, que en todo su bagaje sabrá impulsar las debidas correcciones, si hace falta, y clarificación, de todo aquello que sea necesario hacerlo. Sobre todo y muy especialmente para ayudaros en el despertar.

Ese despertar espiritual que, a modo de ejemplo, habéis llevado y lleváis a cabo aquí, estos días, en el Muulasterio Tseyor La Libélula. Así que enhorabuena, y os mando un abrazo energético, junto con mi bendición.

Amor, Melcor.

Sala

Gracias, hermano Melcor.

Castaño

Es una pregunta que creo nos viene bien a todos. Por una parte, en relación con errores que hemos cometido con la sanación, ya se nos ha aclarado esta cuestión muy bien, por parte de Melcor, esa es la idea que teníamos, pero bueno, así ha sido. Preguntar a Melcor si por ejemplo, prácticas como el Tai Chi, Chi Kung, Yoga, Artes Marciales, ¿esos son otros fractales o podemos realizarlos e integrarlos en Tseyor?

Y en otro sentido también, y en relación con ello, si en el próximo Congreso Internacional de Salud Sanación y Alimentación, que nos estamos planteando si lo realizamos o no este año, en septiembre, si en ese congreso la temática podría ser, además, sobre esas otras terapias que hay, como las que he citado, y otras más, hay muchas más, si se pueden estudiar o contemplar en el congreso para ser de alguna manera asimiladas o no, o eso no vendría al caso, porque en realidad son fractales diferentes y no tiene sentido que nos ocupemos de ellos. Esta es la pregunta. Gracias.

Melcor

_“Cada maestrillo tiene su librillo”. C_ada uno puede utilizar las muletas que crea necesario o conveniente aplicar, no obstante no puede generalizarse. Y en este caso nosotros tampoco vamos a opinar sobre si llevarlo a cabo o no, en vuestros congresos y reuniones.

Únicamente os recordaría la lectura nuevamente de este comunicado de hoy, en profundidad, y llegaseis a conclusiones que lo fueran por unanimidad, y nada más.

María Jesús

Tengo una pregunta, que me puede dar un poco de claridad la respuesta. Hasta hace un mes, y desde hace 14 años, mi trabajo tenía que ver con las terapias, desde también la comprensión que formaba parte de mi propósito de vida, el hecho de ayudarme a mí misma, sanándome y ayudando a otras personas.

Desde hace un mes, mi vida pues discurre por otro lado, que no tiene nada que ver, tengo la sensación de que en cierto sentido, a priori parece que me desvío del camino, pero casualmente la espiritualidad llega con muchísima más fuerza a mi vida. Y desde ese lugar hay algo que quizá no es correcto, porque ahí dónde voy, en cualquier lugar en el que esté, pido ayuda también a los hermanos, pido que me mente esté neutra, pido que el lugar en el que estoy también esté neutro y que las personas que estén en cualquiera de esos lugares también estén en esa zona cero, en esa zona neutra. Desde aquí que cada uno viva lo que tiene que vivir, poniendo la mayor comprensión.

Pero no sé muy bien si estoy haciendo lo correcto o puede ser mi ego que está interfiriendo. Esa es la pregunta.

Melcor

Todo son muletas, incluso pueden ser también autoexcusas del propio ego. Únicamente aquí cabe una clarificación, que por vuestra ayuda a los demás, en este caso, tan concreto, complejo, delicado y amoroso como es el de la sanación, es si todo ello gira bajo la órbita de un estipendio. Porque si es así, aunque haya muchas razones para ello, todo serán excusas o autoexcusas del propio ego.

Por lo tanto, ahí no podemos pronunciarnos, porque cada uno ha de reconocer su real inclinación, necesidad, y saber afrontar verdaderamente lo que es la entrega a los demás, sin esperar nada a cambio.

ANEXO

Monografía recientemente actualizada.


1 En el comunicado 194 (16-5-2008), Shilcars anunció una nueva fase en el grupo, dedicada “a la transmisión de energías, a un nivel holístico”, “Ese curso llegará a proporcionar al individuo un gran conocimiento interior, además de una gran responsabilidad”.

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