Al acostarme y cerrar los ojos me nació decir "contemplo mi mundo interior". En seguida, en esa obscuridad, apareció un punto luminoso. Lo observó y de pronto empiezo a ver unas figuras como cuerdas anchas con preciosos colores luminicos y otras como espirales formadas por esas mismas cuerdas. Todo está en suave movimiento. Empiezo a sentirme contenta, feliz. Hasta sonreía con el rostro.
No sé decir cuánto duró pero fue sensacional.