Libros Tseyor

¿qué son?

La iluminación

No se trata de sesudos razonamientos para alcanzar la iluminación. Ciertamente hay posicionamientos mucho más sencillos. Sería un equívoco, pensar que estaría impedido de recibir la iluminación aquel individuo que toda su vida hubiera vivido en plena montaña o alejado de la civilización y, por tanto, desconectado de todo un proceso secreto o hermético. 

La imaginación creadora

Imaginar es crear, de la nada, de la fuente de inspiración. Por medio de la intuición, la imaginación, se abre paso en nuestro pensamiento tridimensional y deja en nosotros la impronta de la trascendencia. La imaginación no es la proyección de un deseo, eso queda relegado a la fantasía. No es lo mismo imaginación que fantasía. Si bien ambas son una proyección, la primera procede del pensamiento trascendente y objetivo, de un mundo sublime y pleno de creatividad, donde todo es al instante. La fantasía es el resultado de un deseo basado en la aspiración a una posesión individual. Para abrir el espacio de la imaginación es preciso hacerlo desde la autoobservación, en tanto que esta nos abre la puerta de la adimensionalidad, desde donde la consciencia observa al observador. La imaginación nos viene dada cuando esta puerta se abre y nos permite extrapolarnos al mundo creativo de las ideas, de las causas.

La letanía

La Letanía de Tseyor es una especie de melodía, entonada en la nota LA, en la que se invocan los nombres simbólicos dados en el Grupo Tseyor, de los Muul Águilas GTI que estén dispuestos a que su nombre simbólico sea pronunciado. Se inicia la Letanía pronunciando 7 nombres simbólicos, cada uno seguido de Aum

La magia

La magia es la capacidad de crear de la nada y plasmar lo creado en el mundo de manifestación, a través del fractal. Se distingue la magia blanca de la magia negra. La primera procura el bienestar de los demás, dar sin esperar nada a cambio, esta magia parte del amor. La segunda surge del deseo, del apego, de la posesividad, y solo piensa en el beneficio propio. Toda creación procede de la acción de una tríada, del concurso creativo de tres factores que, en unidad y equilibrio, permiten dar forma y expresión a una idea. Esta tríada la podemos contemplar en el beh sayab tseek, el vino, el pan y el pez, que conjuga las tres energías creadoras a través del espejo de la manifestación y dando lugar al 33, la energía crística.

La masa crítica

La masa crítica se podría definir como el conjunto de personas que comparten una visión, un proyecto común. Este parte de su interior y se proyecta en unidad y en hermandad, desde la consciencia de que todos ellos son uno con todo y con todos. La diversidad no es un obstáculo para esa unidad, pues han aprendido a conjugar la hermandad con la diversidad. El estado de gran parte de nuestra sociedad corresponde a la situación de una sociedad de masas, con deseos y aspiraciones personales de bienestar, pero para ello la gente se deja llevar por las orientaciones que les proporciona el medio, a través de líderes con los que se identifican y en los que delegan su poder de decisión.

La matrix un espacio virtual

La Matrix es esa realidad simulada, a modo de programa informático de realidad virtual, que ofrece toda la apariencia de un mundo material 3D, pero que en realidad es artificial. Esta idea se hizo popular a partir de la película del mismo título y de su saga posterior, que prosperó además de video juegos y programas de realidad virtual. Pero en realidad no es más que la versión moderna de una idea antigua, que podemos encontrar, por ejemplo, en la Caverna de Platón, un mito en donde se cuenta cómo a una serie de personas se les enseña a ver un mundo de sombras proyectadas en una pared. Sin embargo, hay una idea todavía más profunda que aparece en muchas tradiciones espirituales, la de que el mundo es una realidad ficticia, una ilusión, que con apariencia de realidad se nos presenta a través de los sentidos como si fuera la única realidad del Universo.

La meditación en Tseyor

En las conversaciones interdimensionales, los hermanos mayores del cosmos a menudo se han referido a la meditación como actitud, una práctica habitual y una técnica de trabajo interior, sin por ello habernos dado unas pautas concretas y específicas para meditar (postura corporal, respiraciones, control de la mente, etc.), tan frecuentes en los manuales al uso. En la presente monografía hemos señalado aquellos pasajes en los que se hablan de meditación y de meditar, con una serie de matices y connotaciones muy amplios, como puede comprobarse en el índice. En general entienden la meditación como un dejar de lado el pensamiento racional, dando paso a la intuición y a la creatividad. Para que la meditación sea posible hace falta un estado de recogimiento y de interiorización, que se ve favorecido si la practicamos en lugares especialmente apropiados para meditar, como son los Muulasterios, Casas y Pueblos Tseyor.

La mente

Todo es mente, todo está en la mente, solo existe el pensamiento que se plasma por medio de la vibración, de la Energía, proyectando las realidades ilusorias del mundo, de los mundos. Todo parte de la mente universal, cósmica, creadora, que se manifiesta a través de la micropartícula, de la conciencia, y se multiplica y multidivide en muchas mentes individualizadas, pero que en el fondo son solo una y la misma mente. Por eso, en este plano, distinguimos dos formas de mente, la mente objetiva y la subjetiva, la mente creadora y la mente recreadora, la mente transpersonal y la mente personal.

La micropartícula

La idea de micropartícula es una valiosa, sugerente, creativa y trascendente aportación de la Filosofía cuántica de Tseyor al pensamiento. Su valor explicativo es inmenso, es capaz de dar cuenta del origen y desenvolvimiento del universo, y de los fenómenos de causa y efecto a nivel universal. Además de ser una realidad, en el mundo del pensamiento creativo, es una poderosa herramienta de conocimiento y de autoconocimiento, pues da cuenta de nuestro origen, desenvolvimiento y relación entre todo y entre todos, pues en su origen la micropartícula parte del Uno y desde el mismo va y viene en una constante intermitencia cuántica.

La nada. La experiencia de lo inmanifestado

Aquí presentamos las informaciones que nos han dado nuestros hermanos del cosmos sobre el apasionante tema de la nada y su relación con lo manifestado: la realidad para que sea plenamente solo puede ser Nada, en la Nada está el potencial de todo.

La nave interdimensional de Tseyor

Monografía que contiene toda la información que nos han dado sobre la Nave Tseyor y las funciones que esta nave plasmática interdimensional está desempeñando en el momento presente, así como las que tendrá en el futuro.

La necesidad abiótica

En los mensajes de Shilcars se habla de proceso abiótico o de necesidad abiótica, referidos a la disposición del espíritu de manifestarse en esferas tridimensionales, para lo que requiere de un cuerpo biológico, pero que en sí mismo no es el determinante de su evolución sino un mero vehículo de expresión y de desenvolvimiento.

La paciencia

La paciencia es una cualidad, una virtud, que está presente siempre en el desenvolvimiento espiritual de toda persona. Junto con el equilibrio y la humildad forma una tríada que dota al ser de unas actitudes verdaderamente sabias y adecuadas para recorrer el camino del autodescubrimiento. La paciencia nace desde una consciencia profunda, no egoica, sino basada en la experiencia y en la sabiduría que dar el haber aprendido a reconocer cómo todo fruto tiene su sazón y que la espera nos permitirá saborear su dulzura, en el momento apropiado.

La personalidad

Hay dos concepciones sobre la personalidad, se habla de la personalidad adquirida y de la personalidad trascendente. La personalidad trascendente es nuestro Yo superior, nuestra individualidad permanente, que se ha desarrollado en el proceso evolutivo de nuestra consciencia, a lo largo de las edades. La personalidad adquirida es nuestro ego, en la 3D, que se ha formado al tomar un cuerpo físico durante esta existencia, y representa una réplica tridimensional de nuestra consciencia en este plano. Su función es de protección y adaptación al medio, pero a veces toma una actitud de apego, de supremacía, de olvido de su función temporal, y de alguna manera se sobrepone a la consciencia, opacándola, por medio de un baksaj que se ha oscurecido.

La piedra cósmica

Una monografía sobre la piedra energetizada por Aium Om, considerada como poderosa herramienta de trabajo interior. Se citan sus propiedades y algunas experiencias con ella.

La regeneración de cuerpos y mentes

Desde los primeros comunicados, los hermanos mayores nos han informado de la necesidad de regenerar nuestros cuerpos y mentes, siguiendo el principio de “mente sana en cuerpo”. Esta regeneración ha de partir del ADN y de los cromosomas mismos, suprimiendo en estos últimos la orden de envejecimiento que han recibido, y para ello nos han dado el Taller para la regeneración del cromosoma. En Tseyor tenemos recursos muy importantes para la sanación, todos ellos parten de la energía crística, la más elevada e integradora, como son la piedra energetizada, el agua, el hilo dorado conectado al apéndice y al coxis, el Púlsar Sanador de Tseyor, y los talleres de sanación y regeneración.

La retroalimentación

Esta monografía recopila algunos de los muchos pasajes en los que los hermanos mayores del cosmos, especialmente Shilcars, nos han hablado en sus conversaciones interdimensionales de la retroalimentación.

La revolución de la consciencia

La revolución de la consciencia es el cambio trascendental que tiene que hacer la humanidad, que podemos hacer cada uno de nosotros, accediendo a niveles profundos de nuestro ser,proyectándonos en mundos paralelos y en la adimensionalidad, donde nuestra consciencia está y permanece, aunque no estemos advertidos de ello.

La sexualidad. Un esbozo de Tantra Yoga

Monografía que recoge la información sobre la sexualidad, el masculino y femenino.

La sinfonía de Tseyor

“Cuando sea dicho momento os daréis cuenta de que la misma, la energía que va implícita en los comunicados, lo es con un fin concreto. Es a modo de melodía o sinfonía, con sus tiempos. Y también os daréis cuenta lo importante que es seguir sus notas al unísono, al mismo ritmo. Por eso se pide unidad, y también se pide no interferencia, porque la sinfonía de Tseyor,el himno de Tseyor en definitiva, es una composición que no permite interferencias, por cuanto la disonancia sería manifiesta, si así se hiciere”.