
TALLER DE SANACIÓN DE MELCOR:
LA INMUNIZACIÓN
(Comunicado 171)
Melcor
Hermanos atlantes, con vosotros Melcor, buenas tardes noches. Poco me queda por añadir, y tal vez las palabras sobran cuando nuestro maestro Aium Om está con nosotros. Aunque es preciso mantener esa unión de pensamiento por cuanto hoy vamos a celebrar un acto muy especial. El mismo va referido al tema de la sanación.
En el preámbulo, mi hermano y maestro Shilcars ha anticipado algunas cuestiones con respecto a la sesión que íbamos a celebrar. Ahora estamos en este momento dispuestos a ello.
Creo que todos los que estamos aquí, de alguna forma hemos recibido el influjo amoroso de nuestro hermano Aium Om. Y el impulso también de felicidad que nos embarga al haber patrocinado nuevos símbolos cósmicos a más hermanos. En esa siembra universal en la que verdaderamente creemos todos. Especialmente nosotros los de la Confederación.
El tema de hoy hablará previamente sobre la parte inmunológica de vuestros cuerpos y mentes, en especial de vuestra parte psíquica.
Sabéis de sobra que existen ciertas células en vuestros cuerpos físicos que se asocian para participar en la creación de tejidos y órganos, el sistema linfático2.
Estos tejidos y órganos, en un apartado muy especial, se encuentra el Apéndice. Que en vuestro cuerpo puede que en el pasado no tuviese la importancia debida, por cuanto podía representar un órgano que no tenía ninguna utilidad, y ahora estáis reconociendo su gran importancia. Y la tiene muy especialmente de cara al sistema inmunitario.
Dicho órgano, es lógico, con el paso del tiempo sufre cierto declive, y termina en la obliteración. Pero es un órgano muy necesario por cuanto segrega3 una sustancia que permite inmunizar al cuerpo orgánico. Ese órgano, debemos activarlo en lo posible de cara a que su regeneración pueda reactivar a ese otro cuerpo energético, y ello mismo debe hacerse a través de un procedimiento digamos energético-cósmico. Porque realmente lo vamos, en este caso vosotros, a necesitar.
Me preguntaréis que qué tiene que ver el aspecto inmunitario en relación a la sanación, y tengo que deciros que es algo de mucha importancia. Estáis preparándoos para activar ciertas energías en vosotros, y que ciertas energías también penetren a través de vosotros para aplicarlas en la sanación. Por lo tanto, vuestros cuerpos mentales deben estar muy preparados, y por ello, activando ese órgano o apéndice, conseguiremos que dicha activación permita un perfecto y adecuado sistema inmunitario.
Porque las energías que vais a aplicar en la sanación son de gran potencia, son muy poderosas, y debemos cuidar que ese poder energético sea lo suficientemente protegido para que en aquellos casos en los que la aplicación se produzca indebidamente o por error, no afecte a una cadena trófica a nivel adimensional. Por lo tanto, el sistema inmunitario en el caso al que me estoy refiriendo, no afecta tanto a nivel físico como al psíquico o de nivel adimensional e interdimensional.
Vosotros conocéis la sanación desde un plano espiritual, y por supuesto desde un plano físico. Y utilizáis las herramientas que para ello se os han otorgado a través de vuestra buena voluntad y corazón. Pero desconocéis la posibilidad de activar energías mucho más poderosas. Y desconocéis también los efectos de las mismas a un nivel adimensional.
Porque el mundo visible e invisible está unido, es lo mismo, por ese mismo motivo, el Apéndice no se desarrolla en vosotros como es debido. Precisamente porque al alcanzar ciertos conocimientos esotéricos y facultades determinadas, el empleo de las mismas, no perjudique a nivel adeneístico y cromosómico al resto de dimensiones. Que sí pueden resultar afectadas a través de un mal uso de dichas energías. O de inadecuado uso por inconsciencia en el empleo de dichas energías. Como el empleo de la sanación en primer lugar.
Aparte de otros procesos que vuestras psicologías deberán asumir, el de la sanación es el primer eslabón para avanzar hacia todos los demás. Para llegar a la unión de voluntades y participar al unísono de la buena nueva de las sociedades armónicas pero, paso a paso, poco a poco. Y conscientemente y muy responsablemente por vuestra parte.
Hoy vamos a hacer una ceremonia muy simple, muy sencilla, pero de indudable valor espiritual y anímico. Vamos a activar el apéndice, o al menos intentarlo, pidiendo al cosmos y a todas nuestras réplicas auténticas, que así lo han decidido en la propia nave interdimensional de Tseyor, y que el acto de hoy se desarrolle como es debido.
Para activar ese apéndice al nivel interdimensional, vamos a llevar a cabo una pequeña acción, cual es la de tener en nuestro poder la piedra, y a pedir la ayuda de nuestros hermanos de la Confederación a través del Púlsar Sanador de Tseyor…
Con la piedra vamos a dibujar mentalmente la espiral por encima de nuestra cabeza, pidiendo al mismo tiempo que el hilo dorado que nos conecta con todo el universo esté preparado…
En el centro de nuestra cabeza está el hilo dorado. Recogemos simbólicamente con el puño una parte de ese hilo, y lo llevamos mentalmente hacia el apéndice, y lo enrollamos con ese hilo de oro…
Lo enrollamos plenamente con el hilo dorado y lo dejamos así para que el proceso se active y resulte lo que tenga que resultar. Que esperamos que la operación sea un éxito.
Ese hilo dorado, enrollado en el Apéndice, activará ciertas energías y posibilitará que el mismo despierte de un largo sueño. Las células se activarán y cumplirán con su misión.
El objetivo final de este apéndice será crear un aura protectora a todo nuestro cuerpo energético para que nos proteja. Y al mismo tiempo proteja al universo por los trabajos que en el futuro podamos realizar de sanación. Cuando individualmente cada uno de vosotros realice la sanación pertinente o correspondiente.
Ese apéndice, más tarde o más temprano lo uniremos al coxis para que éste en su momento pueda participarnos al mismo tiempo de energía propia con que activarlo. Porque como entenderéis vamos camino de la transmutación. Pero eso llegará poco a poco, lentamente, y en función de vuestra actitud ante esa nueva facultad que se despierta en vosotros, y que indefectiblemente debe terminar con una autorrealización.
Así que durante unos días vamos a dejar que ese hilo dorado haga su trabajo, y de momento nada más.
Como es día oportuno, os ofrezco la posibilidad, si queréis, de continuar el taller de sanación que la semana pasada habíamos puesto en marcha.
Teniendo en cuenta que también pedimos sanación a todos aquellos que de alguna forma lo hayan pedido, ya sea en las listas que tengáis en vuestro poder, como a los que ahora en estos mismos momentos quieran pedirlo o pedir una determinada ayuda. Estamos todos aquí y por lo tanto, y además, pedimos actuar debidamente, y más aún, con la ayuda inestimable de nuestro querido maestro Aium Om.
Tomado del Comunicado:
171. Compromiso regeneración psicológica. Taller sanación Melcor: la inmunización