
"TALLER DE MENTE EN BLANCO"
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(Ver Sello Ampliado para la Visualización al final del texto de la meditación)
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Aumnor:
Muuls Águila de Tseyor, buenas tardes noches, os habla vuestro hermano Muul Aumnor.
Tan solo unos breves momentos para indicaros un nuevo ejercicio o taller que irá destinado a reforzar, si cabe, la unidad de pensamiento, la reunificación de pensamientos, y cuyo objetivo es llegar a establecer en nuestra propia psicología lo que denominamos mente en blanco .
Tiene cierto interés dicho ejercicio, por cuanto vibraciones de todo tipo inundan el cosmos holográfico cuántico y muy especialmente en este vuestro lindo planeta azul, ya próximo a un cambio muy importante, a una transformación de gran calado.
Dichas vibraciones en forma de una muy especial energía afecta a todo el planeta y además a todas sus criaturas, y muy especialmente a la mente del ser humano doble pensante, y mucho más aún a todos aquellos que se están empleando en la retroalimentación, trabajando en la autoobservación y con un objetivo derivado hacia la divulgación. Todos estos seres se hallan muy influenciados por este tipo de vibración o frecuencia, y a muchos puede que les lleve a sucumbir.
Claro el esfuerzo es grande, superlativo, digamos que progresivo pero acumulativo, y puede llegar el momento en que mentes no preparadas aun psicológicamente puedan verse obligadas a renunciar, a abandonar el camino, y entregarse a otras cuestiones menos comprometidas. Me refiero a un compromiso íntimo, profundo, espiritual, con uno mismo.
Bien, dicho ejercicio es un trabajo que básicamente podrá llevarlo a cabo cualquiera de vosotros como Muul, y todos aquellos hermanos con los que rindáis amistad y confraternidad.
El ejercicio se trabajará con el sello de Tseyor.
El mismo figurará en un lugar adecuado de vuestros hogares, locales o centros de convivencias, reuniones…
Para ello utilizaréis el sello de Tseyor, ampliándolo de tamaño en la medida que creáis conveniente, y se mantendrá fijo totalmente. Puede estar o ser colocado en una pared, en vertical claro.
Dicho ejercicio se llevará a cabo con los ojos abiertos y su empleo es muy sencillo. La actividad a desarrollar es muy simple, únicamente lo observaréis. Observaréis el sello y procurando que en vosotros os asista el recogimiento. Y no hará falta que programéis ningún tipo de extrapolación, que deseéis nada.
Únicamente observaréis el sello y si lo hacéis correctamente os daréis cuenta cómo por vuestra mente acuden uno a uno, en multitud y atropelladamente a veces, mil y un pensamientos.
La clave está, en dicho ejercicio, en que esa multitud de pensamientos vayan apaciguándose, vayan desfilando cada vez más lentamente a través de la mente. Y vuestro norte, ese norte mental tan importante para el direccionamiento hacia la adimensionalidad, se mantenga fijo en sus objetivos.
Observaréis el sello sin pensamiento alguno, cualquier distracción, inevitable claro está, será superada y únicamente prevalecerá la mirada abierta, fija en el sello.
Si lo hacéis correctamente no os reportará ningún esfuerzo a la larga el practicar dicho ejercicio, al contrario, el mismo os irá incitando cada vez más a realizarlo.
Como he dicho, con los ojos abiertos. Aunque si alguno quiere hacerlo con los ojos cerrados, puede llevarlo a cabo con total tranquilidad.
Aunque daos cuenta que lo que se pretende también, en dicho ejercicio, es que a través de la reunificación de pensamientos, y llegando al estado de no pensamiento, lleguéis a ser conscientes de la doble interdimensionalidad, del doble estado en el que constantemente os estáis aplicando.
Observaréis el sello, y al mismo tiempo, si el ejercicio se hace correctamente, y para ello bastará únicamente práctica, mucha paciencia y nada de deseo, el ejercicio os permitirá sin pedirlo, sin desearlo, la extrapolación.
Y ya como punto final, deciros que la actual visión del sello de Tseyor es la misma que tuvisteis en un pasado remoto cuando vinisteis de las estrellas, ¿lo recordáis?
Espero que el ejercicio gratifique vuestro espíritu y que el mismo colme todas vuestras inquietudes, que no deseos. Y añado finalmente que el mismo, si bien su duración puede ser libre, con total libertad de tiempo, diez minutos, quince, veinte, incluso hasta media hora, esto únicamente lo podréis comprobar dependiendo de vuestro estado de ánimo e implicación. Aunque si encontráis aliciente al mismo, es posible que ese tiempo se prolongue a voluntad.
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Accede ahora a visualizar el sello en el siguiente enlace:
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Comunicado