
Universidad Tseyor de Granada (UTG) Granada (España)
CONVERSACIONES INTERDIMENSIONALES
Barcelona – Sala del Ágora del Junantal (Paltalk)
Núm. 1066 jueves 25 de junio 2020

“Falta únicamente saber qué direccionamiento dar.” Shilcars, Com. 1066
En la reunión de hoy, hemos seguido leyendo y comentando ampliamente el comunicado 1065. Un trabajo de psicología transpersonal en familia. Una vez leído todo el comunicado, Shilcars nos ha dado el siguiente.

1066. TODOS IREMOS EN UNA MISMA DIRECCIÓN
Amigos, amigas, tseyorianos todos, soy Shilcars.
Todo es un aprendizaje, claro que sí, y parece sencillo, parece fácil llevar la asignatura adelante y acabarla con acierto. Aunque en realidad no es verdaderamente así, porque una cosa es la teoría y otra la práctica.
Teóricamente, cuando uno busca un objetivo sabe que lo va a hallar, y más si sabe lo que quiere. Otra cosa es que lo consiga, porque en medio, durante el trayecto, habrá dificultades e imponderables con los que no se contaba.
Y, además, pudiendo hacer fracasar el proyecto, hacer aguas el mismo, porque es muy difícil poder calcular exactamente todos los inconvenientes que uno va a encontrarse en el trayecto. Al menos, desde este punto de vista 3D y con esa mente racional, intelectual, puramente subjetiva. Ahí va a ser muy difícil que acertemos plenamente y lleguemos al objetivo con una acción inmaculada, pura, perfecta.
Contrariamente, sucede que llegamos al objetivo rotos, con grandes remiendos, heridas muy profundas y, desde luego, las más importantes no son las físicas, sino las psíquicas o psicológicas o mentales, que el individuo puede autoinfringirse mayormente.
Efectivamente, cuando uno se identifica con la problemática que tiene ante sí, en el propio camino, cuando insospechadamente aparece el “lobo” y no sabe cómo reaccionar y el miedo le atenaza, es presa fácil del medio y del miedo a su vez. Y es entonces cuando el individuo fracasa, se hunde, pero para volver a levantarse y certeramente renacer como el ave Fénix.
Porque en realidad, en este mundo 3D y en todos los submundos, y en todos los mundos, valga la expresión, podemos transformarnos, salir derrotados y al instante emerger de las profundidades con nuevos bríos, relucientes, y con mucha más fuerza y energía, porque habrase producido la comprensión, la transmutación.
En pleno fragor de la batalla, el individuo a veces sucumbe, pero si ha batallado honradamente, honestamente, con una dirección clara sobre su objetivo, aunque con grandes dificultades y siempre a oscuras o en una tremenda oscuridad de los sentidos, tiene mucho que ganar.
Y muy probablemente, si pierde, será una pura anécdota. Incluso si pierde su vida en ello, será una pura anécdota, porque inmediatamente su réplica hará que vuelva a renacer en sí mismo y continúe con la labor. Porque estaba a punto o, tal vez piensa su réplica muy acertadamente, por cierto, que estaba a punto de llegar a impulsarla de forma inmejorable y en gran potencia.
Con lo cual la réplica se arriesgará, y esta es la palabra, a que su propia réplica vuelva a navegar por esos mundos 3D, y volver a empezar, pero con una gran sabiduría en ella, porque esta sabiduría se pierde en la 3D, pero nunca en la adimensionalidad.
El individuo, cuando vuelve aquí, en esta 3D, para continuar una labor que tuvo que dejar, a medio camino, a medio hacer, recupera toda su información, claro a un nivel transcendental. Por lo tanto, en esta 3D, habrá de bucear profundamente en su interior para recuperar toda la información y continuarla, continuar con el proyecto preestablecido.
Esta es la gran ayuda que nos ofrece nuestra réplica más cercana, si realmente cree que vale la pena arriesgar este procedimiento y no sufrir, por un error de estrategia, la propia desaparición del elemento replicante, en todas sus manifestaciones, en todos los mundos paralelos y en todo el multiverso en el que se haya explayado.
Así que, ya veis, importa muy poco, como decíamos, el poder que pueda representar u ostentar el individuo aquí, en esta 3D, su categoría social, su buen hacer… Importa muy poco si todo ello no va dirigido hacia un buen hacer espiritual, y esto ya es otra cosa.
Un buen hacer espiritual, no es lo mismo que un buen hacer material.
Todos lo comprenderéis. Uno puede ser muy rico, famoso, generoso, desprendido, amante del arte, de la belleza, del ser humano, del planeta, del universo…, pero si no hay un gramo de trascendencia en su pensamiento, si es capaz de irse a descansar y no soñar nada en absoluto, o levantarse soñando pesadillas, este individuo está, realmente, aplicando una filosofía contraria a los principios de la evolución espiritual, del trabajo de desarrollo del pensamiento y del perfeccionamiento del mismo.
Y nada tienen que ver la riqueza, los bienes, las propiedades, el prestigio…, todo eso no tiene nada que ver si no va acompañado de un pensamiento trascendente. Es más, cuando el pensamiento se aplica en la trascendencia, todo eso sobra. Y el individuo se da cuenta que lleva en sí mismo una gran carga, un gran peso en sus alforjas, que le impide levantar el vuelo.
Y, tal vez, el propio individuo no habrá querido ni deseado tener ni disponer de dicha riqueza ni de dichos parabienes, ni de dichos bienes materiales. Los habrá adquirido por herencia o por suerte, si es que esta existe, porque la casualidad no existe, por lo tanto, estaríamos hablando de pura causalidad para probar y tentar al propio individuo, en todos los casos.
El individuo, cuando se aplica en la trascendencia y obtiene por sí mismo esa gran experiencia trascendente, por sí mismo abandona ese bien material o lo aparca o lo pone en un paréntesis o deja que otros lo administren, porque en realidad ha descubierto que su gran tesoro es la interiorización. Y no vamos a decir que el propio individuo vaya a vivirse en una cueva, apartado en la montaña, como un ermitaño, no, nada de eso.
No decimos ni pregonamos que deba renunciarse a nada, sino que el propio individuo, disponiendo de todos esos bienes, sepa que todo ello es secundario y que su máxima prioridad es la espiritualidad. Aunque todo eso es muy difícil, claro que sí, pero no imposible de conseguir. Falta únicamente saber qué direccionamiento dar.
Es muy importante saber en qué lado circulamos. Si hay una norma común de conducción, por ejemplo un código de circulación, y en un determinado país se circula por la derecha, todos van a circular por la derecha, y quien lo haga en sentido contrario, pues pone en peligro su vida y la de los demás. Y efectivamente, poco puede llegar a recorrer si sigue su carrera en signo contrario, en dirección contraria, esto es evidente.
Eso nos indica que hay una corriente energética que participa y nos deja participar en una carrera, en una marcha, en un andar, en un camino, pero en una dirección. Y da igual, cómo en vuestra sociedad se indica, aquello de “gato blanco, gato negro, qué importa si caza ratones.” ¿Qué importa que se conduzca por la derecha o por la izquierda? Pero todos de acuerdo. No vamos a participar en un desorden, en un caos, porque entonces lo más probable es que fracasemos e impidamos, entre nosotros mismos, la debida circulación.
Ha de haber un orden, pero no porque impongamos un orden. Por ejemplo, Tseyor, el colectivo Tseyor, no impone nada, sugiere que haya un orden, porque así fluye la energía, fluye la circulación de sus elementos, de su pensamiento, los análisis, los debates, las síntesis, que son muy importantes. Y todo eso se consigue con armonía, con equilibrio, con buena predisposición.
Aunque pensemos diferente, dejemos que cada uno conduzca. Pero eso sí, que conduzca en la misma dirección, no en sentido contrario, porque entonces todos nos empeñamos en dicho proyecto y realmente podemos perder un precioso tiempo, por las dificultades que esto puede ocasionar.
Claro, ahí puede que obtengamos una pequeña conclusión: si queremos fluir, si queremos que la marcha sea ascendente, que no haya embotellamientos, que no haya colapsos, circulemos todos en la misma dirección. Y sea la que sea, si queremos circular por la derecha, todos por la derecha, si queremos hacerlo contrariamente, lo haremos contrariamente, pero todos en la misma dirección.
Eso nos indica que si pertenecemos a un fractal, iremos todos en el mismo fractal, porque si somos de fractales distintos crearemos animadversión, crearemos diferencias de pareceres.
Si estamos en un proyecto, como es el de Tseyor, antes que arriesgarse y errar, aunque errar hemos indicado en más de una ocasión que puede ser positivo también y mucho, el equivocarse, siempre y cuando nos apercibimos del error y rectificamos, comprendiéndolo, lo importante es que vayamos todos en una misma dirección.
Todos a una, porque el Uno es el objetivo al que hemos de perseguir: la unificación. El Uno se comprende de todos nosotros, y todos nosotros somos distintos, pero todos podemos aplicarnos en una misma dirección sin entorpecer la marcha de nadie. Porque si nos entorpecemos entre nosotros mismos, creamos embotellamientos, malos entendidos, retrasos…
Y repito, para solventar este proceso, antes hemos de enterarnos exactamente qué es lo que pretende Tseyor. Porque si vamos aprendiendo sobre la marcha, como el que conduce un vehículo y lo hace leyendo el libro, lo más probable es que se distraiga. Lo mejor es que detenga el vehículo, lea las instrucciones y, una vez aprendidas en teoría, que se aplique en la práctica. Pero enseguida comprenderá muchísimas más cosas, que no sobre la marcha. Es evidente que es así.
Entonces, amigos, amigas, esto que parece elemental, de párvulos, tiene mucho que ver. Porque el universo, del organismo, concretamente del microorganismo en relación al universo que somos todos y cada uno de nosotros, no se basa en grandes teorías y grandes conocimientos, ¡qué va, en absoluto, no pensemos eso!
Nuestro organismo es muy sencillo, no se le ha de hablar con gran tecnología, con grandes conocimientos científicos, ¿para qué? Nuestro organismo necesita de simple sencillez, acompañada de equilibrio, y de un pensamiento trascendente para llegar a intuir lo que la abiótica nos tiene reservados. ¡Ved qué sencillo es!
¿Por qué digo todo esto? Porque en estos momentos, amigos, amigas, estamos en un proceso en el que la enfermedad es galopante. Es como un caballo desbocado que arrasa con todo lo que encuentra a su paso. Y arrasa precisamente porque está desbocado, porque no guarda el debido equilibrio, porque está asustado.
Este es el patrón que hemos de seguir, teniendo en cuenta precisamente ese caballo desbocado, que es indudablemente nuestra mente, a la que me estoy refiriendo, sin duda alguna: nuestra mente necesita ahora, y más que nunca, paz, tranquilidad, bondad, respeto.
Pero un respeto profundo, no ese respeto que imponen las leyes de vuestro mundo. Porque las leyes son leyes que se han hecho en este mundo, para este mundo. Pero nos estamos refiriendo a la trascendencia, y la trascendencia no vive de estas leyes, vive de unas leyes en un común equilibrio.
Y ¿por qué insistimos en el equilibrio? ¿Por qué? ¡Si ya lo sabemos, si ya sabemos que hemos de estar equilibrados, hemos de estar centrados, nuestro pensamiento tiene que estar sin pensamiento para la trascendencia!
Sí, todo ello lo entendemos, pero no lo aplicamos porque no lo comprendemos.
Mas, ¿cuándo llegamos a comprenderlo mayormente? Pues cuando sobreviene la enfermedad, cuando nos sobreviene el desequilibrio, cuando nuestro cuerpo empieza a sufrir por dicho desequilibrio, por dicho desconocimiento, por dicha ignorancia.
Claro, estamos circulando en direcciones opuestas a las que comúnmente debemos aplicarnos o hemos de aplicar. El universo no entiende de formulismos y de grandes conocimientos, el organismo universal es muy simple, necesita unidad, equilibrio y fluir. Y cuando no se fluye en función del equilibrio del universo, el propio universo arrasa con todo.
Y ¿cómo puede arrasar con todo en un organismo que funciona al revés de como ha de funcionar para fluir debidamente? Pues creando desequilibrios. Y ¿verdad que entendéis lo que estoy diciendo? ¿Verdad que no hace falta ampliar más detalles de por qué enfermamos, de por qué nuestro organismo empieza a fallar, empieza a generar enfermedades, desequilibrios, y tiene que medicarse, tiene que sanarse? Pues todo ello está en el pensamiento, pero todo ello está, precisamente, en el desequilibrio.
Todo está en que aún no hemos comprendido que la base se halla precisamente en un desarrollo orgánico equilibrado.
Si está lloviendo, dejemos que llueva, si hace sol, dejemos que el sol caliente, si hace frío, abriguémonos, si tenemos hambre, comamos. Pero si nos abrigamos en verano y nos desabrigamos en invierno, lo más probable es que vayamos en contra de la lógica más pura, y enfermemos, por desequilibrio. Si no tenemos hambre, pero comemos porque “hemos de comer, el individuo contra más coma más sano estará -esta es una opinión muy generalizada- sino enfermaremos.” Si no hemos de comer, porque no tenemos hambre, no comamos…
En fin, amigos, amigas, actuemos de forma equilibrada, porque no va en ello solamente el desarrollo armonioso y el equilibrio para que la mente se abra a un mundo infinito de percepciones, sino que además va en ello nuestra salud, nuestra buena salud. Y eso es muy importante.
Es importante saber que fluiremos mucho mejor, nuestro cuerpo estará mucho más sano, cuando abandonemos la envidia, el rencor, la animadversión…, cuando dejemos a nuestro querido ego en su lugar, autoobservándolo y, de alguna forma, comprendiéndolo y transmutándolo, en parte.
Pero seamos inteligentes y actuemos con un signo inequívoco de unidireccionalidad. Sí, efectivamente, un signo inequívocamente unidireccional. Eso significa que todos iremos en una misma dirección, cada uno empleando su propio esfuerzo, su propio caminar, su propia ilusión, entusiasmo, pero todos unidos, porque esto nos llevará a reforzarnos, esto nos llevará a comprender realmente el valor de la unidad de pensamiento, la fuerza que ejerce el propio colectivo cuando está unido en una sola dirección y pensamiento.
Porque todo lo demás, lo que no sea unir en un pensamiento común, es diversificar, es dispersar, es debilitar. Y es, tal vez, en algunos, romper, y esto es muy peligroso, ya en esta época.
Porque esta época nos está indicando que es el momento, ahora es el momento, de callar, observar y aplicarse debidamente en la interiorización. Sabiendo, realmente, cómo hemos de caminar.
Amados hermanos, os mando mi bendición.
Amor, Shilcars.
Sala
Gracias, hermano Shilcars, caminamos unidos, claro que sí.
Suma Perfección La Pm
Cuando nos has estado conversando acerca de esta disposición hacia la involución, que nos dificulta y nos impide que en el fondo haya esa trascendencia, estás describiendo en el fondo cómo que sin necesariamente un chip podemos responder a parámetros programados a lo largo de nuestra experiencia tridimensional. ¿Es así? ¿Podemos, sin un chip, ir reaccionando a este programa que nos induce al éxito en la tridimensionalidad?
Y, por otra parte, cuando hablas de coordinarnos en unidad, me ha venido a la cabeza el NDS, ya que nos consta que tiene más de una aplicación, más allá del ámbito de la interiorización. ¿Puede esto, no desperdiciar energía para permitir la retroalimentación y en consecuencia la armonía en ella?
Shilcars
En este proceso, ¿tú que crees?, ¿qué creéis vosotros que es mejor? Porque yo soluciones no las puedo dar, cuando en realidad enfocáis una cuestión que tal vez pretende que su contestación sea la que ya se tiene. Por lo tanto, os pregunto, ¿qué pensáis vosotros de todo ello?
Suma Perfección La Pm
Lo pregunto en base a mi experiencia, creo que efectivamente por difícil que sea, en el fondo, poder observar en el momento todos estos condicionamientos, sí son en el fondo una oportunidad para poder aplicarla. Así que yo creo que sí, efectivamente, se puede a partir de esa experiencia coincidir en unidad de criterios, que hemos de buscar recordar en esos mismos instantes las experiencias significativas de estos aprendizajes, un poco más forzosos. Gracias.
Shilcars
El universo es muy austero y da a todos y cada uno de nosotros lo que verdaderamente necesitamos, pero ni un gramo más. Sería realmente muy fácil dotar a cada individuo de un gran conocimiento de todo el universo y de las leyes que lo gobiernan, y así vendríamos todos aquí enseñados. Y ¿para qué vendríamos aquí? ¿Para qué estaríamos aquí los voluntarios y los forzados, para ayudar a los autóctonos, si estos, a su vez, ya hubiesen estado enseñados desde su propio origen?
Bueno, en este caso serían cyborgs, porque otra cosa no podrían ser, si tal vez obtuviesen ese gran conocimiento. Que eso es lo que algunos pretenden, precisamente, convertir a la masa humana autóctona en simples robots, esto es muy importante que lo tengáis en cuenta.
Por eso, porque se necesita un auto esfuerzo, uno mismo tiene que luchar para precisamente transmutar, para renacer de sus propias cenizas.
Es por lo que estamos aquí e intentamos transmitir dicho conocimiento, que no darlo entero, porque no venimos a aprender, sino a aprehender, a enseñar a aprender, en definitiva. Pero no es por otra cosa que por nuestra limitación, por la propia limitación del ser humano, que se le ha dotado de dicha capacidad. Pero no, por otra cosa no, porque podría tener una gran capacidad, eso sería muy fácil conseguirlo.
Sino porque de lo más sencillo, de lo más humilde, en lo más pobre, puede uno convertirse en el Gran Astro.
Y este es el objetivo de los autóctonos y el mensaje que el equipo tseyoriano debe dar a todo aquel que se acerca a oírle.
Romano Primo Pm
Hola buenas tardes, saludos a todos los presentes en la sala, un abrazo querido hermano Shilcars.
Bueno, nos has comentando en este comunicado sobre las enfermedades que contraemos, que son causadas por el desequilibrio y por ir en contravía del funcionamiento digamos, universal.
Y yo tengo una inquietud acerca de las enfermedades y quisiera saber si las enfermedades cuando vienen a uno, dependiendo que parte del cuerpo se enferme, nos está indicando nuestra réplica genuina, que debemos trabajar o en qué estamos fallando, o en que estamos yendo en contravía. Por ejemplo, si uno se enferma de la vista supongo o creo yo que ahí nos están dando un mensaje sobre algo que debemos trabajar, si uno se enferma del páncreas, del hígado o cualquier otro órgano. En mi caso personal hay un problema recurrente con mi dentadura, no es que yo sufra de la dentadura, sino que en dos oportunidades me he puesto en manos de especialistas para hacerme un tratamiento de algunas correcciones dentales y lo que han hecho ha sido destruirme los dientes.
Entonces yo veo ahí que hay un mensaje, que hay algo en que estoy fallando y creo saber o entender el mensaje que me están dando, por lo que me gustaría, hermano Shilcars, si me puedes dar alguna indicación sobre el tema, que debe uno tener en cuenta, cuando alguna parte de nuestro cuerpo se enferma, cómo tomar ese mensaje o esa enseñanza. Gracias.
Shilcars
Por de pronto, ya es importante que uno se dé cuenta que enferma por algún motivo que desconoce. Esto es lo mismo que cuando uno se pregunta de dónde ha venido, qué está haciendo aquí y hacia dónde va. Y esto son preguntas que cada uno debe contestarse a sí mismo, ¿de qué serviría que os diésemos la lección entera?
Esfera Musical Pm
Esos procesos que asume la réplica genuina más cercana, que si ve que hay oportunidad para ello pues vuelve a encarnar, para que aquí exista otro replicante en la 3D para que vuelva a transmutar aquello que no ha transmutado y le dé ese impulso, desde la cola. Claro, esta pregunta es referente a los voluntarios, a los autóctonos. En los comunicados del principio se decía que había colas y colas de réplicas por querer venir a este plano para transmutar, porque estamos justo en los tiempos finales, y todo este proceso.
La pregunta es: con tantas peticiones que habrá, si existe algún tipo de preferencia, en cuanto a autóctonos que tengan algún tipo de prioridad a la hora de encarnar aquí. O una vez que tú encarnas aquí la réplica ha decidido encarnar aquí, ya tiene una esa posibilidad siempre y cuando la réplica más cercana decida. No sé si puedes indicar algo más sobre esto. Gracias.
Shilcars
Podríamos indicar aquí y ahora que, claro que hay muchas réplicas que han desaparecido de este plano 3D y que intentan de nuevo desesperadamente volver a resituarse en el mismo, y continuar con su andadura.
No vamos a extralimitarnos en este aspecto, porque lo iréis comprendiendo en la medida en que vayáis sumergiéndoos en los mundos sublimes. Y, muy especialmente acompañados por los GTI, investigar en los inframundos.
Y os daréis cuenta cuánto error hay, cuántas buenas intenciones están en espera de poder reencarnar y volver de nuevo. Pero lo van a tener difícil, creemos, en esta situación, porque las cartas están sobre la mesa, evidentemente, y muchos ya no volverán, a no ser que tengan la suerte, y esta es la palabra, de ser recordados con cariño y recuperados. Pero de esto hablaremos más adelante, no hace falta aquí y ahora ampliar más detalles.
Lo que sí es cierto es que, en este contexto, vuestras réplicas están aquí, y lo que interesa es saber por qué están aquí. Y me refiero a las réplicas que corresponden a los voluntarios y a los “forzados”, porque estos, precisamente, son los que han de llegar a despertar para transmitir dicho conocimiento a los autóctonos.
Y esto ya no trata de millones, ni de cientos de millones, sino de un buen puñado de tseyorianos, hombres y mujeres, encarnados aquí, que vienen con una misión, que es la de despertar a los autóctonos.
Con Instrucción La Pm
Estoy un poco recuperándome, tuve un accidente hoy día, todavía me queda un dolorcito de cabeza del shock, y llego a casa y escucho el comunicado de Shilcars, es tanta la emoción, es como si me estuviese hablando a mí, aunque nos habla a todos.
Me impresionó toda la parafernalia que se formó, llegó la ambulancia, los bomberos, la policía… No voy a contar los detalles. Es tan difícil llegar a los autóctonos, vine aquí con una misión bien aprendida, pero es muy difícil luchar, no puedo estar salvando gente que no quiere ser salvada, me dicen “tú estás loca”. Yo digo “estoy en un grupo de contacto…” Tengo el brazo en cabestrillo y tuve que ir a trabajar. ¿Vale la pena tanto luchar por los autóctonos? Me cuesta mucho, a veces, llegar al corazón de la gente. Muchas gracias, hermanos, a todos vosotros, que sois mi familia.
Shilcars
Deseo, deseo, deseo, puro deseo. No hemos de desear llegar a nadie, dejemos que nuestro pensamiento se estabilice, se equilibre y, poco a poco, iremos propagando esa savia energética por los campos morfogenéticos principalmente, y que sean los demás que acudan a preguntarnos, a saber de nosotros. Pero obviamente lo harán viendo nuestro ejemplo y nuestra manera de ser, con esta gran sencillez.
Y cuando tengan la oportunidad de conocernos, automáticamente conectarán con esa energía afín, propia de la unidad tseyoriana, y el propio cosmos, el propio universo, nuestros hermanos del Púlsar Sanador de Tseyor o nuestros GTI, que sois vosotros mismos, cuidaréis de participar, a un nivel inconsciente, de la llamada.
Pero dejad que sean ellos que acudan a vosotros, y no al revés, dejad que “los niños acudan a vosotros”, y no olvidéis, todos somos niños.
Ahora es el Momento La Pm
Gracias hermano Shilcars por tus sabias palabras, y por hacerme llegar y haber cogido el testigo nuevamente e iniciar otra vez esta carrera, que me llevará indudablemente, o nos llevará, a otra meta. Y Ahora es el Momento está dispuesto otra vez a seguir el camino. Muchas gracias, hermano, por tu apoyo, por tus sabias palabras durante este tiempo.
Sala
No comenta nada, ya se había despedido anteriormente, ya te han oído y están de acuerdo con lo que has dicho, por supuesto. Buenas noches.