
Universidad Tseyor de Granada (UTG) Granada (España)
CONVERSACIONES INTERDIMENSIONALES
Barcelona – Ágora del Junantal (Paltalk)
Núm. 1255, 21 de abril 2024
En la sesión del Ágora del Junantal de hoy se han presentado las síntesis de los equipos de los Muulasterios y Casas Tseyor del com. TAP 218 En equilibrio nos convertiremos en magos de nuestra vida, dado por Rasbek el 9 de marzo de 2024. Tuvimos una retroalimentación sobre el equilibrio y el desequilibrio. A continuación, Rasbek nos ha dado el siguiente comunicado.

1255. LA LIMPIEZA DE LA MENTE
Colegas, soy Rasbek.
Equilibrio, desequilibrio; desequilibrio, equilibrio y viceversa. Es un constante empezar y acabar, acabar y empezar. Y esto no se acaba nunca. Y se está empezando siempre o puede empezarse siempre, pero en este equilibrio y desequilibrio del que hablamos se necesita observación. Por eso, la clave está en la autoobservación.
Mas la autoobservación en sí ¿nos va a permitir la transmutación, la comprensión, la autorrealización? Verdaderamente no. La autoobservación nos va a propiciar el que podamos darnos cuenta de una determinada situación y ponerle remedio.
Y en este ponerle remedio, ahí está la cuestión más delicada, más difícil y que no se entrega gratuitamente. No se da en un manual de funcionamiento, ni siguiéndolo se llega a este punto de autorrealización, comprensión, transmutación, ya me entendéis. Porque evidentemente habremos de hacer funcionar el Juul.
Y el Juul puede hacerse funcionar de infinitas maneras, que tarde o temprano se irá apreciando en cada uno de vosotros y vosotras la forma más adecuada para ello.
Sin embargo, centrándonos en el tema de la autoobservación y el equilibrio, o en su caso contrario el desequilibrio, estará prestándole la atención debida, por supuesto.
Es como el polvo de una casa, si prestamos atención nos daremos cuenta de que existe el polvo y pasaremos la escombra1, escoba, o pasaremos la aspiradora y, si el suelo está sucio, pasaremos la fregona, la bayeta, utilizaremos agua y jabón, por supuesto y lo dejaremos todo limpio.
De alguna forma habremos restablecido el equilibrio, porque claro lo habitual es que una casa esté limpia. Y cuando sucia, está en desequilibrio y cuando limpia, digamos que está en equilibrio.
Pero verdaderamente ahí hay un fondo mucho más importante a tener en cuenta.
Por supuesto que si nos ensuciamos las manos, vamos a utilizar agua y jabón y nos quedarán limpias, incluso desinfectadas y así evitaremos bacterias y contaminación.
Si estamos trajinando con carbón, se nos pondrán las manos sucias y obviamente todo lo que toquemos se manchará, se ensuciará y, para evitarlo, nos lavaremos y habremos establecido o restablecido el equilibrio. El equilibrio nuestro es manos limpias, por lo tanto, si están sucias estarán en desequilibrio.
Pero si vamos más a fondo y nos preguntamos: el cuerpo, por ejemplo, ¿puede también estar en desequilibrio si contiene suciedad? Por supuesto que sí. Y emplearemos agua y jabón para limpiarlo, sanearlo y muchas veces sanarlo.
Pero, y la mente cuando se ensucia ¿cómo la limpiamos? ¿Cómo se limpia la mente cuando se ensucia? Porque si se ensucia la mente, metafóricamente hablando, en el fondo habrá un desequilibrio. ¿Cómo limpiar la mente cuando se ensucia?, esta sería la pregunta. Y ahí está lo difícil: ¿cómo darnos cuenta de cuándo se ensucia la mente?
Porque claro, evidentemente el exterior de nuestros cinco sentidos nos da la apreciación de lo que no está en equilibrio. Porque vemos de dentro a fuera y podemos aplicar soluciones, podemos corregir desviaciones y, como digo, limpiar lo que está sucio o lo que necesita limpieza profunda.
Pero, repito, ¿cómo limpiar la mente cuando está sucia? Porque la mente se ensucia, claro que sí. Se ensucia pero de una forma muy sutil, se ensucia a través de muchos factores de pensamiento: la ira, el rencor, el miedo… Es una forma de ensuciar la mente y tenerla en desequilibrio, claro que sí.
Y entonces, ¿cómo restablecemos ese equilibrio? Sencillamente con la autoobservación de instante en instante. Es que ahí juega claramente la dinámica de la observación.
La autoobservación, tanto interna como externa, es básica para el funcionamiento en equilibrio del cuerpo y de la mente. ¿Cómo ensuciamos también la mente?, en definitiva mediante tornasolarla en base a un agregado más y más preciso, en el baksaj.
La ensuciamos también con el ego, con esos agregados psicológicos que, en el deambular y por la falta debida de autoobservación, vamos acumulando en nuestro interior mental ensuciándolo verdaderamente y esta es la palabra, metafóricamente hablando, claro.
Entonces, ¿hemos de procurar el debido equilibrio? Sí. Y mediante la autoobservación evitar el embadurnamiento de nuestra mente, porque si nuestra mente está, entre comillas, “sucia”, contaminada, estará aprisionando a nuestra consciencia, de tal modo, que le privará de la exteriorización.
Y de aplicarse a voluntad ofreciendo el regalo de la comprensión al elemento en el que en ese momento, temporal, estará alojada para procuarle a su vez el debido conocimiento y, a través de él, la posibilidad de la transmutación, en este caso comprensión.
Habremos de procurar mantener la debida limpieza, con la autobservación, claro que sí, es imprescindible. Y entonces es cuando descubrimos que nuestra mente está tornasolada en una especie de oscurantismo que niega hasta lo más evidente, como puede ser el hecho de que no estamos aquí por casualidad. Y esto incluso en muchas ocasiones no lo tenemos en cuenta.
Y no lo tenemos en cuenta precisamente por ese exceso de agregados psicológicos y mentales que nos privan de la suficiente claridad. Tenemos el cristal empañado, a veces sucio. Y obviamente, ello no nos permite ver a través del cristal y, a modo de velo, hemos de rasgarlo. Rasgando el velo apreciaremos la realidad.
Entonces, en este punto hemos entendido lo que es el equilibrio y la parte contraria, el desequilibrio, la limpieza y la suciedad, el tornasolamiento de nuestra mente por medio del baksaj y de los agregados psicológicos. Y hemos entendido también que todo eso puede superarse, afortunadamente, por medio de la autoobservación.
Pero, como decía anteriormente, la autoobservación y el apreciar los elementos que están en este momento perturbando la claridad diáfana de nuestra mente hacia el interior de nosotros mismos, es únicamente un anhelo no resuelto.
Habremos apreciado verdaderamente dónde está el error. Sí, podemos decir, es como un programa informático, esto forma parte de la cuántica y realmente la cuántica se escapa a nuestra comprensión, por la gran dificultad que encierra el manejo de su dinámica, de acuerdo.
Pero esto, incluso entendiendo el procedimiento de la cuántica, no nos va a servir para limpiar nuestro interior, para darle mayor claridad, para limpiar ese cristal al que me he referido. No es suficiente, no va a ser suficiente con entender perfectamente el procedimiento.
Y ahí es donde habremos de prestar mayor atención, amigos, amigas, hermanos y hermanas. Una cosa es saber el funcionamiento, relativo, de una dinámica determinada para el despertar de la consciencia y otra cosa es alcanzar el despertar de la consciencia.
Sin embargo, tenemos un paso hecho y muy importante, que es entender el procedimiento, o podemos llegar a entenderlo, y ponerlo en práctica.
Pero hay más y ese más es, cuando lo autodescubrimos, el que nos permite el optimismo, la alegría, el entusiasmo y las ganas de vivir. Y la alegría de vivir en este mundo, esté en la situación que esté.
Porque realmente, cuando entendemos el procedimiento y vamos despertando al mismo con la debida práctica, nos damos cuenta de lo maravilloso que es este mundo y el hecho y el motivo del porqué estamos aquí. Que por cierto, repito, no es por casualidad.
Entonces, se suma una acción a otra, una es el entendimiento y otra la marcha hacia el autodescubrimiento. Y cuando uno inicia, uno y una inician el autodescubrimiento, ya no hay marcha atrás. Ya no hay este vaivén, este me quedo, no me quedo. “Sí, Tseyor ya no me ofrece lo que yo esperaba, lo que yo deseaba. En definitiva, Tseyor no me ofrece nada. No me da nada, dice que trabaje y nada más.”
Efectivamente, esto último lleva a la rutina, al cansancio, al agotamiento, a la renuncia. A una peligrosa renuncia que muchas veces lleva al individuo al ostracismo, a la negación de sí mismo y a la pérdida total de la oportunidad del remonte, de la autorrealización.
Así es este proceso de entendimiento, ayudados o coadyuvados por la autoobservación de instante en instante, lo que equivale a una regularidad sin otra intencionalidad que el autodescubrimiento, sin pretender nada, sino hacerse cargo de que este es nuestro trabajo aquí y ahora y de que este es nuestro compromiso: despertar.
Porque lo contrario es el acomodaticio, elemento que únicamente espera información, que se le sirva debidamente y ya se verá. Y este “ya se verá” es evidentemente ver la rutina y la negación en todo su esplendor, es la renuncia verdaderamente. Y ahí está el peligro.
Pero hay más, amigos, amigas, hermanos y hermanas. Cuando se accede al entendimiento, a lo que hemos empleado en nuestro vocabulario como la limpieza, con la autoobservación debida y la comprensión, o el entendimiento de que habremos de seguir hacia adelante en esta marcha infinita, pero con una convicción firme de que ese es el camino y nuestra acción a llevar a cabo y a desarrollar, por supuesto, como faceta principal y digo principal, empezamos a recobrar un cierto sentido de la orientación.
Empezamos a darnos cuenta, y esta es la palabra, de que en nosotros se va restableciendo un determinado equilibrio y, con el mismo, se produce el entusiasmo, la alegría y el objeto de nuestro deambular por esta tercera dimensión. La comprensión verdadera de que habremos de seguir. Y, como he dicho anteriormente, ya no hay marcha atrás.
Y repito, hay más, porque cuando se trabaja en este proceso, en este punto en el que uno ya entiende que no ha de esperar nada de Tseyor, en el sentido de que Tseyor no le va a solucionar el camino, no le va a dar la mano para que siga el camino, sino que el camino lo hará andando por sí solo, va descubriendo en su interior un cierto entusiasmo muy profundo.
Eso le ayuda en la autoobservación, a mantenerse despierto y a no perder el entusiasmo ni el sentido orientativo hacia el norte de su vida. Y se emociona, en una emoción trascendental que nada tiene que ver con la sensación de estar limpio, de tener las manos limpias y el cuerpo limpio y perfumado, sino esa sensación interna que produce el reconocimiento de lo que a través de nuestros sentidos apreciamos.
Y ahí ya estamos trabajando en el Juul: observamos la preferencia amable de un desconocido, una expresión, una mirada, la fruta en un árbol, el árbol mismo, con sus flores, brotes, hojas, tronco, el cielo azul, el deambular de las gentes…, todo.
Todo ello nos produce sensación cuando estamos en ese camino del autodespertar y en el preciso camino que nos recomienda y nos sugiere la autoobservación. Y va penetrando en nuestro interior ese sentimiento que produce alegría, entusiasmo, ilusión, emoción.
Y uno puede pensar, ¿esa emoción es la que llevó a la civilización, en Atlantis, a emigrar hacia ese nuestro planeta actual? Pues no, no es la misma ilusión. No es la misma ilusión porque no es ilusión precisamente, porque la emoción a la que me refiero es trascendental.
Esa alegría que proporciona la Nada, no puede compararse con cualquier otra alegría que pueda proporcionarnos este mundo material. En el ejemplo puede expresarse el pensamiento de que nos transfieran una gran fortuna, que nos inunde la fortuna económica, pongamos por caso.
Eso produce una alegría, pero es incomparable, además de inmensurable, la alegría que proporciona la emoción de ese sentimiento cuando observamos desde nuestro interior, el exterior de nuestra vida y circunstancias.
La emoción de un niño jugando, riendo, sonriendo, todo nos puede producir un estado emocional trascendental. Y es indicativo de que verdaderamente este es el camino, un camino que verdaderamente ignoramos, pero que podemos seguirlo, claro que sí.
Lo seguimos a través de la intuición y entonces sí, entonces ponemos dos y recibimos doscientos del propio Universo, porque este es el acuerdo, este es el compromiso.
Amados hermanos y hermanas, os mando mi bendición y el saludo afectuoso de los miembros de la base, aquí en Mazatlán y del Consejo de Sabios, que veo en algunos ciertas sonrisas.
Amor, Rasbek.
Sala
Gracias, amado hermano Rasbek y un saludo para los hermanos de la base de Mazatlán y el Consejo de Sabios. Gracias por este hermoso comunicado que nos acabas de entregar.
Empieza de Nuevo La Pm
Hola Rasbek y a todos. Escuchando el comunicado y cuando hablas de la autoobservación de instante en instante, que nos permite ver nuestro estado, en este caso de equilibrio o desequilibrio, pues el medio siempre va a estar generando esas situaciones de equilibrio y desequilibrio, la oportunidad de que nos demos cuenta que nos estamos identificando y lo podemos observar con nuestras reacciones emocionales.
Entonces, pues es una herramienta que nos han dado, muy útil, y a veces yo pienso que estoy en autoobservación y hago ese esfuerzo, pero bueno, recurro siempre a las cartas, ahora a las de Uommo, con mucha frecuencia y luego corroboro con las del autodescubrimiento y me doy cuenta que realmente hay un elemento que no había observado y que sale en las cartas. Entonces cuando uno piensa que se da cuenta, porque está en autoobservación, yo creo que vale la pensar que corroboremos con las cartas, creo que es una herramienta muy útil. Y eso quería comentar. Muchas gracias.
Rasbek
Sí, evidentemente, es importante la ayuda que nos prestan los dos tipos de cartas. Para eso nuestro amado maestro Aumnor las ha mandado, para ese trabajo de interiorización.
Y además, insisto y repito, todo eso nos va a llevar a una mayor sensibilidad en la búsqueda de la autorrealización, sin pretenderlo, en ese anhelo profundo. Y el índice que nos va a permitir apreciar este singular trabajo exploratorio está en la emoción. Esa emoción trascendental a la que me he referido.
Indiscutiblemente esa sensación que experimentamos de alegría íntima, profunda, nos permite darnos cuenta, o al menos eso es lo que se pretende, de que se trata de un mayor grado de transmutación, mayor grado vibracional alcanzado. Y cuando ello se logra, esa emoción es indicativa de que lo hemos podido apreciar precisamente por ese estado de plenitud y de alerta, en ni más ni menos la aplicación de la autoobservación.
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Castaño
Hola, gracias hermano Rasbek, por esta brillantísima alocución, que nos has dado hoy, en la que has descrito perfectamente y con mucho detalle el proceso de darnos cuenta y operar en nosotros el autodescubrimiento desde desequilibrio, al equilibrio y hasta llegar a esa emoción trascendental.
Precisamente, nosotros que, viniendo de Atlantis, nuestros antepasados quiero decir, vinieron aquí precisamente porque habían desarrollado las emociones como algo que de alguna manera modificaba el esquema evolutivo original y tenían que trabajarlo en otro lugar, como era el planeta Tierra.
Aquí, hemos desarrollado por supuesto los sentimientos y las emociones y eso se ha hecho en gran parte por medio del ego, podríamos decir.
Cuando el sentimiento y la emoción es egoica, pues entonces, se convierte en nuestro talón de Aquiles, nos aprisiona, hace que nos apeguemos y nos impide autodescubrirnos, despertar.
Pero, también precisamente, porque tenemos emociones se puede dar en nosotros esa transmutación y alcanzar la emoción trascendental, a la que has aludido, que es de plenitud, de objetividad, de comprensión y de totalidad, de unidad, de hermandad también, de alegría de entusiasmo.
Ahí, es donde las emociones que en principio parecían un error, un lastre, en cambio nos devuelven la recompensa de haber alcanzado un estado de verdadera autorrealización.
En este caso, yo te preguntaría, los hermanos de Atlantis, que no han desarrollado emociones, no han tenido que pasar por este proceso de transmutación, ¿ellos también seguramente tienen ese sentimiento de emoción trascendental, sin necesidad de haber pasado por el proceso de experimentar las emociones egoicas, que nos han lastrado tanto? Gracias. Esta es la pregunta, hermano.
Rasbek
Efectivamente, los Atlantis tienen emociones trascendentales, porque en definitiva están trabajando la autorrealización.
Esto, por ejemplo, es como la madre o el padre que quieren a su hijo, lo adoran, lo quieren de verdad y darían su vida por él, si acaso fuese necesario. Pero, en cambio, ni prestan atención al hijo del vecino. Al hijo del vecino, tal vez, no lo quieren, no lo aman, no harían apenas nada por él.
Esta es la verdadera emoción subjetiva, lo contrario sería amar a todos por igual. Y a todo. Y en Atlantis aman a todo, pero con una emoción trascendental.
Entonces, creo que puede entenderse verdaderamente una acción, un estado psicológico y otro.
Esfera Musical Pm
Hola, la pregunta era casi calcada con Castaño.
Corroborar un poco más en qué punto están los Atlantis, que cada vez nos damos más cuenta de lo lejos que estamos de ese punto.
Entonces, se entiende, se comprende que los Atlantis, están en la pura trascendencia, están en ese mar de la trascendencia, evidentemente, están en la 3D, pero en esa 3D sublimada, al punto de no necesitar, esa puede ser la palabra, de no necesitar las emociones, porque ese periodo ya lo han transmutado y están en ese punto de vibración más superior, están en la pura trascendencia.
¿No sé si es así Rasbek? si puedes confirmar, o corregir lo que he dicho. Gracias.
Rasbek
Verdaderamente, esta es la situación, es en definitiva el reencuentro con nuestras raíces.
Y llegará el momento en que nuestras emociones serán trascendentales y amaremos muchísimo, pero sin apegos, sin tendencias, con un brillantísimo baksaj y una limpieza absoluta de agregados psicológicos y esto nos convertirá en Super Atlantes.
Arán Valles Pm
Hola hermanito Rasbek, tú dices que una emoción, que sube de nivel, pasa a ser una emoción trascendente, cuando una emoción pasa a ser trascendente, ¿pasa al nivel de sentimiento? Gracias.
Rasbek
En realidad, un sentimiento trascendente, una emoción trascendente, es aquella que conecta directamente con nuestra consciencia y nos hace amar todo.
Exacta La Pm
Hola hermano Rasbek, gusto saludarte. En algún comunicado nos informaron de que los que se van de Tseyor, aunque sabemos que no nos vamos de Tseyor, y ahora queda muy claro que todo eso queda dentro de nosotros. Pero en algún comunicado se decía que los que se van de Tseyor, corresponden a los autóctonos.
Los que se mantienen en Tseyor y sienten como Tseyor cambia la vida, y la transforma, pues deciden quedarse.
Y también en un equipo que estamos hemos visto eso, que es más fácil irse, renunciar a todo, irse a otras aventuras, y listo.
La pregunta sería esa línea entre quedarse, irse, estar, no estar, ese proceso, ¿cuál sería la clave que nos pudieras aportar para poder seguir atendiendo ese llamado, ese llamado profundo de nuestra consciencia, que todos sentimos de cierta forma? Muchas gracias.
Rasbek
Se trata de “cerrar el abanico”, porque con el abanico abierto, uno puede incluso dispersarse.
Son tantos los puntos que le señalan hacia dónde dirigirse cuando el abanico está abierto, que uno incluso puede perderse, escoger acciones, pensamientos, filosofías distintas entre sí y perder un tiempo precioso. Cuando en realidad se le está ofreciendo la posibilidad de unificar, de un único criterio y, como digo, cerrando dicho abanico.
Y añado, si después de lo que se ha indicado en este comunicado, que evidentemente lo hemos dado, mi persona os lo ha entregado con todo el amor que os merecéis, pero a indicación de la propia Confederación, porque ahora es el momento de transmitirlo y por eso lo hemos hecho, si después de lo que se indica en este comunicado, repito, aún existen renuncias y puede haberlas, recordad: no seréis vosotros quienes actuaréis, sino vuestro ego. Será vuestro ego quien dirigirá vuestra vida y, vuestro ego, os llevará al deseo.
Patrón Marino La Pm
Buenas tardes, noches, hermano Rasbek ¿Cómo éstas?
Era referente al tema de la limpieza, la limpieza que es necesaria y has hecho referencia a la limpieza de nuestra mente y claro, nuestra mente durante todo el día está con elucubraciones, con suposiciones, tiene una inercia de actividad muy grande, supongo por un forma de funcionar durante muchísimos tiempos, existencias.
Entonces, se podría decir que con toda esta actividad estamos sucios ¿no?, estamos con esa suciedad durante todo el día, de ahí que me parece que esa posibilitad que existe de trabajar en la meditación con la autoobservación de instante en instante, para que tengamos esa mente más limpia y que podamos vivir en cada circunstancia con el debido respeto que se merece esa circunstancia, con esa limpieza interior, no con esa suciedad.
Entonces, pues bueno un poco vendría a describir la realidad que estamos viviendo, que no estamos actuando con esa mente limpia que se merece cualquier momento. Un abrazo y muchas gracias por todo.
Rasbek
Además añadiría, a lo que has descrito, que habremos de mantener la limpieza exterior, con la autoobservación, claro que sí, pero por dentro también la correspondiente limpieza para evitar la podredumbre.
Empieza de Nuevo La Pm
Hola, bueno, hablando de la limpieza y esto que has dicho para darnos cuenta cómo está nuestro pensamiento, nuestra mente enferma, sucia. Yo creo que, por un lado, son esas capas de cebolla que se van generando a medida que vamos creciendo, llegamos aquí indefensos como esos bebés que tienen esa esencia pura, ese baksaj auténtico y poco a poco se van formando esas capas de cebolla, con creencias, de la familia, del lugar donde vivimos, en fin.
Entonces, hay que darse cuenta de que todo eso son circunstancias y que no somos esas circunstancias ¿no?
Y a mí me ha pasado que de repente, pues está todo ese baksaj y tengo una intuición que probablemente va en contra de esas creencias y yo por lo general sigo esa intuición ¿eso es como irse reconociendo? El hacer caso a nuestra intuición ¿es como un reencuentro con nuestro real ser? Gracias.
Rasbek
El comunicado de hoy va especialmente dirigido al ego, a esa personalidad que nos hace creer que somos lo mejor, lo más perfecto y que así habremos de seguir funcionando. Y el ego tendrá toda su razón, pero no toda la razón, indiscutiblemente.
Y para entendernos, también indicar que lo dicho hoy es para que en nosotros penetre mucho más profundo la humildad, la paciencia, la esperanza, claro que sí.
Y que quede muy claro, y esto es así de cierto y verdadero y es que: somos diamantes, diamantes por pulir, pero diamantes al fin y al cabo.
Sala
Qué bonito. Gracias hermano Rasbek, no hay más preguntas, nos vamos a despedir, sed muy felices. Buenas tardes, noches.
Puente
Yo sugiero que pasemos la fregona ¿eh?
Sala
Al menos para limpiar la pantalla. Un gran abrazo para todos y todas.
1 Catalán escombra, castellano escoba.