1379. La doble intencionalidad

Universidad Tseyor de Granada (UTG) Granada (España)

CONVERSACIONES INTERDIMENSIONALES

Barcelona – Ágora del Junantal (Paltalk)

Núm. 1379, domingo 26 de abril 2026

tseyor.org

En la reunión del Ágora del Junantal de hoy, los equipos de los Muulasterios y Casas Tseyor han presentado la síntesis del com. TAP 239 La sociedad enferma a pasos agigantados, dado por Melcor el 5 de abril 2025. Se ha realizado una retroalimentación sobre el contenido del comunicado. A continuación, Melcor nos ha dado el siguiente mensaje.

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1379. LA DOBLE INTENCIONALIDAD

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Amigos, amigas, hermanos todos de Tseyor, soy Melcor.

Un ciclo de año en año, en el que me toca intervenir. Y lo hago con mucho gusto y muy agradecido, me siento muy honrado y con un gran privilegio poder intervenir y dar algunos apuntes.

En el bien entendido de que se estará comprendiendo verdaderamente lo que es la función egoica, ese accionamiento del propio ego, nuestra personalidad, nuestros pseudo conocimientos, que nos hablan a veces y nos indican tal o cual procedimiento para la acción.

Y lo hacen con deseo y esperan ver cumplidos los mismos, dichos deseos, porque en el fondo creen que es lo que debe ser.

Y sin darnos cuenta, cuando incluimos el verbo deben, debemos o se debe hacer esto, aquello, o lo de más allá, en el fondo estamos encubriendo una forma dictatorial, que promueve el dogma y lo asienta cada vez más profundamente.

Y es que el pensamiento egoico es muy sutil, sobre todo cuando se ve sorprendido. Es como el ratón de biblioteca, por ejemplo, que cuando se enciende la luz, calla, en el sentido de que deja de roer y destruir literatura, porque puede que sea sorprendido en su acción, su propia acción, que él, dicho ratoncillo, cree que es la propia: roer.

Por tanto, él cree en lo suyo, porque es roedor, pero ¿todos somos roedores? No, la verdad que no, la mayoría somos consumidores de conocimiento.

Aunque a veces de tanto consumir nos atragantamos, nos indigestamos y llegamos, de una forma indirecta, al dogma, a la creencia del “esto es así, porque yo entiendo que es así, porque tal o cual pensador, científico, sabio, nos lo ha dicho, o así nos lo indica.”

Pero, en realidad, ¿los pensamientos que tenemos son nuestros propiamente, o son de prestado? Y ahí es donde hemos de prestar mucha más atención, porque los pensamientos deben nacer de nosotros mismos.

Fijaros que el maestro, el buen maestro no enseña, sino que pretende enseñar a aprender, que es muy distinto. Porque el alumno necesita aprender por sí mismo, porque si aprende con el conocimiento de los demás, ya no está aprendiendo, está consumiendo información.

De ahí que hemos hablado de la inteligencia artificial. La inteligencia artificial es valiosísima y va a ocupar, y de hecho ya lo está demostrando, lugares muy importantes en el escalafón social, a nivel mundial. En definitiva, es una fuente de información, claro que sí, pero no de sabiduría y ahí está la diferencia.

Ahí habremos de entender lo que es conocimiento y sabiduría. El conocimiento es en base al intelecto y la sabiduría es en base a un estado conscienciativo que nos permite asumir verdaderamente el conocimiento en nosotros y nos transforma. Y transmutamos.

Porque cuando comprendemos un efecto procedente de la causa, y ahí puede haber infinidad de conceptos o ideas sobre los efectos, como por ejemplo la enfermedad u otras acciones a veces favorables y otras no tanto en nuestra vida, cuando esto sucede, producto de la causa y comprendemos que lo que se nos ofrece, aunque sea doloroso, es para nuestro buen funcionamiento intuitivo, entonces nuestro pensamiento cambia. Y en ese momento, cuando esto se produce, se genera comprensión.

Y es comprensión pura, evidentemente, no entendimiento intelectual, sino comprensión por medio de la intuición, por medio del estado creativo y este nos favorece en la transmutación.

Y cuando transmutamos, entonces nos proyectamos hacia el exterior verdaderamente, a ese exterior que lo conforman los campos morfogenéticos y la energía que en nosotros irradia llega hasta los confines del universo y eternamente.

Ello nos indica, además, que es importante esa radiación, es decir irradiar esa energía por doquier, pero en un estado puro, producto de la conscienciación.

Y no del intelecto y de lo que hayamos podido entender o que nos hayan dado a entender o que otros hayan comprendido y nos lo transmiten, sino por esfuerzo propio, por capacidad propia, por iluminación.

Así, los efectos que a veces se producen se tienen que tolerar, comprender, muchas sufrir también, serán dolorosos porque el cuerpo físico también se queja y procede de sí mismo esta voluntad regeneradora pidiendo auxilio.

Pero, en realidad, tengamos presente siempre que cualquier contratiempo es a nuestro favor, cualquier obstáculo que se presenta ante nuestra vida, desde la enfermedad hasta otras múltiples acciones que puedan sucedernos, todas ellas, suceden precisamente porque estamos vivos, porque transitamos por este mundo tridimensional.

Y este accionar produce esos efectos, efectos que los hemos pedido expresamente, a un nivel global, interdimensional, para experienciar.

Y si eso lo extrapolamos y podemos comprobarlo, no solamente de oídas, sino verdaderamente con nuestro propio estado conscienciativo, nos daremos cuenta de que existen muchos otros mundos en los que habitamos y platicamos, experienciamos, aprendemos y transmutamos de alguna forma.

Porque son mundos que forman parte de las réplicas de nosotros mismos y, por lo tanto, son mundos equidistantes y con un formulismo similar. Y aprendemos por medio de la comprensión también.

Sin embargo, tenemos una gran suerte y es que además podemos convalidar nuestras acciones en este mundo 3D, de manifestación, por cuanto es un mundo en el que se suceden rápidamente las transformaciones, la transmutación y, por ende, la comprensión.

Y esto es importante, pero además hay un factor mucho más importante y es que nuestra irradiación la comparten los autóctonos. Y para eso estamos aquí muchos de nosotros.

Estáis aquí muchos para compartir vuestra irradiación, vuestra vibración por los campos morfogenéticos a todos los afines, a todos los que les llega la llamada y esto es importante que lo reconozcáis.

Y al mismo tiempo reconozcamos nosotros mismos en qué nivel estamos. No son los demás los que nos han de evaluar en este proceso conscienciativo, somos nosotros.

¿Y cómo hacerlo? Sencillamente fluyendo. Imaginémonos que somos el árbol que da sus frutos. Y empieza por brotar, florecer, previamente el fruto en un estado aún verde para ser recogido, pero al final madura. Y cuando madura el fruto, el árbol, nosotros, no hacemos nada más o no habremos de hacer nada más que dejar que los demás consuman.

Y así, en función de ver cómo los demás consumen nuestro fruto, nuestro saber, nuestro conocimiento, nuestra espiritualidad, en suma, podremos evaluarnos a nosotros mismos.

Si el eco que recibimos de los demás es vibracionalmente alto, eso a nosotros nos repercutirá en un mayor florecimiento espiritual, por lo tanto nuestro fruto aún será mayor. Pero no porque lo hayamos deseado, sino porque habremos actuado fluidamente, sin pensar, sin desear nada y ofreciendo nuestro fruto a todo el mundo sin esperar nada a cambio. Pero al mismo tiempo sin proselitismo. Ahí estaremos como árbol y que cada uno tome el fruto si cree conveniente hacerlo.

¿Y cómo toma el fruto el transeúnte? Pues no tanto porque oiga una llamada especial, sino porque los campos morfogenéticos le están suministrando una llamada y le dicen:

“-Alto, para, detente. Reflexiona, ahí tienes algo para consumir, pero hazlo contento, no te atragantes, no te indigestes, saboréalo en un principio, compruébalo con prudencia, respeta ese árbol que se ofrece en el camino generosamente, confía en él, no desconfíes por lo tanto de ti mismo y anda. Anda por ese camino que se adorna con el Kat y que, invariablemente, produciéndose así dichas circunstancias, te va a llevar a la realidad de los mundos, porque este es el objetivo”.

Pero no deseando, sino propiamente por decantación.

Y así, sin pensarlo, sin desearlo, sin exigirlo, sin vanagloriarnos de nuestro conocimiento o del que hayamos podido adquirir, nuestro poco conocimiento desde luego, pero respetando muy mucho el proceso por el que estamos aquí desarrollando nuestra acción, llegaremos a la realidad de los mundos conscientemente.

Y digo conscientemente porque ya es hora, ahora es el momento precisamente, tenedlo en cuenta, de ser conscientes de esta y de todas nuestras demás existencias en paralelo, porque habrá un momento en que todo ese conocimiento se unificará, todo ese saber espiritual se unificará en uno solo.

Y nuestra mente habrá de estar preparada para absorber dicha energía magnífica, en este proceso de manifestación. Porque si no está preparada nuestra mente, desapareceremos y “a otra cosa mariposa”.

Amados hermanos, os mando mi bendición.

Amor, Melcor.

Sala

Hermano Melcor, qué maravilloso comunicado que nos acabas de entregar ahora mismo, ha sido magistral, no tengo palabras para describirlo.

Lo Vas a Resolver La Pm

Gracias, querido Melcor, por tan lindo comunicado, quería aprovechar estas circunstancias para preguntar.

Me hizo mucho ruido lo de irradiar, entonces hace un rato atrás los hermanitos estaban retroalimentando acerca de los autóctonos, cómo ayudar ahí o con lo que es nuestro Púlsar Sanador y todo lo que nos comunica nuestro querido sanador Melcor.

Entonces irradiar a mí me pasó hace tiempo atrás que había una hermanita que no sabía nada de Tseyor, nada de nada, pero me veía a mí y veía los cambios, entonces ella se enfermó muy grave, pero quería ella saber de Tseyor, entonces me dijo que si yo voy a hacer algo, yo le dije yo puedo hacer el mantra de nuestra querida hermanita Noiwanak y si usted me permite le podemos hacer un Púlsar.

Entonces, cuando sucedió eso, se me acercó la pregunta que me dijeron los hermanitos recién, cómo van a llegar ellos, cómo ellos lo van a entender, en ese momento la señora Marcela me dijo, dale porque, no sé, confío en ti, y yo, me salió de mí de adentro decir, bueno, en realidad es así porque uno es el que tiene que creer o no creer.

Entonces le hice el mantra y después de que hice el mantra, estuvimos ahí, porque estábamos los dos nomás, me dijo increíble, como que no me quería contar, pero después me terminó contando que increíble, que cuando yo estaba haciendo el mantra y estaba con ella, y le pedían a su réplica genuina, ella sintió así, pero algo súper, que yo lo he escuchado de hermanos que están en Tseyor nomás, ella dijo que sintió algo en su cola, en el coxis, algo que se movía muy rápido y subió lentamente por su columna, hasta llegar a su cabeza y arriba, su cabeza, como que sintió algo así, como que algo delgadito tiraba hacia arriba.

Y desde ahí creyó. Y después, bueno, resultó que íbamos a hacer, que iba a hacer el curso, pero se complicó mucho, muchísimo, que ella perdió hasta el habla después. Y nada, siempre me agradecía y estaba contento porque sentía que irradiaba. Y ahora, como usted dice en el comunicado, irradiar esa energía, ¿será que sucedió eso en ese momento, hermanito?

Disculpen que me haya extendido tanto. Muchas gracias.

Melcor

Por supuesto que sí. Además, irradiar energía y transmitirla por los campos morfogenéticos, e infinitamente porque no existen barreras para el amor, ello significa un estado de consciencia eterno.

Es decir, el individuo, el hombre, la mujer, el ser atlante, el ser que piensa que piensa, cuando ha empezado a irradiar y a transmitir conocimiento, en ese momento se transforma en un estado conscienciativo eterno y ya jamás se destruye y esto es importante que lo tengamos en cuenta.

Castaño

Gracias, querido hermano Melcor, por tu comunicado tan simpático y elocuente al mismo tiempo, y profundo.

Me ha llamado la atención, sobre todo, una expresión que has empleado, la sabiduría es un estado conscienciativo, realmente es difícil poder hablar, comunicarse, sin incurrir en utilizar expresiones y palabras de prestado, porque a lo mejor si empleáramos otras, tampoco nos iban a entender, y sería todavía más difícil comunicarnos.

El estado conscienciativo es un estado de iluminación, de irradiación de energía también, claro está, pero a lo mejor resulta difícil obtener expresiones verbales desde él, para que podamos comunicar conocimiento, empleando expresiones que puedan ser entendidas, o, tal vez, la otra opción sería callar, no decir nada, como se dice, “el que habla no sabe, el que sabe no habla”.

¿Sería eso lo más aconsejable, el silencio, la vibración, como vía de transmisión de nuestro estado conscienciativo? Gracias.

Melcor

También he indicado que quien realmente ha de evaluar nuestra capacidad, esa sabiduría conscienciativa o gnóstica, no somos nosotros mismos, porque ahí entraría nuestra personalidad, nuestro ego, nuestro conocimiento adquirido a través del baksaj, por ejemplo.

Quien ha de evaluar nuestra capacidad transmisora de irradiación son los demás, mediante el propio consumo de nuestro fruto, que ofreceremos sin deseo alguno, fluyendo.

Ahí está verdaderamente la razón de la divulgación y del porqué funciona la divulgación cuando se emplean estos métodos. Es fácil, es sencillo: dejarse querer.

Esfera Musical Pm

Hola, hola, bueno, es que Melcor justo eso mismo, porque tu comunicado, más allá de que hablas y eres especialista en la sanación, precisamente hace de forma muy clara y muy diáfana, o por lo menos así yo lo entendí, de que sanar, transmutar, elevar la vibración, en realidad es divulgar.

Es divulgar, es transmitir, es a través de los campos morfogenéticos y a través del cara a cara y esa transmutación, esa vibración, se transmite ya no tanto con palabras o sin palabras, es más un ejemplo que un decir y esto lleva al hecho de que cuando uno transmuta, cuando uno asume, cuando uno sube su vibración, se entiende más a sí mismo, entonces es capaz de entender más a los que tiene enfrente.

Entonces es capaz de ofrecer su fruto de una mejor manera, ya que estás hablando del fruto, es capaz de, incluso de ese árbol, pues a lo mejor con un ligero vaivén del viento, pues que esa rama se agache, y que esos que no llegaban a ese fruto, pues de forma casual ese viento que llega, y que puedan coger ese fruto.

Es como, es decir, es subirse al fluir de la vida, es ser él, y entonces asumes esa sabiduría, lo asumes de una manera natural, sin ostentaciones ni mucho menos, y evidentemente aquel que quiera el fruto lo cogerá, y el que no lo quiera, pues no lo va a coger, y no pasa nada, y todo está bien.

No sé si esto que estoy diciendo está bien, pero es que más que hablar de la sanación y de la transmutación, que es tu especialidad, en realidad estás hablando, que para mí es una de las cosas que me ha quedado claro en estas convivencias, es esa divulgación, esa divulgación que es transmutación, que es ese no proselitismo, pero es ese estar, es ese ejemplo, no de decir, sino de hacer.

Bueno, Melcor, no sé si tienes algo que añadir, pero gracias por tu comunicado, y por aclararnos a todos nosotros, gracias. Un abrazo.

Melcor

La sanación de cuerpo y mente es evidente que empieza por ese sentimiento de felicidad, de tranquilidad, de equilibrio y de paz interior.

Sin esos ingredientes, nuestra salud tarde o temprano flaqueará, desmejoraremos, habremos de asistir a incidentes propios del mundo de las causas, precisamente para que nos enmendemos y rectifiquemos el rumbo, si acaso no lo tenemos objetivado convenientemente.

Y solo entonces empezaremos a sanar, por lo que, para la sanación, y antes de poner las vendas antes que la herida, habremos de prevenir. Bien el dicho “prevenir es curar”, porque precisamente ello nos evita que entremos en esa espiral de errores que desembocan en desequilibrios y tarde o temprano en enfermedades.

Por eso es importante tener en cuenta estos factores y los mismos se coronan con ese estado propio de felicidad, de alegría, de buen humor, de compartir, de olvidarse de viejas rencillas, de si te han ofendido o no, si han hablado mal o bien de ti, no importa, de si uno es un monstruo, como pueda dar a entender el ego del juicio, no importa tampoco, nada de eso ha de servirnos para empobrecer nuestro espíritu y entristecernos, porque por ahí el medio, el medio del ego, está incidiendo a su favor, porque quiere su rebaño conducirlo, atraparlo y esclavizarlo por propia necesidad de permanencia.

Por eso habremos de hablar siempre, en primer lugar, de alegría y buen humor. Y por nuestra parte, en este caso en el accionar diario de nuestra existencia, siempre procuraremos evitar la doble intencionalidad.

Quiero que reflexionéis, o anhelo que reflexionéis al respecto ¿Qué significa la doble intencionalidad en nuestras acciones?

Porque ahí se encuentra base suficiente como para un estudio en retroalimentación.

Vuelve Paloma Vuelve La Pm

Amado Melcor, muchísimas gracias por tan bello comunicado.

Pero, al menos a mí, creo que nos dejas un poquito en ascuas con la doble intencionalidad. ¿Nos podrías ampliar un poco al respecto, por favor?

Muchas gracias.

Melcor

Hay tantos ejemplos como días puedan existir en este universo.

Lo primero es un accionar sin pretender obtener a cambio algo. Ahí estará la doble intencionalidad si es lo contrario.

Así podríamos extendernos durante mucho tiempo hablando sobre el particular. Y ahí es donde podéis y podemos, de hecho, profundizar en ese aspecto porque, en el fondo, será reconocernos verdaderamente.

Sala

Gracias, hermano, no hay más preguntas, pues nada, nos despedimos, un beso y bendiciones para todos y todas.

Puente

Abrazos.

Sala

Abrazos y buenas noches, o buenas tardes.

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