
Universidad Tseyor de Granada (UTG). Granada (España)
CONVERSACIONES INTERDIMENSIONALES
Barcelona - Ágora del Junantal (Paltalk)
Núm. 1395, domingo 21 de junio 2026
En la reunión del Ágora del Junantal de hoy, los equipos de los Muulasterios y Casas Tseyor han presentado la síntesis del com. 1317 Nos une un proyecto común de ayuda universal, dado por Rasbek el 24 de abril de 2025. Se ha realizado una retroalimentación sobre el contenido de este. A continuación, Rasbek nos ha dado el siguiente comunicado.

1395. EL MIEDO A PERDER NUESTRAS PROPIEDADES
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Colegas, soy Rasbek.
Es lógico y natural, queremos estar sanos, queremos ser felices, queremos ver pasar la vida con ilusión, con disfrute de los sentidos… Que todo se produzca en función de ese deseo de mejora, de ilusión y, todo ello, es muy natural y lógico.
Pero, claro, cuando estamos hablando de lógica, estamos hablando de un pensamiento intelectual, de ese pensamiento egoico. Porque, en realidad, no es que en nosotros exista un personaje distinto, como denominamos al ego, sino que ese personaje somos nosotros mismos y actuamos, o podemos hacerlo, de hecho, en estas dos vertientes, la del deseo o la del placer, para entendernos así, sencillamente.
Es decir, podemos funcionar básicamente con el intelecto y es muy importante que así sea, pero dejando aparte la intuición, la inspiración, el no deseo. O podemos hacerlo de forma equilibrada, utilizando el intelecto para canalizar las impresiones que nos llegan o nos pueden llegar, si así es, del mundo de la intuición.
Y, claro, cuando utilizamos únicamente ese mundo del intelecto, sin dar paso a la intuición, a la inspiración, a la imaginación creativa, a ese estado que cual don se nos asigna por ser, precisamente, seres que piensan que piensan, por lo tanto, atlantes desde un mismo principio, en este caso, cuando únicamente trabajamos por medio del intelecto, es lógico y natural, como decía al principio, que pensemos únicamente en la mejora de nuestra salud, que se mantenga la misma y que seamos fuertes y resistentes durante muchos, muchos años y que no nos falte la cuestión económica para poder disfrutar ampliamente de todo lo que nos ofrece este mundo material, este mundo de manifestación y que el ego, nuestro yo inferior, para entendernos, pueda disfrutar de los bienes y parabienes que ofrece este mundo de efectos.
Es aquí donde tropezamos muchas, muchísimas veces, con imprevistos. Una cosa es lo que deseamos, una cosa es lo que desea, de alguna forma, fervientemente, ese ego inferior, ese yo que es nuestra personalidad a nivel intelectual y chocamos frontalmente con la realidad.
Y la realidad es que no siempre se producen los efectos deseados, sino todo lo contrario. Y uno ha de preguntarse y una también, por supuesto, -porque cuando hablo de uno me refiero al Hombre y en el Hombre estamos todos incluidos, en la parte masculina y en la parte femenina- pero para entendernos así, claramente, uno y una, cuando pretendemos trabajar en la espiritualidad, no es necesario pedir ni desear.
Ahí habremos de prestar mucha atención, amigos, amigas, hermanos y hermanas de Tseyor, prestar mucha atención porque el pensamiento intelectual, el ego, ese yo inferior, es muy astuto y confunde a veces.
Y nos confunde cuando nos pide que conservemos lo adquirido, que ampliemos lo que ya tenemos, que mejoremos en el aspecto material, que dispongamos de bienes y parabienes, de una formidable salud y muchos años de experiencia en este mundo tridimensional. Y del que ya intuimos que no va a ser para siempre y que llegará un momento en que se van a cerrar las puertas para abrirnos a un nuevo procedimiento, a una nueva perspectiva.
Es luego que confundimos los términos y creemos que hemos de ir amasando fortuna, queriendo más, defendiendo a cal y canto si es necesario con uñas y dientes, lo que es nuestro, deseando incluso más y más.
Y si no deseamos más, al menos pedimos que lo poco o mucho que tenemos se nos mantenga en nuestro campo de la propiedad, es entonces cuando cerramos puertas y, evidentemente, en esta situación, recibimos a cambio lo que en realidad necesitamos.
Porque la célula, la micropartícula, para entendernos así, que es la madre de todo lo creado, no va a estar de acuerdo. Nuestra madre interior no va a estar de acuerdo únicamente con el deseo ferviente de prevalecer en un mundo material.
Nuestra madre interior, nuestra célula, nuestra micropartícula, el universo, en suma, que es lo que somos, no va a estar de acuerdo en que únicamente pensemos en el aspecto material y nos encerremos y nos quejemos, también, cuando las cosas no funcionan como deseamos o desearíamos.
Porque nos quejamos cuando perdemos parte de nuestros bienes, nos quejamos cuando surgen dolencias en nosotros o en nuestros familiares más cercanos, nos quejamos cuando tenemos un dolor, y esto es lógico y natural que así sea, pero me refiero más a ese dolor que se produce cuando se pierden bienes o cuando existe el miedo de perder bienes, que este es el mayor miedo que podamos encontrar en nuestro propio interior.
Porque el miedo a perder parte de nuestras, entre comillas, “propiedades” es el que nos atemoriza, el que nos mueve, el que nos guía, el que nos vuelve ambiciosos, el que nos vuelve individualistas, el que nos obliga a estar siempre pendientes de si este, aquel, aquello o esto otro va a perjudicarnos en nuestro deambular.
Y ello no vamos a permitirlo, vamos a crear una solemne, importante y resistente fortaleza para soportar los embates del medio. Nos vamos a convertir en auténticos guerreros. Y lo de monjes ya hablaremos cuando tengamos solucionado esa primera parte.
Y verdaderamente ahí hay un error de cálculo, porque no podemos indudablemente “nadar y guardar la ropa”, hemos de vivir y fluir en esta vida con un sentimiento de seguridad, de felicidad.
Hemos de estar contentos por todo lo que el medio nos está dando a cada momento. Incluso agradecer cuando nos sobreviene una enfermedad, o perdemos a un ser querido, o tenemos la enfermedad muy cerca de nosotros, de nosotros mismos, o a través de nuestros seres más cercanos.
Hemos de agradecer todo lo que se produce en este mundo de manifestación, porque no vale fruncir el ceño, ni tener malas caras, ni pensamientos de rencor, de odio o de miedo.
Vale únicamente prevalecer en un estado de total confianza con nosotros mismos y con lo que nos rodea y aceptar lo que nos venga para convertirnos verdaderamente en monjes.
En monjes y guerreros. Pero no olvidemos que esos guerreros no lo son tanto para defender nuestras propiedades, nuestros deseos o nuestros quereres. El ser guerrero es para defendernos de nosotros mismos y estar en guardia, por cuanto el deseo, ese yo inferior actuará siempre y, además, lo hará por la retaguardia o atacando sin apenas darnos cuenta.
-Es entonces que podemos entender que sea lógico y natural que deseemos salud, bienestar, riqueza y todas las prebendas del mundo, pero hemos de ser conscientes de que esto no nos va a llevar a ninguna parte si a cambio no sabemos equiparar nuestro proceso mental, mediante el equilibrio. En equilibrio creyendo positivamente en la posibilidad de nosotros como actores de este proceso de evolución que nos ha traído aquí.
-Es entonces, cuando abandonamos todo deseo de supremacía, cuando no solamente queremos lo mejor para nosotros y nuestra familia, sino que queremos lo mejor para todos, que el universo actúa.
-Es entonces, cuando no pidiendo, no queriendo, no deseando, el universo nos ofrece, inmaculadamente ante nosotros, la posibilidad de regeneración.
-Es entonces, cuando podemos comprobar, mediante el equilibrio de nuestras mentes, que existen métodos, sistemas mucho más avanzados para la sanación y que están a nuestro servicio.
Y en un principio lo están para que nuestro sistema adeneístico y cromosómico no se degenere, pero además lo estarán en un futuro para regenerar cuerpos físicos, indudablemente.
Pero únicamente alcanzarán ese privilegio los que realmente hayan sido conscientes de que no se engañan a sí mismos mediante el deseo, que una cosa es el deseo y otra el anhelo por una vida espiritual pura y simple.
Si perdemos el norte, nos perdemos y nos hundimos en ese inmenso mundo en el que el oscurantismo está presente. Nos perdemos verdaderamente y caemos en el abismo de nuestros propios deseos.
No es cuestión ahora de perder pasadas, al igual que el telar, es cuestión de tejer, tejer y tejer para arropar a nuestras réplicas, las propias y las de nuestros contemporáneos, porque este es el compromiso.
Y si no lo entendemos verdaderamente mediante el no deseo, ahí no vamos bien, ahí vamos a perder toda oportunidad para el reencuentro, para obtener la revelación del motivo por el que estamos aquí. Y si no lo es ahora, vamos a perder el tren, vamos a perder el autobús, vamos a perder verdaderamente el tiempo.
Y no es momento de perder el tiempo, porque los tiempos han llegado, están aquí para obtener de ellos la máxima colaboración interestelar. Y en ello estamos.
Amados hermanos y hermanas, os mando mi bendición y el saludo afectuoso de los miembros de la base submarina de Mazatlán y del Consejo de Sabios.
Amor, Rasbek.
Sala
Gracias, hermanito Rasbek. Y un gran saludo también a los hermanitos de la base de Mazatlán y del Consejo de Sabios.
Castaño
Rasbek, gracias por el comunicado que nos has dado tan oportuno y cierto.
Del equipo de síntesis del Muulasterio Tseyor Tegoyo, y en representación del mismo, siguiendo las indicaciones de nuestro hermano mayor Shilcars, te queríamos hacer unas preguntas con respecto al comunicado 1317.
La primera pregunta grupal es sobre que nos hablabas en ese comunicado de que “existen mecanismos y métodos para facilitar la divulgación. Métodos que son impensables, pero que pueden funcionar verdaderamente cuando los mismos son tomados con bondad y sin ánimo de lucro, sino tan solo para poder servir a la energía, y esto indudablemente ejerce un poder mayúsculo”.
La pregunta es si nos puedes aclarar un poco más cuáles son esos métodos impensables, por lo de impensables, sobre todo, porque no alcanzamos a imaginarlo. Gracias.
Rasbek
Vuestros científicos, jóvenes científicos, además, están trabajando a un nivel muy superior y favoreciendo la perspectiva de obtener energía sin contaminación.
Todo ello estará a vuestra disposición muy pronto y con ello, además, la posibilidad de sanar parte de vuestros cuerpos. Al tiempo.
Castaño
Gracias, hermano, por la respuesta muy oportuna.
La segunda pregunta versa sobre una cuestión que salió en aquel comunicado en torno a la activación de ese cromosoma interdimensional que está ahora, digamos, en standby.
Entonces, sobre esa pregunta diste la siguiente respuesta: “Montar el gato sobre el Juul”.

Bueno, precisamente en la lámina de la convivencia, de Aumnor, se ve en el extremo superior izquierdo la letra J, Juul, y encima hay un gato blanco, que está atentamente observando algo.
La pregunta es si nos puedes aclarar el significado de esta expresión, “montar el gato sobre el Juul”. Gracias.
Rasbek
Estamos dando vueltas a lo mismo y es muy importante esa apreciación.
En realidad, el desarrollo humano va a favorecer un cambio muy importante, trascendental. Y va a serlo mediante la modificación del cromosoma, del ADN, utilizando medios para favorecer el equilibrio.
Todo se verá, pero sin deseo y, cuando hablo de sin deseo, me estoy refiriendo al respeto auténtico en el NDS.
Sala
Gracias no hay más preguntas y nos despedimos.