1407. Hemos de estar siempre pendientes del momento justo

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CONVERSACIONES INTERDIMENSIONALES

Casa Tseyor Barcelona – Jornada de puertas abiertas en la Sala “Ágora Move & Work” de Barcelona

Núm. 1407, viernes 9 de octubre 2026

tseyor.org

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1407. HEMOS DE ESTAR SIEMPRE PENDIENTES DEL MOMENTO JUSTO

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Amigos, amigas, hermanos y hermanas, soy Shilcars de Agguniom.

El autobús llega a su parada, recoge pasajeros, los desplaza y cuando estos llegan a su destino bajan y cada uno a sus cosas y cada una también, por supuesto.

Lo importante es estar en el momento justo de la llegada del autobús o del vehículo que ha de recogernos, puede que lo estemos esperando, pero obviamente él no. O sea, es evidente que el autobús llega, recoge y se va. Y uno puede subirse o no subirse.

Pero si realmente quiere uno subirse al autobús de Tseyor, se ha de estar presente en el momento justo, en el momento preciso. Si uno llega después, podemos decir que lo ha perdido. Aunque valga decir que en realidad no habrá sido por casualidad, la casualidad no existe. El autobús, éste, en el que quería, deseaba o necesitaba montarse, no ha sido posible hacerlo, pero evidentemente no lo habrá sido por casualidad, sino porque ya estaba previsto que así fuese.

Entonces, ahí la cuestión radica en reconocer siempre lo que nos interesa, lo que necesitamos y no tanto lo que queremos o deseamos. Y ahí hemos de hacer una separación entre el deseo y la necesidad, entre querer o bien lo que conviene hacer en cada momento.

Pero si queremos realmente conectar, habremos de prestar atención a un horario, a un programa. Y saber que el circuito que marca el mundo de manifestación, el mundo de los efectos se rige por una norma común, que es el tiempo.

Ahí no vale decir, “bueno, pues como no me he subido al autobús, voy a tirar para atrás, voy a retroceder en el tiempo y probar de nuevo.” Ello no es posible, es evidente, el mundo de manifestación no lo permite, por lo que se nos obliga a estar atentos y saber exactamente en cada momento lo que hemos de hacer.

Y en este punto, las puertas abiertas en Tseyor son eso, se abren porque uno en ese momento ha prestado atención. Pero si no se presta atención, no se entera de que hay puertas abiertas y uno no sube al “autobús” que le ofrecen dichas puertas abiertas.

Pero, subiendo ¿estará solucionado el tema o hallará solución a la cuestión que a uno le ocupa? Porque si le interesa subir al autobús de Tseyor, será por algún motivo.

Y si sube y llega a cubrir fielmente el punto exacto del recorrido que utiliza el autobús de Tseyor, ha de entender también que por subir simplemente no se van a solucionar sus problemas. Porque realmente el autobús va a desplazar al individuo, pero no le va a solucionar la vida por el solo hecho de estar presente en ese momento, aunque el autobús esté repleto de elementos que, al igual que él o ella, lo utilicen.

Eso nos indica que en esta vida hemos de estar siempre pendientes del momento justo, ni antes ni después, mejor antes que después, por lo dicho, pero “no por madrugar amanece más temprano”.

Por lo que el autobús vendrá en su momento y en su momento subirse en él. Y no distraerse, porque realmente una distracción puede ser perderlo. Y al perderlo, lo que tiene que quedar muy claro es que ese autobús ya no lo vamos a coger, cogeremos otro u otros, pero ese no va a ser de utilidad para nosotros, pues va a desaparecer en el horizonte.

Así que, verdaderamente interesa estar siempre puntualmente alerta y recoger los frutos en el momento adecuado, en el momento en que están maduros, ni antes ni después, porque después puede que se tengan que recoger del suelo y en un estado poco apetecible, por pasados. Y antes tampoco, porque estarán verdes y no podrán ser de disfrute en ningún sentido.

Por lo tanto, nos interesa ser siempre puntuales, estar siempre en el momento justo para las cosas.

Y en ese punto, la realidad nos está indicando que hemos de estar presentes, autoobservantes y conscientes en todo momento. Así, queda claro que la clave está en la autoobservación. La clave, la solución, la llave está en ser conscientes en todo momento de nosotros mismos.

Claro, si estamos aquí y prestamos atención a lo que se nos dice, nuestra imaginación puede trabajar y elaborar muchos otros esquemas que posteriormente se irán desarrollando, sintetizando y aclarando.

Aunque si está uno aquí, pero pensando en otras cuestiones fuera de aquí, pues realmente no estará aquí, estará allá, pero allá no es aquí, por lo tanto, se va a perder el instante de aquí.

Entonces, verdaderamente interesa tener constancia de dónde estamos y ser conscientes además de nuestro estado en cada momento. Y ¿qué pasa cuando nos acostumbramos a ello?, pues es una buena costumbre reconocer, siempre y en el momento justo, que somos conscientes aquí y allá.

¡Ah!, pero ahí hay una doble moneda de cambio, una gratificación, un obsequio, un regalo del cosmos que no es gratuito, por cierto, sino porque realmente nos lo habremos ganado por ser conscientes en todo momento de lo que estamos haciendo aquí y allá.

Y allá significa que, por ejemplo, no tan solo en esos estados de vigilia podemos extrapolar nuestro pensamiento y vivir otras realidades en ese instante mismo, por lo tanto, llevar una doble vida en un sentido espiritual -las experiencias a nivel mental lo son de índole espiritual- sino que además podemos aprender y reconocer las acciones que desarrollamos en otros mundos, en otras dimensiones paralelas en los estados oníricos.

Reconocer a nuestros amigos, hermanos, réplicas, gentes que están viviendo en paralelo con nosotros y, en esa experiencia, tenemos a su vez una ventaja, que allá no existe el tiempo. En ese pensamiento que extrapolamos hacia esa parte que no es física, no existe el tiempo y podemos pasar mucho “tiempo” desarrollando otras actividades en tan solo segundos de aquí.

Por eso interesa tener presente la consciencia, hemos de ser conscientes de que estamos aquí y de lo que hacemos aquí. Y si no somos conscientes, bastará para serlo únicamente la autoobservación. Y la autoobservación, ¿qué es? Es observarse uno mismo.

Si se observa uno mismo en profundidad, se reconoce en profundidad. Y únicamente es preciso prestar atención y no dejarse llevar por los pensamientos externos, por la presión del medio o de las circunstancias.

Podemos estar pasando momentos de apuro, pero nunca, nunca perder el equilibrio, por lo que aun en momentos críticos, aun en momentos difíciles de nuestra vida, siempre hemos de pensar y estar convencidos de que lo importante es no perder nuestra consciencia, nuestro estado conscienciativo.

Porque ese estado conscienciativo nos aportará conocimiento y, si nos aporta conocimiento, siempre nos ofrecerá una salida, aunque el medio intente ahogar, no pereceremos.

El cosmos está para ayudarnos a sobrellevar nuestras dificultades, pero no nos lo da regalado, nos pide autoobservación, nos pide un estado de consciencia adecuado y, a cambio, nos lo da todo.

Porque si verdaderamente cada uno de nosotros tenemos esa capacidad de pensar, de actuar y no solamente en este teatro físico, falso, subjetivo, sino que además podemos entrar en un mundo de verdadera realidad, valga la redundancia, porque la realidad es una única realidad, entonces ahí se abre para nosotros un mundo de conocimiento.

Y la verdad, en este caso, nos hace libres, porque nos impide el estar condicionados. Y para eso necesitamos autoobservación. Y la autoobservación nos llevará al desapego. Y el desapego nos llevará a la libertad de pensamiento. Y la libertad de pensamiento nos objetivará en nuestras acciones y desarrollaremos un accionar objetivo.

Y desarrollando acciones objetivas nos atreveremos a autodenominarnos magos de nosotros mismos. Y ser magos de nosotros mismos es aplicar auténticamente la alquimia, la alquimia de un pensamiento sublimado.

¡Ah!, pero la alquimia es mucho más. La alquimia, adquiriendo el conocimiento necesario, nos permite transformar el plomo de la personalidad en el oro del espíritu. Y eso es realmente todo, la mayor riqueza que podamos obtener en este mundo, lo demás es nada.

Así que, amigos, amigas, hermanos y hermanas, no perdáis el autobús, estad pendientes, ajustad vuestros tiempos.

El autobús está en marcha, si habéis subido en él, enfocad vuestro rumbo. Bajad cuando queráis, pero mejor si podéis viajar unidos, hermanados por ese monte o montaña Muul.

Adelante, que aquí os recibimos con los brazos abiertos.

Mis bendiciones.

Amor, Shilcars.

Sala y todos

Gracias, Shilcars.

Mar

Entonces yo quería preguntar si Tseyor era parte de la Confederación Galáctica o es otra cosa.

Porque yo hace mucho tiempo, cuando estaba estudiando, recibí por correo electrónico, que eran las primeras veces que yo estaba entrando a correo electrónico, creando, me envió una carta y ahí conocí, Confederación Galáctica, que estábamos en un tiempo…, hablaba y me resonaba todo el tiempo, eso me gustaba, esos temas.

Shilcars

Sí, efectivamente Tseyor pertenece a la Confederación de Mundos Habitados en la Galaxia.

Y la Confederación como tal tiene un propósito, y es ayudar al despertar de las consciencias en espera del Rayo Sincronizador. Y muchos y muchas estamos en este proyecto y muy ilusionados, por cierto, porque está despertando la llama viva de la espiritualidad.

Susana

Preguntarles a los hermanos mayores si ellos nos dan algún método en concreto para meditar y para ayudarnos a estar en el presente y avanzar en el camino.

Shilcars

Así es, efectivamente.

Están los talleres, ejercicios, trabajos manuales y un largo etcétera, para preparar al interesado o interesada en este proceso del autodespertar.

Se trata de dar, dar y dar, sin esperar nada a cambio.

Despertar Sí o Sí La Pm

Entonces, yo pregunto, Shilcars, sobre esta segunda base que la he encontrado en Hierro, que me he encontrado con una bestia muy extraña rodeando una base que sí que parecía algo oval, blanquecino.

Esta bestia es como una oruga, pero gigante, gigante, y me enseñó los dientes y me enseñó las púas hostigantes que llevaba, estaba como una oruga llena de púas por todo el cuerpo.

Entonces yo me eché para atrás y no entré en la base, en vuestra base que tenéis ahí, y me quedé muy sorprendida.

Puente

Shilcars no dice nada.

Despertar Sí o Sí La Pm

¿Por qué no dices nada? ¿Es algo que sabes y no quieres decirlo o no lo sabes?

Shilcars

Justamente porque no puedo dirigir vuestras vidas, no puedo deciros el camino que habéis de tomar.

Solamente puedo indicaros que lo que hagáis lo hagáis con mucho equilibrio y plena consciencia.

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