413. Las diferencias nos enriquecen. Cuento de la tortuga sin pelo

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CONVERSACIONES INTERDIMENSIONALES NÚM. 49/2011

Periodo V Edición 00

Núm. 413 Barcelona. Jornada de puertas abiertas

15-07-2011

tseyor.org

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413. LAS DIFERENCIAS NOS ENRIQUECEN

“Amemos profundamente

y comprendamos, de una vez por todas,

que las diferencias nos enriquecen,

y que la uniformidad que algunos propugnan,

es una forma de atadura mental o psicológica.”

Shilcars

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“CUENTO DE LA TORTUGA SIN PELO”

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Shilcars

Queridos amigos, hermanos, atlantes todos, un saludo desde mi planeta, Agguniom, buenas tardes noches.

Todos queremos más, todos esperamos recibir aquello que forma parte de nuestro secreto más profundo, el oscuro objeto del deseo. Además, todos querríamos que fuésemos iguales, mejor dicho, que los que son distintos fuesen iguales a nosotros.

Parece que al ego, nuestro pensamiento, le estorban los distintos seres o planteamientos psicológicos de los demás, cuando estos no se ajustan a sus patrones. Cuando realmente la riqueza, tanto en el lenguaje, como en la convivencia, como en el desarrollo evolutivo de las sociedades, se estructura muy claramente en la unidad primero de pensamiento, y en la diversidad del mismo.

Cada uno según su forma de ser y actuar, aporta al conjunto una parte de sí mismo. Y la suma de todas las partes enriquece al propio conjunto que, por lo tanto, se retroalimenta favoreciendo así el desarrollo mental, psicológico, de los individuos, de las sociedades.

Y aquí, en vuestro planeta Tierra, lo podéis ver muy claramente, aun y todo a pesar de las grandes dificultades por las que atraviesa el mismo. No me negaréis que hay diversidad de pensamientos, de filosofías, de formas de accionar, y ello produce un enriquecimiento social, siempre y cuando se respeten dichas formas de pensar y de accionar.

Cada religión cumple su objetivo, y no todas van a basarse en los mismos planteamientos. Aunque la raíz de toda religión, que es el religare íntimo, espiritual, se basa en lo mismo: en la búsqueda del religare espiritual, en la raíz del propio ser humano en su más íntima soledad. Que esto no significa otra cosa que su relación más íntima proyectada hacia esa parte que conforma el estado de iluminación.

Así, comprendiendo que todos y cada uno de nosotros somos distintos, y por eso enriquecemos al conjunto, también habremos de suponer que en esas distintas diferencias puede haber grandes diferencias.

Y puede haber aquellos seres humanos que dispongan de grandes medios, incluso de un cuerpo más o menos perfecto, saludable, y otros seres humanos que vivan en la precariedad más absoluta, incluso también en cuerpos enfermos, tullidos, o mentalmente con cierto desequilibrio. Pero eso no significa otra cosa que la diversidad.

Mas el conjunto de esta sociedad tan diversa, y dispersa, es la que marca el patrocinio del avance. Y el avance únicamente se consigue cuando la sociedad en pleno comprende las distintas diferencias de su propia sociedad. Y las apoya. Y las ama. Si no es así, se produce una disfunción.

Evidentemente que un planteamiento de rechazo obedece única y exclusivamente al desconocimiento, a la ignorancia, nunca a la maldad. Porque el ser humano no es en absoluto fruto de la maldad, sino del amor.

Pero a veces el propio amor se dispersa de tal manera que favorece la ignorancia y, tratando de establecer el debido equilibrio, proporciona la oscuridad. Y en esa oscuridad, a veces, y muchas veces aun con el más noble sentimiento del que partimos, producimos el error.

Así, habremos de ver a todos los elementos vivos de este mundo como seres que tienen derecho a vivir en paz.

A los más débiles, les habremos de ayudar. A los animales, nuestras mascotas, habremos de amarles verdaderamente, entregándoles todo nuestro amor porque ellos igualmente lo hacen, y sin esperar nada a cambio muchas de las veces.

Al resto de la flora y la fauna, respetémoslo, porque también es parte de nosotros mismos.

Amemos profundamente y comprendamos, de una vez por todas, que las diferencias nos enriquecen, y que la uniformidad que algunos propugnan, es una forma de atadura mental o psicológica.

No podemos pretender unificar y que todo el mundo sea igual, cuando desde un principio la diferencias son de vibración. Y nadie tiene la misma vibración. Por lo tanto nadie puede pensar en imponer la uniformidad, sino al contrario: promover la diversidad y el enriquecimiento espiritual de las personas a través de sí mismas.

Vendrá bien, amigos hermanos, que os explique un cuento. Porque todos sabéis que los cuentos nos unifican en un pensamiento común, es decir, establecen comunión en nosotros. ¿A quién no le gusta un cuento?

Imaginémonos, ahora mismo, que estamos en el campo, y en medio una fogata, y que cualquiera de nosotros explicamos una historia alrededor del fuego. Espero que esta acción, en el futuro, se desarrolle con toda la naturalidad del mundo y podamos establecer contacto puro con la naturaleza. Amarla y disfrutar de ella. Y de la compañía de todos nosotros alrededor del fuego.

CUENTO DE LA TORTUGA SIN PELO

Pues bien, hoy puedo explicar el “Cuento de la Tortuga sin pelo”.

Cuentan que un día se encontraron en el campo una anciana tortuga y una joven liebre. Digamos que la Liebre hacía ya mucho tiempo que tenía interés en hablarle y tratar de averiguar ciertas incógnitas que tenía, con respecto a la tortuga.

No solamente tenía preguntas qué hacer, sino que además sus mismas incógnitas ya provenían de sus antepasados. La Liebre recordaba que ya sus abuelos se habían formulado preguntas con respecto a la tortuga, a su forma, a su conformación física. Y de los abuelos se había transmitido a los padres y de los padres a ella misma. Y resultó de ello, de esa inquietud, la oportunidad de tratar el tema.

Habló con la anciana Tortuga y le expuso sus planteamientos, que eran a su vez los de sus congéneres -en la madriguera no se hablaba de otra cosa desde hacia ya muchos años- y era que no entendían como ellas, las liebres, podían disfrutar de un pelo suave y agradable al tacto, de unas grandes orejas para poder oír incluso cómo las serpientes se arrastraban a cientos de metros de distancia, y también que disponían de una visión que les permitía observar a larga distancia, y de un cuerpo ágil, con largas patas, que les permitía brincar y correr a gran velocidad.

Y le preguntó a nuestra Tortuga que por qué ella era diferente.

-¿Acaso porque tienes, le preguntó, una piel muy delicada dispones de un caparazón para protegerte, proteger dicha piel? ¿Acaso tienes las patas cortas porque el mismo caparazón no te las deja crecer debidamente? ¿Será fruto de algún gen o error genético que ha resuelto darte ese aspecto, o te ha dado ese aspecto tan raro y distinto a nosotras, las liebres?

A lo que la anciana tortuga, después de haber conocido a muchísimas más generaciones que la propia liebre, dada su edad, sabiendo también que dichas preguntas se las hacían constantemente de generación en generación, como que las mismas, para la propia Tortuga, eran poco objetivas, no tenían sentido, siempre les contestaba con evasivas, o bien les decía, como así lo hizo, con un: -Tal vez. En una indefinición constante.

La Liebre insistió:

-En verdad, Tortuga, ¡nunca nos aclaras nada! Te preguntamos y nunca explicas nada. Nos dices: “tal vez…” y quedamos igual. ¿Será verdad?, ¿será mentira? ¡Y nosotros queremos respuestas, queremos saber cómo puedes ser tan diferente a nosotras!

Entonces, la Tortuga contestó:

-Mira, yo solo sé o puedo decirte que no tengo temor a las serpientes cuando pasan por mi lado. Y creo que no debo ser bocado apetitoso para ellas, debo resultar indigesta, pues ni me miran. Incluso a veces me hacen de lado. Y de los depredadores no tengo que huir, no necesito patas para correr a gran velocidad, pues tengo mi coraza, me refugio en ella. Y así voy viviendo. ¿Qué más puedo indicarte?

Y la Liebre insistiendo…

Y la Tortuga, pensando esta vez que no podría quitarse de encima tan fácilmente a una joven Liebre curiosa, mordaz e insistente…

De pronto, la Tortuga se dio cuenta que sí, que tal vez podría traerles respuesta, a ella y a los de su madriguera, a sus congéneres, y así definitivamente la dejarían en paz. Y pensó que por intentarlo no iba a perder nada.

Sugirió a la Liebre que si quería saber más de ella, llegar a entender todas esas cuestiones que su mente no comprendía, al menos en su nivel, que siguiera a su lado, que pasearan juntas.

Comprenderéis que para la Liebre, su curiosidad, sus ganas de saber, fueran muy superiores al esfuerzo que representaba ir al lado de una anciana y lenta Tortuga, eso requería paciencia. Pero pudo más su afán, su anhelo por conocer y saber. Y se adaptó al caminar de la Tortuga.

Durante ese día, durante doce largas horas, andando por el campo a paso de tortuga, claro, fueron observándose. A cada paso, la Tortuga la miraba de reojo, y la Liebre observaba a la Tortuga.

Y pasito a pasito, lento, sin prisas, porque eso sí, no había prisas, no podía haberlas, porque quien marcaba el ritmo era la anciana y lenta Tortuga, pasaron todo el tiempo.

Aunque sucedió algo muy curioso. Y es que sin darse cuenta anduvieron en círculo. Y al cumplirse el tiempo, en el último paso que dieron llegaron al punto del que habían partido, por tanto llegaron al mismo sitio. Mas hicieron un recorrido que les permitió, especialmente a la Liebre, a esa joven y ágil Liebre, conocer a fondo, porque pudo hacerlo, a la Tortuga y comprenderla.

Y así fue como de pronto la Liebre preguntó a la sabia Tortuga:

-¿Acaso no será que la madre naturaleza no te ha dotado de pelo, de largas orejas…, porque no ha querido que seas una liebre?

Y la Tortuga, la anciana, lenta, pero sabia Tortuga, con una sonrisa de oreja a oreja, habiéndose dado cuenta que la andadura había servido para algo, especialmente para ambas, contestó:

-Tú lo has dicho.

Amigos, hermanos, este cuento que parece puede terminar en este punto, en realidad no termina, hay más. Pero Shilcars no lo va a descubrir, no tendría sentido. Las preguntas sobre este algo más del cuento habrán de salir de vuestro corazón, de vuestra curiosidad de niños, de vuestro anhelo, que no deseo, por saber.

Y espero que podáis formular la pregunta adecuada, objetiva y, con el respeto, merecido respeto que todos nos merecemos, a vosotros mismos os podáis decir, también: “Tú lo has dicho”.

Amigos, hermanos, me despido de todos vosotros agradeciendo vuestra atención. Y agradeciendo también a este lugar tan hermoso, con tanta vibración, en el que físicamente ahora estamos, que nos ha permitido navegar por los espacios siderales, fuera del tiempo y del espacio. Gracias por permitirnos establecer dicha simultaneidad. Gracias por todo y por lo mucho que he aprendido esta noche.

Amor, Shilcars.

Sirio de las Torres

Bueno, se ha despedido, pero a lo mejor podemos hacer alguna pregunta. Yo tengo algunas que he recibido por correo.

Puente

De vez en cuando los hermanos nos cuentan un cuento, en Navidad especialmente.

Tenemos uno que cuando hace quince días estuvimos en Lanzarote lo escenificamos, lo escenificó la hermanita Ocasión, el “Cuento del planeta negro”. En fin…

Sirio de las Torres

Mientras tanto, voy a leer la primera pregunta. Sirena de Venus Pm pregunta:

“Querido hermano Shilcars: Actualmente no cuento con Internet en mi trabajo y no puedo estar presencialmente en las salas por lo que tengo que preguntar por esta vía. Escuchando el comunicado (que por cierto lo hago con los ojos cerrados, y no sé por qué), donde hablas sobre las esferas, de repente sentí la necesidad de extender el brazo y sentí en la palma de mi mano algo esférico, vivo y pulsante y en movimiento… Te pregunto solo para corroborar si fue real… Esa realidad objetiva de la que hablamos en Tseyor. También envío una foto de la convivencia en Pachuca Hidalgo, México, donde se puede observar un orbe en mi coronilla, ¿podrías, por favor, hablarme un poco del significado de este orbe? ¿Es un testo?

Gracias, leeré más tarde la respuesta si así lo tienes a bien querido hermano. Sirena de Venus PM”.

Shilcars

Creo que el cuento que acabo de explicar viene muy bien para no contestar a esas dos preguntas, porque son preguntas, daos cuenta, del todo subjetivas.

Habéis de plantearos preguntas objetivas. Y, mientras tanto, os puedo decir lo mismo que nuestra querida Tortuga decía a las liebres, cuando hacían este tipo de preguntas: “Tal vez.”

Andando PM

Este “tal vez”, como cuando tú dices “lo que es arriba es abajo o como es abajo es arriba”, ese “tal vez”, ¿es que las tortugas son ustedes y nosotros las liebres?

Shilcars

No exactamente. Ese “tal vez” es porque cualquier pregunta, cualquier posicionamiento psicológico, siempre, siempre, tiene algo de verdad. Pero nosotros aquí en Tseyor estamos propugnando conocer la verdad entera, auténtica, creativa.

Por eso, cuando la pregunta, siendo en parte, o teniendo en parte razón de ser, no siendo objetiva, habremos de decir que “Tal vez”.

Y por favor, no nos confundáis con tortugas. Shilcars es un joven mozo. Se cuenta que tiene seguidoras. Es alto, negro, unos ojos hermosos, según dicen, yo no lo sé. Y cuando me interesa, soy muy interesante.

Puente

Es un joven mozo, pero no sé cuantos años tendrá.

Sirio de las Torres

Sí, parece que 600 años.

Connecticut

Nos dijo que muchos más de los que aparenta.

Sirio de las Torres

Un día nos dijo que tenía como unos 600 años.

Puente

En apariencia. Nos dijo eso, “muchos más de los que aparento”. O sea, que también contestó con un: “tal vez”.

Sirio de las Torres

Tengo otra pregunta de Refugio de Montaña Pm.

“Saludos amado hermano, con humildad me dirijo a ti… ya que desde que participé de la convivencia de Tseyor en Venezuela, me han ocurrido varias experiencias que he tenido en meditaciones y sueños, sobre el sello y las esferas (así lo intuyo) pero la última me causó mucha emoción, y es que tuve un sueño donde se presentaba una pantalla apareciendo frases… escucho una voz que me dice que es Shilcars del planeta Aggunionm, y que tiene un mensaje. Yo comienzo a leer lo que salía en la pantalla, pero no entendía el idioma. Me desperté con una gran incertidumbre, pero también con un gran sentimiento de amor y de estar en recogimiento. Gracias hermano por cualquier respuesta, que humildemente sabré aceptar. Refugio de Montaña Pm.”

Shilcars

Puedo sugerirte que des unas vueltas más al círculo.

Sirio de las Torres

Leo la pregunta siguiente de Delantal Estampado PM y Ronda Caracol PM:

“Shilcars: Empecé mi curso en la sala 7 y me inscribí como Buenanueva (Chechu). He recibido 2 nombres simbólicos: Delantal Estampado PM y Ronda Caracol PM, porque en mi sala enviaron la solicitud de pedido del nombre y con Ilusionista hablando él me había mandado también una solicitud con Natali Barroso. Y me pregunto si quería tener 2 nombres y le dije que sí, que me parecía interesante. Ahora me gustaría preguntarle a mi réplica ¿cuál de los dos nombres debo usar o si debo usar los dos? Gracias”.

Shilcars

Habrás de usar los dos.

Sirio de las Torres

Otra pregunta de Cine Fantástico:

“Buenas tardes-noches hermanos: Soy Cine Fantástico PM, quisiera saber si los HERMANOS MAYORES me pueden sugerir el significado de mi nombre simbólico y si mi réplica genuina tiene algún mensaje para mí. ¡Muchas Gracias!”.

Shilcars

Tómatelo como cine fantástico, porque en el fondo todo es fantasía en este mundo 3D. Y como tal tiene su tiempo. Y como tal tiempo, ese cine fantástico terminará de proyectarse. Sugiero que trabajes la autoobservación y puedas llegar a la transmutación de tu nombre, y pueda ser otro, muy distinto.

Sirio de las Torres

Otra pregunta de Estado Pleno. En realidad son tres preguntas, las leeré una a una.

“1) Hermano Shilcars, nos has hablado de que tú has logrado superar las emociones, en el sentido que tú ya no tienes emociones, ¿puedes contarme cómo es posible dicho proceso, y además si puedes profundizar entre la diferencia que existe entre una emoción y un sentimiento?”.

Shilcars

Estoy muy lejos de equilibrar mis emociones y sentimientos, pero muchas veces lo consigo. Y lo consigo ciertamente porque en este mundo 3D en el que vivo -con otra vibración distinta a la vuestra pero no deja de ser 3D, con espacio y tiempo- procuro permanecer muy poco tiempo. Digamos que una buena parte de mi tiempo lo llevo a cabo fuera de mi cuerpo físico, y por lo tanto no estoy tan expuesto al desgaste producido por la ley de entropía.

Aunque reconozco que en la profundidad de mi pensamiento, de mi estado psicológico y mental, existe también el otro lado de la moneda. Y allí diviso muy tímidamente mis emociones, mi otra cara. Mas también comprendo que esto me ayuda a mantenerme en alerta.

Así que en el fondo agradezco mi otra parte, oscura, porque me permite equilibrar mi verdadera realidad. Y admirar profundamente esa parte luminosa que de alguna forma ha creado mi ser.

Sirio de las Torres

Otra pregunta de Estado Pleno PM:

“2) Hermano Shilcars, nos has reiterado que tú también has tenido tropiezos, ¿puedes contarnos cómo te enfrentas a dichos tropiezos? No estoy preguntando los detalles de dichos tropiezos, sino cómo logras saltar la piedra, o hacerla a un costado.”

Shilcars

Para que lo entendáis y no tenga que daros una respuesta como evasiva, aquel “Tal vez…”, puedo decir que trabajo a fondo la autoobservación.

Sirio de las Torres

La última pregunta de Estado Pleno PM:

“3) Hermano Shilcars, me gustaría que hablaras sobre el cinturón fotónico. Gracias Hermano Shilcars”.

Shilcars

Periódicamente se producen preguntas recurrentes, nada tenemos que decir al respecto, no forma parte de nuestro programa.

Sonia

Mi pregunta es qué pasará el día 11 del 11 del 2011 a las 11 de la mañana, y ¿por qué todos los individuos de este planeta, sumando el último dígito del año, más el año que estamos, suma 111? ¿Es casualidad, es un número mágico? ¿Y si a partir de finales de año cambiarán sus fotones estas energías y se dramatizará el tema de la profecía maya? Si tiene alguna cosa que ver en esto.

Shilcars

Una parte de tu pregunta habrás de contestártela tú misma. Has iniciado unos estudios y has de ser capaz de valorarlos, obteniendo sus frutos. Y aquí nadie va a interferir con respecto a ello, y mucho menos tu amigo Shilcars, por respeto, única y exclusivamente.

En cuanto a la segunda parte de tu pregunta, este no es el lugar adecuado, la sala adecuada. Para ello tenemos salas restrictivas, como puede ser la Tríada, en algunos aspectos, o la sala de los Muuls, donde como sabéis, y venimos haciendo desde hace un tiempo, contestamos preguntas o intentamos aclarar ciertas cuestiones de este tipo.

Electrón Pm

Referente al cuento te preguntaría lo de la Tortuga, si es porque al tener patas más cortas no tiene prisa, tiene mucha paciencia, todo lo contrario de la Liebre, pues ¿no será que la Tortuga llegará al mismo sitio que la Liebre porque ella hace un viaje adimensional?, ¿será por eso?

Shilcars

Si partiésemos de la hipótesis o de la base de que estamos en un mundo de ilusión, que fuera de la 3D, y de este espacio tiempo, no existe el tiempo, habríamos de decir que sí a tu pregunta.

San Martín

Hola Shilcars, cuando hizo la pregunta y cuando has contado el cuento sobre el momento en que llegan al mismo punto, al dar una vuelta circular, me vino un pensamiento de un escrito que hice hace un tiempito, y me gustaría compartirlo, pues puede ser que se refiere a esto, al llegar al mismo punto, que el hecho es como que el llegar al mismo punto es porque hay un punto de partida y un punto de llegada, que es otro punto de partida hacia la nada, y que solo se trata de disfrutar y vivir cada instante como único, sin importar hacia dónde vamos, porque hay un solo punto de llegada. Esta era la reflexión que me vino sobre el tema este en que llegaban siempre al mismo punto.

Shilcars

Sí, este planteamiento es lógico, coherente… ¿objetivo?

Sin embargo, es prudente que averigüéis exactamente de dónde nace ese pensamiento. Es muy importante conocer la fuente del mismo. Ya que si nace solo de un pensamiento determinista, lógico, nos llevará indudablemente a un planteamiento de escepticismo. Tarde o temprano, la fuente que proporciona un pensamiento racional es el escepticismo, la huida hacia delante.

En cambio, si averiguas exactamente de dónde proviene dicho pensamiento y tú misma compruebas que nace de lo más profundo de tu sentimiento espiritual, o religare espiritual, habrás dado un gran paso.

Sin embargo, también, siempre existen dudas en vuestras mentes, y aquí creo que es posible manifestarlas en voz alta, vuestras propias dudas, para vuestro propio conocimiento, diciéndoos que puede resultar muy difícil averiguar si realmente este pensamiento, en apariencia tan profundo, lo es de verdad cuando se trabaja de forma individual, cuando no se proyecta aún del todo ese trabajo grupal, de hermandad.

En fin, te considero inteligente, hermana, como para que por ti misma puedas averiguar dicho interrogante.

Cosmos

Si hubo realmente un chispazo de transmutación en la Liebre, no llegó al mismo punto, volvió pero subió en espiral.

Cosmos

Hubiera vuelto al mismo punto si llega con la misma respuesta de “tal vez”, pero esta vez volvió pero con un saltito de comprensión, de energía.

Puente

Ya se despidió. Se ha ido.

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