
CONVERSACIONES INTERDIMENSIONALES NÚM. 77/2012
Periodo VI Edición 00
Núm. 441 Barcelona. Reunión de la Tríada de Tseyor (sistema Paltalk)
2 febrero 2012
En la reunión de hoy hemos aprobado los lineamientos para suplir las vacantes en el Consejo de los doce, cuando estas se produzcan por falta de candidatos.
Se ha presentado el libro Antología de comunicados Muuls para la Tríada, que será comentado en las reuniones de la Tríada.
Se ha leído y comentado el comunicado 377 de Melcor Fructificar la semilla de un pensamiento común, que trata de la búsqueda de pueblo Tseyor desde la unidad de pensamiento. Estando comentando el comunicado, Melcor pidió la palabra y nos ha dado el siguiente mensaje.

441. NO CENTRÁIS VUESTRO PENSAMIENTO
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Melcor
Queridos colegas de mi Tríada favorita, sí, entenderéis que sois mi Tríada favorita porque formo parte de vuestros antepasados directos. Buenas tardes noches, soy Melcor.
Pueblo Tseyor está en una situación de embrión. Esto quiere decir que ya se ha concebido, aunque no sabemos el tiempo que va a durar el embarazo para que nazca este hijo nuestro, este hijo de las estrellas, esta añorada sociedad armónica.
Unos piensan en pueblo Tseyor porque necesitan una huida hacia adelante, precisamente porque se dan cuenta del gran “error”, entre comillas, de sus vidas y se hallan en un laberinto en el que no encuentran salida.
Otros piensan en pueblo Tseyor para continuar con sus devaneos, con su típica estructura social, tal vez económica, de interés. Seguramente pensarán en establecer un pueblo y erigirse como caciques del mismo y cobrar algún arriendo, algún servicio y así perdurar en el tiempo, con ese amago de interés.
Y otros muchos añoran pueblo Tseyor porque son conscientes de que ya es el momento de vivir en armonía. Pero muy pocos son capaces de saber actuar adecuadamente para dar cumplimiento a ese anhelo tan sublime, como es el establecimiento de una sociedad armónica. Que no tiene nada que ver con ninguna sociedad armónica que tengáis aquí, en este planeta Tierra.
Porque pueblo Tseyor está concebido para anexionarse con la adimensionalidad, a modo de simbiosis, porque pueblo Tseyor está concebido para ir de un lado a otro, en este multiverso, porque pueblo Tseyor ha de hacer realidad este simbólico Fractal, en el embudo del cual ha hecho su aparición la micropartícula.
Muchos pueblos aquí en vuestro planeta se han levantado con el esfuerzo y sacrificio de muchos, pero su único objetivo ha sido la supervivencia. Incluso mejorar el estado social, dando educación a los hijos, para formar una estirpe, y nada más.
Muy pocos pueblos, además, han creído que había un trasfondo en sus ideales de permanencia en la vida social. Se han esforzado en construir, en ampliar, en mejorar, y sobre todo, y desgraciadamente, en sacar rendimiento a su esfuerzo.
Y ahí se les ha acabado todo, porque no han sabido ver más allá y darse cuenta que el primer establecimiento para que una sociedad armónica funcione es entregar sin esperar nada a cambio, construir para un bien común y crear una pirámide, digamos que una pirámide puesta al revés, para unirse al infinito.
Porque en este mundo tridimensional todo cambia, y lo que es válido hoy no lo será mañana. Porque es necesario cada vez imprimirle una mayor energía. Pero una energía no puesta al servicio de la indolencia, del interés, sino una energía que parta del propio Cristo Cósmico.
Y para que ello sea posible tiene que haber un puente de unión con el infinito. Una unión que nos permita en todo momento refrescar nuestras mentes, ampliarlas, hacerlas vibrar cada vez más. Y, con imaginación más que con el intelecto, con intuición, con inspiración, con amor, beber de esas fuentes de la adimensionalidad y traer su resultado aquí, en esta 3D, y aplicarlo en el pueblo. En el pueblo Tseyor.
Estos puntos de conexión con la adimensionalidad se han perdido en la memoria del tiempo. Parece como que el medio se cuida de borrar la memoria, de dispersar.
Algunos de vosotros tenéis una gracia especial 3D, pero esta gracia no sirve para la fundación de las primeras sociedades armónicas, porque esa chispa de ingenio cómico dispersa, y mucho, aquellas mentes que están en un proyecto común.
Claro que dichas mentes han de ir reforzándose para no sucumbir ante los embates de esta ley entropía, que persigue la dispersión y la confusión, y el cambio de ritmo continuo.
Pero también es cierto que vuestras mentes aun no están preparadas para ello. Y nuestro esfuerzo en la Confederación, es advertiros para que podáis daros cuenta cuándo de alguna forma sois manipulados. Y os encontráis, a veces, con dificultad. Puede que con un cierto desánimo porque lo aceptáis todo en vuestra mente.
Y luego hay un batiburrillo de ideas y de pensamientos, de contraideas y de contrapensamientos. Porque no sabéis seleccionar, no sois selectivos, y el medio, entonces, utiliza toda su mecánica, incluso su oratoria brillante para dispersar, enlentecer al conjunto y empobrecer sus objetivos.
Esto es lo que intentamos haceros ver desde la Confederación. Nosotros no vamos a cortar cabezas, nosotros no vamos a cortar esas ramas del Castaño que puedan poner, de alguna forma, en cuestión el proceso de consecución de las sociedades armónicas.
Pero sí que os podemos avisar, os podemos indicar incluso que en algunos momentos estáis muy dormidos, que no aplicáis la autoobservación, que os guiáis por este, aquel…, por esto o aquello, pero no dais en el clavo, no dais en la diana. Porque os dispersáis, porque sois mentes frágiles, y esta es la razón.
Cuando un grupo se ha constituido, ha trabajado codo con codo, y en este caso, el de Tseyor, ha leído en profundidad los comunicados, no solo ha leído una síntesis sino los propios comunicados, los ha compartido, los ha reflexionado, cuando todo eso en un grupo se produce, invariablemente hay una unión de pensamientos, que no quiere decir que sea pura, pero sí es un principio.
Luego como que no leéis, como que no os informáis, como que tenéis tantas cosas por hacer, como que apretáis por tantos lados, perdéis fuerza y os dispersáis, porque no centráis vuestro pensamiento.
¿Cuántas veces hemos dicho que procuréis la unidad de pensamiento? Y esto empieza por vosotros mismos. Si queréis, podéis distraeros en mil y una forma, teniendo al unísono e instantáneamente mil y un pensamientos, pero eso es dispersión, eso es hacer juego al ego, eso invariablemente os llevará a la confusión y confundiréis a los demás.
Luego querréis avanzar, querréis esto y aquello, desearéis mejorar, desearéis que los demás mejoren, desearéis el bien…, pero todo eso es humo, porque todo eso es deseo.
No, amigos, compañeros, colegas, no es por ahí por donde vamos a hallar los pueblos Tseyor.
Primeramente se precisa la unidad de pensamiento, lo hemos repetido muchísimas veces, esa unidad de pensamiento que hace que a través de la autoobservación nuestra mente sea objetiva, intuya, y además cree. Y con este modo de proceder, la unidad de pensamiento se contagia a los demás. Y entonces, los demás aparecen como uno solo. Apenas sin hablarse, sin comunicarse, cuando han de tomar una decisión, la toman unánimemente.
Esto último se está produciendo ya, ¡casi parece un milagro!, podríais indicar. Veros años atrás, veros ahora… Pero aun es insuficiente. Uniros de pensamiento.
Vuestro lenguaje, vuestro verbo que sirva para unir; haced un esfuerzo a través de la autoobservación y contad hasta 100 antes de expresar un pensamiento, porque un pensamiento puede construir, pero también todo lo contrario.
Estáis en la Tríada, tenéis una oportunidad, el cosmos entero se ha volcado en vosotros. Si vierais ahora mismo, en la nave interdimensional de Tseyor, cómo esas caras sonrientes y felices se están manifestando…, y me recuerdan también todo lo que os estoy indicando, actuaríais de otro modo.
Si fuerais conscientes de vuestro papel, de la responsabilidad que tenéis sobre vuestros hombros, ante la familia, ante los amigos, ante el grupo, ante la sociedad, ante el mundo y el universo entero, actuaríais de otra forma.
Actuaríais con alegría, contentos, sonreiríais, pero vuestros actos serían realizados al unísono, con un gran potencial energético, creativo, y sabríais en todo momento lo que os interesa.
Y mucho antes habríais ya construido las primeras sociedades armónicas. Pero os cuesta. Y nosotros aquí no podemos hacer nada más, porque sabemos que ese esfuerzo ha de nacer de vosotros mismos.
¿De qué serviría que os ayudáramos?
Amigos, hermanitos, os mando un fuerte abrazo energético.
Amor, Melcor.
Escapada
No sé si Melcor está en la sala, si se puede hacer alguna pregunta. Me atrevo a hacer la pregunta. Nos has hablado de que estamos “embarazados”, por así decirlo, ¿se puede saber dónde está la gestación, en qué lugar?
Melcor
Indudablemente en la micropartícula.
Camello
Te pregunto con respecto a los pueblos, tú dijiste que nosotros poco lo podríamos disfrutar, porque estaríamos de un lado para otro. ¿En qué forma nos moveríamos, en qué forma estaríamos de un lado para otro? ¿Qué poderes tendríamos para estar de un lado para otro? ¿Cómo sería el movimiento nuestro, físico?
Melcor
Soltaros de la roca en la que estáis aferrados, sufriendo los embates del frío, el calor, el viento, el hambre, la pesadumbre… Soltaros, porque tenéis mucho miedo, pero Melcor puede deciros que cuando os soltéis vais a navegar, y hallaréis el mar de la felicidad.
Electrón Pm
Tenemos varias fotos del terreno de Lérida y una foto está llena de orbes, o eso creo que son, ¿qué nos puedes decir sobre ello, es que es un lugar con una energía especial o…?
Melcor
Probadlo, contrastadlo, y fundiros en un pensamiento de unidad todos, todos los que participéis en el evento. Y con toda seguridad descubriréis matices insospechados, y sobre todo con la autoobservación, y por qué no, con el rescate adimensional.
Hermanitos, ¡tenéis muchas herramientas!
Electrón Pm
Qué nos puedes decir de Gimenells, porque esta vez sí hemos tenido unidad de pensamiento. Hemos ido y realizado una meditación, pero nada se produjo.
Melcor
Sí, una unidad de pensamiento 3D. Con esta pregunta, ¡qué poco habéis entendido de la hermandad y de la unidad de pensamiento!
Os sugeriría que leyerais en profundidad El amor y la unidad de pensamiento, cada uno de vosotros, en la intimidad de vuestro pensamiento, ojearais dicha monografía1 y el amor que en ella está depositado tal vez os ayudaría a comprender que con deseo no vais a ir a ninguna parte.
Respetando los tiempos, colegas, amigos, me despido de todos vosotros.
¡Ánimo, que estamos en el camino! Desbrozad algunas malezas, algunos troncos que se interponen para el fluir de vuestro caminar. Pero esto último ya es cosa vuestra.
Amor, Melcor.
1 Se refiere a la monografía El amor y la unidad de pensamiento, recientemente reeditada: http://tseyor.org/biblioteca/UNIDADDEPENSAMIENTO.pdf