
CONVERSACIONES INTERDIMENSIONALES NÚM. 102/2012
Periodo VI Edición 00
Núm. 466 Barcelona. Sala de la Tríada de Tseyor (sistema Paltalk)
2 agosto 2012
En la reunión de la Tríada de hoy hemos estado tratando sobre el procedimiento de designación de los Equipos de 7 de Púlsar Sanador de Tseyor. En un momento determinado Melcor ha pedido la palabra y nos ha dado el siguiente comunicado

466. PÚLSAR SANADOR DE TSEYOR NO ES UNA RUTINA
.
Melcor
Queridos colegas, mi Tríada favorita, buenas tardes noches a todos, soy Melcor.
Permitidme un breve inciso, solamente para reafirmar la cualidad tetradimensional del Púlsar Sanador de Tseyor. Evidentemente no es una rutina, cada vez que concelebramos una sesión de Púlsar, muchos hermanos unidos por ese hilo invisible de los campos morfogenéticos son ayudados en la sanación. Todos sois copartícipes del hecho, todos estáis implicados y además reconocidos por la Confederación para coadyuvar al desarrollo de tan magna sesión.
Únicamente quería deciros hoy con respecto a ello, a dicha ceremonia, que los que formáis parte voluntariamente del Equipo de Púlsar se os abre una puerta adimensional y por vosotros mismos podéis experimentar en otros niveles de consciencia lo que es la ayuda al humano en todas sus facetas.
Ahí os aplicáis y reconocéis y experimentáis lo que es recoger a un hermano que por diversos motivos no fluye debidamente su energía y en algunos aspectos se halla sumergido en los submundos, sufriendo, padeciendo.
Y vosotros sois los encargados, por designación, de auxiliarles, recogerles y llevarlos a buenos pastos, ya me entendéis. Así que aprovechad la ocasión que tenéis de que por parte de los hermanos del Púlsar Sanador de Tseyor se os puedan reconocer todos estos atributos. Y que únicamente se consigue dando, entregando, sin esperar nada a cambio.
No tardaremos mucho en descubrir nuevas facetas en nuestra psicología, en la alternancia con los mundos sublimes. Trabajemos en ese empeño, con ilusión, sin pensar, fluyendo, que sin duda alguna nuestra mente, en este caso la vuestra, se iluminará y os daréis cuenta del gran trabajo realizado en favor de la hermandad, en favor del reconocimiento de todos nosotros como seres en evolución constante.
Nada más, reflexionad en estas breves palabras mías. Y os mando mi bendición. Amor, Melcor.