666. Nacimiento del muular. Se abre el quinto punto: Calzaros las sandalias

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CONVERSACIONES INTERDIMENSIONALES

NÚM. 298/2014

Periodo VI Edición 00

Núm. 666 Convivencias del Muulasterio de La Libélula

30 mayo 2014

tseyor.org

El día anterior se había puesto en marcha el mercadillo del muular, dentro de las convivencias del Muulasterio de La Libélula de mayo de 2014. Fue todo un éxito, se llegaron a agotar prácticamente los muulares emitidos y hubo un número importante de donaciones de muulares. Por ello, se puede decir que el muular ha comenzado a funcionar dentro del ámbito de Tseyor. Sobre todo ello, nuestra hermana Noiwanak nos dio el siguiente mensaje.

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666. NACIMIENTO DEL MUULAR

SE ABRE EL QUINTO PUNTO: CALZAROS LAS SANDALIAS

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Orden La PM

Hemos estado conversando a partir de una duda que surge de nuestro Prior del Muulasterio de Tegoyo sobre la necesidad de tener muulares. Hemos tenido un intercambio de opiniones, retroalimentación de cada uno de los presentes, en la cual hemos llegado a una idea central en que estamos de acuerdo que no es importante la cantidad, sino la implicación amorosa y desinteresada que será la que haga que se multiplique el muular. Con pocos muulares se podrá tener un gran beneficio, si estos circulan.

Somos aquí 28 personas, que incluyen a tres personas sin nombre simbólico, las que hemos hecho este intercambio de ideas.

Noiwanak

Amados hermanos, soy Noiwanak.

Efectivamente, no es casualidad, volvemos a movernos con el 25 más 3. Los que lean anteriores comunicados se darán cuenta de la sincronicidad del hecho, y cada uno que forme su propia idea de lo que constantemente se está produciendo aquí, en nuestro querido Muulasterio La Libélula.

Así que me atrevo a indicar también que el mismo, nuestro y vuestro Muulasterio, tiene una puerta abierta interdimensional que permite la comunicación y el trasvase de energía, una energía siempre amorosa, por lo que nos ayuda a todos a establecer esta interconexión, aupándonos al mismo tiempo y sirviendo, como es natural, a establecer conexión y retroalimentación al mismo tiempo, aclarando un poco más si cabe nuestras mentes y propiciando la unidad.

No estamos solos, sino acompañados por un infinito número de mentes, de pensamientos, de seres humanos atlantes en todo el universo, que nos permite unirnos mucho más en este proyecto común. ¿Y cuál es?: la unidad, para propiciar este salto cuántico en ciernes.

Y no olvidemos este salto cuántico se produce en el mundo de manifestación y es un salto que llevamos a cabo todos, sin excepción. Eso es, si en vuestro nivel avanzáis un grado, nosotros también. Por eso nuestro interés en que al mismo tiempo evolucionéis, porque lo propio es que todo el universo evolucione.

Y esto significa lo inimaginable, porque desde la micropartícula se propicia la expansión. Y la misma nos acerca cada vez más a la comprensión de lo que en realidad somos. Y no nos engañemos, nadie de nosotros, de todo este cosmos holográfico cuántico, infinito, sabe lo que es. Nadie lo sabe. Aunque con esos saltos, pequeños saltos cuánticos, empezamos a intuir que es por ahí por donde al final llegaremos a comprender la Verdad. Y esta, repito al pequeño Christian, nos hará libres.

Y ya para terminar, para no interferir en vuestro trabajo, que como comprenderéis es lo más importante para nosotros, que fluyáis en este debate, esos diálogos, clarificando mentes universales, puedo indicaros aquí y ahora que resueltamente con el muular es mejor.

Le podremos añadir elementos que van a permitir abrir nuevas vías de conocimiento, de comprensión y de comunicación, porque es tan solo un bebé que acaba de nacer, hace tan solo unas horas, muy pocas. Aunque este bebé irá creciendo y exigirá cada vez más mayor alimento. Ahora se basta con el simple acto de pedir un poco de maná, pero irá creciendo y es lógico que se le ha de ir preparando para satisfacerlo en todas sus necesidades.

Porque ese bebé será el prototipo del hombre de las estrellas, y ha de tener una buena base para sustentar esta gran responsabilidad. Y todos nosotros, pero muy especialmente los que estáis aquí y ahora, y además unidos los que no están presentes por este hilo invisible de la afinidad, que denominamos campos morfogenéticos, habréis de tener presente siempre que se han puesto, gracias a ello, a vuestra presencia, amorosa presencia, los primeros ladrillos de un gran edificio en el que albergar las futuras sociedades armónicas.

Por eso, tratadlo todo con cariño, con amor, con bondad. Respetaros, quereros mucho, compartid y dialogad entre vosotros, porque la energía está presente, el pensamiento de millones de seres atlantes está presente aquí, aupándoos expectantes y confiadamente resueltos, porque saben que está en buenas manos un grano de arena más que servirá para el equilibrio.

Sí, un grano de arena, ante la inmensidad de este universo holográfico, pero quien da todo lo que tiene no está obligado a más, ¿entendéis?

Y, ¿qué tiene actualmente el Fondo del Muular, la ONG Mundo Armónico Tseyor, el grupo Tseyor en definitiva? Pues tiene muy poco, muy poco material, pero una infinita riqueza amorosa en sus alforjas, y estas no pesan o muy poco, para calzar definitivamente las sandalias y enfilar el sendero de la revolución de la consciencia, del descubrimiento de vosotros mismos en este deambular transitorio.

Pero precisamente por su poco peso se os permite elevar vuestro pensamiento hacia las estrellas, porque no vais cargados de nada material, sino espiritual. Y con ello, con ese poco, con esos pocos muulares con los que vais a trabajar podréis volar mucho, muchísimo. Y de eso se trata.

Así que desde nuestra posición observadora, y cómoda al mismo tiempo, os auspiciamos un gran éxito en este proceso de transformación y transmutación. Éxito en cuanto al reluciente oro del espíritu, que se habrá transformado alquímicamente de la personalidad plomiza de la que ahora, aún, estáis siendo portadores.

Pero eso sí, no hay otro remedio. El peso de vuestra materia, con las consiguientes dificultades físicas, incluso psíquicas, es un peso que transformándolo, transmutándolo, os va a permitir elevar vuestro espíritu y convertir el plomo de vuestra personalidad en el oro del espíritu, como he dicho.

Y sin dichos ingredientes, sin dichas cargas que habéis de soportar y las comprendemos, y al mismo tiempo comprendéis en otros espacios, no sería posible que os convirtierais en verdaderas águilas voladoras y patentizarais el dominio de la materia, cuya condición sine qua non es la que está reservada a vuestras réplicas.

Volad alto, Muul Águilas GTI, lo tenéis escrito en vuestros cromosomas. Es el compromiso que habéis adquirido antes de venir aquí. Ahora tenéis esta oportunidad.

Volad y bajo vuestras alas llevad la alegría, la confianza, la hermandad y el amor allí donde os lleve vuestro vuelo sin rumbo. Tened la seguridad de que en cualquier parte hallaréis el nido donde cobijaros en este transitorio deambular, en este quinto punto, en el que desde ahora mismo entendemos se abre para calzaros las sandalias.

Y avanzad, porque es lo único que podemos sugeriros, avanzad firmemente, con un norte prefijado previamente, aclarado más si cabe hoy junto a la ayuda de días anteriores, en este lugar mágico y sagrado, cual es el Muulasterio La Libélula, el Muulasterio de todos los tseyorianos de buena fe.

Y avanzad firmemente, sin mirar atrás. Esta es la condición, un avance firme, sin peros, sin condicionantes. Lo tenéis todo ganado si así lo hacéis, y no tanto si os obstináis en manteros nadando y guardando la ropa. ¿Entendéis?

Nada más, amados hermanos, un saludo desde mi nave con el de toda mi tripulación. Y a ver si os decidís a hacernos una visita. ¿Por qué no lo intentáis? Y poco a poco, poco a poco, repito, iréis entendiendo que con mentes así no hay obstáculos, no hay barreras. Hay una autopista directa hacia la comunión cósmica.

Amor, Noiwanak.

Nota.- En la noche de este viernes 30 de mayo se celebró una extrapolación grupal a la nave de Noiwanak. La vimos como una enorme nave toda transparente, como el cristal, en todas direcciones, al frente, hacia arriba y hacia abajo. En medio de estos espacios tan amplios había esferas en las que se podía entrar y realizar determinados trabajos. Al llegar a un lugar se traspasaba una puerta por la cual se entraba en un amplio campo lleno de vegetación, donde se afanaban en su cultivo varios hermanos.

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