
Universidad Tseyor de Granada (UTG) Granada (España)
CONVERSACIONES INTERDIMENSIONALES
Núm. 746 Molins de Rei, sesión de puertas abiertas
2 de octubre 2015
Los asistentes están impacientes por conocer de primera mano cómo han transcurrido estos meses de verano en los que no ha habido reuniones de puertas abiertas y saber de nuestras impresiones sobre lo acontecido en las pasadas convivencias en el Muulasterio La Libélula en Granada. Aprovechamos también para presentar el libro recién editado en papel correspondiente al IV taller de Noiwanak, titulado ¿Qué hago yo aquí?
Durante este tiempo transcurrido, relativamente corto, se han sucedido cantidad ingente de acontecimientos, una especie de torbellino de actividades en todos los frentes. También mucha ilusión y esperanza por haber superado ciertas barreras que trataban de obstaculizar el paso hacia nuevas expectativas de funcionamiento grupal, tanto de unidad como de confianza.
Así pues, comentamos que las actividades de Tseyor se han multiplicado y empezado a fluir, de tal modo, que muchos de nosotros nos asombramos de ello. Hemos salido de una especie de hibernación.
Informamos además que entre otras nuevas monografías que han aparecido publicadas últimamente y disponibles gratuitamente en la sección de Biblioteca en nuestra página tseyor.org, se ha presentado el libro Los guías Estelares en el que se incluyen los retratos de nuestros hermanos mayores, y también está previsto incluir los de los Muul que quieran aparecer en la obra.
Asimismo ha habido un tema de trabajo acerca de La unidad y hermandad como fundamento de la acción, repasando los obstáculos y recursos de que disponemos para la unidad grupal. La importancia de la escucha comprensiva, la autoobservación de nuestra conducta comunicativa, reconociendo y valorando las diferencias, la autocrítica terapéutica de nuestras debilidades y errores, potenciando las cualidades del otro y minimizando sus defectos, concluyendo con el lema Aceptémoslo todo tal cual es.
Hemos tratado también el tema del muular electrónico y en donde nuestro hermano Pigmalión nos ha presentado y demostrado el software del muular electrónico que ha creado y que satisfactoriamente ha sido recibido por todos. Hemos hablado y debatido sobre la circulación del muular en las distintas Delegaciones por el mundo.
En el tema de la ayuda humanitaria hemos llegado a la conclusión de que el arquetipo a crear es la construcción de redes de intercambio de bienes y servicios en los Muulasterios y Casas Tseyor, donde se contaría con un almacén de bienes y utensilios y listas de servicios para el intercambio y el uso del muular para favorecer dicho intercambio. Dicho proyecto ya existe en el Muulasterio Tegoyo y se está perfilando.
Hemos trabajado en el temario del nuevo Curso Holístico de Tseyor, tratado también temas como Los Muulasterios, construyendo sociedades autosostenibles, y realizado extrapolaciones a Seiph y a la base de Montevives.


746. EL AUTODESCUBRIMIENTO EN LA EDAD DE ORO
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Shilcars
Queridos amigos, hermanos, buenas noches, soy Shilcars del planeta Agguniom.
Efectivamente, esto es un juego de personalidades, creencias, conocimientos, edades, y muy especialmente de diversas concepciones ideológicas y mentales, que se unen en un momento determinado del tiempo y del espacio para protagonizar una escena en la que representar sus puntos de vista, sus acciones, aprender de las mismas y orientarse definitivamente hacia una posición psicológica determinada.
¿Qué posicionamiento escogeremos? ¿Tal vez todos haremos coincidir nuestros planteamientos, eso es, coincidiremos todos en un mismo planteamiento para unificar dichos pensamientos y navegar en común?
No creo que sea tan fácil la unidad de pensamientos, como para llegar a este punto de coincidencia.
Afortunadamente existen mil y un pensamientos distintos, que conforman toda una amalgama que hace funcionar precisamente este mundo de manifestación. Precisamente por ello, porque la no coincidencia, los diferentes planteamientos hacen que el individuo tenga que hacer un doble esfuerzo para resituarse.
Para el mismo individuo sería muy fácil que todos pensáramos de la misma forma. Me refiero al individuo neófito, aquel que recibe por primera vez un determinado conocimiento o sabiduría o filosofía o creencia.
Sería muy fácil, pues, impregnar al individuo de un baksaj para todos igual, y todos hablaríamos el mismo idioma, todos haríamos lo mismo y no habría diferenciación. Y esto sería un fracaso.
Puesto que la presencia aquí, en este mundo de manifestación, en este plano 3D, es y está diseñada para unificar pensamientos, criterios y promocionar y llevar a cabo la verdadera hermandad, después de una diversificada posición psicológica de los individuos.
Esto nos hace pensar que alguien habrá diseñado este proceso, alguien habrá querido que seamos diferentes, desiguales. Unos unionistas, otros separatistas, otros dispersores. Alguien habrá que haya diseñado, pues, este proceso y puesto en la olla a tantos grillos que están creando o han creado o van a crear un gran caos.
¿Habéis pensado alguna vez que dicho caos se habrá producido precisamente por deseo expreso vuestro? Con el propósito de empezar a trabajar seriamente en vuestro despertar, y que vuestra consciencia, habiéndose configurado en este plano 3D para seguir esta rueda evolutiva en el mundo de manifestación, habrá considerado que era conveniente y es conveniente el caos, para llegar al orden en su objetividad más pura.
Siempre acostumbramos a culpar a los demás de nuestra situación, sobre todo cuando las cosas no nos funcionan como deseamos. Siempre tiene que haber algún culpable entre nosotros para que podamos descargar nuestra impotencia, nuestra ignorancia. Y nunca vamos a la fuente o casi nunca buscamos razones mucho más profundas del porqué nos está sucediendo tal o cual cosa, tal circunstancia, y muy especialmente cuando la situación de nuestra existencia no sigue los parámetros ensoñados.
Verdaderamente no habremos de buscar ningún culpable en el exterior. Ni nuestros vecinos, ni nuestra familia, ni nuestros amigos, ni nuestros gobiernos son culpables de nada, porque en el fondo todos ellos somos nosotros mismos. Es más, no hay culpable alguno.
Por cuanto el error que se produce, y de hecho se manifiesta en todos nosotros, es un error que hemos propiciado nosotros mismos, adrede, para autodescubrirnos aquí y ahora.
Si llegamos a entender perfectamente este proceso, esa rueda que nos va suministrando más y más dificultades, no nos quejemos, sino alegrémonos de tenerlas, por cuanto sorteándolas, venciéndolas, habremos desarrollado nuestra intuición, nuestra inteligencia, nuestro pensamiento. Lo habremos perfeccionado y nuestro propio pensamiento, entonces, ascenderá unos grados de comprensión, y de vibración por ello.
Y es muy posible que a lo largo de nuestra existencia, y sorteando dificultades, no ocultándonos de las mismas, o camuflándonos incluso en el tan dicho y comentado ¡ay, pobre de mí! sino afrontando nuestra realidad auténtica, viendo que las dificultades son eso, dificultades para sortearlas, habremos dado cuenta perfectamente de nuestra situación y mejorado nuestras expectativas.
El ¡ay, pobre de mí! se convertirá en ¡afortunadamente estoy viviendo dificultades! Y lo habremos comprendido tan perfectamente que nuestras dificultades ya no lo serán, sino que se convertirán en aciertos.
¿Cómo convertir dificultades en aciertos? Muy sencillo, sonriendo. Dejando atrás el pensamiento pesimista, dándose cuenta de la angustia que atravesamos en determinados momentos, disfrutando minuto a minuto de poder contemplar este mundo de manifestación, tal cual es, aunque a nuestra personalidad egoica no le guste. Viendo que todo lo que sucede a nuestro alrededor es y está completamente normal y normalizado.
Es entonces cuando las circunstancias se cansan de representar un mismo teatro día a día, continuamente, ¿para qué va a servir atormentar a este individuo, si no conseguimos nuestro objetivo? Vamos a dejarlo por inútil, no vamos a perder el tiempo.
Sí, efectivamente, nuestra personalidad, en este caso nuestra personalidad social se cansa, se agota, y busca nuevos horizontes en los que emplearse a fondo, deja por inútiles aquellos elementos que no se afectan, que no se inmutan, que no se identifican, y que viven con alegría, buen humor y con esperanza.
Y precisamente lo hacen de esta forma porque han comprendido el gran teatro de la vida, y en el que están inmersos. No se asustan ante una dolencia, no se asustan ante el paso de los años, porque saben precisamente que están en un teatro, y que este teatro no es su realidad, sino una realidad más, pero totalmente relativa.
Descubren, poco a poco, en base a la no identificación de sus circunstancias –y más en las dificultades extremas por las que puedan hallarse, y esto aunque parezca una paradoja es una bendición- descubren que por medio de las dificultades, incluso del dolor, de la fatiga o cansancio, del engaño, del destierro, hallan complacencia pura por medio de su consciencia.
Descubren también que pueden llegar a ser totalmente felices en cualquier lugar, ya estando libres como presos o en una cárcel de oro. Porque esta, precisamente esta última, es la peor cárcel en la que el individuo puede refugiarse.
La cárcel de oro del confort, de la comodidad, de la ensoñación, del disfrute por el propio disfrute, esta es verdaderamente una cárcel de oro de la que es muy difícil escaparse.
Y todo esto, amigos, hermanos, ved que sencillo es si llegáis a comprenderlo. Que llegaréis, por supuesto, si sois constantes en vuestros planteamientos, seguís el norte de vuestro pensamiento y no os dejáis influenciar por baksaj alguno, ni por tendencias, sino que sois vosotros mismos, por esencia, porque os unís a vuestra propia consciencia y actuáis por medio de la intuición, de la imaginación creativa.
Si sonreís a la vida, a pesar de todos los pesares, habréis comprendido verdaderamente que este es vuestro fin, el despertar verdaderamente a dicha situación, en este mundo de ensoñación.
¿Para qué?, preguntaréis, ¿qué objeto tiene el autodescubrimiento? Sencillamente, para darse uno cuenta que existe un mundo infinito de percepciones, mundos paralelos en los que descubrirse y relacionarse, escapando de las garras de la propia adicción, del costumbrismo, de la recurrencia, de la repetición. Siendo libres para navegar con el pensamiento hacia todos los lugares de este universo.
Para eso os sirve el autodescubrimiento, ese es vuestro objetivo, salir de esta ciénaga, de este pantano, enredoso y enredado, confuso, oscuro, disperso, agotador. Y liberarse de dicha opresión y realmente gozar de plena libertad de acción y de pensamiento.
¿Para qué, también? Para contaminar. Contaminar a vuestros afines, contaminar a vuestros congéneres.
¿Y por qué? Pues porque vuestros congéneres, vuestro planeta en definitiva, necesitan transformarse, necesitan salir del oscurantismo ancestral, están en una nueva era, estamos de hecho, estáis de hecho vosotros aquí, en la edad de oro. Y esa edad de oro debe arramblar con todo lo viejo, caduco.
El pasado, pasado es. Y ahora en esta nueva era se precisan nuevas estructuras psicológicas y mentales.
¿Por qué? Preguntaréis también, porque precisamente vuestro planeta está fuera del tiempo y del espacio. Vuestro planeta debe resituarse en el tiempo real del universo, porque vuestro planeta debe cantar en armonía la nota La que le caracteriza. Y un coro debe cantar en consonancia, sin estridencias, en unidad, la melodía universal: el amor.
Amados hermanos, os mando mi bendición.
Amor, Shilcars.
