
Universidad Tseyor de Granada (UTG) Granada (España)
CONVERSACIONES INTERDIMENSIONALES
Barcelona – Ágora del Junantal (Paltalk)
Núm. 949, 23 de octubre 2018
En la reunión del Ágora del Juantal de hoy, hemos continuado leyendo y comentando el comunicado 948. Tenéis unas cadenas que os aprisionan. Noiwanak nos ha dado el siguiente comunicado.

949. SAYAB: MANANTIAL INAGOTABLE DE PENSAMIENTO OBJETIVO
Noiwanak
Amados, soy Noiwanak.
Sayab, con esa palabra, con ese vocablo, vuestros ancestros mayas denominaban, como metáfora, como símbolo, el manantial. El manantial que contiene la interiorización: un compendio de conocimiento que en definitiva es Pensamiento.
Ellos sabían, en profundidad, que existía una zona donde se almacenaba el gran conocimiento, el Gran Sol. Lo sabían porque lo habían aprendido en un primer momento de los aliens, que en determinadas épocas del tiempo y del espacio han aparecido, aparecieron y aparecerán. Y están apareciendo por esos derroteros.
Y en aquella época se les hablaba también de la interiorización. Claro, es un trabajo que es básico, que es producto de la reflexión. No todo el mundo entendía sayab.
Ellos entendían también manantial como un pozo. Un pozo muy profundo, en el que se asomaban en ocasiones y observaban en su profundidad su propio reflejo.
Pero, acostumbrados como estaban a la imaginación, a aplicarse en la imaginación creativa, a estimular esas partes neuronales a través del propio arte, acostumbrados como estaban a ese trabajo de exploración, por medio de esa imagen que se reflejaba en la profundidad de un pozo, por ejemplo, adivinaban el futuro. Podían adivinarlo perfectamente.
En la negrura del pozo, en la confusión y en la oscuridad de sus aguas, mediante el reflejo, aparecían imágenes que en su imaginación hacían brotar como secuencias, que podríamos denominar los efectos de una causa dimanada del propio sayab, del propio manantial.
Ellos daban mucho crédito a esos estímulos imaginativos. Lo mismo podían hacerlo al reflejar sus rostros en el agua, y obtener también conclusiones. En definitiva, estaban aplicándose en la interiorización, de una forma visual. Incluso lo hacían, también, gráficamente.
Con todo ese bagaje de conocimiento, se fue acercando esta civilización a su ocaso. ¿Por qué? Porque intelectualizaron el proceso. Llegaron a la conclusión de que únicamente era posible avanzar sabiendo. Y todo lo traducían en esquemas, en frases, en razonamientos lógicos.
Y poco a poco fueron dejando ese aspecto de la imaginación creativa, y se acostumbraron a trabajar mediante la imaginación, en este caso, subjetiva, en la fantasía.
Por eso, en su proceso de autodestrucción llegaron a un punto en el que cometieron cosas abominables, en la creencia de que todo era posible si en su imaginación aparecía tal información, tal conjetura, tal experimentación.
Llegaron a un punto en el que ya no sabían distinguir lo que era o estaba situado en una línea o en otra, en una línea horizontal u otra perpendicular. Todo lo consideraban paralelo, todo servía, incluso el propio sacrificio servía para que uno, mediante el sacrificio de sí mismo, pudiese llegar al sayab completo, al manantial de sabiduría, de conocimiento y de pensamiento completo.
Y esto, de alguna forma ha de hacernos reflexionar, pensar. Está muy bien que aprendamos, que memoricemos, que ejemplaricemos, pero dejemos una parte, la mitad como mínimo, para establecer el correspondiente equilibrio a la imaginación creativa, y con ello obtendremos un completo equilibrio.
Una cosa es hacer volar la imaginación y otra es hacer volar la fantasía, la ilusión, el ego del saber y del conocimiento, en definitiva.
Por eso es importante reconocer la interiorización, saber utilizar el sayab adecuadamente, porque en ese manantial además inagotable, como puede ser el de la sabiduría, el del pensamiento, está todo, y a su vez no está.
Está cuando utilizamos la mente creativa, pero además el equilibrio, con los pies en el suelo y la mirada en el cielo. De otra forma, si únicamente utilizamos la mirada hacia el cielo, sin apenas rozar esa base 3D, sin tocar precisamente con los pies en el suelo, fracasamos, erramos, perdemos un tiempo precioso. Incluso podemos perder toda una civilización.
Y esto es lo que cuenta ahora, esto es lo que nos interesa aprender: aprender del error, aprender de nuestros antepasados. ¿Qué es lo que no hicieron tan bien? ¿Cómo es que después de considerarse unos grandes sabios, artistas, científicos, filósofos, espirituales también, llegaron a desaparecer? ¿Por qué?
¿Vamos todos nosotros hacia ese mismo horizonte en el que sucumbiremos? Ahí está la gran pregunta, ahí está la incógnita. Creo que hemos de ser serios, serios en nuestras expresiones, concretos, imaginativos también, ilusionados, pero que en nosotros no exista un gramo de soberbia por saber lo que sabemos, sino todo lo contrario, que en nosotros exista completa humildad.
Porque entonces, y solo entonces, observaremos nuestro reflejo, nuestras propias caretas, como en el fondo del pozo o en el agua de un estanque y podremos observar verdaderamente lo que somos, porque se traslucirá, se transparentará nuestra propia realidad.
¿Por qué? Porque habremos insistido perfectamente y dado en el clavo, y habrémonos introducido en el sayab, en el propio manantial de la interiorización.
Aquí está la respuesta a todos nuestros enigmas, dudas, confusiones: la interiorización. Claro, la interiorización puede confundir también a muchos, la interiorización es saber, tener conocimiento, experiencias…
Por ejemplo, si nos aficionamos al arte, y en él a observar cómo la vibración de cualquier obra puede traslucir y transparentar ese maravilloso manantial que existe, de ese pensamiento objetivo, más allá de este otro subjetivo, tal vez en ese deseo innato de conocer y de retener, acumularemos arte. Y nos diremos a nosotros mismos que ese acumular arte nos beneficia, porque nos emite vibración al observarlo.
Y ahí nos equivocamos, ahí estamos acumulando, ahí estamos dando paso a un ego muy importante, que es el de la acumulación, el de la posesión. ¡Qué fácil es caer en esa rutina de la posesión, por poseer! Y así podríamos dar centenares de ejemplos similares al respecto.
Eso no es la interiorización, porque precisamente nuestro paso hacia la adimensionalidad tiene que ser ligero. En más de una ocasión hemos hablado de las alforjas, poco peso en las alforjas llevaremos, porque la interiorización nunca la entenderemos como acaparamiento, como posesión, sino que entenderemos que la interiorización, sin ese deseo de tener, de poseer, es la clave.
Y nos daremos cuenta de lo importante que es el no poseer, incluso el no desear tener conocimiento, aunque parezca que es un contrasentido. No vamos a desear nada, pero nos sumergiremos en nuestro propio sayab, en nuestro propio manantial. Porque, a través de él, saborearemos el arte, la ciencia, la filosofía, la espiritualidad, lo viviremos en primera persona y podremos retroalimentar al conjunto.
Y, por medio de nuestro sayab, por medio de la interiorización, que nos proporciona ese manantial inagotable de pensamiento objetivo, disfrutaremos del arte en todas sus particularidades.
Disfrutaremos de la realidad, en todos sus aspectos, porque seremos capaces de extrapolar nuestro pensamiento y, en cualquier lugar de la inmensidad de moradas con las que poder disfrutar o disponer de ellas, podremos saborear todo el arte, todo el conocimiento, toda la expresión objetiva.
Sencillamente, podemos llegar a comprender verdaderamente la realidad de todo este proceso, sin apenas movernos de sitio, sin necesidad de grandes aspavientos, sin apenas hacer notar que existimos, sin apenas sobresalir, sin todo ello, sin necesidad de todo esto último, podemos ser capaces de saborear la dicha de la realidad. Ya veis que es sencillo.
Amados hermanos, os mando mi bendición y un saludo muy afectuoso de mi tripulación.
Amor, Noiwanak.
Camello
Te quiero hacer una pregunta que hace tiempo está en mi mente: ¿por qué hay tantas guerras y por qué hay tantas religiones que provocan guerras, por qué hay tanto dolor en el mundo? Si nosotros somos alimento de seres superiores, hay quienes se alimentan de nuestro dolor, y hay quienes se alimentan de nuestras cosas buenas, pero aparentemente son los menos en este momento, en este mundo. No sé si mi razonamiento es correcto, pero necesito una respuesta, el mundo está cada vez más convulsionado. Siempre ha habido guerras, siempre ha habido dolor y no sé… No tengo claridad. Gracias.
Noiwanak
Es todo muy sencillo, y es que habremos de preguntarnos en todo momento: ¿qué hago yo por traer luz al mundo?
Suma Perfección La Pm
Comentando el comunicado, hablaste del manantial, como un lugar a donde se puede acceder a un Sol Central, e inmediatamente luego se contrasta la idea con aquel pozo oscuro que pudo haber sido un espejo o un reflejo a un ejercicio de extrapolación, con su oscurantismo pertinente, inherente a nuestra tridimensionalidad, y planteas inmediatamente una polaridad muy interesante porque hace un tiempo, cuando hicimos un taller con Seiph, una de las imágenes que se nos dio fue justamente un Sol que estaba en medio de un círculo de hermanos reunidos, uno al lado del otro. ¿En este ejercicio de introspección cabe la retroalimentación para poder comunicarse con el colectivo y que el colectivo retroalimente el acceso a este Sol Central? De seguro puede ser más sencillo que el camino introspectivo, que por otra parte también es muy pesado, de vislumbrar muchas veces en esta tridimensionalidad. No sé si mi reflexión aclara mi inquietud respecto de la retroalimentación. Muchas gracias.
Noiwanak
Es que hay tantas formas de aplicarse uno mismo en la interiorización, sumergirse en ese sayab, y beber de esa maravillosa fuente, que sus modalidades pueden ser infinitas, de la misma forma que son infinitas, y no hay una igual, una huella dactilar igual en ninguno de vosotros en este mundo.
Mahón Pm
Voy a hacer la pregunta de Estado Pleno: “¿Sayab se puede mantralizar para acceder al mismo en extrapolación?”
Noiwanak
Sí, por supuesto, y muy efectivo también con el ejercicio del Fractal hacia el infinito, eso es, llevándolo a cabo simultáneamente.
Castaño
¿Cómo se accede al sayab, y si es diferente para cada uno o es el mismo para todos?
Noiwanak
Antes lo he indicado, hay tantas modalidades para acceder al sayab como huellas dactilares distintas existen en vuestro mundo.
Mahón Pm
Si hacemos un trabajo de interiorización y llegamos a una conclusión y automáticamente la definimos mucho y constantemente, la estamos definiendo, estamos llegando a intelectualizarla, y entonces pierde su objetividad y su creatividad.
Por ejemplo, el tema que hemos hablado hoy, el tema de las máscaras. Hemos hablado tanto definiendo las máscaras, que llega a perderse la creatividad. ¿Es así?
Noiwanak
En el momento en que se intelectualiza demasiado un esquema determinado, se llega a la recurrencia y, la energía que podría producir una reflexión objetiva, se pierde hasta quedar sin efecto.
Sala
Ya es la hora, y nuestra hermana Noiwanak se ha retirado. Si hay alguna otra pegunta la guardamos para otra vez.
Gracias a todos, buenas tardes, buenas noches a todos, y hasta la próxima.
ANEXO 1

El símbolo en piedra del Sol Maya
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ANEXO 2
Correo de Puente al Ágora del Junantal
27-10-2018

UN SAYAB INACABADO
Barcelona 27 de octubre 2018
Con el presente logotipo, no se trata de promocionar ningún grupo de investigación y divulgación extraterrestre. Aunque me pregunto si el nombre de SAYA no estará inacabado, ahora que nos dice Noiwanak que SAYAB, con B final, en maya significa manantial, el manantial de la introspección.
SAYA, fue un grupo de contacto inmediatamente anterior a Tseyor, y del que formé parte junto con Sala, Veleta, y otros compañeros y compañeras más, hace ahora 23 años, en 1995.
Por cierto que este mes de octubre de 2018, se cumplen a su vez 41 años desde que recibí la Llamada.
Lo más destacable para mí, en todos estos años transcurridos, aparte claro está de los avistamientos y la práctica del contacto extraterrestre, es la manera con que se repiten casi los mismos acontecimientos y circunstancias, a modo de rutina en el tiempo, en un grupo o equipo de trabajo y contacto de estas características.
No olvidemos tampoco que el generador de la dinámica grupal procede de la Confederación de Mundos Habitados de la Galaxia que, con su compromiso de servicio a la presente humanidad, establece una pauta de funcionamiento muy similar para todos los grupos que se forman alrededor de este mensaje de las estrellas y su objetivo es la divulgación.
Por mi parte he constatado en casi todos los grupos que he conocido y también en los que he circulado y de alguna forma aportado mi colaboración, de que en los primeros meses existe mucha ilusión por parte de todos sus integrantes, pero poco a poco y en la medida en que se va desarrollando la temática de trabajo de investigación e interiorización personal, decae el entusiasmo gradualmente y se instala en su lugar la rutina, bajando mucho la vibración media grupal.
Si no se corrige a tiempo dicha trayectoria anómala, sobreviene una etapa de frustración y también de cansancio en el grupo. Y muchas veces también, el trabajo en equipo se nutre de constantes confrontaciones y rivalidades, especialmente entre sus más activos integrantes. Todo ello ante el riesgo de que se disuelva o termine por dividirse el grupo.
Insisto en que es una constante en la mayoría de grupos de contacto: 1.- ilusión inicial; 2.- cansancio; 3.-abandono. Y cuando se abandona este trabajo espiritual, dejándolo todo a medias, se pierde para muchos la oportunidad de seguir experimentando, evolucionando y la posibilidad de acceder a un mayor grado en el despertar de la consciencia.
Francamente, como sería muy largo relatar con más detalle todos estos procesos, y que mi persona ha vivido o experimentado a lo largo de todos estos años, y como tiempo habrá para ello en otras ocasiones, voy a centrarme únicamente en lo acontecido en el período comprendido entre los años 1995/2001.
El caso es que precisamente hoy he hablado con Veleta y del desaparecido grupo SAYA, como equipo de contacto extraterrestre. Veleta, posteriormente y durante un cierto tiempo cedió a Tseyor su centro para celebrar las sesiones de puertas abiertas de los primeros viernes de mes.
Veleta, rememora algunos de los momentos interesantes que pasamos juntos en SAYA, Ella recuerda muy bien las largas sesiones de canalización con los HHMM, las experiencias de campo, las abducciones. También la vez en que se produjo la visita a la base submarina de Canarias, y en otra ocasión la teletransportación a la nave, previa revisión de nuestras constantes por parte de los peques del espacio, llevada a cabo justo al pie de un faro abandonado en la Isla de la Palma. Faro, por cierto, que nos sirvió de idea para crear nuestro propio logotipo, según puede verse en el encabezamiento de este escrito. O bien, cuando fuimos teletransportados en una dimensión paralela y penetramos en un templo de estilo románico, y en su interior y en una de sus paredes figuraba escrito, como grabado en fuego, y en una grafía muy extraña pero inexplicablemente entendible para nosotros, el verdadero nombre cósmico que nos corresponde como réplicas auténticas o micropartículas.
Actualmente, Veleta está trabajando individualmente, e imparte el conocimiento que a su vez ha recibido del propio grupo de contacto. Ha diversificado su labor humanitaria aplicando en su escuela diversas terapias y talleres.
Me he despedido de Veleta con un hasta pronto, no sin antes comentarme ella, con una cierta tristeza, que las personas cada vez estamos más ausentes de nosotros mismos, de la realidad de lo que sucede en nuestro mundo. Incluso me ha hecho partícipe de sus dudas acerca de la viabilidad de este mundo nuestro, pues cree que se está perdiendo el rumbo peligrosamente.
Puedo decir ahora, y en mi modesta opinión, que es necesario centrarnos en nosotros mismos primero, y hacer oídos sordos a los cantos de sirena, aquellas voces que nos insinúan al oído y también a viva voz, a veces, que el contacto extraterrestre es pura ilusión, fantasía o elucubración de una mente delirante, porque en realidad quienes así sostienen tales afirmaciones, se debe en gran parte a su propia ignorancia sobre el tema y también mucho miedo al autodescubrimiento.
Retomando el tema que nos ocupa. Recuerdo que era el año 1995, un frío mes de enero, y para más señas el primer viernes del mes. Recién me había incorporado en un grupo de contacto extraterrestre con sede en Barcelona-España.
Fui recibido de forma amigable y entusiasta por parte de los doce integrantes que en aquel momento formaban el grupo, entre hombres y mujeres. La verdad es que existía en el ambiente una ilusión muy grande por llevar adelante las sesiones de trabajo y contacto con los que denominábamos cariñosamente hermanos mayores de las estrellas.
Recuerdo ese primer día como si fuese ayer mismo, y también la primera pregunta que les formulé a todos los asistentes:
-¿Cómo se llama este grupo?
-¡GR! Contestaron todos al unísono, junto a unas miradas de complicidad entre ellos.
Al ver mi cara de asombro, me informaron seguidamente de que los hermanos mayores les iban dando letras sueltas poco a poco, y hasta que se completara el nombre definitivo. Pero la letra obtenida lo era en función de haber alcanzado un nivel superior vibratorio y grupal cada vez.
Así las cosas, estuvimos funcionando como grupo alrededor de año y medio. Al principio todo fue bien, pero en la medida en que íbamos avanzando en el trabajo de contacto, las tensiones, la irritabilidad, las confrontaciones entre nosotros por los distintos puntos de vista existentes, llegaron a colapsar o bloquear el funcionamiento grupal en gran manera.
Tanto, que hubo un momento en que resultaba muy difícil llevar adelante adecuadamente las sesiones de contacto con los HHMM. Todo intento de llevar a cabo la oportuna canalización en las distintas sesiones, se abortaba por empecinamientos absurdos y de una extrema rigidez mental, incluso con celos y afán de protagonismo, logrando enlentecer las sesiones y estas no fluyendo convenientemente, terminando por cansar a todos con dicha anómala situación.
De todas formas, conseguimos algún avance en todo este tiempo de trifulcas, pues llegamos a recibir tres letras más, la U, la P, y la O, a añadir a las anteriores dos. Es decir, ya no nos llamábamos GR si no GRUPO.
Sin embargo, el incipiente grupo terminó por no funcionar. Resultaba un imposible celebrar reuniones y obtener de nuestros hermanos mayores las correspondientes canalizaciones. Los más activos eran los que querían siempre marcar los tiempos y la dinámica grupal.
Éramos un entusiasta grupo de hermanos y hermanas unidos por una gran ilusión, pero el ritmo no funcionaba. Éramos un equipo con una buena base, y esto dicho por las gentes que nos conocían y sabían de nuestro trabajo grupal, pero en realidad la dinámica de los trece integrantes unidos ya no funcionó nunca más.
Así pues el denominado GRUPO, se dividió o según se mire se partió en dos. Y cada uno de los dos equipos decidió continuar por separado con el contacto. Un equipo estuvo formado por siete integrantes y el otro por seis.
El equipo de seis, trabajó alrededor de un año, y luego se disolvió y nunca más llegamos a reunirnos todos juntos.
Lo único que supimos de este grupo de los seis, es que llegó a recibir un material muy interesante por parte de los HHMM, relativo a la educación infantil, y publicaron una serie de libros que se destinaron a la enseñanza pública. Evidentemente, ahí terminó para ellos su grupo, el hasta aquel momento denominado GRUPO.
El otro equipo, el de los siete integrantes restantes, y en el que me encontraba yo mismo, continuó con el contacto extraterrestre hasta principios del año 2001.
Durante todo este tiempo se nos fueron dando poco a poco, y en la medida en que elevábamos la media vibracional grupal, la S, la A, la Y, la A. Por lo que nos dimos a conocer como SAYA.
Pero, no obstante, SAYA en 2001 se dividió como grupo, justo después de concluir un viaje de divulgación en Panamá a principios de ese mismo año. Digamos que nuevamente se dividió en dos o si lo preferís también, se partió en dos.
Los que se quedaron en SAYA continuaron un cierto tiempo juntos, pero en realidad no fructificó su labor de canalización, y en pocos meses dejaron de funcionar como grupo de contacto.
Y la otra parte del equipo, Sili-Nur la bautizó con el nombre de TSEYOR, y continuó esta tutelándonos hasta 2004. Año en que hizo su entrada el hermano mayor de Agguniom, Shilcars, comenzando una nueva etapa hasta hoy. Son ahora 14 los años transcurridos desde que Shilcars llegó a Tseyor. El resto es de sobra conocido por todos.
Y, finalmente, relacionando SAYA con SAYAB, conviene hacer una reflexión, y es que tal vez de haber continuado SAYA, bien avenidos y hermanados, es de suponer hubiese llegado la última letra que faltaba.
Tal vez, la letra que faltaba en SAYA era la B. Con ella se hubiese completado la palabra SAYAB, cuyo significado maya es MANANTIAL, el manantial de la introspección, según el reciente comunicado 949 de fecha 23 de octubre 2018, de Noiwanak.
Una primera conclusión a la que se puede llegar después de visto todo esto, es que en la vida todo es un empezar de nuevo, tal y como nos han indicado en más de una ocasión nuestros HHMM, pero a no dudar pienso que siempre es mejor terminar con lo empezado, y no quedarnos a medio camino. En este caso, con la palabra o la letra en la boca.
Un abrazo. Puente