950. Una Tríada básica: Beh - Sayab -Tseek

Universidad Tseyor de Granada (UTG) Granada (España)

CONVERSACIONES INTERDIMENSIONALES

Barcelona – Ágora del Junantal (Paltalk)

Núm. 950, 30 de octubre 2018

tseyor.org

En la reunión del Ágora del Junantal de hoy, hemos estado leyendo y comentando el comunicado 940. Los perfiles representados en el Congreso, dado por Aumnor. Noiwanak nos ha dado el siguiente comunicado.

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950. UNA TRIADA BÁSICA: BEH - SAYAB - TSEEK **

EL SENDERO HACIA EL MANANTIAL DE LA INTERIORIZACIÓN Y PREDICAR

MEDIANTE LA RETROALIMENTACIÓN

Amados, soy Noiwanak.

Hemos hablado de beh, como sendero, camino donde transitar hacia un objetivo.

Un objetivo transmutador, trascendente, para abocarnos precisamente en la introspección: el sayab. Cual manantial en donde se esconde, y esta es tal vez la palabra adecuada en este nivel, la realidad de los mundos. Que es lo que estamos empeñados en descubrir, en hallar para complacencia de nosotros mismos, de nuestras réplicas, y como objetivo primordial en esta situación transitoria en la que nos encontramos.

Sí, porque aunque estemos aquí, en este plano 3D, aunque provengamos de las estrellas y seamos unos grandes iniciados, eso es, magos cósmicos, aquí en este punto y en esta base, somos todos iguales y estamos regidos por las mismas leyes que gobiernan este cosmos holográfico cuántico, este modelo que podríamos denominar informático.

Y en el que todas las causas producen efectos en este mundo de manifestación. Causas que provendrán precisamente de ese sayab, de ese manantial de la interiorización.

Digamos que ese manantial, ese sayab, está siempre fijo, existe y no existe, y dependerá de todos nosotros, de cada uno de nosotros, acceder a él. O sea, no es privativo de nadie, solamente de aquel o aquella que es capaz de penetrar por esa barrera, ilusoria, imaginaria, y que nos devuelve a la realidad, como he dicho, de los mundos.

Nos vuelve a mostrar lo que ya sabemos, pero puede que nos lo vuelva a mostrar mediante una estructura energética de mucho más calado.

Eso es, se muestra lo mismo para todos, tal que una hoja la veremos todos igual, una hoja prendida de la rama de un árbol, todos la veremos igual, pero unos, tal vez, la verán con más profundidad. La observarán holográficamente y apreciarán otros efectos que otras personas no podrán apreciarlos. ¿Por qué? Por la limitación del pensamiento.

Por eso, ese sayab, ese manantial está para todos y es para todos. Es perenne, es eterno, pero no todos tienen acceso a él. Incluso teniendo acceso a él habrá sus limitaciones, propias del pensamiento con el que se ha estructurado, hasta ese momento, la propia micropartícula en base al conocimiento y a la consciencia.

Porque precisamente la micropartícula es virgen, procede de ese Absoluto, pero en realidad ha de informarse debidamente, ha de prepararse, ha de avanzar. Y en este proceso está. Y estamos todos abocados a esta preparación.

En todo este proceso, cuando iniciamos el sendero, este camino sin camino que invariablemente nos va a conducir al manantial, a la interiorización, habremos de tener presente que no es que se acerque uno más o menos y se aplique en la interiorización, sino que se está o no se está en la interiorización, no existen aproximaciones. Por eso, la interiorización es sinónimo de manantial, sayab, para entendernos.

Pues bien, para este principio en el que enfocamos nuestro beh, nuestro sendero, nuestro camino, ¿qué factores han influido en él para seguirlo? Y ahí podríamos indicar que no existe una fórmula matemática exacta para andarlo, para empezar ese camino.

Porque nos estaremos refiriendo a la vocación, a la auténtica vocación, que no es lo mismo que la imposición de unos tutores para que el hijo o la hija emprendan unos determinados estudios o características sociales para su propio futuro, en esta 3D. Nada de eso.

La vocación nace de un sentimiento muy profundo. Claro que si al elemento en cuestión, desde muy temprana edad se le fuerza a un determinado pensamiento u objetivo, eso es, se le carga de un añadido, como puede ser el baksaj, entonces obtendremos una dedicación, en la vida de tal individuo, forzada. Pero eso no será una auténtica vocación.

La vocación viene por muchos caminos, distintos caminos, y tal vez infinitos. Podríamos estar días y días enumerándolos, enumerando aspectos en los que la vocación puede penetrar en la mente del individuo y transformarle.

Podríamos indicar, también, que la vocación puede surgir de un estado de éxtasis profundo. ¿Qué es el éxtasis si no ese transparentarse totalmente y beber de las fuentes de la realidad, de ese sayab, por medio de la introspección?

Sí, porque el éxtasis viene de improviso, no sigue unas pautas determinadas, o tal vez sí, pero trascendentales. El éxtasis funciona cuando el individuo se siente plenamente dichoso y feliz, y no existe en su mente ningún pensamiento que le altere, que le desequilibre, que le preocupe, que ensombrezca su horizonte.

Cuando el individuo se siente plenamente feliz, dichoso, alegre, confiado…, es entonces cuando se prepara para el éxtasis. Pero no entra en introspección, porque la introspección es ya el propio sayab.

También, en ese sendero que sigue a la vocación, puede accederse por transmisión de pensamiento, por retroalimentación, porque un amigo o amiga, un conocido, nos ha hecho saber tal o cual pensamiento filosófico, o nos puede haber dado a conocer Tseyor y habremos entrado a investigar, a comprobar, a saber… Y puede que de ahí haya nacido también la inquietud y se inicie uno en ese beh, en ese sendero, en ese camino.

También puede serlo a través de una enfermedad, a través de un disgusto, a través de una gran pena… Incluso, después de haber sufrido una gran depresión o un accidente. Mil y un factores pueden influir en que se establezca ese primer intento para andar el beh, el sendero.

Digámoslo con una palabra sencilla y llana, como es, La llamada. Cuando uno recibe La llamada, si realmente está despierto entiende precisamente la llamada. Llega a comprender que el universo, el cosmos entero se confabula para que se pare atención y se resuelva, de un modo rápido y efectivo, que habrá que despertar.

Entonces, a eso puede llamársele también La llamada1. Claro que el universo llama una y otra vez, pero al final termina por cesar el llamamiento, porque tampoco se trata de eso, de insistir demasiado. Porque ante todo el individuo es libre de escoger su camino, su sendero, su beh.

Así que se nos pide que estemos atentos y, si lo estamos, eso es, lo suficientemente despiertos, nos daremos cuenta que todos, en un momento u otro, hemos recibido La llamada. Y nos hemos puesto en marcha, por medio del beh, para llegar al sayab. A ese manantial de la introspección.

Pero el camino no es fácil, tiene sus dificultades. Unos quieren llevarlo a cabo muy deprisa, saltarse todas las dificultades, a veces incluso usando expresiones inadecuadas, insultando, maleando el vocabulario, cuando olvidan que es el verbo el creador de todo, que el pensamiento es vibración y la vibración es verbo.

Y se nos exige a nosotros mismos el cuidado del lenguaje, precisamente porque no utilizándolo adecuadamente, impacientemente, con ira, con rencor ante un desafío global, desafiando la voluntad de la mayoría -aunque de esta entienda uno mismo que puede estar equivocada, que no lo va a estar-, cuando se desafía a esta gran masa, el individuo fracasa.

El individuo, aunque haya iniciado el beh, incluso anteriormente haya recibido la llamada, y haya experimentado lo que es el sayab, no tiene aún la batalla ganada, porque en cualquier momento puede torcerse y avanzar en dirección contraria y hundirse cada vez más en la ciénaga de ese pensamiento subjetivo, que nos va a llevar invariablemente a las infradimensiones.

Nadie en este aspecto está libre, todos podemos, en un momento determinado, caer en ese pozo profundo, oscuro y de difícil retroceso cuando, invariablemente, habremos actuado de forma contraria a cómo tiene que funcionar la psicología humana, que es por medio de la bondad, el amor, el respeto y la buena vibración en el lenguaje.

Todo lo que no sea actuar de esta forma, es perder el tiempo. Incluso añadiría, como tutora vuestra, que si habéis de actuar de este modo, abandonéis. Porque actuando de este modo se contamina, pero aún más se contamina uno mismo y se lanza directamente al precipicio, que en el fondo no existe, pero sí existe con determinadas formas de pensamiento.

Después de todo este enunciado, quedaría incompleto ese ordenamiento, ese funcionalismo, si no habláramos del tseek, que en maya significa predicar. En nuestro caso particular será o vendrá referido a divulgar. Divulgar, predicar, en este caso tseek, es aplicarse en la retroalimentación.

Todo este proceso tiene que funcionar con esa tríada básica.

Y entonces sí, si tenemos un buen comienzo, que es este éxtasis producido por la vocación, por una experiencia, la que sea, que nos ha hecho despertar, la que sea en el sentido antes enumerado, si hemos seguido el beh adecuado, y nos ha conducido a nuestro propio sayab, a ese manantial de introspección, si acaso cerráramos aquí el círculo, quedaríamos encorsetados, quedaríamos prisioneros, no existiría evolución.

Nuestras réplicas no recibirían la oportuna retroalimentación y quedaría el sujeto, el elemento estancado, si no se aplicara en el tseek adecuado y se aprestase a divulgar, en este caso predicar.

Predicar, claro está, con el ejemplo. No vamos a predicar algo que habremos aprendido de carretilla, intelectualmente, y que quedará muy bonito, muy hermoso, con una buena rima, pero le faltará la esencia.

Esos tres factores, pues, amigos, amigas, hermanos y hermanas, habrán de tenerse en cuenta si queremos avanzar positivamente hacia la realidad de los mundos, en esa nueva etapa.

Creo que por hoy es suficiente, ampliaremos en otra ocasión.

Os mando mi bendición. Amor, Noiwanak.

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ENTREGA DE NOMBRES SIMBÓLICOS

Sala

Hay unos nombres simbólicos, ¿podría entrar nuestro hermano Shilcars?

Shilcars

Queridos amigos, amigas, Shilcars con vosotros.

Adelante con los nombres simbólicos.

Sala

Gracias, hermano. Bueno, pues de Secretaría han solicitado estos nombres simbólicos.

Eduardo V.

RAZÓN DE MÁS LA PM

María Esperanza S. A.

CUMPLE TU MISIÓN LA PM

Shilcars

Bendiciones para todos. Amor, Shilcars.

Sala

Gracias, hermano. Bienvenidos estos hermanos con su nombre simbólico.

Ya se había despedido Noiwanak. Nosotros también nos despedimos. Bendiciones para la sala y para todos. Besitos para todos.

ANEXO

Ejemplar disponible gratuitamente en nuestra biblioteca www.tseyor.org


1 Véanse los comunicados: 419. La llamada de un amigo, y el 420. Oigamos al amigo interno y al Cristo externo, ambos de Melcor (15 y 22-9-2011).

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