En Pachuca hay una convocatoria, aparentemente de Tseyor, para reunirse en un pequeño foro. Acudimos algunas personas de Casa Tseyor Pachuca y muchas mujeres, como 50 o 60. Al llegar yo preguntaba quién estaba organizando la reunión y nadie sabía. Pasado un tiempo nadie subía al estrado y yo decido subir. Me presento e invito a que se trabaje en la Casa Tseyor Pachuca, explicando, síntéticamente, la labor que se realiza en una Casa Tseyor. No recuerdo más.