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Todos los que nos sentimos del grupo tenemos un compromiso adquirido con nosotros mismos, pues hemos venido aquí como estrellas a hacer un trabajo específico, y el Cristo Cósmico nos está dando la mano para que salgamos de la gruta oscura. El Cristo nos está llamando, pero no puede exigirnos nada. La cuestión está en que seamos nosotros
los que nos demos cuenta de nuestro posicionamiento.
El compromiso de Tseyor es un compromiso con uno mismo, el compromiso de evolución espiritual, de la divulgación, que favorecerá a los demás. Pero el compromiso supone también vencer obstáculos. Cuando uno deja de actuar en el compromiso adquirido, una vez que se han abierto los canales y entra la energía, esta actúa y actúa dolorosamente, a veces llevando a la enfermedad y al final de un recorrido vivencial.