Confusión

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“La confusión estriba en un exceso de información y si fiamos tanto nuestra razón intelectiva y nuestro accionar en base a la información que nos pueda proporcionar el medio, ahí el medio verdaderamente, y no estoy hablando teóricamente, sino en la práctica, está produciendo mucha confusión.
Y en adelante proporcionará mucha más confusión. Noticias que estarán tergiversadas, manipuladas; opiniones terciarias2, opiniones de un sentido y de otro, pero que en el fondo crearán confusión, porque por un lado habrá unas tendencias, y de hecho ya las hay, y por otro otras tendencias, opiniones y acciones. Y todo este batiburrillo ocasionará confusión, despiste.
Y todo ello lo será porque habremos confiado mucho más en el intelecto que en nuestra intuición. Entonces es preciso tener en cuenta el estado que va a proporcionarnos confusión, que irá en paralelo con la excesiva información que recibamos del propio medio, que verdaderamente va a ocasionar mucho despiste, mucha confusión y “a río revuelto, ganancia de pescadores”.
Creo que no hace falta ampliar detalles con respecto al estado de confusión que nuestras mentes van a sufrir, y de hecho ya sufren, pero van a sufrir a partir de ahora mucho más fuertemente que antaño.
Es decir, en la medida en que dispongamos de más información, recibiremos al mismo tiempo mucha más desinformación. Y ahí puede ocasionarse el desequilibrio y estamos hablando de establecer el equilibrio, porque estamos anhelando el autodescubrimiento. Aviso para navegantes”. Rasbek com. 1251.
2 Opiniones terciarias son las que no parten de una fuente original, sino que han sido objeto de un tratamiento secundario de interpretación y este a su vez se ha difundido en forma de opinión no contrastada.

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