Última actualización:
“El conocimiento lo tenemos afincado en nuestro pensamiento más profundo, en nuestra memoria profunda. No en esta memoria temporal, sino en esa memoria que existe más allá, en la
trascendencia, pero que nos pertenece, que es nuestra, y que podemos llegar a ella mediante la oportuna meditación, reflexión, desapego, cariño… En definitiva, con mucho amor.
Con mucho amor, por cierto, podemos llegar a conectarnos con la realidad de nosotros mismos, y esto es empezar a reconocernos, y esto es seguir por esa senda tan importante, por ese camino sin camino que no va a llevar a ningún sitio, pero que nos va a abrir la mente y el pensamiento hacia zonas insospechadas”. Shilcars, com. 1126.