Última actualización:
“El grupo Tseyor está o ha cubierto verdaderamente el nivel 1. El nivel 1 en cuanto a conocimiento intelectual, en cuanto a ayuda grupal, en cuanto a la comprensión no tanto, pero sí entendimiento sobre el funcionamiento de los pueblos Tseyor, futuros pueblos Tseyor, claro, de los
Muulasterios, de las Casas Tseyor, de los talleres, de los equipos de trabajo…
Hay una consciencia colectiva muy importante, que hace precisamente que se mantenga en un estado que evite el retroceso. El retroceso que produce la autocomplacencia, y el ego el medio para llevarla a cabo. Por eso, en el proceso en que estamos, el 1 está suficientemente reconocido por todos vosotros. Y sabéis conscientemente ya, lo importante que es el conocimiento filosófico tseyoriano.
Eso es muy importante, porque allá donde vayáis y con el paso de los años, esa enseñanza, ese aprendizaje lo llevaréis consigo, en vuestro equipaje. Codiciado equipaje, pero que comprenderá un conocimiento tseyoriano muy importante, que es la base para la proyección. Una proyección que invariablemente nos ha de llevar al 2.
Y el 2 es precisamente un estado transitorio, ipso facto, es llegar al 2 y uno puede conciliarse consigo mismo, reflejarse en su propio espejo y estar imbuido, implicado, intrínsecamente implicado en el 2. Y eso no hace falta que se registre en libro alguno tseyoriano, porque cuando uno llega al 2 se ve a sí mismo.
Y ¿qué es verse a sí mismo? Reconocerse a sí mismo a través de su propio espejo. Y ahí está el 2, y ahí se da cuenta verdaderamente lo superfluo que ha sido el transcurso de su vida y de su aprendizaje. Lo
superfluo que ha sido, muchas veces, el trabajo en el apartado 1. Pero totalmente necesario porque por medio de los errores ha aprendido y ha fortalecido su base, para precisamente llegar al 2.
Y el 2 es instantáneo, y en el 2 se dan doscientos. Se dan 200 porque es ahí donde la mente humana empieza a proyectarse en la realidad”. Noiwanak com. 1159.