Familia tseyoriana

Familia tseyoriana

Última actualización:

“La familia tseyoriana es eso, familia, y la familia es unidad, aunque también hay las ovejas negras, que a veces alteran todo un proceso vivencial y familiar, pero eso es propio de la acción ordinaria y el desenvolvimiento de la familia precisamente.
Y muy importante también es ser constante, como se ha indicado, y regular, porque hoy no es de recibo estar en lo alto de la cima en cuanto a ilusión y motivación espiritual acerca de Tseyor, y mañana estar todo lo contrario. No es de recibo, pero para nadie más que para uno mismo. Y esto, en definitiva, puede ser un buen aprendizaje, darse uno cuenta de estas subidas y bajadas.
Y si uno se apercibe de que en su vida está constantemente, están constantemente los dientes de sierra, que se siente, reflexione, apacigüe sus sentidos, se ilusione y se motive pensando en cómo ayudar a los demás en la retroalimentación, en todos los aspectos, y puede que este sea el elixir de la eterna juventud, porque por ahí se empieza.”
“Con respecto a la familia tseyoriana deciros que estamos con vosotros, y esto es un buen ejemplo, el
que podáis vernos, el que podáis representarnos en vuestros hogares. Es única y exclusivamente para indicaros que estamos con vosotros, a pesar de los pesares, a pesar de las dificultades que podáis tener. Y siempre os ayudaremos cuando precisamente os ayudéis a vosotros mismos en la retroalimentación. Esto es importante también tenerlo en cuenta.
Estamos con vosotros, indudablemente, pero hemos de ser cautos, prudentes, porque lo que no es de recibo tampoco es la intromisión, es torcer vuestra trayectoria a través de vuestro convencimiento en que estamos con vosotros. Queremos que dicha participación lo sea por voluntad propia.
Y sí, efectivamente, en estos tiempos tan terribles para el ego, y lo serán más a partir de ahora, y por eso nuestra insistencia en que os preparéis adecuadamente, la escenografía será muy dura, será dificultosa, e interesa, por tanto, que os preparéis convenientemente, psicológicamente, porque todo es una ilusión, y dicha ilusión puede convertirse en una realidad que repercuta en vosotros no de una forma positiva.” Noiwanak com. 1182.

Véase también: