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Nombre o frase que pronunciada de forma especial tiene
unos efectos energéticos y creativos. La palabra Tseyor es un conjunto fonético, un egrégor de alta vibración, que pronunciado tal cual se pronuncia, puede resolver casos tanto urgentes como de largo o medio plazo.
Podemos pronunciar Tseyor tres veces, como amuleto de protección espiritual, sobre todo en estos tiempos que corren. La conjunción de sus palabras, su fonema, es de alta vibración, y ello representa una gran ayuda en el deambular tridimensional por ese mundo incierto.
El mantra Tseyor será la clave para abrir esa puerta interdimensional a nuestra visión. En momentos críticos, cuando nos sintamos apurados, cuando tengamos miedo, cuando no sepamos qué camino tomar, cuando nuestras circunstancias personales se vean golpeadas en un sentido psicológico, y en nosotros entre el temor, pronunciaremos “Tseyor, Tseyor, Tseyor”, y desaparecerá.
Si lo hacemos profundamente, si lo pronunciamos con el corazón, sin ningún otro interés que el de solucionar nuestro problema, la sensación de desasosiego desaparecerá, y entrará de nuevo la confianza, el valor y la buena voluntad en nuestras personas.
La unión de pensamiento crea un fuerte egrégor, un fuerte lazo de unión indestructible, indisoluble. Tseyor empezó como una simple molécula plena de acción y de vitalidad, y se ha convertido en lo que es hoy, un mantra de fuerza y de poder espiritual.
Otro mantra importante es nuestro nombre simbólico, que repetido tres veces nos conecta con la adimensionalidad.
El mantra “Púlsar Sanador de Tseyor” tiene efectos sanadores y curativos.
Las palabras “Atsum, Benim, Arham” tienen un alto poder mántrico, pero solo se deben usar por quienes hayan alcanzado la maestría y estén autorizados a ello.
Se nos ha dado un mantra para energetizar los alimentos: “Que el vino y el pan de esta tierra nos lleve a reconocer al Cristo Cósmico en nuestro interior y con su protección poder alcanzar el camino de la libertad para tutelar a todas las réplicas hacia la realidad de los mundos. Tseyor, Tseyor, Tseyor”.
“(…) el mantra RAOM GAOM_,_ pronunciado tres veces y sin añadirle pensamiento de deseo alguno, sino tan solo restablecer la comunicación espiritual interrumpida”. Shilcars TAP 219.