Última actualización:
Silencio trascendental que se comprueba cuando uno se oye a sí mismo.
“Realmente oírse a sí mismo es lo que conocemos por el tercer paso, el Tseek, el 33, oírse a sí mismo es verse uno mimo reflejado en sí mismo, y debatiendo, hablando, observando, experimentando, transmutando, en un verdadero silencio interior y exterior.
Pero realmente estaremos en silencio porque estaremos bebiendo de la Fuente, que verdaderamente nos transmite conocimiento y nos prepara para ese camino interminable que todos y cada uno de nosotros hemos de llevar a cabo, si verdaderamente queremos vivir en un auténtico silencio.” Noiwanak TAP 194.