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Shilcars, nuestro tutor interdimensional, es hombre y de nivel H2. Pertenece a una raza de atlantes que vivieron en nuestro planeta hace miles de años y emigraron, obligados por el aumento vibracional de sus cuerpos, al planeta Agguniom en la constelación de Áuriga, cuyo sol es la estrella Capella. De piel negra, su conformación física es muy parecida a la nuestra.
Su civilización ha resuelto muy eficazmente todas las necesidades básicas de supervivencia. Su pensamiento es capaz de crear formas físicas, tanto que sus naves las crean con el pensamiento; eso es, plasmáticamente.
Por expreso deseo de la Confederación para con nosotros, Shilcars ha construido un ordenador plasmático que recibe el nombre de Seiph (Servicio Estelar de Inteligencia Programada para los H), al que tenemos acceso de consulta mediante extrapolación mental. Seiph se halla ubicado en el asteroide Vesta de donde recibe la energía suficiente para su mantenimiento.
Shilcars nos dice que su civilización dedica una muy buena parte de su existencia al trabajo de interiorización, y el resto para atender sus propias necesidades físicas.
En Agguniom existen colonias humanas que se han formado por las distintas migraciones voluntarias, especialmente en los últimos cien años.
Es curioso observar cómo los nuevos residentes mantienen las mismas características y costumbres que en la Tierra, especialmente en la construcción de sus edificios y plazas, pues han reproducido muy fielmente las de sus lugares de origen. Así pueden leerse rótulos de calles con nombres idénticos a los de aquí, plazas públicas diseñadas del mismo modo, árboles y plantas traídas de distintos puntos de nuestra geografía.
Amigos míos, buenas noches. Soy Shilcars.
Pertenezco a la Confederación de Mundos Habitados de la Galaxia, soy un ser humano del mismo nivel que Sili-Nur. Soy hombre y pertenezco a una raza de atlantes, y que de alguna forma vivimos en vuestro planeta hace ya varios miles de años.
Nuestra conformación física es muy parecida a la vuestra, nuestra piel es negra y nuestro comportamiento social se basa en el altruismo, la confianza, la generosidad, la armonía y el estudio de todas aquellas particularidades propias de una raza que ha resuelto de una forma completa, las necesidades básicas de supervivencia.
Ello quiere decir que nuestra dedicación más absoluta es el trabajo interior, el perfeccionamiento de nuestro pensamiento y la creación de sociedades armónicas (o al menos en el intento estamos). Y especialmente en el desarrollo evolutivo de vuestra especie aquí en la Tierra, y en estos momentos.
Estamos esperando acontecimientos trascendentales. Situaciones que van a marcar un antes y un después de una era marcada especialmente por el oscurantismo y el afán de supervivencia.
Ahora vamos a entrar de nuevo en una era de contemplación, de perfeccionamiento espiritual, de mejora del pensamiento; y en base a ello encontraremos razones absolutas y concretas de cómo actuar en una sociedad armónica que será la que va a perfilarse muy pronto en este planeta.
Por lo tanto, tengo que decir primero que las sociedades actuales van a registrar un profundo cambio de estructuras. Ello va a traer consigo una gran preocupación, una gran pen, gran confusión y escepticismo. Todo ello adornado con la típica agresividad y ansiedad, trayendo con ello un comportamiento digamos, negativo en una gran masa social.
Se está perdiendo considerablemente el rumbo de los acontecimientos. La gente no sabe aún que está predestinada a un gran cambio, muy profundo, de sus estructuras. Cuando me refiero a gente, me refiero a una gran masa de la población que si bien tiene unas dotes especiales para la sensibilidad, para el comportamiento humano equilibrado, armónico y sincero, aún no ha descubierto en su totalidad la ventaja de poner un estado de ánimo armónico y equilibrado, y por eso va a sentir en sus propias carnes el cambio tan drástico que se va a producir en muy poco tiempo.
Por eso a mí se me ha señalado de algún modo, la necesidad de informaros y tutelaros a partir de ahora. Voy a intentar explicaros el programa que nos ha llevado a vuestro mundo y las expectativas futuras con respecto a la información como grupo que sí tiene los ingredientes necesarios para poder participar, de una forma activa, en un proyecto de esta naturaleza.
Poco a poco os iré informando, y además vamos a tener una ayuda adicional. No siempre vais a comunicar conmigo, especialmente en aquellos casos en los que la información que se os deba dar pueda tratarse por otros hermanos míos, también de la Confederación. Estaré pues, al corriente de todas vuestras necesidades, de vuestros pasos, de vuestras ilusiones y de vuestros anhelos. Parte del trabajo de campo, la labor de divulgación y de información hacia vuestras personas, también lo llevarán otros seres en los que hemos puesto toda confianza. Estos son: Melcor, Aumnor y Seiph. Así pues, estos tres hermanos van a proporcionaros una amplia información para que podáis ir elaborando vuestro programa de divulgación e información al exterior. También tendremos otros hermanos que van a ayudar, pero sus nombres los vamos a reservar para más adelante.
En cuanto a mi situación o radicación, debo decir que no habito en el planeta Tierra, sino que estoy en la Constelación de Áuriga y mis orígenes, como he dicho antes, son atlantes, de la antigua raza atlante que habitó vuestro Planeta. Sin embargo, mi morfología es muy similar a la vuestra y podría confundirme perfectamente entre vosotros, pero este no es el caso.
Poco a poco iremos conociendo parte de ese programa, pero hoy únicamente me queda despedirme y enviaros mi bendición. Y junto con el profundo agradecimiento de mi persona, está la de mis superiores.
Amor. Shilcars.
EL SER HUMANO DEBERÍA ESTAR CONECTADO EN TODO TIEMPO CON MÚLTIPLES DIMENSIONES
Un día de puertas abiertas en la terraza de Barcelona. Año 2004.
REUNIÓN DE PUERTAS ABIERTAS
Barcelona 1 de octubre 2004. 10 de la noche. Reunidos 19 amigos en la terraza al aire libre y con un cielo plagado de estrellas. Durante la comunicación, los hermanos mayores nos ofrecen un espectacular avistamiento de una de sus naves.
Queridos amigos, soy Shilcars.
Quería intervenir, y ante todo agradeceros vuestra participación, vuestra presencia y vuestra ayuda. Sin duda, todos pertenecemos al mismo signo, al de la espiritualidad, y este nos une en un abrazo cósmico en el que da cabida a todo aquel que busca la verdad en su corazón, y que a través de los años y de la experiencia, se da cuenta de que el desarrollo temático, las lecciones impartidas a lo largo de todo este tiempo de permanencia en este plano físico tridimensional, son tan solo muletas con las que ayudar a mejorar el intelecto.
El intelecto, usado como arma arrojadiza a veces, como aliado inseparable de nuestro yo inferior, otras, y también como nexo de unión con la espiritualidad en un contexto global y armónico en otras ocasiones, debemos utilizarlo siempre en función de nuestra capacidad, de nuestra ilusión, de nuestro buen hacer.
El intelecto, puesto únicamente en la aclaración de conceptos materiales, de la rutina diaria, del hacer diario en función de las necesidades primarias, es solamente o debe ser solamente una excusa. Ello es así, por cuanto realmente, el intelecto que en nuestro interior anida— cual mensaje de entendimiento para clarificar cuestiones e individualizarnos—, únicamente podremos utilizarlo en toda su extensión si profundizamos en el aspecto de nuestra propia presencia y existencia.
Es aquí donde vamos a utilizar el intelecto; va a ser él mismo auxiliado por la memoria, por los conceptos, por el mundo dual, pero ahí se acaba la historia, porque es un medio sin fin en el que nunca podremos hallar la solución al laberíntico estado o confusión mental.
La mente, como fiel instrumento de este intelecto, va a utilizar todos sus resortes, y en especial a magnificar cuando así sea necesario, todo el concepto absoluto de conocimiento. Y lo va a minorar en la medida en que nuestro intelecto esté puesto en la única y exclusiva misión de alimentar y de proporcionar un bienestar— por otra parte no menos lógico y natural— de nuestro organismo.
La mente pues, ha de ser un fiel instrumento de nuestra voluntad, de nuestro buen hacer, del amor con que coronemos todos nuestros actos. Ahí la mente va a hacer y dedicarse a su oficio, cual es, mantenernos despiertos ante la avalancha ingente de arquetipos nuevos que van a ir penetrando e interpenetrándose en nuestro quehacer mental, en nuestra biología, en nuestro estatus vivencial.
Y este movimiento cromosómico y adeneístico, porque así podríamos definir exactamente este proceso de transformación y cambio, va a proporcionarnos en la medida en que nuestro entendimiento así lo permita, la clarificación de todos aquellos conceptos que hasta ahora han permanecido férreamente herméticos o cerrados al conocimiento universal.
Es por eso que ahora interesa que toméis consciencia del estado de cosas que os rodean, de las soluciones que podéis aplicar a vuestra vida interna, más que a las soluciones de vuestro diario acontecer, porque estas son pasajeras y se diluyen en el tiempo, cual río que llega al mar y se funde en el océano. Por eso también es hora de que empecéis a preguntaros el hecho del porqué estáis aquí, qué pretendéis en vuestra vida: si el goce y las sombras o la luz y el espíritu de comprensión.
Es lógico que a vuestro cuerpo le deis toda clase de satisfacciones. No estamos hablando de renuncias. No estamos hablando de desalojo material. No estamos hablando de pérdida de ningún objeto material. Estamos hablando de saber renunciar debidamente, a todas aquellas prebendas que al ser humano, por lógica materialista le pertenecen y abandonarlas; de tal modo que signifique que aun obteniéndolas y generándolas, no seamos adictos a esta desproporcionada apertura material.
Podemos sobrevivir perfectamente en un estado normal, y deberíamos saber sobrevivir perfectamente en un estado de abundancia; y también sobrevivir perfectamente, en un estado de necesidad absoluta.
El espíritu, por tanto, no necesita otro alimento que la comprensión profunda. Al espíritu no le interesan nuestros sufrimientos a no ser que estos le avalen hacia un conocimiento profundo, hacia una experimentación intensa de la vida. Y este conocimiento espiritual vendrá de la mano de nuestro desarrollo neuronal, con el conocimiento de que la vida es tan solo, como digo, una excusa para el progreso, para el progreso espiritual.
De todas formas, el ser humano de esta generación tiene una doble validez existencial, cual es la posibilidad de llegar a comprender la realidad absoluta a través de la propia ciencia, a través de sus propios conocimientos; y que esta reside en lo más pequeño de la creación, a un nivel subatómico, claro está. Y esto, el hombre de vuestra generación puede cerciorarse, comprobarlo y así mismo, darse cuenta de que en realidad, todo, todo, todo está en lo más pequeño.
Y si el hombre de vuestra generación tiene, afortunadamente, esta capacidad de entendimiento, debemos ayudarle a que a través de él mismo, pueda avanzar hacia esa línea invisible pero del todo real, cual es un nuevo estado evolutivo. Y lo será cuando se dé cuenta exactamente, de su posicionamiento e indiscutiblemente tanto a través de la humildad que sus propios actos generen, como a través del conocimiento de la realidad absoluta, o también a través de un proceso de razonamiento que le lleve a darse cuenta perfectamente, de que todo es relativo, pero que en el fondo, la única verdad está en él mismo. Y esta sí que es auténticamente real, y no por ello menos relativa utilizando un intelecto tridimensional.
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Continúa en Los Guías Estelares.
La mayoría de los comunicados de esta etapa, a partir de agosto de 2004, pertenecen a Shilcars y están contenidos en los 12 volúmenes de Conversaciones interdimensionales (2004-2011). Además son suyos casi todos los Comunicados dados a los Muul y el libro Talleres y meditaciones de los Muul.
Otros talleres y meditaciones, también de Shilcars, los podremos encontrar en Meditaciones y talleres de los hermanos mayores. También es el autor de la mayoría de los cuentos y relatos. Podremos leerlos en el libro Los cuentos de Tseyor.
Además hay comunicados suyos en los libros Entrevistas y comunicados de puertas abiertas, Comunicados de la TAP y Comunicaciones del Ágora del Junantal. Todas estas obras pertenecen a la Biblioteca Tseyor.