
TALLER DEL PENSAMIENTO PUESTO EN LA AYUDA A LOS DEMÁS
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En este punto, pues, podemos incidir con alguna reflexión, porque no vamos a insistir en lo que tenéis que hacer, nunca lo hemos hecho.
Para nosotros está bien, para todos está bien, ¡todo está bien!
Pero si realmente queréis llevar a cabo un cambio radical, repito, a partir de ahora os levantaréis por la mañana y vuestro primer pensamiento será el preguntaros cómo puedo ser útil a los demás.
Y lo demás llegará por añadidura, no hace falta que os ocupéis tanto de proveeros, de la salud, de la comida, del dinero… No hace falta. Para vivir no hace falta tanto. No hace falta la acumulación. Hace falta únicamente el optimismo, la ilusión, la imaginación y la creatividad.
Pero hay algo más importante, con todo lo que he dicho, y que puedo nombrar aquí y ahora, ante este grupo querido de amigos y amigas.
Y es que, cuando vuestro pensamiento se dirige en ayuda a los demás, conectáis directamente con todo el cosmos, con todo el universo, con infinidad de inteligencias. Porque el patrón de todas ellas está en el amor.
Y, en este pensamiento amoroso, se conectan infinidad de inteligencias, de pensamientos. Porque estamos interrelacionados, amigos, amigas, ya lo sabéis, y esa interrelación se transmite por todo el cosmos, ese pensamiento de amor hacia los demás navega por siempre. Y en algún punto remoto de cualquier galaxia se intercede, se intercepta, se gestiona y se vuelve. Y se vuelve multiplicado.
Así que, no hace falta pensar tanto en uno mismo, sino pensar mucho más en los demás, y lo demás, repito, se da por añadidura. Porque entonces, la fuerza de dicho pensamiento ha vuelto a nuestra mente multiplicada por miles de millones de actos vibracionales. Y pensando en los demás llega a uno la comprensión, la imaginación, la creatividad. Y aparecen las ideas, aparece el entusiasmo, aparece la esperanza.
Desaparece el miedo, el derrotismo, y más adelante el dolor, la enfermedad, incluso la muerte prematura.
Así que ya veis, el medio no os lo ha indicado, el medio es vuestra sociedad ancestral. Siempre os ha pedido que penséis en vosotros, única y exclusivamente, con vuestros familiares y seres queridos más cercanos. Y todo está bien, y nada que objetar, pero ahora toca pensar en los demás.
Y pensar en los demás es levantarse por la mañana, dirigir una mirada a ese hermano o hermana que puede estar sufriendo, y preguntarse qué puedo hacer por él o por ella. ¿Qué puedo dar de mí para que se resuelva su situación?
Y en ese momento estamos mandando correspondencia directa con el amor. Y seguro que ese ser, que ni sabemos quién es, y que no reconocemos, se levanta también esta mañana y recibe un acopio de energía y de ayuda en todos los sentidos.
Y claro, si todos hacemos lo mismo, todos pensamos por los demás, todos recibimos. Y la ciudad, el país, los países, el planeta entero, el multiverso, los planos paralelos, reciben lo mismo, reciben energía. Y una legión de pensamientos muy poderosos aceptan el compromiso que les hemos pedido de ayuda hacia los demás.
Y esa energía barre con todas las miserias, con todas las penas, con todos los llantos. Y aparece ante nosotros un canto de alegría, de esperanza, de ilusión. Penetra en nosotros la creatividad, la música de las esferas, la imaginación creativa, en suma, y nos vuelve creadores natos. Y nos transforma. Y en dicha transformación entra en juego la modificación de nuestro ADN y cromosoma. Y desaparecen, por arte de magia, por arte de ese amor infinito del universo, enfermedades, dolores, angustias, pesares…
Reflexionad, hermanos y hermanas, ahora es el momento, lo tenéis todo y únicamente falta que os apercibáis de ello, y que hagáis, con todo lo dicho, lo que mejor os convenga. Porque ante todo sois libres para hacerlo.
Amor, Shilcars.
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Del Comunicado