
CONVERSACIONES INTERDIMENSIONALES NÚM. 91/2012
Periodo VI Edición 00
Núm. 455 Barcelona. Sala de la Tríada de Tseyor (sistema Paltalk)
24 mayo 2012
En la reunión de hoy hemos continuado leyendo y comentando el comunicado 454 “Ahora toca reconocernos en nuestro ambiente natural”. Melcor ha pedido intervenir y nos ha dado el siguiente mensaje.

455. ESTAMOS EN MÚLTIPLES MUNDOS
Y EN NINGÚN SITIO
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Melcor
Amigos, hermanos, mi Tríada favorita, soy Melcor, buenas tardes a todos los presentes.
Felicitaciones a los de la Isla de Lanzarote, que con su esfuerzo, voluntad participativa y un hermoso hermanamiento nos permiten estar aquí con todos vosotros.
La Confederación en pleno está aquí en Lanzarote hoy, en estos momentos, sobreponiendo también la energía benefactora de la nave interdimensional de Tseyor.
En este momento no podría saber si estamos en la nave o estamos aquí, en Lanzarote, porque la simbiosis es perfecta, la sincronía es perfecta además.
Esto nos habría de hacer pensar que existen efectos, en el cosmos holográfico cuántico, que ignoramos completamente. Nuestra mente se obsesiona, y esta es la palabra, en mantener unas raíces casi dogmáticas en un planteamiento tridimensional. Insiste en todo momento en que lo único que vale o es válido para la evolución son estos instantes que podemos medir con la frecuencia vibratoria de un pensamiento temporal.
Y es tan fuerte su presión, es tan apabullante su desenvolvimiento, en aras a proporcionarnos tal ilusión de dicha única aceptación vivencial que nos lo creemos a pies juntillas. Cuando en realidad, amigos, hermanos, estamos siendo partícipes en múltiples mundos y estados vibracionales.
No solamente estamos aquí, sino que estamos en otros lugares en donde ni el pensamiento puede hacerse una idea de su magnitud. Y paradójicamente no estamos en ningún sitio, porque la realidad de nuestra secuencia replicante, de nuestra real presencia es que no está en ningún sitio y alternativamente está en todos, en infinitos mundos.
Por lo tanto estamos aquí, estamos en la nave interdimensional de Tseyor, compartiendo con miles, millones de réplicas, y estamos también participando en la retroalimentación del mundo cuántico, con sus infinitas posibilidades.
Entonces aquí habrá de haber un planteamiento diverso, no único o polarizado en esta situación física tridimensional que ahora creemos vivir y experimentar. Habremos de ser conscientes que somos mundos completos de pensamiento1.
Habremos de participar conscientemente de todos nuestros mundos del pensamiento, sobre todo si queremos llegar a ser atlantes de una pieza, personajes con un punto de mira muy superior al actual.
Habremos de abandonar de alguna forma este planteamiento que nos limita y forzar de alguna manera la posibilidad de ser conscientes de todos nuestros mundos, inclusive el que estamos ahora pregonando y participando.
Desde un nivel distinto al vuestro, podríamos preguntarnos por qué acaso no somos conscientes de dichas realidades, por qué nos conformamos siendo limitados, por qué aceptamos nuestra ceguera.
Realmente cuando desconocemos algo que verdaderamente nos puede llevar al autodescubrimiento, al descubrimiento del hombre por el propio hombre, un miedo atroz a dicho descubrimiento, a dicha verdad, nos atenaza. Y preferimos vivir como estamos, preferimos seguir siendo ciegos, en parte, olvidando este mundo inmenso, magnífico, creativo por excelencia.
Y en ese estado de cosas, el hombre de vuestra generación se está dejando llevar por la inercia, por la conformidad, y cada vez sus sentidos se van empobreciendo. Y dentro de estos sentidos los hay que no habrían de permanecer en el oscurantismo.
La mente se resiste al descubrimiento, se acostumbra a ejercer un pobre esfuerzo en aras al despertar de nuestra consciencia. Aunque evidentemente no es culpa de nuestra mente, ella sigue un orden establecido básicamente por la realidad del hecho y de las circunstancias que nos envuelven.
Realmente el responsable de la ceguera interpretativa somos cada uno de nosotros en nuestra intimidad. ¡Y así nos va!
Poco a poco vamos perdiendo facultades, el medio lo sabe, y también sabe que o superamos el listón o no vale la pena continuar. El medio es inteligente, no lo olvidemos, porque nosotros mismos somos el medio. Porque somos el pensamiento. Y el pensamiento sabe que o superamos el listón y nos resituamos en una línea intelectiva superior o no vale la pena continuar y se va a dedicar a empobrecer cada vez más nuestro pobre intelecto. Volviéndolo cada vez más materialista, cegándole el paso a nuevos descubrimientos.
El medio es totalmente automático, mecánico, pero el medio no es intuitivo, no es creativo. Así, con estas secuencias el medio consigue o pretende anular… -cosa que aquí en la Confederación dudamos del todo, por cuanto en nuestros parámetros vemos el resurgir, el resurgir de una mente brillante-, el medio pretende anular todo este proceso, invalidarlo, porque el mismo, con sus secuencias degenerativas, involucionistas, no tiene otro fin que terminar.
Aunque nosotros, desde nuestra óptica, y desde luego con la coparticipación en la hermandad, y porque precisamente somos conscientes de lo que dicha humanidad lleva en juego, y teniendo en cuenta además vuestras súplicas, vuestros deseos innatos de florecer definitivamente, y así lo exponéis cuando, dejando de lado la intelectualidad, plenamente participáis en el intento de regeneración, cuando en esa simbiosis de pensamientos podemos darnos cuenta que realmente el anhelo de superación es vuestra meta, os ayudamos, os ayudamos en las sugerencias, en las referencias, y participamos con ilusión del proyecto de regeneración, del proyecto del autodescubrimiento.
Por eso, indicamos que convine despertar a un nuevo concepto, a una nueva idea, por eso os pedimos ese mayor contacto con la naturaleza, por eso os pedimos y sugerimos que alternéis la ciencia con la artesanía, el conocimiento tecnológico con el esfuerzo que se requiere para trabajar el conocimiento y las capacidades que pueda proporcionar la propia naturaleza.
Las plantas son un ejemplo, y más sus semillas, y aprovechando la alternancia, teniendo como tenemos todos, en este caso vosotros, la ciencia a vuestro alcance, con sus infinitas posibilidades que brinda el disponer de una mente brillante, y sabiendo y reconociendo que existe la posibilidad de la cuántica a vuestro servicio, con la extrapolación mental, con el proceso de la micropartícula de vuestro pensamiento, participando de conocimientos ancestrales, pero que por ahora están vedados a la intelectualidad pura y no a la intuición pura, con todo ello os pedimos que reflexionéis al respecto, que nos os dejéis llevar y presionar por la ley de entropía, que activéis vuestras neuronas, que os esforcéis en la hermandad, que os unáis, que participéis del propio conocimiento entre todos, que busquéis lugares adecuados para el progreso científico, tecnológico, puesto en aras de la hermandad, que os unáis en un pensamiento común, y con ese simple acto creativo lograréis vencer la ley de entropía, que os lleva irremisiblemente, si acaso no se hace acopio de esfuerzo para superarlo, hacia la involución.
Vuestras mentes degenerarán en un proceso cósmico que así está establecido, vuestras mentes pueden llegar a ser irracionales, vuestras mentes pueden llegar a ser irreconocibles, pero al mismo tiempo vuestras mentes pueden llegar a ser contrariamente mentes brillantes, con un nivel superior de consciencia, conocedoras del ámbito en el que están incluidas, que es en un ámbito universal, cósmicamente hablando. Y vuestras mentes pueden llegar a proporcionaros la sabiduría perenne, el reconocimiento de vuestras personas como entes espirituales plenos.
Así que en vosotros está la dualidad, en vosotros está el vencer o ser vencidos, en vosotros está la posibilidad de contagiar de dicho entusiasmo a las próximas generaciones, en vosotros está el valor de la Tríada, la capacidad de la misma para superar, con hermandad, este proceso degenerativo en ciernes. En vosotros está, Tríada, la capacidad de abrirnos a un nuevo mundo de percepciones, en vosotros está el reconoceros plenamente como hombres de las estrellas.
Amigos, hermanos de la Tríada, estos días, con toda seguridad, mis demás hermanos de la Confederación van a intervenir, sean estas líneas, mis palabras, los prolegómenos de lo que se intenta transmitir a vuestras mentes. Hablo en nombre de la Confederación. Y en nombre de la misma os doy las gracias.
Amor, Melcor.
Estado Pleno Pm
Qué bálsamo, hermano Melcor, estas palabras, qué hermosas en este momento tan especial que estoy viviendo. Porque cuando uno pierde también tiene que aprender a ganar, y me está costando este momento. Reconozco el apego a mi padre, a Troya La Pm, y en estos momentos me gustaría entender este proceso y saber en qué situación se encuentra él. Y bueno, tus palabras me han sido muy reconfortantes. Gracias, Melcor, te amo.
Sirio de las Torres
No tiene comentarios.
Ilusionista Blanco Pm
Acá, en México, al menos en una buena intención, hay un proyecto de regeneración del país: La Republica Amorosa; e igual no solamente en la política. Llevo mucho tiempo con esta cuestión: ¿vale la pena implicarse en todas estas movidas, o si lo mejor es "dejar a los políticos con sus ondas", ya que, al final, se hallaran con tal desastre que ni van a saber que hacer?
Estamos en pleno 2012, tiempos de elecciones presidenciales en varios países. Entonces yo tengo esta cuestión, concretamente: implicarse en la Tríada, implicarse en estas ondas, ¿cómo Tseyor se podría abrir de alguna manera?
A través de la divulgación quizá ¿no? A través de los Muulasterios, preparando. ¿Mejor dejarlos con sus ondas o qué?. Ya hasta tengo mi credencial para votar por… Bueno, paso el micro.
Melcor
No vayáis tan lejos, fijaros en vuestra propia casa primero, si cada uno de vosotros sois mil y un pensamientos, diversos, dispersos, confusos, primero barred vuestra casa, limpiad vuestra casa.
Luego unificad pensamientos en Tseyor, que es también vuestra casa, unificaros, observad a vuestros hermanos, los implicados y los que no lo están. Tal vez podréis comprender la gran dificultad que anida en el pensamiento humano, y cuando hayáis resuelto esos dos primeros factores, el individual y el grupal, perfectamente, cuando podáis observar que no existen diferencias de planteamiento, que tanto los que estáis implicados como los que no pensáis de igual modo y unís vuestros pensamientos en favor de los demás, en favorecer sus expectativas y perspectivas, en darles la mano, cuando todo esto se haga en unión de pensamientos, no haya dispersión, no haya confusión, no haya desconfianza, luego podéis pensar en un ámbito un poco mayor, pero no demasiado, un poco mayor tan solo, y así poco a poco ir sembrando la simiente y la raíz del proceso de unificación.
Pero si aún sois incapaces de lo primero, no vayáis a lo segundo ni acaso a lo tercero, porque sería una misión imposible.
Amigos, hermanos, me despido de todos vosotros diciéndoos: continuaremos.
1 Recordemos lo que decía el poeta: “Yo soy Walt Whitman… Un cosmos, ¡miradme!”, Canto a mí mismo.