
Universidad Tseyor de Granada (UTG) Granada (España)
CONVERSACIONES INTERDIMENSIONALES
Barcelona, sala del Ágora del Junantal (Paltalk)
Núm. 820, 26 de enero 2017
En la reunión del Ágora del Junantal de hoy, hemos acabado de leer el comunicado 813, y hemos empezado a leer la introducción del comunicado 814 Dos formas de conversar. Ahí hemos realizado muchos comentarios sobre el arte de conversar. Al final de la reunión Shilcars pidió la palabra para darnos un nombre simbólico, y a continuación intervino Noiwanak para continuar el taller ¿Y tú que das?, con una nueva aportación sobre la soledad, en este caso del tseyoriano.

820. ENTREGA DE UN NOMBRE SIMBÓLICO
Shilcars
Amigos, hermanos, buenas tardes, soy Shilcars, del planeta Agguniom.
Brevemente, tan solo, para solicitud de nombres simbólicos. Adelante.
Sala
Gracias, hermano. Solo hay uno: Anahi.
Shilcars
PUEDE SER AQUÍ LA PM.
Sala
Gracias.
Shilcars
Mis bendiciones. Amor, Shilcars.

LA SOLEDAD AUTÉNTICA TSEYORIANA
Noiwanak
Amados, soy Noiwanak.
Soledad…
Sí, pero no vamos a repetir el tema anterior, sino añadirle nuevos criterios o puntos de vista.
Eso es, soledad pero para el tseyoriano o tseyoriana.
¿Qué significa soledad tseyoriana? ¿Tal vez que un hermano o hermana de Tseyor está solo? Puede. Puede que esté solo o sola y verdaderamente esté en soledad o puede que no. Y puede que esté muy bien acompañado o acompañada de todos, con todos, retroalimentándose.
Así la soledad del tseyoriano lo será principalmente por transparencia, por seguridad en sí mismo, por estar convencido de lo que está tratando o tratándose en Tseyor.
A todos nos parece, o puede parecernos, que sabemos ya todo lo que incumbe a Tseyor. Porque habremos leído todos los comunicados y habremos asistido al nacimiento de Tseyor, desde un principio; y eso va por todos.
Incluso, creyendo que lo sabemos todo. Porque antes ya de ingresar en Tseyor hemos pasado por múltiples filosofías, conocimientos, técnicas… Y habremos concebido Tseyor, después de conocerle, como una institución para enraizarnos y prosperar socialmente, a nivel tan solo de reconocimiento público, aunque tan solo sea por eso.
Habremos equivocado también nuestra impresión y nos habremos abocado a la soledad de un elemento que, creyendo conocer Tseyor, se cree que está acompañado, que no está en soledad. Pero que en realidad está o puede estar en la soledad más profunda, aquella que cala los huesos del propio espíritu, y así es.
En Tseyor, la primera transparencia que exige, como una filosofía de los nuevos tiempos, de la nueva era, es no renunciar a sus orígenes. Tseyoriano significa un elemento que está en contacto con inteligencias de otros mundos, que tiene confianza en que ello es posible, en que ello es cierto.
En que tarde o temprano descubrirá la certeza de dicha intuición, de dicho reconocimiento. Y por eso, aun con los ojos vendados, confía en sí mismo, en sus capacidades, y se siente libre para divulgar la filosofía tseyoriana. Sin miedo, y muy especialmente, y digo muy especialmente, sin miedo al ridículo.
Que muchos, una gran cantidad en porcentaje, no crean en el contacto extraterrestre, y por muchos miles que sean los que no crean, ello no quiere decir que no exista.
Aunque esto no se os dará gratis, regalado. Os lo habréis de ganar a pulso, y más que a pulso con vuestro pensamiento en equilibrio. Porque, de lo contrario, sería un mal trabajo que haríamos con vosotros.
Claro que a pesar de todo ello, de esa necesidad que todo tseyoriano tiene de ser reconocido por la Confederación y ayudado y auxiliado por ella está, por encima de todo esto, la propia comprobación. El tseyoriano auténtico tiene que entender que antes debe comprobar.
Y dejamos a vuestro libre albedrío todas las demás elucubraciones que puedan ir prosperando y germinando en vuestra débil mente 3D, azotada por baksaj de muy distintos calibres, destronado muchas veces del propio ego que previamente le ha colocado un pedestal y luego, al ver su propia indefensión, habiéndose cansado incluso de su propio teatro, lo baja del mismo, de dicho pedestal, y quiere hundirlo cual muñeco que ha terminado su proceso y ya no le sirve.
Así es el ego, amigos, amigas. El ego nos utilizará hasta que crea que ya no le somos necesarios.
Así que el ego nos ha manipulado a su antojo siempre, y lo hará siempre que le sea posible.
Por eso, un tseyoriano auténtico es aquel, como he dicho, que ama la transparencia, que no se esconde.
Claro, si está convencido de sí mismo, de sus capacidades, si ha entendido previamente la filosofía de la que se ha impregnado, si ha sentido esos momentos dulces, de atracción hacia esos mundos sublimes, y sutiles, y muy especialmente ha podido tener destellos del despertar o del alumbramiento iniciático…, el tseyoriano auténtico ha de tener muy claro cuál es su camino y no ha de dudar.
Y los demás, tampoco han de dudar, entre elegir un camino u otro, aunque al principio puedan parecer paralelos. O se sigue un camino o se sigue otro, porque sería absurdo que dos caminos estuviesen en paralelo porque sí.
Los caminos parecen estar en paralelo al principio. Pero el cosmos es muy inteligente y sabe que, tarde o temprano, ese paralelismo desaparecerá, porque evidentemente cada camino utilizará su propio proceso, para llegar a un hipotético objetivo.
Por tanto, poner un pie en un camino y otro pie en el otro, y andar así, simultáneamente, es un craso error, esto no nos llevará a ningún sitio.
Sentirse uno tseyoriano auténtico y esconder su propio origen, no revelar a los demás que su fuente de información le viene de hermanos, amigos y amigas del espacio, es un craso error. Porque con este sistema feudal se encierra uno en su propio calabozo, deja de ser libre y queda al abasto de su propio ego.
Y ya le gustaría al propio ego no ser la burla de los demás. Ya le gustaría al propio ego que fuese tratado como un príncipe, como una gran personalidad, brillante, inteligente, deslumbradora.
El ego nunca aceptará que se le mire como a un inferior, por eso, por miedo a sentirse en la burla constante de los demás, ahorrará palabras, expresiones, e intentará confundir a los demás.
Incluso pretenderá erigirse en el creador de dicho pensamiento, de dichos pronunciamientos, de dicha filosofía. Y más, si consigue a su vez atraer, como un imán, a otros incautos que creen en él o en ella a pies juntillas.
Craso error, repito, esconder en la soledad tseyoriana los orígenes de uno mismo.
Y no vamos a prometer nada en absoluto, porque esa soledad, si acaso la tenéis, si acaso la sufrís de algún modo, tenéis que descubrir cuál es, de qué está hecha dicha soledad.
Porque si está hecha por la incomprensión de los demás, por la ceguera de los demás, eso no tiene ninguna importancia. Habéis de sentiros libres, auténticamente libres y seguros del camino que andáis.
Pero si la soledad os sobreviene por amago de vuestras consciencias, de vuestra propia realidad como tseyorianos, entonces sí habéis de reflexionar y saber cortar a tiempo.
Porque si no lo hacéis así, corréis el riesgo de perderos en un laberíntico estado psicológico y mental, que confundirá vuestras mentes definitivamente y os hará renunciar.
Y os lamentaréis y sentiréis no haber actuado en su momento como había de ser, como seres humanos valientes, seguros de vosotros mismos y con ganas de retroalimentación y participación hacia los demás de la buena nueva del renacimiento cósmico. Os lamentaréis, digo, de no haber actuado a tiempo.
No vamos a expresar promesas de ningún tipo, pero ¿os imagináis la cara que pondréis todos y cada uno de vosotros, los que os hayáis creído que es vuestro propio ego, eso es, vuestra propia capacidad de conocimiento, el que hayáis bebido de esa filosofía, que es gracias a vuestra posibilidad intelectual que hayáis renunciado a esta soledad auténtica tseyoriana, por ello?
Y veáis, y digo no es otra cosa que una simple información, veáis cómo vuestros hermanos y hermanas abandonan el planeta en su momento, para acudir a sus lugares de origen, habiendo cumplido con su misión. Con sus naves interestelares, y siguiendo religiosamente, por su equilibrado proceso en la misión, el camino del tutelar a todas las réplicas hacia la realidad de los mundos, de sus mundos, de vuestros mundos.
No me gustaría estar en vuestras mentes en ese momento. Y seguro que si reflexionáis a fondo, vosotros tampoco.
Amados, os mando mi bendición, y un saludo de mi tripulación y mío propio.
Amor, Noiwanak.
No Siempre Es La PM
¿Y yo qué doy? A mí misma un trabajo interior de sanación, nada fácil pero nada imposible. Sintiendo mi transformación como una bella mariposa que aún le queda para aprender a volar. A mi hija, A Punto La PM, le doy todo lo que estoy aprendiendo de esta transformación, un cambio para dar una nueva vida alejada de los patrones caducos. A los demás les doy todo lo que aporto en mi día a día, otra enseñanza, otro futuro para los niños de la nueva era. Doy mi amor y mi entrega porque los niños son nuestros grandes maestros.
Noiwanak
Fíjate si te queda aún por dar, no desfallezcas, adelante.
Un Leve Suspiro La Pm
Realmente al oír tus palabras pensé, todo esto que estoy haciendo, los cambios y las mejoras, vienen de mí…, pero ¿quién soy yo? Y en un momento cuando seguías con el mensaje, me dije yo soy un ser que vino de las estrellas aquí con una misión. Y me emocionó mucho, porque esto no lo tengo que olvidar. Lo tengo que recordar siempre. Soy un ser de las estrellas y ahora estoy asistida por estos hermanos mayores que me están haciendo recordar que yo estoy aquí y después volveré a mi lugar de origen. Te agradezco mucho porque me hizo muy bien tus palabras. Gracias.
Noiwanak
Así es, no olvidarse. En la creencia de que hemos venido por una misión específica, con un trabajo específico. Porque lo que es, cierto es que no habéis ni hemos venido aquí por casualidad, sino por pura sincronía.
En Paro La PM
El primer pensamiento que llegó a mi mente cuando escuché la pregunta ¿y tú qué das? fue que no daba nada. Después iban llegando otros pensamientos que me hacían ver que algo daba: doy ejemplo a los demás (tanto malo como bueno), doy un reflejo como espejo donde los demás pueden mirarse, doy mi ayuda a personas que me la piden, etc.
Pero esa primera respuesta me llamó mucho la atención. Al profundizar en ella entendí que se daba en función de un anhelo o un deseo de dar más de lo que estoy dando, es decir, existe un deseo o anhelo de dar más por el cual lo que estoy dando no me parece suficiente. Si no existiera ese anhelo o deseo de dar más, no se hubiera dado esa respuesta porque estaría conforme con lo poco o mucho que estoy dando actualmente.
Y eso me lleva a entender que no puedo dar más de lo que estoy dando porque me falta humildad, me falta autoobservación, me falta desapego, me falta implicación y, sobre todo, me falta voluntad. Voluntad para abandonar mi camino en soledad y unirme a la hermandad de Tseyor, voluntad para transmutar este nombre simbólico, voluntad para romper mis limitaciones y poder decirte estas palabras con mi propia voz.
Pero como has dicho recientemente, lo importante es, al menos, darse cuenta de ello e ir avanzando en este camino.
Gracias a ti, hermana Noiwanak, gracias a toda la Confederación y gracias a todo el grupo Tseyor por permitirme que mi corazón se vaya abriendo a través de estos talleres.
Bendiciones.
Noiwanak
Caliente, caliente, muy caliente.
Digno y Preciso La Pm
¿Y tú qué das?
Amada hermana Noiwanak, siento que siempre estamos dando, todo el tiempo, ya sea positivo o negativo siempre damos, de instante en instante damos pero no somos conscientes de ello, es aquí donde la autoobservación juega un papel importante porque gracias a ella seremos más conscientes de que todo el tiempo damos, desde que despertamos hasta que nos vamos a dormir estamos dando incluso imagino que en los sueños también damos.
Así entonces con la autoobservación podremos dar de forma consciente realmente en positivo todo el tiempo, a cada instante.
Noiwanak
Cierto, y conviene tenerlo presente y seguirlo lo más humildemente posible, con ahínco, con voluntad y con un gran pensamiento de amor.
Sin embargo también conviene recordaros, porque poco a poco os iréis dando cuenta de dicha posibilidad, que veréis a vuestro alrededor cada día más y más, y con más fuerza o virulencia, cómo os asisten hermanos, hermanas, que dicen quereros mucho, amaros mucho y utilizar en ello su mejor verbo para atraeros, para atraeros en su confianza, y os daréis cuenta precisamente que cuanto más os aman, es cuanto más sufrís o más lejos estáis de la seguridad de vuestras propias vidas y circunstancias.
Es decir, son seres que están precisamente a vuestro lado para veros sufrir, veros zozobrar, veros confundiros, aprecian vuestro pesar y os sirven de plañidera, pero en definitiva desaparecen cuando encontráis el norte de vuestra vida y cuando halláis la estabilidad en vuestras emociones e impresiones.
Pero es bueno que lo sepáis y es bueno también que tengáis los ojos bien abiertos, porque en el mundo, en vuestro mundo 3D hay de todo.
Gallo que Piensa Pm
Noiwanak, tengo una nueva respuesta para tu pregunta, cuando me preguntaste me llegó inmediatamente "NO DOY NADA", sabiendo o creyendo que era parte de mi replica esta respuesta traté de traducirla y eso fue lo que me llego en el momento.
Y no doy nada hasta poder experimentar estar en los dos mundos, en el manifestado e inmanifestado. Porque entonces seré Atlante, tendré la autentica personalidad atlante, y entonces daré. También entendí que las palabra que mencionaban "la verdad os hará libres" se traduce como "la realidad de los mundos es la libertad" por eso lo tenemos en nuestro mantram de protección. Comprendí que estar en un lugar o yendo en el camino, caminando o en autobús, moviéndome, si es que tengo que hacer una actividad aquí en la 3D, pues es hacerlo siempre en constante autoobservación (de instante en instante) y con eso daré y seré consciente de lo que doy al mismo tiempo.
Y quisiera preguntar si puedo hacer una pregunta, si es posible.
Noiwanak
Permite que Noiwanak se dé también un tiempo para reflexionar sobre todo ello, al igual que tú, amada Gallo que Piensa. Con el tiempo, a veces, las apreciaciones que se tienen de un primer instante, varían.
Papa
Buenas noches amada Noiwanak.
Yo sigo en lo mismo como sabéis, “que das mucho la lata”, mucho.
Doy mucho la lata, doy muchos quebraderos de cabeza. A mí misma, la primera, pero si, básicamente “doy la lata”.
Cuando hiciste la pregunta, lo primero que se me vino a la cabeza fue doy amor. Y a continuación me empecé a reír yo sola diciendo: pero qué dices, si no sabes lo que es el auténtico amor, cómo lo vas a dar.
Después fueron surgiendo muchas cosas en la cabeza, y al final, observando o tratando de observar qué es lo que doy, pues no voy a decir que no doy nada, digo que comparto. Me comparto yo misma, en cada momento, en cada instante.
Comparto lo que sé, o lo que creo que sé, lo que desconozco, porque incluso dar abrazos, me encanta dar abrazos, pero es que cuando doy un abrazo no lo doy, sino que lo recibo también a su vez, es un compartir, un continuo compartir, si pienso en las terapias es lo mismo, intentas hacer algo por los demás o crees que estás dando, y cuando me paro a observar cuando doy, me pasa algo curioso, porque al final soy yo la que recibo.
Entonces me causa una sensación un poco extraña, el sentir que… cuando se nos dice tenéis que dar, tenéis que dar, tenéis que dar…, y cuando yo observo ese dar, digo siempre la báscula está descompensada, porque al final recibo más de lo que doy. Por eso es compartir en cada instante, compartes baksaj, por supuesto, compartes dudas, compartes alegrías, compartes entusiasmos, compartes iniciativas, compartes gracias a que están los otros. No puedo hablar tampoco solo en primera persona, sino hablo del compartir, para compartirte con los demás. Muchas gracias, amada Noiwanak a ti y a tu tripulación por escuchar.
Noiwanak
Bien, pues propongo un modo muy personal, para saber si cada uno de nosotros da, da mucho o da poco, y es muy fácil averiguarlo. Averiguaremos lo mucho que demos en función de lo mucho que recibamos de los demás.
Otra cosa es, cómo se sabe eso.
Envuelta Nube Pm
Dar, una constante en mi vida, un servicio que siempre se me dio sin esperar nada de nadie, desde pequeña, y ahora sigo en ese dar. Y creo de corazón que si me doy ese trabajo interno, que permite madurar mi mente en ese equilibrio, puedo dar. Pero ya no solo dar por dar, sino dar en consciencia cada vez más. Un dar consciente.
Noiwanak
¡Qué lástima que ya no seas pequeña!