Última actualización:
Actitud por la cual asumimos la vida y sus circunstancias sin rechazar ni elegir, dándolo todo por válido y como una ayuda para nuestra comprensión y avance espiritual, sabiendo que todo se produce para un fin determinado, un contraste necesario para un aprendizaje. La aceptación tiene que ser global, sabiendo que toda acción se produce por una causa, observándolo todo sin juzgar, mediante la autoobservación, aprendiendo a valorarlo todo. (Rasbek, com. 1102)