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“Desde la propia base de la serpiente, como en algunas ocasiones se ha indicado, el ser humano en espiral va accionando, desde la propia base, todo un circuito energético y modificando estructuras trascendentes, incluyendo precisamente aquellas partes en las que en el mundo tetradimensional permanecen o pueden permanecer sin movimiento, sin modificación, eternamente siempre en un estado perfecto, pero igualitario, sin diferencias, sin cambios.
Así, en ese impulso que se genera en la misma cola de la serpiente, en este caso en este proceso 3D, en esta materia, se consigue modificar estructuras en el mundo de las causas precisamente y en él se verifican cambios que se plasman en otros conceptos o ideas que indudablemente se trasladan al mundo de los efectos para la reorganización del sistema.” Rasbek com. 1222.