Última actualización:
La libertad propia del ser humano es crear su propio ambiente, su propio mundo, sus propias circunstancias. Nadie más las crea, salvo él mismo. Por esa misma razón nosotros mismos cocreamos nuestra vida, y cocreamos lo bueno y lo no tan bueno, cocreamos nuestras circunstancias, y los demás, los que nos rodean, no son responsables de nuestras circunstancias, sino nosotros mismos, que las habremos elegido. Ya sean o hayan sido recordadas o no conscientemente. Es decir, en cierto modo todo lo que nos sucede en nuestro entorno, y sobre todo la forma en que lo percibimos, todo ello ha sido diseñado previamente por nosotros mismos.