Última actualización:
Última pieza ósea de la columna vertebral, resto de un antiguo apéndice caudal, donde reside la micropartícula creadora. Simbólicamente es la cola de la serpiente, cuya energía asciende por la columna vertebral hacia el cerebro y se expande por todas nuestras réplicas. También se dice que es el lugar donde anida la serpiente Kundalini, esperando su despertar y la ascensión de su energía creadora, de su fuego ígneo.
Hemos de penetrar en ese punto de nuestro coxis, en esa micropartícula de nuestro pensamiento, para activar resortes, lo suficientemente efectivos como para regenerar nuestros cuerpos y mentes, y proyectar a todas nuestras réplicas tutelándolas hacia la realidad de los mundos.
Nos podremos situar en este punto de observación mediante la
somnolencia de nuestro pensamiento, en que se abre la puerta de entrada mediante el tercer ojo.