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Recobrar la consciencia de lo que somos, de nuestra realidad, de nuestra presencia interdimensional. Se habla de despertar porque en un momento dado perdimos la consciencia de nuestro ser y nos sumimos en el sueño de los sentidos.
Es la metáfora del descubrimiento interior, se habla del despertar del sueño de los sentidos, del mundo virtual ilusorio, y acceder al mundo real. También es el despertar de nuestra consciencia dormida en el ensueño de los sentidos. Igualmente se refiere el despertar de la llama viva del
amor o el despertar de la energía dormida en nuestro coxis, la Kundalini.
Despertar es consolidar nuestros distintos estados, tanto en la 3D como en los mundos sublimes, en los que también estamos. Por tanto despertar es ser conscientes de ellos, allí hallaremos información, conocimiento, nuestros cuerpos físicos mejorarán, porque habrán recibido un acopio energético. Despertar a estos mundos sublimes nos permitirá conocer que lo que aquí consideramos que es lo mejor es lo que invalida el proceso del salto cuántico.
El despertar a una nueva consciencia es también acceder a la realidad de los mundos, a los que pertenecemos de pleno derecho.
Despertar propiamente es conscienciarse uno mismo de que conforma un mundo infinito. Y en este mundo infinito precisamente está la realidad de los mundos, aunque estando todos los mundos infinitos en nosotros, no necesariamente llegaremos a reconocerlos todos, a no ser que alcancemos el summum de la vibración. Iremos reconociendo la realidad de los mundos en función de nuestra propia vibración, así iremos reconociendo algo que ya es, porque ha sido eternamente.
Perseguir el despertar sin pensar en los demás es puro egoísmo, es una falta enorme de humildad. Es imposible despertar por uno mismo, lo es siempre pensando en los demás. Y pensando en los demás, sin esperar nada a cambio, despierta uno.
“¿Qué significa despertar? Significa ser consciente plenamente y a voluntad de los dos mundos, de este y del que está más allá del Ich. Y digo conscientemente, intermitentemente y constantemente, y a voluntad, sin merma por desequilibrios mentales, sin otros ingredientes que la sabia fórmula del amor, aplicando dicho amor en los talleres de interiorización, trabajando con el Juul, evidentemente.
Y este es el objetivo, y si no llegamos a dicho objetivo no pasa absolutamente nada, pero evidentemente iremos perdiendo consciencia de nosotros mismos, si no hacemos un doble esfuerzo.
El medio está bombardeando constantemente, daos cuenta, amigos, amigas, hermanos y hermanas, y lo que persigue es crear una gran adormidera. Desde distintos flancos está trabajando el medio para ello. Y se trata de darse cuenta, y crear prioridades de las que también hemos hablado en ocasiones, y si no se crean dichas prioridades, no pasa nada, pero caeremos en un profundo letargo.
Y para los voluntarios y “forzados” habrá sido un estrepitoso fracaso el venir aquí, pero no para todos, porque creemos que una masa crítica, lo suficientemente responsable, hará posible la ayuda que se espera se entregue a los autóctonos.
Pero olvidaros ya de intelectualismos, de prebendas, esta vida es muy corta, y sabéis cuál es el objetivo de la vida aquí, en este
planeta. Pero habéis de hacer un esfuerzo también y reconocer que el objetivo por el que estáis aquí es la ayuda a los autóctonos, mediante el despertar de la consciencia”. Noiwanak, com. 1116.