Última actualización:
Somos alumnos y maestros de nosotros mismos. No hay maestros externos. Cada cual es el maestro de sí mismo. Los llamados maestros no nos pueden enseñar nada, solo darnos referencias.
El propio maestro está en uno mismo, descubriéndose de instante en instante, oyendo de instante en instante la verdad del cosmos. La verdad del cosmos habla constantemente, en cualquier parte, en cualquier cosa, en cualquier circunstancia.