Última actualización:
“(…) ¿quién va a proporcionar esos habitáculos, esas zonas de permanencia en las que será necesario estar con la debida preparación para la retroalimentación precisa, para vivir y dejar vivir, para enseñar a vivir, para mostrar que el conocimiento no es privativo, para demostrar también que el pensamiento puede ayudar a sanar, que las fuerzas ocultas de que dispone el ser humano en su interior son capaces de transformarle a él y a otros muchos como él, en un mismo planteamiento?
Eso es, la creación y establecimiento de los debidos Magos Blancos, aplicando su magia humana debidamente.
¿Cómo se alcanza todo ello? Pues sintiendo verdaderamente la necesidad de entregarse a los demás, repito sin esperar nada a cambio. Y todo ello, ¿por qué? Porque entendemos que es un favor que os habéis de aplicar a vosotros mismos, habéis de estar preparados para
afrontar todo ese movimiento que puede que a muchos y a muchas os deje fuera del campo de batalla, en el sentido de actividad.
Hemos de procurar, y en este caso vosotros, llegar a corresponderos debidamente e interrelacionaros, porque la hermandad os hará fuertes, os hará valientes, os unirá en un proceso común, en espera del Rayo Sincronizador, y por eso se pide y se dan esos estímulos, porque desde nuestra óptica entendemos que es el momento.
Ahora bien, no obligamos a que todos piensen lo mismo, únicamente sugerimos, y sea como digo que cada uno entienda que es su momento, y que tiene las herramientas para desarrollarse en dicho estado psicológico y mental, pero que si no lo hace, no pasa nada, seguirá su vida…, y puntos suspensivo. Noiwanak com. 1178.